Noes.

  • No, no hay ninguna diferencia cualitativa entre los resultados del 20D y del 26J, ambos dejaron claro que había un partido ganador (el PP) y otros perdedores (PSOE, Podemos y C’s). Ese fracaso, o su digestión por parte de los fracasados, es clave para entender por qué llevemos seis meses oyendo a tertulianos “explicándonos” qué es un sistema representativo, como si fuéramos imbéciles, o como si tal cualidad de representativo inhabilitara per sé, precisamente, al partido más representado (en las dos cámaras).

  • No, no son “los fachas” los culpables del estancamiento legislativo en España. Son otros los que han bloqueado al PP (o a Rajoy – ¿alguien no entiende que son términos intercambiables a fecha de hoy?), ignorando su pérdida de respaldo electoral, y que ésta se ha producido a pesar de contar con el apoyo de los principales medios de comunicación ibéricos (los de progreso). El PP (aka “los fachas“) ha mantenido y mantiene una representación parlamentaria menor de la que le corresponde, pero aún así mayor a cualquier otra opción, sea de progreso, reformista o bolivariana.
  • No, la pérdida de votos del PP no se debe a la mala gestión de su gobierno, se debe principalmente a dos factores, 1) que las elecciones de 2011 marcaron el techo electoral de la única opción, entonces, de acabar con el Zapaterato (o abortar un posiblemente más intrigante Rubalcabato), y la pérdida de votos, por tanto, es consustancial con el concepto de “máximo“, que es equivalente aquí con el de techo electoral; y 2) cualquier gobierno que haya atravesado unas circunstancias como las de la primera mitad de la legislatura, habría perdido votos casi por ley natural (si la política, como algunos se creen, obedeciera leyes rígidas).
  • No, ni el PP ni nadie (Federicos, Pedro Jotas y demás iluminados del “periodismo Chuck Norris” ibérico) podría haber neutralizado el mal infligido por 40 años de hegemonía sociocultural socialista. Para deshacer ese daño hacen falta al menos tres legislaturas “fachas” (~una generación), algo que jamás se le permitirá al PP, visto que ya el hecho de otorgarle una merecida segunda legislatura en esta ocasión (ha ganado dos elecciones seguidas), es inviable a pesar de los resultados electorales.
  • No, Rivera no es regeneración de nada, ha demostrado ser un monigote, un hombre de paja, capaz de echarse en brazos del político más mediocre que ha producido el PSOE en los últimos 40 años, que no es poco, con tal de chupar plano, o mejor dicho, de aprovechar la relación lineal que se produce en la memecracia entre chupar plano y trincar poltronas. Casi medio millón de personas se han dado cuenta de ello ya, mi pronóstico es que ese número subirá aún más.
  • No, nadie sabe que puede pasar en unas terceras elecciones. Lo normal es que el PSOE y Podemos (cuya suma de porcentajes es constante y previsiblemente decreciente) bajen, C’s desaparezca (¿qué c*j*nes pintan?), y que el PP aumente más aún su diferencia con el segundo (no digamos con el tercero o el cuarto). Pero nadie lo puede garantizar, los resultados de unas elecciones dependen de muchos factores que son impredecibles en origen, y si realmente estamos, como parece, en medio de un golpe de Estado (que impide gobernar al ganador de las elecciones, estas y las anteriores), nada nos garantiza que éste no se recrudezca en los próximos meses.
  • No, la investidura de Rajoy para formar un gobierno del PP (con o sin C’s ¿hay alguna diferencia?), no soluciona el principal problema: que tenemos un parlamento repleto de retrasados mentales, comunistas, arribistas y cara duras. Y esto lo tenemos garantizado al menos para entre dos y cuatro años.

Te podría interesar