Descontrol aéreo: ¡Viva Internet!

No puedo dejar de escribir unas pocas reflexiones sobre el caos producido este fin de semana en el espacio aéreo español y cómo consecuencia en todo el espacio aéreo europeo.

Imagen vía El Mundo

La primera de ellas, por su gravedad, es que me parece totalmente fuera de lugar que un gobierno democrático (y de “izquierdas”) sea capaz de dictaminar un estado de excepción como el estado de alarma, sin haber agotado antes todas las opciones que se sin duda se deben haber presentado durante todo este año que llevan de negociación, por cierto a escondidas. Claro que si a la cabeza de la negociación tenemos a alguien tan indocumentado y sectario como Jose Blanco, cualquier consecuencia que se baraje es plausible por definición. Así que el primer palo en toda la frente debería ir a Jose Blanco.

Pero no, rápidamente la maquinaria progre se pone en acción, el rey de las alcantarillas del Estado, Rubalcaba, sale a la palestra para echar unas buenas paletadas de mierda sobre los controladores y decretar por sus santos cojones (y los del invisible Zapatero) el susodicho estado de alarma. Un poco exagerado y en muy mal momento me parece. Porque aunque chantajear a los controladores con el código penal militar fuera la única solución ante semejante situación, eso no le quita un ápice de responsabilidad a el gobierno (del invisible Zapatero), primero por no haber sabido extirpar un conflicto que está en fase tumoral desde agosto, y segundo, por no haber sabido manejar los tiempos para que este desenlace no se hubiera producido en el mayor puente del calendario laboral de 2010, y cuando estamos siendo observados por los mercados (especuladores/inversores según el día) de todo el mundo. En un país que vive básicamente del turismo, manda huevos.

Por supuesto la fraternidad mediática del gobierno, sacó inmediatamente el botiquín de emergencia y se ha dedicado todo el fin de semana a echar más mierda aún sobre los controladores apostando de esta manera y como es habitual  a caballo ganador. Un colectivo con grandes sueldos y con todas las opciones de presión sobre el gobierno y la sociedad, es decir un colectivo fácilmente satinizable, especialmente para unos medios acostumbrados a hacerlo habitualmente a la voz de ya! por parte de su amo.

Ah amigo, pero ahora está Internet en pleno apogeo. Y aunque las consignas progres calan muy bien en las redes sociales y muchísima gente en Facebook y en Twitter ha seguido a pies juntillas la letra y la música que marcaban los de siempre, ahora tienen que competir en igualdad de condiciones con el resto de internautas que no hacen seguidismo de las consignas progres (según ellos los fascistas de ultraderecha), incluidos los propios controladores aéreos que en su página web (no corporativa) publican entre otros muchos el artículo La trampa de Rubalcaba, que empieza con una sentencia que sinceramente, a mi no me chirría en absoluto:

Al gobierno y a su máximo instigador, el rasputín RUBALCABA, la jugada les ha salido bien. Han logrado crear un lío mayúsculo que tapase el resto de medidas que aprobó el consejo de ministros el viernes, como la supresión de los 426 euros, la subida de los carburantes, la subida de los alchooles, la subida del tabaco, la mediopensión de privatización de la propia AENA, Barajas y El Prat y el anuncio de que la reforma de las jubilaciones se hará por decreto ley, como este gobierno agónico hace casi todo.

Y tampoco ha sido difícil terminar tropezando tarde o temprano con este blog de una controladora aérea (Controladores Aéreos y Otras Hierbas) cuya entrada A ver si nos entendemos es posiblemente de las más leídas y comentadas del fin de semana.

En el segundo decretazo nos quitaron los descansos y se concedieron barra libre para ponernos a currar como animales y nos obligan a estar disponibles 365 días al año, 24 horas al día. Esto se lo comento a los médicos que me dicen gilipolleces, que ninguno curra todos los días.

También recomendaría echar un vistazo a el blog de Francisco Capella en Libertad Digital (a los que por cierto les ha pillado la crisis con los pantalones bajados y de puente) para poder cotejar también una voz disidente dentro del propio colectivo de controladores. Por ejemplo en su entrada de agosto pasado (Huelga de controladores aéreos) durante la anterior amenaza de huelga, se puede leer

Algunos controladores se han presentado ante la opinión pública como responsables trabajadores que sacrificaban su tiempo libre, su familia y su salud (el famoso presunto estrés laboral) para hacer las horas extra y salvar la navegación aérea, al turismo y al país: la verdad es que se aprovechaba cualquier oportunidad para generar esos servicios adicionales y se hacía cola para hacerlos y cobrarlos suculentamente.

Por supuesto que los controladores también obvian que uno de los factores que les ha generado la antipatía que sufren, y que no se comenta mucho por ahí, es la endogamia y enchufismo que impera en su sistema de ingreso al cuerpo. Y aquí tengo una anécdota personal de mis tiempos de estudiante. Un compañero y amiguete de la facultad, dejó la carrera en 4º de físicas (posiblemente una de las pocas carreras que presentan abandonos a esas alturas), porque sacó la plaza de controlador aéreo. Que le den por el culo a Hamilton, Shrodinger y a su puta madre, aquí se quedan, me decía todo ufano. A los pocos años su hermano mayor, que al contrario que él era un empollón de puta madre, resulta que se hizo mogollón de famoso, y por tanto salio toda su biografía glosada en la prensa, permitiéndonos descubrir que su padre era… tachan… controlador aéreo… jeje, vaya-vaya. En fin, no voy a decir quién era este tipo tan famoso, pero os aseguro que todos lo conocéis.

Y para terminar, mi conclusión, los controladores se han pasado tres pueblos, pero vamos, los mismos tres pueblos que en anteriores ocasiones se han pasado maquinistas de Renfe, Pilotos de Iberia, conductores de la EMT (autobuses de Madrid) y más recientemente los maquinistas del Metro de Madrid. Eso es grave, pero todavía más grave es que sufrimos un (des)Gobierno de incompetentes, sectarios, hipócritas y con preocupantes tintes totalitarios capitaneados por un presidente que aparte de todo eso es invisible. En resumidas cuentas, nada nuevo sobre el tapete.

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