Petroleo en Canarias… y los progrepitecos de uñas.

Pensamiento de progrepiteco hispanicus:

Nuclear no. Carbón no. Petróleo caca. Hombre progreso querer simbiosis Pachamama, vivir subido arboles verano, dentro cuevas invierno. Derecha mala enfurecer a planeta vivo.

El otro día escribí más o menos estás palabras en respuesta a un amigo en FB (Alf On) que criticaba el surrealismo de que el PSOE se uniera a CC (y a los tontainas de siempre: IU y “ecologistas”) para rechazar que se empiecen a mover los mecanismos que culminarían con la explotación de las bolsas de petróleo en aguas canarias (españolas), si esto fuera viable. Total, que publicamos el comentario en el tebeo Público, cuya viñeta referente a esta noticia se titulaba: Clamor contra la extracción de petróleo: “Canarias lo tiene crudo”. El simpático artículo, está basado en las impresiones de los mafiosos de WWF y otros grupos ecologistas, es de guasa, y si te das una vuelta por los comentarios, aviso, puedes terminar sangrando por los oídos de leer tal cantidad de rebuznos. Nada nuevo en realidad, así que no voy a dedicar ni un segundo a estos tipejos y voy a intentar reflejar un enfoque pragmático y didáctico al asunto.

(Clic para visitar la fuente de la imagen en Expansión: “Repsol busca petróleo en Canarias: cinco claves de un proyecto polémico”)

Antecedentes

Este proyecto tiene una historia de más de diez años, desde que el gobierno de Aznar en 2002 otorgó los permisos necesarios para iniciar las prospecciones a uno 60 kilómetros de las costas orientales de Lanzarote y Fuerteventura, y que quedó hibernado por una sentencia del Tribunal Supremo que aducía un defecto de forma en los estudios de Impacto Medioambiental, a la que se sumó los ocho años de gobierno eco-timorato Zapateril. Por eso a mucha gente le parece un hallazgo nuevo o algo que ha salido de la nada… pero no es así, ha estado en la recamara de Repsol durante más de una década.

Y si latente ha estado el proyecto, latentes han estado también las previsibles polémicas, a saber:

Problemas con el amigo marroquí.- Claro, porque definir unas aguas territoriales con un país que empieza por no reconocer oficialmente Canarias como territorio español, es un asunto delicado, y si realmente hay reservas de petróleo, no te quiero contar. Un tema previsiblemente espinoso si tienes en cuenta que detrás de Marruecos está USA y Francia.

Básicamente, en países que se encuentran uno en frente de otro se considera una línea imaginaria equidistante de ambas costas, tal como la línea de puntos representada en el mapa de arriba. Puedes encontrar algunas reflexiones sobre este problema en este artículo de Carmelo Rivero: ¿Petróleo Canario o Marroquí?. Conviene también echar un ojo al artículo de Wikipedia sobre la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Problemas con los de siempre.- PSOE, izquierdas, regionalistas/nacionalistas y el folclore ecologista se oponen a la decisión del consejo de ministros de permitir las prospecciones en la zona. ¿Por qué? Los lugares comunes habituales: problemas medioambientales (en caso de accidente), peligro para el turismo (en caso accidente) y las preferencias por las energías renovables (y supongo que además milagrosas). Luego comentaré el fundamento de estas excusas.

Qué es una prospección geofísica

(Clic para visitar el artículo de Wikipedia “Reflection seismology”)

El objetivo de cualquier prospección geofísica es determinar una serie de propiedades, en principio ocultas o desconocidas, de caracter geológico, estructural, geotécnico o morfológico, por medio del análisis de diversas propiedades físicas del medio. En particular, en una prospección geofísica marina, se utilizan métodos de sísmica de reflexión, que a trazo grueso consiste en analizar los tiempos de las llegadas de los ecos reflejados en capas con diferentes propiedades, osea capas con diferentes espesores, densidades, grados de compactación e incluso estados de agregación (sólido, líquido o gaseoso), tras ser generadas unas perturbaciones elásticas por diferentes medios (explosiones, descargas eléctricas, impactos o vibraciones mecánicas). De esta manera se consigue información del fondo y el sub-fondo marino analizando los correspondientes registros sísmicos.

En una primera fase se intentará cartografiar las zonas donde es previsible encontrar hidrocarburos, previsiblemente en estado líquido (petróleo). Según parece ya hay estimaciones cuantitativas del crudo que podría encontrarse, lo cual significa hablando claro, que ya se han realizado estudios, más o menos precisos, pero que al menos permiten delimitar geográficamente las zonas, e incluso estimar una producción de 38 millones de barriles de crudo al año durante 20 o 30 años.

Una vez cuantificado de manera precisa el contenido de las bolsas y la viabilidad del proyecto, en sucesivas campañas se harían estudios de detalle de la superficie del fondo sobre los yacimientos para determinar los enclaves óptimos de los pozos, en cuya vertical en superficie se instalarían las plataformas. Y finalmente, superadas estas etapas con éxito se procedería a la instalación de las plataformas, que deberán cimentarse a unos 3 km de profundidad, justo en el límite de la tecnología off-shore actual:

Fuente: The Economist, Plumbing the depths (clic)

Todo el proceso de planificación, adquisición y tratamiento de datos, más la construcción de los pozos y plataformas, puede demorarse unos 10 años, tiempo en el cual pueden pasar muchas cosas en las diferentes dimensiones que afectan a un proyecto de este tipo: avances tecnológicos y científicos, cambios geopolíticos, cambios de paradigma energético… ¿Quién sabe?

Riesgos e impacto ambiental

En aras de la seriedad vamos a prescindir de los cuentos chinos y específicamente del Apocalípsis Climático, que podría acelerarse más allá del punto de no retorno 😉 por la explotación de este yacimiento. El caso es, que como ocurre con toda actividad humana, esta tiene un impacto sobre el medio en el que actúa, aparte de unos riesgos que pueden calcularse y otros que son impredecibles pero que se pueden minimizar.

Impacto ambiental debido a las prospecciones.- Como se dijo antes, este tipo de prospecciones se basan en la creación de unos pulsos acústicos en la superficie del mar, que indudablemente introducen energía en el medio marino y que por tanto perturban el hábitat.

En este caso sería el hábitat off-shore (a 60 kilómetros de la costa), básicamente compuesto de cetáceos: odontoceti (con dientes), como delfines, orcas y cachalotes, misticetos (sin dientes, con barbas) como ballenas y rorcuales; y tortugas marinas. Evidentemente todo esto está legislado, y estas campañas deben reunir todos los permisos nacionales e internacionales para poder llevarse a cabo. Y como el ruido submarino, es considerado contaminación desde la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (Artículo 1, punto 4 –ver PDF), la UE recoge esta normativa en la directiva marco 2008/56/CE, encuadrada en el protocolo de Good Environmental Status (GES), en cuyo descriptor 11 se describe esta problemática concreta.

También se aducen daños en las pesquerías debido a estas campañas de prospección. Evidentemente una barco operando en la zona disparando air guns cada 20 segundos durante aproximadamente un par de meses, perturbará a los seres vivos que por allí anden. El efecto durará esos dos meses, exceptuando a los individuos más despistados, que podrían incluso quedar sordos, pero siendo pragmáticos, ¿deberían estos efectos secundarios influir sobre un proyecto de estas características?. Pues mi opinión es que no, y menos teniendo en cuenta que Marruecos ya ha autorizado estas prospecciones y no parece que nadie diga nada.

Impacto ambiental de las plataformas.- Las plataformas petrolíferas, aún alejadas de la costa, también producen efectos sobre el medio ambiente, siendo el más importante con diferencia las fugas de crudo. Pero hay que tener en cuenta que en el caso de que se llegara a esta fase, es decir que realmente las prospecciones determinaran la viabilidad de construir una o más plataformas, todos los estudios de impacto ambiental tendrán que ser realizados de forma imperativa antes de mover un dedo, así como la definición de los protocolos de actuación ante accidentes y/o fugas incontroladas. Y Repsol no es precisamente una empresa nueva o que se despreocupe de estos aspectos.

La excusa comodín: “tenemos que apostar por energías limpias”

Ante este argumento hay que recordar un par de cosas, o tres. La primera es que ya hemos apostado y hemos perdido. Lo cual no quiere decir que haya que despreciar las energías renovables, pero lo que no se puede hacer es sobredimensionarlas, considerarlas como sustitutas de los hidrocarburos, y por supuesto, no subvencionarlas a fondo perdido como si fuéramos los más tontos del planeta.

La segunda es que la energía en Canarias (como Baleares, Ceuta y Melilla), por su caracter de desconexión de las fuentes de energía más competitivas de la península (hidroeléctricas y nuclear), producen hasta el 95% de su energía a partir de combustibles fósiles (carbón, gas y fuel-oil), y que somos el resto de ciudadanos, los que por solidaridad nacional, nos repartimos ese exceso de tarifa vía los peajes de acceso a la red, que además como no son suficientes para cubrir los costes, contribuyen al millonario déficit de tarifa que sufre este país (lo explica muy claro Manuel Fernández Ordoñez en Libremercado: Ingeniería financiera para despistados).

Y la tercera, que en realidad es la causa subyacente sobre los dos argumentos anteriores, se puede entender con dar un vistazo a este gráfico de Wikipedia:

(Clic para visitar la página de Wikipedia)

 

Conclusiones

Visto esto, las conclusiones, o al menos las mías son:

  1. Se debe investigar y dimensionar esos yacimientos con caracter de urgencia. Y si cuatro ballenas se quedan sordas, y tres tortugas se pierden cuando van a desovar a Africa, que todo sea por no perder una oportunidad de disminuir sensiblemente nuestra exagerada dependencia energética.
  2. En el caso de que se verifique la existencia y viabilidad de explotación de los hidrocarburos, Repsol es una empresa que ofrece la suficiente fiabilidad para efectuar la extracción y comercialización del crudo, y garantías para minimizar el impacto medioambiental de sus actividades.
  3. Si no lo hace España por medio de empresas españolas, lo hará al lado Marruecos con empresas americanas y francesas. Y evidentemente no van a extraer solo de su lado, si en el lado adyacente, que también consideran suyo, no hay nadie explotando el yacimiento.
  4. Es previsible que los ecologistas, y la izquierda más descerebrada se opongan a este proyecto, como a todo proyecto que signifique la prosperidad del ser humano. Pero que se apunte al carro un partido como el PSOE, es una muestra más de su decadencia, y de su tesis quizá justificada, de que gran parte de sus votantes están lobotomizados después de más de treinta años de “progreso”.

Nota

Me quedo con las ganas de extenderme especialmente en la parte de la prospección geofísica, pero pasar de las 1800 palabras me parece ya exagerado, así que lo dejaremos para mejor ocasión. En cualquier caso, por si hay alguien interesado, hay un tema en Learning Space dedicado al petroleo,  con su correspondiente apartado sobre la prospección sísmica, planteado de una manera suave y digerible. Muy recomendable.

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