Los delirios de Pedro J.

Casi todos los domingos hago una crónica en Facebook sobre los delirios de Pj. Hoy lo voy a hacer aquí en NMSP, no porque sea especialmente grotesca, más bien porque me sirve de ejemplo de las decenas de comentarios similares que he escrito durante el último año y medio o así, para que quede para el recuerdo.

  • Un cadáver a los postres (Pedro J. Ramírez)

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    Un cadáver a los postres (‘Murder by Death’) en la versión cinematográfica, arriba, y abajo la delirante interpretación del director de El Español. “Rajoy ha conseguido continuar en la Moncloa, flanqueado por Soraya y Cospedal y con Javier Arenas disfrazado de jarrón chino a lo Charlie Chang; pero a Rita Barberá le reventó el corazón por el camino.”

El estilo de Pj es tan monocromático cómo su variedad temática. En general utiliza cultismos (o lo que él considera cultismos) históricos, filosóficos y mitológicos en los que engarza una novelita que combina paralelismos imposibles, falacias de libro, y pedazos de realidad distorsionada y sesgada hasta hacerla trizas, y que terminan siempre con una conclusión ineludible: Mariano Rajoy es un monstruo y sus votantes somos cuando menos gilipollas por no ver “la realidad“.

Hoy tiene un día poco erudito, así que aguachina el cultismo con la ligera pero espléndida “Un cadáver a los postres“, y comienza asegurando que el “rictus de estupor” de Rajoy ante la muerte de Rita es similar a la de los detectives de la peli ante un crimen inexplicable. Obviamente se trata de una equivalencia totalmente arbitraria y especulativa (ni ha visto el “rictus” de Rajoy, ni si lo hubiera visto su interpretación del mismo valdría un carajo), cuyo único objeto es deshumanizar a la víctima negándole la capacidad de empatía ante la muerte de un ser querido y próximo. Para no quedarse corto en la justificación de la (falsa) analogía, añade que la película “parodiaba el cine de misterio” lo mismo que “el PP parodia el maquiavelismo del poder“. Una alegoría traída por los pelos y cogida con pinzas, como siempre.

Tras el planteamiento continua, era inevitable, con la narrativa “progresista” del “desamparo político” de Rita, y describe su muerte como un suceso que “no estaba en el guión” de una especie de complot “cuya deriva se les fue de las manos a quienes creían tenerlo todo bajo control.” Un argumento esféricamente idiota, sin recorrido, como iremos viendo.

Luego da una voltereta hacia atrás, a 2013, para poder endiñarnos la monserga de todos los domingos de Bárcenas y el SMS de “Luis, se fuerte…“, y que “en cualquier país democrático” habría sido la tumba de Rajoy. Una línea de argumentación marca de la casa Ferraz, que no tiene más calado (político, judicial, etc.) que el que le corresponde por su sencillez de transformación en meme o en chascarrillo de Wyoming. No hay más, y Pj debe ser de los pocos que no se ha dado cuenta, o que finge no haberse dado cuenta, de que el peso de tales “argumentos” es exactamente cero.

Tampoco se olvida de incluir sus otros delirios fetiche: uno es el uso de la disminución bruta de voto del PP entre 2011 y 2015/16 para responsabilizar a Rajoy, ignorando tanto los efectos atenuantes:

  • que el voto de 2011 estaba probablemente muy por encima del techo electoral del PP, porque hubo mucho ciudadano ajeno a la derecha pero que por higiene la prefirió a las ruinas del Zapaterato gestionadas por Rubalcaba,
  • que hemos pasado una crisis tremenda con su consiguiente desgaste para el partido del Gobierno,
  • y que los casos de corrupción del PP, que tienen un seguimiento mediático 24/7/365 en los medios, conllevan una lógica penalización electoral;

como la realidad desnuda: que el PP, a pesar de la pérdida de voto, fue de lejos el partido más respaldado en las urnas por los españoles el 20D en 2015, y que esa realidad fue todavía más patente en las elecciones del 26J, después de que entre los aplausos del mismo Pj, su muchacho Rivera nos intentara endiñar a un presidente impresentable como Pedro Sánchez, algo que no sucedió porque era profundamente absurdo, pero que en la enfermiza visión del cronista se reinterpreta como que el fracaso de la iniciativa se debió a que Rajoy bloqueó “al alimón con Pablo Iglesias, su propio relevo por los integrantes del Pacto del Abrazo.

Lo cual enlaza contra el otro fetiche igual de inasumible y enfermizo, que el “virus podemita” fue inoculado por “los aprendices de brujos de Moncloa y sus terminales televisivas.” que en su extrema estupidez considera dirigidos por Soraya y el “rajoyismo“. Hay que ser rematadamente imbécil para confundir una valoración lógica para cualquier votante de la derecha que analizara las elecciones europeas en 2014 (yo mismo comentaba al final de esta entrada en la jornada electoral que “La subida de Podemos es irrelevante y los principales perjudicados son el PSOE e IU, y eso es ontológicamente bueno“), con que el “fenómeno” Podemos pudiera nacer de un plan maquiavélico ideado por no se qué fuerzas monclovitas, o lo que es aún más inverosímil, que engendrado el monstruo este pudiera ser ecualizado entre bambalinas por esos mismos cerebros. Aparte del (inevitable) componente paranoico de tal línea de pensamiento, sucede que:

  • el origen de Podemos puede ser más o menos difuso, pero negar la influencia del 15M y su aroma a Rubalcaba, así como ignorar la influencia del resto del Zapaterato (2000-2011) es totalmente absurdo, tan absurdo como pensar que Zapatero surgió por generación espontánea, como si no hubiera existido un ecosistema criminalizador y deslegitimador de las posiciones liberal conservadoras desde los primeros ochenta, lo que yo suelo llamar comefachismo ibérico;
  • los medios a los que Soraya sacó de la quiebra (Prisa, Roures et al.) son precisamente los especialistas en denostar a todo lo que en su imaginario suene a “facha“, desde la educación basada en igualdad de oportunidades no de resultados, a la religión católica, pasando por el sexismo o sus esquemáticos e infantiles planteamientos sobre soberanía, inmigración, medioambiente y cultura. No parece que en eso hayan disminuído, siguen igual (es decir, peor) que antes de que aparecieran en escena Pablemos y demás niñatos. Yo no entiendo por qué la derecha privilegia a los medios de izquierda, pero es injusto pensar que Rajoy (o Soraya) hayan hecho algo muy distinto de lo que ya hizo Aznar con Prisa y Telefónica, o ignorar el hecho contrastado de que el cogollo de RTVE mantiene desde hace 35 años una línea editorial especialmente amigable con los unicornios progresistas. Por otro lado, la “calidad” de los medios a la derecha como aquellos que pudiera representar (o pudiera haber representado) Pedro Jota y sus pares en la lucha contra Rajoy, incitan más bien a dedicarse al “Canal Cocina” que a la transmisión de opinión;
  • además hay una pieza de evidencia que siempre omite PJ porque desmonta todas sus ensoñaciones políticas. Que los mismos periodistas que llevan desde los orígenes (el 15M) defendiendo de oficio (“desde la discrepancia política” solían aclarar) los sainetes Podemoides, se han dedicado la mitad de 2016 con el mismo ahínco y la misma eficacia (ninguna), a defender el patético “Pacto del Abrazo” y todos y cada uno de los cambios de rumbo e inconsistencias de Ciudadanos (es decir, básicamente de Albert Rivera),
  • y por último, y más importante, el gran aldabonazo a Podemos lo ha promovido Pdr Snchz negociando y pactando con ellos ayuntamientos por comunidades autónomas, e infectando así no pocas instituciones del Estado de la incompetencia, estulticia y sectarismo podemoide por toda España.

Olvidar estos “detalles” y ofuscar los hechos y su contexto para transmitir una visión de la realidad distorsionada e injusta es un ejercicio de pura propaganda, es decir, lo sería si se produjera desde un medio público o controlado por algún partido, pero como no es el caso, y no es más que la opinión de un periodista desquiciado y enfermo de odio que se cree con capacidad de censurar y absolver a los actores del circo político, el asunto tiene menos que ver con el periodismo de trinchera que con la psiquiatría. Pero no nos entretengamos, seguimos con el nudo y el desenlace.

Si el lector ingenuo (y quizá ciego y sordo) se ha tragado las ensoñaciones anteriores o similares de otros popes come-Rajoys, está en predisposición para tomarse en serio el resto del relato, incluso rebuznos como éste:

Cuando llegara la previsible exoneración por falta de pruebas -Rita no figuraba en ningún listado de sobresueldos ni mandó ningún SMS-, el propio Rajoy lideraría su rehabilitación en el partido y tal vez el alanceado de las “hienas” mediáticas, azuzadas desde el duopolio gubernamental y marcadas ahora a fuego por Rafael Hernando.

Aparecer en un listado de sobresueldos escaneados por un presunto delincuente, y mandar SMS’s no es delito, no es siquiera motivo de procesamiento, investigación o como quiera que se llame ahora. Tampoco puede alardear de “previsibilidad” de la exoneración, cómo queda patente por las exigencias de Rivera, aplaudidas por Pj como siempre en tanto que erosionasen a Rajoy, éste mismo septiembre. Por otro lado lo cierto es que Rajoy encabezó el núcleo del PP (y solidariamente la mayor parte del Partido) que mantuvo la fidelidad y el convencimiento de la inocencia de Rita hasta el último momento. Eso lo omite PJ, no encaja en su narración.

Y para cerrar el paralelismo absurdo y demagógico de hoy, continua:

El plan era perfecto, pero no contó con la fragilidad del material humano. Rajoy ha conseguido continuar en la Moncloa, flanqueado por Soraya y Cospedal y con Javier Arenas disfrazado de jarrón chino a lo Charlie Chang; pero a Rita Barberá le reventó el corazón por el camino. De ahí el estupor de los asistentes al banquete, en el que se habían consumido ya todos los platos de un menú tan largo y estrecho como el generado por tres años y medio de resistencia en el poder. A la hora de los postres, cuando se esbozaban ya los brindis de la euforia, su cadáver cayó sobre el mantel. Y encima con el desagradable aditivo del cruel ensañamiento del jefe de cocina podemita que tan útil había resultado hasta entonces pegado a sus peroles.

Si señor Pedro J. se llaman Cisnes Negros, y son la misma base de por qué la Historia (o la Sociología, o la Economía) tienen una capacidad predictiva esencialmente nula, la explicación de por qué gente que se considera erudita (y matemáticamente analfabeta como suele ser el caso) hace unas interpretaciones de la realidad totalmente inservibles, y también el por qué las conjuras intrincadas son fáciles de construir del presente al pasado pero resultan altamente deficientes cuando se construyen en el pasado pretendiendo pronosticar el futuro.

Más. De nuevo, “el estupor” de los protagonistas es una pura especulación, lo más probable (por humano) es que el cadáver de Rita sólo haya producido tristeza en las personas implicadas, y muy especialmente en los que eran amigos además de compañeros, como es el caso de Rajoy. Además los “tres años y medio de resistencia en el poder” no han sido parte de ningún plan, durante dos años y medio eran gobierno en ejercicio, y durante el último año e igual de legítimamente, han sido un gobierno en funciones, mayormente por la conjunción de un trío de adversarios sacados de las tertulias de la Logse (Snchz, Pablo Iglesias y Rivera, por orden de votos) y la irresponsabilidad de los medios de “la izquierda“, y en menor medida por su minúsculo predicamento, y de algunos popes acabados de la derecha, como el propio Pedro Jota, o sus par Federico Losantos, otro que tal baila (y por lo mismo), del que cita el siguiente rebuzno:

De ahí la certera comparación que Jiménez Losantos hizo este viernes entre la asistencia de Rajoy al funeral de Valencia y el homenaje de González a Barrionuevo y Vera ante la cárcel de Guadalajara. Uno y otro cerraron la puerta por fuera.

De nuevo una falsa analogía que sólo pretende deshumanizar criminalizando a la víctima. Comparar el caso de Barrionuevo y Vera (condenados por el GAL: asesinatos + malversación de fondos) con el triste fallecimiento de Rita Barberá por infarto de miocardio (en medio de una cacería de la que ellos, estos periodistas, no están exentos a pesar de su insignificancia) y la asistencia de Rajoy al funeral de su amiga, es de una miseria moral y un cinismo sólo comparable a los que calza de serie Podemos y demás folclóricos del comunismo bolivariano.

¿Y luego se preguntan cómo es posible que no ganen elecciones (no son capaces de tumbar a Rajoy)? Pues en esta entrada encontrarán algunos argumentos, no creo que la entrada en sí signifique mucho dada la humildad estructural de NMSP, sin embargo el que un simio-tipo como yo perciba estas y otras taras del discurso de Pedro Jota et al. significa que muchas otras personas se han debido dar cuenta igual… No creo que haya más de un 15% de criaturas con dos dedos de frente que puedan engullirse tal narración, y las dos terceras partes son podemitas y aledaños. Y el resto, el 5% que se encuadraría en la derecha, son los oyentes y lectores de estos pseudoperiodistas cegados por sus cuitas personales, y que además de no tener relevancia demográfica, tienen muy pocas opciones de cambiar tal situación. Y eso es bueno para todos.

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