Méndez y Toxo: váyanse ustedes a paseo (y de paso se llevan a Llamazares)

Todos sabemos en el caldo de cultivo en el que nos encontramos en España y en otros países de similar idiosincrasia:

"Salta, el agua está buena" (dice el español)

 

Bueno, pues en estas circunstancias, los sindicatos están muy indignados con la reforma laboral aprobada por el gobierno “de la derecha” días atrás. Después de casi ocho años de cucamonas con el “gobierno de progreso“, mientras se destruían tres millones de empleos, y desaparecían por el sumidero socialista 430000 autónomos (el 16 % de ellos), resulta que en menos de dos meses desde que llegará al poder el PP, están muy  muy disgustados. No por ellos, sin duda, sino por los trabajadores:

Dice el amigo Méndez:

“…hay que parar la reforma laboral del Gobierno porque si no va provocar un cambio del actual modelo de convivencia del que solo se va a salvar una minoría.”

Dice el amigo Toxo:

…Confío más en la presión de la ciudadanía y en la voluntad de cambio de los trabajadores de este país que en otros cauces

Así que tenemos que las cabezas visibles de los sindicatos no están conformes con la reforma del mercado laboral, al cual por cierto ninguno de los dos pertenecen.

Cándido Méndez en concreto lleva en la mamandurria desde al menos 1982 (hace 30 años) aunque está afiliado al sindicato UGT y al partido nodriza, la PSOE, desde 1970. Poco más se puede decir de este elemento, si acaso que tiene las mismas capacidades dialécticas que Cantinflas, y que es muy escrupuloso con la puntualidad.

Por su parte Ignacio Fernández Toxo procede del sector naval (primero Bazán, empresa estatal que se fusionó con Astilleros Españoles, y que ahora constituye IZAR, osea Navantia). No está claro cuando empieza exactamente su andadura en la mamandurria, pero pinta que pronto, porque en 1987 es ya elegido Secretario General de la Federación del Metal de Comisiones Obreras. Más estilizado que Méndez en términos relativos, sus orígenes profesionales explican su amor al mar.

Por tanto, a mi lo que estos tipejos digan de la reforma laboral me parece totalmente irrelevante, no representan ni a la mayoría de trabajadores (sólo a funcionarios y empleados de grandes corporaciones, y no mucho), mucho menos a los parados, verdaderas víctimas de la crisis a la que nos ha llevado entre otras cosas las medidas “de progreso” que tanto aplaudían los sindicatos, y desde luego en absoluto representan a los autónomos, verdadero tejido empresarial en España y en la mayoría de los países de nuestro entorno. En otras palabras, que el “gran malestar” que parece les ha provocado la reforma laboral, no se debe tanto a su preocupación por “la clase obrera” a la que dicen representar, sino a la pérdida de parte del pastel de poder que mantenían estos sindicatos, en detrimento de los verdaderos protagonistas de las relaciones laborales: los empresarios y trabajadores.

Por eso me produce más credibilidad que estos cenutrios envueltos en naftalina, que no han sido capaces de escapar de las consignas del siglo XX, las declaraciones a favor de, por ejemplo, las organizaciones de autónomos, las cuales consideran que la reforma puede crear empleo, aunque recuerdan que aún estamos lejos de Europa, lo cual se puede comprobar claramente en la infografía de la izquierda.

Mientras el agónico PSOE actual, con Rubalcaba a la cabeza, famoso por su oposición responsable (Prestige, Iraq, 11-14M), tampoco se siente confortado con la actual reforma laboral del “partido de la derecha“. Lógico por otro lado, tan lógico como que cada vez menos gente se siente confortado por la idiosincrasia bandolera del partido de los 100 años de honradez, ni con su búsqueda sin fin de la excrecencia en vez de la excelencia.

Y ya en los tenues límites entre el ridículo y el surrealismo, tenemos al camarada Llamazares, que como no podía ser menos está muy irritado con las políticas de “la derecha“:

Pues este es el pastel de progreso que tenemos en este país… ¿Y quieren que nos manifestemos el domingo? ¡Váyanse ustedes a paseo muy señores mios!.

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