Mi voto para el 20N ya.

Una de las cosas buenas de votar por correo, es que si basas tu elección en lo que has visto en los últimos cuatro años (o en este caso en los últimos 10), no hace falta ni campañas, ni sesudos análisis, ni nada de nada. Solo necesitas el sentido común, tu impresión de las cosas que has visto, las que has leído, lo que has deducido a partir de ello, de los debates en los que ha participado, y a partir de ahí obrar en consecuencia. Yo ya tengo mis votos metidos en sus correspondientes sobres, y estos junto al certificado censal en un sobre dirigido a mi colegio electoral. Mis cartas están jugadas. Ya pueden estallar todos los trenes de cercanías que sean menester, o que ETA haga un comunicado de que entregan las armas y se enrolan en los Hare Krishna, o cualquier conejo que se quieran sacar de la chistera unos u otros. Mañana iré a correos con mi sobre certificado y a partir de ahí para mi se acaban las elecciones.

Y como se puede ver, he sido coherente que lo que he expresado en multitud de ocasiones tanto en este blog, como en otros foros en los que participo, por no hablar de la vida real. Y esto es que hay que votar en la dirección que más moleste y que tenga las mayores posibilidades de ayudar al PSOE a pegarse el más aparatoso y doloroso golpe electoral. Y en este caso, y en estas circunstancias, y aunque en parte vaya en contra de mis principios políticos, esa opción es el Partido Popular del inane Rajoy. Y me importa un carajo que el cuarto de la lista esté el prisaico Gallardón, es más mi apuesta desde el principio es que le dejarán un Ministerio sin presupuesto (como para dejarle meter mano en la caja a este faraón), como bien podría ser el de Portavoz del Gobierno, en el que podrá lidiar con sus amigos socialistas.

Creo que es necesario para el país, para su higiene democrática, e incluso para el mismo PSOE, que como vengo pensando desde su sangrienta llegada al poder, necesita su demolición absoluta para resurgir en un nuevo partido que por otro lado considero fundamental para la política de este país. De hecho ya escribí una entrada en las que definía las que yo considero columnas básicas sobre las que se debe vertebrar esta refundación.

En condiciones normales lo más posible es que no hubiera votado o si acaso hubiera votado por uno de los pocos partidos que creo que han hecho propuestas interesantes. Para mi estos han sido el P-Lib, lo más parecido a un partido liberal que por el momento hay en el arco político español, y Eb, un partido que promulga que el voto en blanco sea computable y se traduzca en escaños vacíos (no en reparto de los escaños sin contar los votos en blanco). Como no está el horno para votar, desde mi punto de vista, a estos partidos para el parlamento español, al menos me he permitido el lujo de darles mi voto para el senado. Como a demás se da la circunstancia que en Madrid tenemos tres candidatos que elegir para el senado, sean de los partidos que sean, y el P-Lib presenta uno y Eb presenta dos, pues todos tan contentos y el trámite está cubierto.

Así que hasta aquí he llegado en cuanto a reflexiones sobre las elecciones generalísimas del próximo domingo. Esperemos que se cumplan los pronósticos, que gane el PP, que Rajoy se de una buena ducha fría y se arremangue para hacer lo que hay que hacer en los próximos años, que no se trata sólo de medidas económicas que van a gustar poco, sino también de otros tipos de medidas que a algunos van a gustar menos todavía: echar a puntapiés a ETA de las instituciones vascas, y previsiblemente nacionales, replantear el modelo autonómico recuperando competencias que se han dado equivocadamente a los paisitos centrífugos, desmantelar instituciones de ladrones como los sindicatos, la patronal, reformar la enseñanza… en fin, un reinicio del sistema bastante considerable ante el cual va a tener enfrente a izquierdas, sindicatos, perroflautas, nacionalistas, separatistas, terroristas… Una tarea muy ardua para la que muchos dudamos que Rajoy sea la persona indicada… pero también esperamos que sea un primer escalón hacia ello, siempre que el PSOE aguante fuera del poder dos o tres legislaturas sin montar ninguna que suene. Lo cual también es dificil.

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