El porno-comunismo de Marinaleda: “El sueño de la tierra”

El otro día alguien comentaba, cargado de razón, que España es el único país del mundo que una ardilla puede atravesar de frontera a frontera, de Norte a Sur y de Este a Oeste, saltando de tonto en tonto sin tocar el suelo. Desde mi punto de vista, en la última década, esta metáfora se ha quedado corta, y da la impresión de que esa ardilla hoy tendría incluso problemas para tocar el suelo sin rozar a un tonto.

Y el camarada Juan Manuel Sánchez Gordillo nos lo está mostrando este verano. Ya tuvimos personajes parecidos que nos mostraron lo mismo en el otro lado ideológico, Jesús Gil fue quizá el máximo exponente en los noventa, y José María Ruiz-Mateos, todavía en activo, en los ochenta. No tiene nada de particular y en cierto modo tiene su gracia. Lo que no tiene ninguna gracia, y a decir verdad es terrorífico, es comprobar como personajes de opereta de esta calaña son ascendidos a la categoría de héroes, y son jaleados por medios, e incluso por partidos, y por consiguiente que diría aquel, por una considerable parte de la sociedad, en este caso concreto de Gordillo, con el populoso rebaño progre a la cabeza.

Creo que se ha dicho ya lo esencial del personaje, así que no voy a abundar en el asunto, al final encontraréis algunos artículos interesantes sobre el sainete de Gordillo en Mercadona.

Pero resulta que ayer me tope con esta grotesca Carta a una cajera de Mercadona, y en uno de los comentarios un enlace a el panegírico Viva Sánchez Gordillo…, en el que aparece este estremecedor documental sobre la idiosincrasia de la revolución socialista en Marinaleda. No tiene desperdicio, o es todo desperdicio, según como lo mires.

Marinaleda. El sueño de la tierra, está dirigido por Eva Abad y Pablo García Cabrera, y poco más he encontrado de ellos (¿el y ella?, ¿ella y el? no se como se utilizaría el pronombre en el neolenguaje de progreso) que la sucinta reseña del documental en la página de la Biblioteca Virtual de Juventudes Comunistas de España (La Caja de Herramientas). Cómo el documental data de 2007, es de suponer que habrán crecido, ya no son “Juventudes“, y si todo ha ido bien, no se sentirán especialmente orgullosos de su obra, es ley de vida… casi todos hemos sido “de izquierdas“, de niños.

Y con estos breves antecedentes ya se puede uno imaginar de que va el asunto, de un mundo de terratenientes, oprimidos, opresores, luchas de clases, revoluciones obreras, y demás fábulas del imaginario comunista. De risa vamos. Pero muy ilustrativo para darse cuenta de como cuatro imbéciles pueden cortar el bacalao (y de paso robar y vivir del cuento), con el único requisito de que los demás sean un 10% más imbéciles que ellos, o un 20% más incultos si cabe.

Bueno, pues aquí os lo dejo, haceros con una dosis doble de lexatín y una generosa jarra de sangría, y disfrutad de este festival del humor, sincrético y extemporáneo a partes iguales.

Acojonante ¿no?

Aquí algunos antídotos:

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