Decidiendo mi voto en público

Resulta que tengo que votar antes del día 18 porque voto por correo. Hay dos premisas que me vienen dadas por las circunstancias:

1.- Estoy empadronado en un pequeño municipio de la Comunidad de Madrid, en el que ya no vivo y más que probablemente no volveré a vivir.

2.- El voto debe ir dirigido a contribuir al máximo a desalojar del poder a toda esta pandilla de ignorantes, impresentables, inoperantes, y sectarios progres del PSOE, por el bien del propio partido y por recuperar una mínima higiene democrática.

Debido al punto uno, el voto a la alcaldía es irrelevante en mi caso: el actual alcalde, medio familiar mio, del PP, ha trabajado a destajo por el pueblo, sin robar (que se sepa, y no parece), y lleva ganando varias elecciones sin mayor problema por mayoría absoluta. El otro candidato, medio familiar también, del PSOE, es un nuevo rico que cumple a pies juntillas todos los patrones del partido: buenismo, sectarismo, elitismo, socialismo de salón, estulticia y apología de la ignorancia. Con el lastre de que sus antecesores robaron, y… bueno cosas incluso peores, pero que mucho peores. Creo que es un pueblo de momento vacunado contra este socialismo de chirigota.

Por tanto mis candidaturas favoritas a la alcaldía, CeB, Ciudadanos o el P-Lib, que no presentan candidatura obviamente en mi pueblo, no me valen y por tanto me toca un pie la alcaldía, y si acaso votaré al PP (lo cual a este nivel no tiene ninguna connotación ideológica), que algo contribuirá a que su mayoría sea mayor, específicamente por un voto más, el mio.

Forrest Gomez, un montaje gentileza de Hilarion (Click para ver a mejor resolución)

Para la Comunidad de Madrid, la cosa es más sencilla, tenemos a Esperanza Aguirre, que a parte de estar avalada por una gestión impecable de la Comunidad, ha tenido que aguantar con gallardía años de insultos (que es la ultraderecha del PP, el más habitual, ¿cómo no?), y que no se ha arrugado ni ante estos insultos, ni ante la avalancha de demagogias, mentiras, tergiversaciones y propaganda de los adversarios (PSOE/IU/UGT/CCOO, la internacional socialista vamos).

De su contrincante principal, Tomás Gomez Franco (El presunto presidente de la gente común), ¿Qué se puede decir? Pues poca cosa. Típico político trepa, en el partido desde los 20 años, y con un ojo puesto siempre en la Moncloa,  que aunque le viene grande, al menos no tanto como le venía a ZP, y fíjate que “bien” se ha acostumbrado. Está haciendo la campaña típica del PSOE basada en el miedo a “la derecha”, la fobia a la privatización (siempre que no la haga el PSOE claro), el buenismo social electoralista y poco más. O mejor dicho, nada más.

Por tanto, y sintiendolo mucho por mis iniciales opciones citadas antes, mi voto para la Comunidad de Madrid, está decidido en la dirección que más daño pueda hacer al ridículo PSOE actual, es decir Esperanza Aguirre. Las reflexiones electorales, quizá no sean muy profundas, y adolezcan de un pragmatismo evidente. Pero es lo que hay. Creo que es el voto más sensato por el bien, en este orden de: el PSOE, la Comunidad de Madrid, la política española en general, los parados, los empresarios y por tanto también de los trabajadores.

En todo caso queda tiempo para la rectificación (hasta el miércoles en mi caso) y admito análisis más sesudos que puedan reorientar mi voto, pero hasta donde yo llego, creo que este sucinto análisis es el que más me convence en cuanto a estas elecciones. De las elecciones generales habrá más opciones espero, pero se enfocarán a lo mismo, a que se hunda el PSOE para que pueda resurgir de sus cenizas un partido socialdemócrata moderno, sin sectarismo, sin ataduras con los tontainas millonarios/comunistas tipo Roures, todavía peores que los de PRISA ahora en ruinas, con un ecologismo racional y no naive, que se olvide de implantar subrepticiamente su cosmovisión, que respete ya no a las minorías de este país sino a las mayorías a las que ha atacado sin piedad, que combata el terrorismo tanto local como yihadista, etc, etc… para que poquito a poco, pueda ser una alternativa real a la derecha española y no un enemigo de esta y se destierren así los fantasmas guerracivilistas que tanto han parecido gustar al infame ZP y su cohorte de iletrados progres.

Y que conste que mi voto es una mierda de voto, y a poco que sepas de estadística te darás cuenta que es más importante lo que yo diga en este blog (o en un bar) que lo que mi voto real significa en el todo global, en el que un voto de Juan Ignacio Cirac (Físico español, Director de la División Teórica del Instituto Max Planck de Garching, Alemania) vale lo mismo que el de Belén Esteban, y a su vez la mitad de lo que vale el de Carod Rovira. Así que me preocupa más el voto de los demás que el mio propio, que muy bien podría ser aleatorio a la hora de la verdad, sin significar absolutamente nada en los resultados finales del 22M. Así que a ver lo que me hacéis.

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