Carta al ciudadano Rivera

Titus, lector y comentarista de éste vuestro blog, ha escrito unas palabras dirigidas a Albert Rivera, no como “votante arrepentido“, sino como crítica al “maniqueísmo” del que el líder de C’s hizo gala en una carta que publicó en el País hace 10 días bajo el epígrafeA mis compatriotas socialistas“.

Carta al ciudadano Rivera

Rivera y Sánchez en el CongresoCuando alguien escribe una carta abierta todo el mundo la lee, me refiero a la carta que publicó el pasado sábado 13 de agosto en El País titulada “a mis compatriotas socialistas”. Yo no soy destinatario de esa carta porque no soy socialista. Yo le he votado dos veces y ahora usted es uno de los que me representa en el congreso de los diputados. Le he votado por tres razones: acabar con el sectarismo de los dos grandes partidos, porque me gusta gran parte del programa electoral de Ciudadanos y hacer frente al separatismo.

En la carta “a mis compatriotas socialistas” ha caído en el sectarismo copiando exactamente el discurso maniqueo que ha tenido el PSOE desde Zapatero: el PP es el partido de la corrupción, el PP es inmovilista, el PP es el responsable de lo mal que va España, Rajoy es un impresentable y el PSOE es un partido de estado, limpio y con un líder con el que se puede negociar. Sobre que el PP tiene corrupción no tengo ninguna duda pero dudo del resto. Cuando usted realizó el pacto con Pedro Sánchez no escribió una carta apelando a nuestros compatriotas populares, no atacó al PSOE por su corrupción o lo poco que ha hecho contra ella (en Andalucía por ejemplo) ni tachó de impuro o impresentable a Pedro Sánchez. No le he votado para blanquear a unos ni señalar a otros, ni para ensalzar a los de un lado ni condenar a los del otro sino para poner de acuerdo a los de uno y otro lado. Este es un discurso visceral sin llamamiento a la razón sino que llama al rechazo que sienten algunos socialistas a los populares y que nos ha llevado al enfrentamiento.

Acerca del programa electoral de Ciudadanos debería de sentirse un poco más orgulloso porque de las famosas 200 medidas que pactó con Pedro Sánchez pertenecen más al programa de Ciudadanos que al del PSOE. Creo que debería saber que el PSOE tiene una postura cerril en algunas de esas medidas y ninguna voluntad de negociar o cambiarlas, es decir que el PSOE cree que sus políticas son las únicas correctas aunque se hayan manifestado como catastróficas. Por ejemplo el pacto de estado por la educación cuando el PSOE se ha opuesto de forma rabiosa a cualquier modificación de su preciosa LOGSE. Ejemplos no faltan para señalar que el PSOE piensa que la LOGSE es el mejor modelo educativo aunque se haya demostrado como catastrófico: educación comprensiva en el que todos tienen que avanzar al paso del más lento, graduados que pasan curso sin haber aprendido nada, ausencia de voluntad y autoridad del profesorado, aumento del fracaso escolar, confusión entre BUP y la FP lo cual convierte en la segunda en un bachillerato inútil, la mezcla en la secundaria de niños inocentes de 10 – 11 años con adultos de 18 o más, ceguera para evaluar a los estudiantes y conocer el estado del aprendizaje. Cualquiera que discrepe de la LOGSE o de la educación pública es atacado sin piedad y tachado de facha meapilas por el PSOE y sus acólitos: los sindicatos de estudiantes y de profesores funcionario. ¿Usted se fía realmente de que el PSOE o Pedro Sánchez acepten negociar en la reforma educativa? ¿O aceptarán este cambio de forma contingente para donde tengan el poder oponerse a él y esperarán a volver al poder para revertirla totalmente?

Sobre el separatismo Ciudadanos ha nacido para hacerle frente y defender la unidad e igualdad de todos los españoles. En su carta apeló al PSOE de Nicolás Redondo, me temo que el PSOE que tenemos ahora es el de Pachi López, Odón Elorza, Jesús Eguiguren, Iceta y Pedro Sánchez que no tienen reparos en pactar con los separatistas. Le pongo un ejemplo, tras las elecciones autonómicas y municipales Pedro Sánchez prohibió pactar con el PP y autorizó a pactar con cualquier nacionalista, separatista o regionalista para conseguir el poder, poniéndose de perfil incluso con Bildu. El mismo Pedro Sánchez con el que pactó tan apresuradamente en la anterior legislatura sin pedirle que acabara con los gobiernos en coalición con los nacionalismos o con actitudes como la de Iceta que salió a protestar con el tribunal constitucional junto a ERC y Convergencia. Si tanto asco le tiene a la corrupción y de pedir comisiones de investigación al PP y que expulse a sus imputados, creo que debería de tener tanto asco a que el PSOE pacte con los nacionalistas que desprecian y atacan a su partido, sus militantes y sus votantes.

Según su carta Rajoy está descalificado para ser presidente del gobierno. A mis ojos usted también está descalificado para representarme.

Titus Amatius Paulus

Gracias Titus. Comparto totalmente esas críticas, siempre es bueno constatar que C’s tiene votantes que no comulgan con las ruedas de molino con las que algunos pretenden hacernos comulgar por tierra, mar y aire.

Para mí Albert Rivera es un fiasco absoluto, no me atrevo a hacerlo extensivo a todo el partido, porque aunque mi ideal es un sistema bipartidista, quizá en la configuración actual del parlamento una bisagra ajena a los folclores (comunistas, regionalistas y mixtos) tenga un valor político intrínseco, capaz de minimizar el daño irremediablemente asociado a tener un parlamento con una sobrerrepresentación de ignaros.

El problema es que el PSOE actual (desde 2010 cuando Zapatero se hizo con la Secretaría General) es más similar al folclore ibérico (a sus tres modalidades) que a un modelo socialdemócrata asimilable a Europa. Su único programa, su único lema más allá de los pueriles eslóganes progresistas, es aislar al PP, por franquistas, por fachas, por corruptos o por lo que toque, da exactamente igual, tienen televisiones, periodistas, think tanks, editoriales, productoras, “intelectuales”, profesores, etc… dedicados en cuerpo y alma a ello desde hace 30 años. Y eso significa aislar (o seguir aislando) fácilmente a la mitad de los españoles (o muy cerca). Y es injusto, quizá no lo era en los ochenta (o era asumible para un partido con FragasVerstrynges y Antonios Hernández Mancha), pero era injusto en los noventa, y desde luego, es profundamente injusto en pleno siglo XXI (además de sectario, infumable e inadmisible).

Que C’s se haya incorporado a tan miserable planteamiento de la batalla ideológica, que nos ha proporcionado espectáculos tan lamentables como los del 11M y el “¡Aznar asesino!“, para algunos, los que pensamos que la criminalización de un partido (y sus votantes, “los fachas”) es intolerable, tal actitud es automáticamente descalificante, y yo ya no concibo que un C’s liderado por Rivera pueda ser algo más que una muleta del PSOE para profundizar en su sectarismo, y continuar con un foco de luz de gas dirigido a la mitad del país.

Y merece la pena recordar que lo que se está teatralizando ahora es un pacto de investidura, puede que sirva o puede que no, pero aún sirviendo, mi impresión es que el único pacto que C’s considera sólido es el reformista de progreso firmado con el PSOE, y una moción de censura en un año o dos es una opción estupenda para montar un gobierno reformista y de progreso, esquivando las odiosas urnas que tantos disgustos les ha dado, incluso aunque para ello haya que contar con las sonrisas de Podemos, tienen dos años para preparar el patio… Y todos los medios y “argumentos” a su disposición. Por eso decía que aún respetándose las urnas y formándose un gobierno de Rajoy, el problema lo seguimos teniendo, y éste es que ante los problemas que presentan los folclóricos (o su sobredimensionada representación en el parlamento), tenemos dos enanitos liderando los partidos constitucionalistas: Pedro Sánchez y Rivera. [Y éste es el escenario al que apuntaba en el último párrafo de la entrada en la que casi acierto los resultados del 26J]  

¡Salud!

Bonus

Porque viene muy a cuento de las pamplinas de los Ciudadanis. De esta columna de hoy de Ruiz Quintano en su SalmonetesEulalio

Es lo primero que pensé al ver a los bulderos de Ciudadanos, arribistas de la política y folcloristas de la democracia, exigir al partido del vecino, en este caso el marianista, elecciones primarias, que fuera del sistema americano nada significan.

Esta idea la primera vez que la escuché fue de boca de Antonio García-Trevijano en un debate de esos de los Cárcaba de los domingos. Y estoy de acuerdo, en una partitocracia qué más me da a mi cómo elijan los partidos a su líder o a su cabeza de lista… como si se lo juegan al tute cabrón. 😉

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