Los únicos que podemos empujar a los gobiernos de turno a desmontar la mamandurria, somos la sociedad civil, es decir, los ciudadanos independientes no untados por la grasa política, económica y sindical que la hace funcionar. Y dentro de esta mamandurria, un papel especialmente repugnante lo tienen los sindicatos de clase UGT y CCOO. Por sus conexiones con las diferentes mafias económicas y políticas, por su mariscofilia, por su trabajofobia, por su desvergüenza absoluta al [...]
