20D. Porra y reflexiones electorales.

PORRA 20D NMSP

Este domingo tenemos elecciones a Cortes Generales, y por mucho que digan analistas y trovadores, los resultados son bastante previsibles, si no en los detalles, si en la dicotomía que se va a producir a la hora de formar gobierno: el PP ganará las elecciones pero se quedará lejos de la mayoría absoluta, y C’s parece predestinado a ser la muleta que complemente con sus escaños la investidura de Rajoy, a no ser que las tentaciones “de progreso” (PSOE y Podemos) sean más jugosas que las que ponga Rajoy sobre la mesa. No hay más, no creo que nadie haga cuentas fuera de estas coordenadas.

Ahora, lo difícil es acertar el resultado preciso, el número exacto de escaños que obtendrá cada partido (o sus porcentajes sobre el censo), hay decenas de miles de combinaciones numéricas (o millones si te animas con los porcentajes con dos decimales), y se necesitan muy buenos sondeos y muchas horas de análisis para poder ofrecer unos resultados serios y medio fiables.

Pero si se puede hacer una pachanguilla, y eso es precisamente lo que he hecho. He analizado tranquilamente los sondeos oficiales publicados, he descartado todos los cantos de sirena de esta semana (encuestas imaginarias, tendencias fantasmas, “Trending Topics“, euforias de atrezzo y triunfalismos impostados), he limado mis previsibles sesgos (creo que PP debería sacar más escaños, Pablemos menos, y tengo ciertas dudas entre el reparto entre PSOE y Ciudadanos), y finalmente he llegado a estos resultados:

  1. PP.- Debería superar tranquilamente la barrera del 30%. 132 escaños.
  2. PSOE.- Cerca pero por debajo del 30%. 93 escaños.
  3. Ciudadanos.- Superará el 15%, dudo que llegue al 20%. 66 escaños.
  4. Podemos.- En torno al 10%. 39 escaños.

No puedo negar que esta previsión tiene un punto de wishful thinking, y aunque lo he suavizado un poco, he asumido de oficio que el peso del voto útil es considerable en unas elecciones como estas del domingo (en realidad en todas las generales, es lo que las distingue de las locales y europeas), y que la estrategia del miedo funciona, porque debe de funcionar, y es que si alguien no se preocupa porque nos puedan endiñar un gobierno de mostrencos, es que es un vegetal.

Nótese que la suma de los escaños del PSOE y Podemos coincide exactamente con los escaños del PP. Estos resultados (o unos similares) abrirían las puertas a una terrorífica coalición comefachas, PSOEmos, que si C’s no lo evita, no tendría más que tirar de correligionarios y paisitos (IU, ERC, Bildu, PNV…) -o de lo que se tercie, porque otra cosa no será, pero la falta de escrúpulos, el ansia de poder y las tragaderas del progresismo ibérico están más que documentados- para lograr un pacto de investidura.

Creo que Pdr Snchz ha perdido una oportunidad de oro de convertir al PSOE en un partido socialdemócrata serio, des-Zapaterado, y que en vez de ver la fuga de votos a Podemos como una eliminación de la grasa ideológica que ha acumulado tras 30 años en el poder, ha apostado por el cortoplacismo, por seguir haciendo pivotar su programa de gobierno en un único punto: que no gobiernen los fachas. Algunos pensamos en su momento que Snchz podría ser el político apropiado para hacer esta transición (o vuelta) a la sensatez que se le supone a un partido de gobierno, pero en poco más de un año nos ha dejado bien claro que nos equivocábamos, que su única vocación es el poder, que su visión de estado es exactamente cero, que su única preocupación es recuperar como sea el voto comefachas (en cierto modo es legítimo, ellos lo crearon), y que todo lo demás da igual en tanto que no gobierne el PP. Y creo que se equivoca, puede que a un partido como el PSOE le asuste un poco bajar de la barrera de los 100 escaños, o sentir sobre su nuca el aliento de la “nueva política“, pisándole los talones, pero si hubiera calibrado fríamente las condiciones sociológicas de estas elecciones (i.e. las hubiera dado por perdidas) y hubiera mantenido un rumbo razonable, sin estridencias, sin chillidos, sin unicornios, quizá en 2020 tendría el camino abonado para la Moncloa, cosa que ya seguramente no pase, y posiblemente para ese año ya ni nos acordemos de su nombre.

Por su parte Albert Rivera ha cavado su tumba en tres fases, primero al subirse con los Podemoides al tren de la “nueva política“, con sus payasadas y sus eslóganes de parvulario, aquello de lo viejo vs. lo nuevo, que como la bipartidofobia, no son más que memes vacíos de contenido creados en las asambleas de tarados del 15M; después participando en pactos en ayuntamientos y comunidades que debería haber evitado como a la peste; y finalmente por la táctica de no revelar su estrategia de pactos tras las elecciones, escabulléndose como una anguila de explicitar claramente algo tan elemental como que jamás apoyaría un pacto anti-PP de C’s con PSOE y Podemos (hasta ayer mismo, el día que cerraba la campaña –muy tarde, Albert). Esto seguramente ha espantado a muchos más votantes de los que pueda haber conservado jugando a todas las bandas, incluidas las tumorales. Creo que estos argumentos ya los tiene asumidos el propio Rivera, de ahí su nerviosismo en la campaña, no así sus seguidores más acérrimos, que siguen disimulando lo indisimulable en las redes.

Poco que decir sobre Podemos que no se sepa, son basura ideológica (y ética), y a pesar de las mil capas de maquillaje que se han aplicado durante 2015, la basura sigue debajo del maquillaje. Pero no se les puede negar legitimidad para ocupar unos pocos escaños en el Parlamento Español, porque esta gente existe, los ves en los bares, en los hospitales, en las universidades, en las oficinas, etc. El problema es su inflamación electoral (todo lo que pase del 10% de los votos), que creo que no se corresponde con una sociedad sana, y que espero tenga un caracter efímero que no vaya más de una legislatura (y ya es mucho, no hay más que ver su “capacidad de gestión” en el día a día de los ayuntamientos que “gobiernan” los Podemoides… ¿quién no se ha sonrojado más de una vez –o 40– en los últimos meses?).

¿Y Mariano Rajoy? Pues creo que merece una cuarta oportunidad y por tanto una segunda legislatura en la Moncloa. Creo también que ha sabido aguantar no solo las inevitables presiones de la zafia izquierda ibérica, sino también las ejercidas por sus viudas mediáticas (si, las capitaneadas por FJL y PedroJ), que han conseguido convertirle posiblemente en el presidente conservador más odiado por la propia derecha sociológica, o al menos por la parte de ella que considera que los periodistas son mesías, y vinculan su pensamiento a sus sermones más que a los hechos. Y es que pienso que es totalmente injusto, Rajoy no es Churchill desde luego, pero una enmienda a la totalidad en la que se critica el 100% de lo que haga, no haga, piense o diga, carece totalmente de credibilidad, y más que las taras del propio Rajoy, lo único que refleja son las propias fobias de los “criticantes” y sus motivaciones (evidentes tanto a derecha como a izquierda). Un poco de mesura, c*j*n€s.

Conclusión

Puede parecer que tanto la porra como mi análisis peca de un optimismo que es producto de mi evidente sesgo comeprogres, pero quiero decir que no es así, optimismo ninguno, el panorama es desolador, nos espera una legislatura con un parlamento especialmente rico en mediocridad, algo que sólo se puede ver amortiguado en el caso de que C’s no se eche al monte progresista y compense esta triste realidad aportando una pizca de sentido común. Y es que desde mi punto de vista el hecho de que majaderos como Pablemos tengan un grupo parlamentario en torno a los 40 diputados es una desgracia lo mires por dónde lo mires, y, en definitiva, un paso más hacia la Idiocracia 👿



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