Deconstruyendo el PSOE

Soy consciente de que no es precisamente esta la fuente preferida por los políticos socialistas para buscar consejos sobre estrategia. Bien, es asumible, sin embargo esto no es óbice para dejar de comentar algunos puntos esenciales sobre la situación actual del PSOE, sus causas y las posibles perspectivas. Y a eso me dispongo, a deconstruir el PSOE (Deconstruir.- 1. tr. Deshacer analíticamente los elementos que constituyen una estructura conceptual).

Hace unas semanas se cumplió el trigésimo aniversario de la contundente victoria del PSOE en 1982. Desde entonces sólo se han bajado de la poltrona del gobierno central -y de mala gana- durante las dos legislaturas de Aznar (1996-2004), volviendo a ella, de manera legítima pero sin el más mínimo asomo de ética, tras los atentados del 11M. Esa efímera interrupción en el poder les libra parcialmente de ser considerados todo un régimen en sí mismos. Parcialmente porque no pueden decir lo mismo en Extremadura (29 años gobernando) ni en Andalucía (todavía con la plaga a cuestas), siendo además esta última Comunidad un paradigma de gobierno caciquil, involutivo y con no pocos tintes mafiosos.

Lo han celebrado este domingo en un aquelarre en Madrid, bajo el lema “Gracias Felipe“, en el que la dosis de autocrítica ha sido exactamente CERO, y que queda perfectamente resumido con esta foto que podría muy bien titularse XYZ.

Muchas cosas se han hecho mal, y rebuscando, quizá se encuentre alguna que se haya hecho bien, pero lo cierto es que el computo general refleja que España está hoy en la cola de Europa, elijas el indicador que elijas. Y la verdad es que la excusa de que la culpa es de Aznar, de Bush, del malvado capitalismo o de las “políticas ultraliberales” puede valer para la chiquillada del 15M y para la pléyade de actores indocumentados que se autodenominan intelectuales de la cultura, pero de ahí no pasa. Sin embargo se muestran como sorprendidos de perder elección tras elección. Veamos algunas claves:

1) Efecto Gremlins.- Cuando una parte considerable del éxito electoral proviene de una mezcla de propaganda y embrutecimiento del ciudadano, se debe ser consciente de que ese mismo electorado se puede volver contra ti, o porque vean la luz o porque caigan en la oscuridad de una vez por todas.

Y es que después del Zapaterato, una parte importante de los votantes se han terminado dando cuenta del infantilismo de los planteamientos del PSOE, de su carácter artificial y sobre todo de sus perniciosas consecuencias para el devenir político del país. La otra parte de la fuga de votantes, ya irrecuperable, adoctrinados en la izquierda más rancia y obsoleta que se pueda imaginar, ya reniegan del PSOE al que identifican con razón con el PP, y o no votan o votan a alguno de los partidos de la caverna de la izquierda, mayormente a IU.

2) Soltar lastre.- Este punto tiene dos vertientes. El primero es el de las personas, creo que todas las caras que aparecen en los reportajes del evento de este domingo (o acontecimientos similares) deberían ser automáticamente descartadas en cualquier proyecto de futuro del partido. Como se puede ver son una mezcla de lo peor de lo de antes con lo peor de lo actual, con Rubalcaba liderando la intersección de ambos conjuntos.

La otra parte es la ideológica. No parece que un partido con aspiraciones legítimas de gobierno en un país occidental, pueda mantener en su ADN político un ideario trufado con anticapitalismo pueril, lucha de clases, antisemitismo y judeofobia cuasi nazis, ecologitis aguda, revanchismo guerracivilista, laicismo comecuras, exaltación de la ignorancia, etc… Solo un episodio trágico como fue el atentado del 11M permitió que un cocktail ideológico así llegara al poder… y nadie quiere que una cosa así vuelva a repetirse, espero.

3) Recuperar mayorías de gobierno.- Tarea difícil si no imposible. El nicho socialdemócrata, hábitat natural del PSOE hasta la metástasis Zapateril, está actualmente ocupado por el PP de Rajoy, en el que posiblemente se hará fuerte si como parece los tempos de la crisis se sincronizan con los electorales, y si a esta legislatura le sigue una segunda igual o más socialista que la presente.

Por razones demográficas (envejecimiento del electorado), va a ser complicado que otra vuelta de tuerca a la política de fuego de campamento pueda desembocar en la Moncloa, de hecho tiene más pinta que esa dirección (promulgada por Tomás Gómez, Chacón, Valenciano y demás lumbreras) termine con los restos del partido descansando en paz en el Grupo Mixto.

4) Disolución.- Sin duda la salida más digna a la encrucijada del PSOE. Y posiblemente la más higiénica para la sociedad en su conjunto. Evidentemente es una solución de política ficción bastante improbable, pero tomémonos por un momento la licencia para soñar que ofrece el escribir en un blog. Imaginemos un PSOE disuelto y un PP en un proceso de mitosis que diera como resultado una parte socialdemócrata moderna (perdón por el oxímoron), otra parte conservadora y democristiana, y por fin, una tercera parte liberal sin ambages.

En este marco de referencia la sección reutilizable del PSOE, que sé que existe aunque todavía no tenga cara, podría integrarse de manera espontánea en esa facción socialdemócrata que hoy dirige a los Populares. Así la parte conservadora del PP podría incluso quedarse con las siglas, y además, como colofón,  tendríamos por fin un Partido Liberal con opciones de influir en la política económica nacional.

Por supuesto que en este enjuague político los partidos minoritarios emergentes (UPyD, C’s) o por emerger (P-Lib, SCD) tendrían que integrarse en alguno de estos partidos, lo cual desde un punto de vista pragmático siempre será mejor que la configuración actual de micropartidos luchando por alcanzar la mayoría, para más que presumiblemente terminar adoptando los mismos vicios.

Y los demás partidos, izquierdas revolucionarias, folclores regionalistas y ecologistas salva mundos, quedarían para lo que en realidad sirven, para poner un contrapunto de humor y surrealismo en el parlamento.

Te podría interesar