Vota Dizzy!

dizzy-for-presidentRecordaba el presidente Obama en el concierto del Día del Jazz en la Casa Blanca que Dizzy Gillespie participó en las presidenciales de 1964, y que en su programa estaba convertir la “White House” en la “Blues House“. Se tarda poco en comprobar que la historia es cierta, y cuadra perfectamente con la imagen de cachondo mental que transpira el propio personaje. No hay más que ver el delirante gabinete que tenía preparado, no tenía desperdicio: Duke Ellington (Secretario de Estado), Miles Davis (Director de la CIA), Max Roach (Secretario de Defensa), Charles Mingus (Secretario de Paz), Ray Charles (Biblioteca del Congreso), Louis Armstrong (Secretario de Agricultura), Mary Lou Williams (Embajadora en el Vaticano), Thelonious Monk (Embajador “itinerante”) y Malcolm X (Fiscal General).

No hace falta reseñar el caracter activista de esta candidatura, ni su sesgo ideológico, pero el contexto histórico en los Estados Unidos de la época, junto con la ristra de leyendas que aparecen en la lista, hacen irrelevante la lectura política de semejante gansada. Incluso se perdona, porque se comprende, la injerencia de un político medio cura en la fiscalía general 😉

Evidentemente la candidatura no prosperó (en 1964 ganó Lyndon Johnson, ya presidente tras el asesinato de Kennedy), pero toda la broma se plasmó en la grabación de su concierto en el festival de Jazz de Monterey de ese año, que incluía “la canción de campaña“, que no era más que un clásico de su repertorio, Salt Peanuts (cacahuetes salados), en el que el martilleante estribillo “salt-peanuts! salt-peanuts!” se transforma en “vote-Dizzy! vote-Dizzy!”. Una vacilada.

Salt Peanuts

Encontraras montones de grabaciones de este tema, pero esta es especialmente graciosa porque el propio Gillespie explica al público como funciona lo del coro. Lo dicho, un cachondo mental, entre otras cosas.

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