Acampada Sol (y sombra)

Después de la entrada sobre El Perroflautista de Hamelin, han pasado algunas cosas buenas, como el trompazo electoral del PSOE, y unas cuantas malas como que el rey de las alcantarillas del estado, Rubalcaba, se ha proclamado vencedor de las primarias de Bartolo, con un candidato sólo.

Mientras, los indignados, se han enquistado en la Puerta del Sol, y realizan asambleas informativas día sí, día no, en las que por lo general se habla mucho, se piensa poco y se mueven mucho las manitas. El caso es que como quiera que he visto opiniones enfrentadas por doquier, ayer, a modo de intrépido reportero y honrado por la compañía de Cathlyn Schizo, me he pasado por la Puerta del Sol y comprobado con mis propios ojos, oídos y nariz el ambiente que se respira en tan sonadas asambleas reivindicativas.

No me voy a extender porque, primero, tengo poco que añadir a lo ya dicho en la entrada enlazada más arriba, y segundo, porque voy a publicar toda la información gráfica (fotos y vídeos) que entre los dos recopilamos, y que cada uno saque sus conclusiones o aporte lo que quiera en el hilo de esta entrada.

Sólo un par de comentarios:

  • Los perroflautas no son mayoría ni entre los participantes, ni posiblemente entre los acampados. Sigo convencido que hay una gran parte de gente que cree en algo, pero no sabe muy bien que es, o si eso que piensa está en abierta confrontación con lo que opina el de al lado, o ni siquiera si eso es práctico, coherente, o implantable en la economía y política nacional. Tampoco he visto ninguna pancarta contra la patente estulticia socialista y bastantes contra el “kapitalismo” del PP. Ninguna pancarta del 11M, de Bildu/ETA, del inane Tribunal Constitucional, de los obsoletos (por mangantes) sindicatos, del posiblemente insostenible sistema actual de autonomías, del necesario cambio de modelo económico,… En resumidas cuentas, que creo que el sesgo político es más que evidente.
  • Los comerciantes están indignados (también). Después de tragarnos gran parte de la asamblea nos fuimos a cenar, tal como pequeño burgueses que somos (aunque mi caso particular es muy particular), y como buenos reporteros hablamos un buen rato con el joven camarero, también indignado pero currando 12 horas, que nos contó que un viernes como ese (primeros de mes) el bar debería estar lleno. Y fe podemos dar de que había tres mesas cenando, contando la nuestra. No es estadísticamente significante, pero la impresión que te llevas es la del camarero indignado.

Y a partir de ahí que cada uno piense lo que quiera, y sí lo tiene a bien, lo exprese en el hilo.

Indignados moviendo las manitas

Indignados moviendo las manitas (Click para ver el álbum completo)


Te podría interesar