Rompiendo una lanza por los perroflautas.

Se que en este blog hemos sido, por decirlo suave, bastante críticos con los perroflautas y sus peculiaridades. Como estos días nos visita el Papa Benedicto XVI (Ratzinger para los progres) en Madrid, y mucha gente va a obtener el perdón por la asistencia a las jornadas, pues he pensado qué que menos que hacer un esfuerzo de perdón laico, y examinar la generalización en la que probablemente hemos caído sobre los pobres perroflautas. No todos son iguales, algunos mantienen en su desgracia un temple, una actitud y sobre todo un sentido del humor que no puede más que al menos levantar cierta simpatía por su poderío y su originalidad. (Nota: dibujo por Daniel Fruelund)

Así que para compensar la crudeza con la que los hemos retratado en otras entradas, aquí van estas imágenes de perroflautas (homeless sería el término más parecido en inglés) que tiene algo que decir al viandante, algo que al menos les puede hacer reír y por tanto acercarles la mano al bolsillo para darles unas monedas, motivo último de su capitalista anticapitalista actitud.

Veamos, qué críticas se podrían hacer a un tipo como el Chirla, yo ninguna desde luego:

A partir de aquí son todos anglos, ya sabemos que el perroflautismo por estos lares está peligrosamente imbricado con lo peor de la progrez… qué le vamos a hacer.

Hay algunos que su gracia está en poner escusas surrealistas para sacarte unas monedas:

Viajero del tiempo, pide ayuda (dólares) para un condensador de flujo.

Este es un perroflauta invisible que solicita ayuda para una cura. Ya.

Este dice que es un Jedi, o sea, no necesita más excusa para pedir pasta.

Su gran problema es que la última semana durmió con Lindsay Lohan, la ayuda no se para que será ¿Para el andrólogo?

Este es más sucinto, se ofrece para comer por comida. Ya te veo.

Este nos explica que su mujer ha sido secuestrada, y que no le alcanzan sus 98 centavos para pagar el rescate. Todo un romántico.

Otros sin embargo sufren de otros problemas de orden psiquiátrico y bastante tienen con lo que tienen… también son merecedores de alguna moneda:

Este empezó el perroflautismo bien alimentado…

… pero terminó degenerando hasta aquí. La vida perrofláutica es dura, ya se sabe.

 

Este mezcla su problema con su solución: “Trabajaré por Marihuana”

 

Otros van un poco sobrados:

“Dame dinero o te doy una patada en la cara”

Sólo pide una conexión wifi. Con eso le vale.

Otros, como aquí en España, tienen sus inquietudes políticas:

“Obama no es el único que quiere cambio”. Obsérvese el doble sentido de la palabra “cambio” tanto en español como en inglés.

Y otros, superaron su fase perrofláutica a base de genialidad, aunque el perroflautismo nunca se deja del todo:

Bob Dylan en sus épocas perrofláuticas. Nunca dejó cierto ramalazo y de hecho siempre se reserva sus momentos perrofláuticos allá donde va.

 

En resumidas cuentas, no todos los perroflautas son iguales, y si acaso no parece arriesgado decir, es que la forma tumoral del perroflautismo se ha producido en España al haberse cruzado con la raza pijo-progre local. Una lástima, y otro punto en el debe de los progres.

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