El plan del PP según el pandemonium

Traigo este lamentable artículo porque reúne casi todos los memes que utiliza esa conjura transversal de iluminados que están instalados en el odio irracional y sin tregua hacia el Presidente del Gobierno, los mismos que nos quieren encasquetar a C’s cueste lo que cueste con tal de tumbar a Rajoy (y a Soraya, claro), independientemente de cualquier otra consideración. Los he he ido comentando uno por uno, no hay por dónde cogerlos.


El plan del PP para Cataluña, en 60 puntos

¿Es el Gobierno presidido por Rajoy el más satisfecho por la sentencia del juez alemán que desestima el cargo de rebelión contra Puigdemont?

Por Cristian Campos (periodista y editor, ateo, racionalista, materialista…)


1. Para comprender cuál era el plan del PP para gestionar —que no solucionar— el conflicto catalán hay que conocer tres datos previos.

Esto no es más que una declaración de intenciones injustificablemente presuntuosa, porque sugiere que conoce los planes del PP, y porque asume que al PP le basta con gestionar no solucionar los problemas, ignorando que gestionar los problemas es una parte esencial y previa a solucionarlos. El PP no va a arreglar el nacionalismo, y C’s seguramente menos aún.

2. El primero de esos datos es cuál cree Mariano Rajoy que es el estado ideal de la democracia española.

Seguramente el Presidente del Gobierno tiene el suficiente criterio para saber que el estado ideal no existe, supongo que en general cualquier gobernante serio pretende conseguir que la democracia española sea perfectamente equiparable a las más modernas.

3. Ese estado utópico mariano es un bipartidismo más o menos equitativo en el que PP y PSOE se alternen en el poder con el apoyo de los partidos nacionalistas vascos y catalanes.

Yo por mi parte no estoy seguro sobre si ese sea el estado utópico de Rajoy. Lo que a mi me parece es que hay cierta parte de la sociedad, con la que me identifico, que considera que las bisagras no son buenas para el devenir político y parlamentario español, no lo son respecto al folklore nacionalista, ni lo son ahora con la nueva política (los folklores comunista y reformista). Y tenemos derecho a pensar así, creo. También sabemos que un bipartidismo puro no es posible en España porque hay minorías regionales e ideológicas muy arraigadas, que no van a desaparecer de la noche a la mañana.

4. Ese es todo el plan político de Mariano Rajoy para España. No hay más.

Valorativo, especulativo, subjetivo, discutible. No hay más.

5. A diferencia del PSOE de Pedro Sánchez —que nada desearía más que la desaparición del PP en el fondo del Océano Atlántico— el presidente del Gobierno considera al PSOE como la otra cara, necesaria e inevitable, de una misma moneda: la del régimen que debería gobernar España durante los próximos cien años.

De acuerdo en que Pdr Snchz estaría encantado con la desaparición del PP (y con una oposición de genética socialista como C’s), aunque me da que ahí hay un punto de táctica para recoger a los que se van cayendo del caballo de Podemos. Sobre su fantasía sobre lo que piensa Rajoy del PSOE no lo sé seguro, pero espero que, al contrario que Snchz, entienda que es un partido que representa a un montón de españoles (en el parlamento hoy casi el triple de escaños que C’s y casi el doble que Podemos).

6. Nadie protegerá más al PSOE de su desaparición que un PP liderado por Mariano Rajoy y nadie hará más por la desaparición del PP que un PSOE liderado por Pedro Sánchez. El problema del PP no es de complejos: es de inconsciencia.

No es cuestión de que él proteja al PSOE de su desaparición, es que entre el PSOE y el PP representan a una gran mayoría de los españoles, así que Mariano y Pdr llevan una mochila demográfica que no tiene C’s o Podemos. Además el PP hace algo que no hace la izquierda, respetar a los votantes de sus adversarios políticos, en ocasiones incluso más que a los suyos propios.

7. Pero el estado utópico mariano se derrumba como un castillo de naipes con la aparición de Ciudadanos en 2006.

Ya no es que sepa lo que piensa Mariano hoy, también sabe lo que pensaba en 2006 cuando ante la deriva del PSC una escisión del PSOE monta Ciudadanos, mayormente para representar a la izquierda no nacionalista en Cataluña, en una región en la que la derecha era y es mayormente nacionalista (entonces y durante casi toda la democracia CiU). Una génesis parecida y casi simultánea a la de UPyD en Euskadi, aunque estos desde el principio tenían más vocación nacional (de ahí vienen muchos de los votos de C’s hoy, por cierto). Leyendo este (y muchos otros) puntos se nota que analiza el pasado sin caer en la cuenta de que en el pasado no se sabe nada del futuro, y cuando analizas el pasado desde el presente que antes era futuro, esto tienes que tenerlo muy en cuenta.

8. La existencia de un tercer partido estatal de centro, centro-izquierda y centro-derecha amenaza con desestabilizar ese bipartidismo a cuatro que Mariano Rajoy considera el estado natural, e ideal, de la democracia española tras la Transición.

No sé de qué bipartidismo habla, supongo que se refiere a que pasemos de una doble bisagra nacionalista a otra doble de sonrisas y reformas. Sinceramente, pienso que Mariano Rajoy maneja información y encuestas (serias) y sabe que las posibilidades que tiene Rivera de ganar al PP unas elecciones generales son de momento mínimas. Yo más bien me preocuparía de que el PSOE y C’s pudieran obtener suficientes votos como para montar una mayoría de progreso y reformista, se lanzarían a ello aunque necesitaran algunas sonrisas de los señores de Iglesias, que para entonces ya serán unos dóciles y ablandados padres de familia.

9. Dado que Ciudadanos amenaza con robar más votos al PP que al PSOE, la aparición de Podemos en 2014 es vista como el contrapeso ideal a ese desequilibrio en la Fuerza.

Bueno, amenaza en las encuestas y en vuestros cerebros, como en 2015 y en 2016. Lo único indiscutible de este punto 9 es que algunos no han aprendido absolutamente nada.

10. Podemos, creen Rajoy y Soraya, restará en 2015 votos al PSOE sin llegar a convertirse jamás en una alternativa seria de Gobierno.

Ahora ya sabe también lo que piensa Soraya. Bien, yo pienso que muy bien puede ser doblemente al revés, que Rajoy y Soraya calculan que el PSOE recuperará votos a Podemos, y que Soraya (y Rajoy) saben mejor lo que piensa el autor (y su estirpe) que lo que el autor piensa que sabe de ellos.

11. Su radicalismo hará que, de forma natural, el electorado de centro huya del PSOE para refugiarse en el voto útil del PP.

Mucho voto de centro sigue en el PP y en el PSOE, hasta en las encuestas y a mi me da que Podemos da hoy menos miedo. Queda mucho, veremos cómo evoluciona, mientras, el punto 11 no pasa de ser una profecía para volver a usar el meme de que el PP recurre al voto del miedo, lo cual además sería perfectamente legítimo, por cierto.

12. Y de ahí se deduce el nada disimulado apoyo que varias cadenas de televisión y grupos de comunicación, con el del empresario multimillonario comunista Jaume Roures a la cabeza, han prestado y siguen prestando a Podemos.

Ahora toca el meme de que Podemos es un artefacto de Soraya (y de Rajoy), y que precisamente para eso rescataron a Prisa y a la Sexta en 2012, un movimiento que yo tampoco entiendo, pero que no es muy diferente a cuando Aznar regaló el monopolio de las plataformas digitales a Prisa a principios de siglo (también con mayoría absoluta).

13. Apoyo espoleado por una vicepresidenta a la que Podemos debe todo su éxito. Sin ella, Podemos no sería hoy más que una anécdota.

El (relativo pero deprimente) éxito de Podemos se debe a un cúmulo de circunstancias difíciles de cuantificar, dándose la paradoja de que los que menos capacitados están para cuantificar nada son los que más arrogantemente cuantifican. En mi opinión el gran empujón a Podemos se lo dio Snchz colocándolos en los ayuntamientos (algo imposible de predecir en 2012 cuando Podemos ni existía), y antes de eso Rubalcaba y Prisa justificando y defendiendo de oficio la perroflautada del 15M y los inicios de Podemos. ¿Alguien se puede creer que un político, que no sea Putin, es capaz de diseñar un plan que tiene en cuenta circunstancias que no son predecibles? Sí, los iluminados.

14. Los fallos de ese plan se hacen obvios en 2015, cuando Podemos está a punto de escapar al control de sus pigmaliones y de formar una coalición de Gobierno junto al PSOE.

¿A punto? Me he debido perder algo. PSOE y Podemos han formado gobierno cada pu+a vez que han tenido ocasión, a veces con el apoyo directo o implícito de C’s, como pasa en no pocos ayuntamientos como el mío.

15. Pero la ambición desmedida, el sectarismo, la escasa inteligencia política y el ego de su líder, en realidad una marioneta en las manos del PP, frustran ese Gobierno de izquierda y centro-izquierda que Podemos tenía al alcance de la mano.

Repite el punto 14.

16. El segundo de esos datos que nos permiten comprender cuál era el plan del PP para gestionar el conflicto catalán es cuál es la respuesta estándar de Mariano Rajoy a cualquier problema.

Empezamos con el meme del Teledeporte, de la factoría de Ferraz y que estos analistas han reutilizado sin descanso al menos desde 2015.

17. Esa respuesta estándar es “uf, qué lío”.

Lo que tú digas. Salvo que Rajoy ha tenido que ver (y gestionar) muchos más líos en su larguísimo recorrido por todos los laberintos estatales (incluido los de Interior en una época en la que ETA quedó tocada de muerte), de lo que cualquier periodista (o bloguero para el caso) pueda sospechar.

18. Porque a Mariano Rajoy, del Big Bang para acá, todo le parece un lío.

No me digas, en fin, me remito a las réplicas a 16 y 17.

19. Prueba de ello es la anécdota que suele contar la periodista Isabel San Sebastián sin que nadie hasta ahora haya osado contradecirla. El día de los atentados del 11S, Mariano Rajoy, vicepresidente del Gobierno y en la práctica presidente en funciones por la ausencia de José María Aznar, fue sorprendido viendo la Vuelta Ciclista a España por la tele mientras el resto de Moncloa gestionaba lo que en ese momento parecía el estallido de la III Guerra Mundial.

No es ninguna prueba, es una anécdota, descontextualizada e irrelevante. A la hora que fueron los atentados Rajoy estaría comiendo viendo la tele como muchísima otra gente, como por ejemplo yo, en un bar en Ferraz, con un compañero catalán por cierto. No tiene la menor relevancia excepto para un(/a) periodista de pacotilla que quiera mandar el mensaje de que Rajoy ignoró el 11S para ver Teledeporte. Que lo compre la izquierda más descerebrada vale, que lo venda esta derecha tan lista que adivina el pasado y sabe lo que piensa todo el mundo, lo que da es risa. Y que haya gente que lo compre es sencillamente desolador.

20. El tercero de los datos es la falta absoluta no ya de ideología, sino de convicciones, de Mariano Rajoy. Que es, en realidad, la falta absoluta de la más mínima brújula moral.

Es lo bueno que tiene Periodismo, tu te haces médico y sabes de Medicina, te haces matemático y sabes de Matemáticas, te haces periodista y… no sabes de Periodismo (su artículo es un paradigma de mal periodismo), pero sabes de todo lo demás, y además adivinas lo que piensa la gente, su ideología y sus convicciones, profetizas el pasado, y además, la guinda, te habilita para hacer juicios morales. Anda ya.

21. Asumida esa carencia de brújula moral se comprende mejor la indiferencia del presidente frente al arrinconamiento de la lengua española en Cataluña, Valencia y Baleares.

Asumida por el autor, nada de lo que ha dicho incita a asumir nada, no he leído lo que queda, pero hasta ahora no ha dado un miserable argumento que sostenga su narrativa. Respecto a lo de la lengua española en Cataluña, Valencia y Baleares (y Galicia), no tengo nada claro que alguna de las alternativas a Rajoy lo hubiera hecho mejor, o siquiera diferente de lo que se ha hecho desde 2012.

22. O frente al aniquilamiento de los derechos de los ciudadanos constitucionalistas en esas mismas regiones.

Lo mismo digo. El problema no viene de Rajoy, viene de que vivimos en un país complejo en un mundo complejo lleno de matices y decisiones interdependientes y a veces puramente circunstanciales o directamente fallidas. Sólo los visionarios estáis libres de eso.

23. O frente a la desobediencia y la deslealtad reiterada de las autoridades autonómicas.

Si, reiterada desde hace (como mínimo) 40 años, parte de ellos bañados en la sangre derramada por ETA.

24. O frente a la existencia de un cuerpo armado de 17.000 policías de lealtad dudosa a la Constitución en la región históricamente más violenta de España.

Sí, criados desde primeros de los 80 por Gonzalez, en los noventa por Aznar, y especialmente ya en este siglo durante el Zapaterato.

25. O frente a la evidente desautorización del Estado de derecho español que supone la reciente decisión de un juez regional alemán respecto a la extradición de Puigdemont.

Supongo que la separación de poderes o el derecho comparado no se estudian en Periodismo, así que tiene las manos libres para imputárselo también a Rajoy.

26. Conocidos esos tres datos, puede deducirse, sin problemas, el plan del PP para gestionar el conflicto catalán.

Ningún dato hasta ahora, un revival de los delirios de 2015 y de 2016 tan infumables hoy como ayer, marinados con la última opereta nacionalista.

27. Ese plan era, lisa y llanamente, el mantenimiento del statu quo.

Que tío, así de simple, ¿cómo no se nos había ocurrido antes? Bueno, salvo que Federico, Pedro J y una mano relativamente transversal de iluminados utilizan exactamente los mismos “argumentos” desde hace ya unos cuantos años.

28. Es decir, la cesión sin batalla al nacionalismo del control de una región de la que el Estado empezó a desaparecer en el minuto uno de la Transición. Control tolerado por el Estado a cambio del puñado de votos que permitan mantener vivo el régimen bipartidista.

Ahora resulta que la cesión se produjo en el minuto 1 de la Transición, Rajoy tenía 21 años (y Soraya 5). En fin, esa batalla se sigue luchando, veremos.

29. La conclusión es obvia. Al Gobierno, Cataluña y los catalanes no nacionalistas le importan políticamente poco menos que nada.

Por supuesto, son demonios, quieren destruir España, menos mal que está aquí C’s guiado por verdaderos estrategas y con una visión completa, objetiva y perfectamente equilibrada de la realidad política española. Bueno, y del mundo en general. ¡Anda ya!

30. Lo único que parece interesar es que el partido hegemónico nacionalista, idealmente uno de derechas, continúe gobernando Cataluña per saecula saeculorum a cambio de su apoyo al partido que ocupe el Gobierno central en ese momento.

Ya no solamente excreta predicciones, las convierte en maldiciones bíblicas per saecula saeculorum.

31. Corrupción, desobediencia, deslealtad y violación reiterada de los derechos de los catalanes constitucionalistas son minusvalorados a diario con el único objetivo de no revolucionar el gallinero nacionalista vasco y catalán.

Como siempre, ha sido lo normal durante los últimos 40 años, y en un proceso que le ha estallado en las manos a Rajoy cuando España estaba en un momento especialmente delicado. Los nacionalistas lo aprovecharon y Rajoy ha hecho lo que ha podido a pesar de tener una oposición miserable de tertulianos (Pdr Snchz, Iglesias y Rivera) que dan más pena que otra cosa… Con la que le ha caído al Gobierno y al propio PP, y no han sido capaces ni de echar a Rajoy.

32. A día de hoy, por ejemplo, los nacionalistas vascos siguen presumiendo de que la suya es la única comunidad libre de corrupción.

Siempre han presumido de ello, y con un punto de razón cuando se comparan con Cataluña, Andalucía o Valencia.

33. Obviamente, la realidad es otra. En el País Vasco el Estado, como en Cataluña, ha hecho mutis por el foro dejando el campo expedito a los caciques locales.

¿Rajoy en concreto? Bien, supongo que con Soraya y los masones.

34. Sabe Dios lo que se esconde en las Vascongadas. Como dicen en Jaén: “Ahí debe de haber hasta perros follando”. Aunque esto es sólo una sospecha educada.

Si, y sea lo que sea, si es malo es por culpa de Rajoy (y de Soraya). Y si es bueno es cosa de Rivera, eso es indiscutible.

35. Pero volviendo a Cataluña. El Gobierno jamás creyó que los líderes del procés separatista llegaran hasta donde han llegado. En su fantasía, el nacionalismo sólo estaba presionando para lograr un mejor trato fiscal.

Claro, claro, el Gobierno no sabía nada, son estúpidos (no-periodistas) y no manejan la información de los iluminados que saben no sólo lo que piensa el Gobierno, sino lo que ha pensado en cada momento y lo que va a pensar en el futuro. Así cualquiera claro.

36. De ahí las imágenes de Soraya Sáenz de Santamaría en evidente sintonía con Oriol Junqueras. Un hombre que está en la cárcel tras haber sido engañado por Carles Puigdemont —e incluso por algunos de los consejeros de su propio partido— y que en contrapartida sólo ha logrado engañar a una persona en toda su carrera política: a la vicepresidenta del Gobierno.

¿*evidente sintonía*? ¿Y qué preferiría vuecencia? ¿Luchas en el barro? ¿Bombardear la Generalitat? Claro, como ellos saben lo que pensaba Puigdemont… Sobre lo que piensa ahora guardan silencio porque son muy discretos, luego ya interpretarán en el futuro cuando el presente sea pasado y puedan adecuar el cuento a su mensaje.

37. Consumado el golpe de Estado los días 6 y 7 de septiembre, y reiterado dicho golpe el 1 de octubre, el desconcierto es total en el PP. ¡Pero si sólo querían más dinero y más vista gorda del Estado!

Una vez más la interpretación subjetiva de la realidad expuesta como un hecho. Perdón pero tu credibilidad a estas alturas es CERO.

38. Su obsesión pasa a ser entonces la de que Carles Puigdemont convoque elecciones autonómicas lo antes posible para que la comunidad retorne al mencionado statu quo: el del control caciquil de la región por parte del nacionalismo a cambio de sus votos en el Congreso de los Diputados.

¿Algún dato que indique tal cosa? ¿A partir de qué hechos se puede deducir que hay una obsesión por parte del gobierno para que Puigdemont convoque elecciones?

39. Otra conclusión obvia. Al Gobierno no le importa nada, en realidad, que el separatismo haya dado un golpe de Estado.

¿Obvia? Pues a mi me parece que es como el resto del “plan“, pura especulación construída sobre fantasías.

40. El Gobierno sólo pretende librarse lo antes posible de la pelota que el nacionalismo ha colocado en su tejado. Y los catalanes no nacionalistas son la evidente moneda de cambio para ello.

Ajá, la maldad del Gobierno es infinita, también son chantajistas. Y dice el tío que es evidente, salvo que para que sea evidente previamente te has tenido que comer toda la fábula anterior, que no es ni siquiera original (algunos llevan años con la misma matraca).

41. “Haced lo que queráis con ellos, pero convocad elecciones generales”.

He hecho una búsqueda literal en Google de esa frase y sólo me sale el artículo del artista, asumo entonces que las comillas son una licencia literaria salida, de nuevo, de su febril imaginación. Debe ser el nuevo periodismo que lo mismo que la nueva política se limita a reproducir pasado por la turmix de la Logse lo peor del viejo periodismo y de la vieja política.

42. El resto es conocido. Los líderes del procés, con Carles Puigdemont a la cabeza, enloquecen tras creerse sus propias fantasías rurales y proclaman la independencia.

Si, cierto, aunque creo que esas fantasías rurales habían ya calado en la sociedad catalana, en algunos casos antes de que Rajoy fuera diputado en las primeras elecciones gallegas de 1981.

43. El retorno al ansiado statu quo parece cada vez más lejano.

En mi opinión nada será nunca exactamente lo mismo. Pueden pasar muchas cosas y cambiar todo, sí ya sé que tu ya lo sabes, y nos lo explicarás dentro de unos años.

44. Pero aún queda una rendija de esperanza. Que el poder judicial haga la estatua frente al golpe de Estado y sus principales líderes sean condenados por una leve desobediencia.

Ni idea. Veremos.

45. Penas de multa o menores, inhabilitaciones selectivas y aquí paz y después gloria.

Lo que tu digas, que para eso sabes lo que piensan, también, los jueces.

46. Se dice y se rumorea que la Fiscalía General del Estado recibe presiones para que no solicite prisión provisional para los líderes del golpe de Estado que aún andan en libertad. Esa presión es un secreto a voces en la capital y se habla incluso de discusiones a gritos en los despachos de algunos altos funcionarios pertenecientes al poder judicial.

¿Rumores? Bien, si los jueces determinan tal cosa y sale bien será gracias a C’s, y si sale mal es culpa de Rajoy (y de Soraya). Y lo mismo si los jueces fallan lo contrario, entonces habrá sido gracias a la tenacidad de Rivera y a pesar de Rajoy.

47. La presión, dicen también, no llega hasta el punto de la ruptura del principio de la separación de poderes. El Gobierno no controla al poder judicial y este actúa autónomamente en todo momento.

Se supone.

48. Para desazón del Gobierno, la Fiscalía se muestra firme y los abogados de Vox hacen su labor. Los líderes del golpe de Estado entran en prisión de forma escalonada. En este punto, el Gobierno sigue con su plan original: el retorno a la calma chicha.

El regreso a la calma es un objetivo honorable, ¿cuál es la crítica? O mejor, ¿cuál es la alternativa?

49. Nada haría más feliz al Gobierno ahora que el separatismo hiciera presidente a cualquier diputado nacionalista, cualquiera, siempre y cuando este no estuviera inmerso en un proceso judicial.

Si, han ganado las elecciones, parece legítimo que se forme un gobierno nacionalista, digo yo. Y más ahora que hasta Ciudadanos sabe lo que es “ganar una elecciones” después del coñazo que nos dieron en 2015 y 2016 para explicarnos (las obviedades) del sistema parlamentario español, con la intención de quitar al primero para poner al segundo (Snchz) o incluso los más fanáticos para poner directamente al cuarto (Rivera).

50. Que el procés continúe activo o que esa investidura de un nacionalista partidario de la “implementación de la república catalana” suponga el retorno al control del presupuesto público por parte del separatismo y la vuelta a las andadas golpistas le trae sin cuidado a nadie en el Gobierno: el próximo golpe de Estado catalanista se lo comerá muy probablemente Ciudadanos.

Lo dudo muchísimo, pero claro yo no leo las mentes de la gente. Éste punto es pura propaganda en la que se intenta da por hecho un vuelco electoral que no se nota más que en las encuestas de chichinabo que se inyectan en vena.

51. Pero los líderes separatistas, atenazados por sus propias divisiones internas, no leen bien al Gobierno y le siguen considerando un enemigo cuando es, en realidad, su principal aliado. En consecuencia, no logran investir presidente a nadie.

Claro, excepto supongo los periodistas independentistas que también leen mentes y pronostican el pasado… ¿o esa facultad es sólo de los periodistas españoles-españoles?

52. Al Gobierno sólo le queda una esperanza frente a la incompetencia del separatismo para volver a la senda que jueces y líderes del PP les están señalando con focos de muchos miles de vatios de potencia.

Anda, un cliffhanger, como las malas series… claro, hay que llegar a los 60 puntos y hay que alargar la nada.

53. Esa esperanza es que la papeleta se la solucione otro. En este caso, Europa.

Lo que pase en Europa es otro asunto del que no tenemos ni idea nadie (dentro de los no-periodistas), pero si alguien sabe algo más, es o porque está en el Gobierno o porque es un alto funcionario en los mundos de la diplomacia y la inteligencia.

54. Europa es eso que los anglosajones llaman un longshot. Una esperanza lejana a la que se confía toda la suerte del proyecto.

De Europa se pueden esperar muchas cosas, hoy por hoy es sólo un proyecto que tiene algunas vías de agua importantes, y Rajoy (y los que vengan) tendrán que lidiar con escenarios diferentes a los actuales, o parecidos, pero nunca iguales. Ya veremos.

55. Pero salta la sorpresa en Alemania. Un simple juez regional alemán, el equivalente de una audiencia provincial, desestima contra todo pronóstico la acusación de rebelión para Carles Puigdemont y abre la puerta a que el resto de países europeos implicados (Bélgica, Suiza, Escocia/Reino Unido) sigan sus pasos.

¿Y qué tiene que ver eso con el plan del Gobierno? Como decía Europa tiene muchas vías de agua, no es un proyecto cerrado, nadie sabe como evolucionará.

56. El Gobierno ha conseguido lo que quería. Deslegitimar políticamente el procesamiento por rebelión de los líderes del golpe de Estado sin mancharse las manos.

Se ha manchado las manos lo menos posible porque es lo que hubiera hecho cualquier gobierno sensato en circunstancias parecidas. Y esto no ha acabado, lo único que está claro es que ahora hay instrumentos para callarles la boca, de momento el 155, a pesar de Rivera y Snchz.

57. Esa deslegitimación del proceso judicial contra el separatismo ha tenido un coste inasumible para España. El descrédito de la idea de Europa, para empezar.

¿Y también es culpa de Rajoy? ¿O de Soraya? ¿El juez alemán estaba también en el ajo desde el principio? ¿Junto a Ferreras y Roures? ¿La gente no se percata de la profunda inconsistencia de tal discurso?

58. También la consolidación de España en el imaginario colectivo europeo como una democracia de segundo rango. Democracia de segundo rango que, como dice Arcadi Espada, puede ser chuleada impunemente.

En parte comparto la crítica, la lucha internacional (incluida la lucha digital) ha sido pésima por parte del Gobierno. Pero claro, aquí no vamos de críticas razonables, lo que se busca es la demonización de Rajoy (y Soraya), lo demás parece importar poco.

59. Además de una segunda deslegitimación: la del Estado de derecho en Cataluña y el País Vasco. Probablemente también en el resto de España —si no podemos ni siquiera defendernos de un golpe de Estado, ¿en manos de qué déspota regional quedaremos en el futuro?—. O el abandono a su suerte de los catalanes (y los vascos) no nacionalistas.

Ni idea como evolucionará. Yo soy partidario de la vía Canadiense, pero desgraciadamente eso es inasumible, no encaja ni para el PP, ni para el PSOE, ni para Ciudadanos. Y si lo es para Podemos es porque no saben ni lo que dicen.

60. Pero el Gobierno tiene al fin lo que quiere. El retorno de Cataluña al trote cochinero del chantaje permanente al Estado. La vuelta, lenta pero segura, al statu quo. Sin condenas de peso. Sin alboroto. Sin que las molestias sean sufridas por nadie más que los españoles no nacionalistas en Cataluña, el País Vasco, Baleares o Mallorca. Ese fue siempre el plan: que el lío se lo comiera otro.

Ajá, el Gobierno sabía que C’s va a ganar las próximas elecciones (con mayoría absoluta), mejor aún, lo planificó todo para que fuera así. Joder, ni que fueran periodistas.


En fin, absolutamente patético, no ya que haya periodistas de trinchera, siempre los ha habido, sino que haya una fracción considerable (aunque espero que insuficiente) de ciudadanos que se traga sus delirantes discursos. Es descorazonador.

 

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