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  • Eclectikus 19:27 on 24/04/2016 Permalink | Reply
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    Científicos y personas. 

    Todos los personajes de la historia que vas a leer a continuación, protagonistas y secundarios, son físicos prominentes. Estamos a principios del siglo XX, y trata del linchamiento que padeció Marie Curie por liarse con Paul Langevin (ex-doctorando de su marido, cinco años más joven que ella, y separado de su mujer, una lagarta de cuidado que incluso le cascaba), a pesar de que había pasado un lustro desde el trágico fallecimiento de su marido Pierre, al que un resbalón en la lluvia de París, le puso, literal y fatalmente, a los pies de los caballos.

    Accidente-pierre-curie

    Grabado de la época describiendo el trágico accidente de Pierre Curie en París, el 19 de abril de 1906.

    Con unos tristes y recientes precedentes (a primeros de año la Academia de las Ciencias francesa había rechazado su ingreso), todo estalla en el otoño de 1911 durante el primer Congreso de Solvay, que reunía a la crème de la crème de la física de la época (alemanes y franceses, principalmente).

    Solvay_conference

    En el flanco derecho, sentada, Marie Curie escucha atentamente a Poincaré, Einstein detrás, con el cigarrito, al lado de Langevin. Ponle nombres al resto aquí.

    Son la generación precursora de la siguiente oleada, los millenium del momento 😉 (como Heisenberg, Dirac, Pauli, Fermi, Bethe… ) que a la postre, y junto a las siguientes hornadas de grandes cerebros, los que no vivieron la 1ª Guerra Mundial pero no pudieron esquivar la Segunda (Feynman, Gell-Mann, Weinberg…), cambiarían para siempre nuestra concepción del mundo.

    Einstein asistió a este primer congreso porque ya era reconocido en el mundillo de la física del momento, aunque no todavía para el gran público, aún faltaban cuatro años para que publicara la Relatividad General; ocho para que saltara a la fama mundial tras la confirmación empírica de la RG por Arthur Eddington durante el eclipse solar del 29 de mayo 1919; y 10 para que recibiera el Nobel de Física de 1921 por el efecto fotoeléctrico. Sin embargo la Relatividad Especial, que Einstein publicó en 1905 entre sus Annus mirabilis papers, se reconocía ya como algo más que un refinamiento del Principio de relatividad de Galileo -el que se utilizaba en la entonces vigente física newtoniana. [Su plaza en el congreso de Solvay, estaba más que respaldada por su trabajo, aunque no llegó a marcar el récord de juventud, por culpa de Frederick Lindemann, que tenía 25 años y que terminaría siendo la mano derecha de Churchill justo antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial (durante la primera es fácil suponer qué es lo que estaba haciendo: física). Einstein volvería a Solvay varias veces, incluida la edición más famosa, la quinta, en 1927, la que significó la defunción oficial de la Mecánica Clásica, que había recibido la puntilla en los debates Bohr-Einstein en 1925.]

    Einstein tenía 32 años y era un recién llegado a la cumbre de la física. Pero no dejaba de ser un joven que respetaba y admiraba a Marie Curie, que en 1903 había sido la primera mujer en llevarse el Nobel de Física -compartido con Becquerel y su marido Pierre-, y que justo después de este congreso de Solvay, recibió el Nobel de Química.

    Así que movido por el desprecio de ver el apaleamiento, y la terrible mezcla de machismo, chauvinismo, antisemitismo y xenofobia por parte de la prensa francesa, agarró la pluma y le escribió una carta (que he traducido alegremente):

    Einstien-to-CurieMuy estimada señora Curie,

    No se ría de mí por escribir sin tener nada sensato que decir. Pero estoy tan furioso por la vulgar manera en que el público está actualmente osando meterse con usted, que es absolutamente necesario dar salida a este sentimiento. Sin embargo, estoy convencido de que usted desprecia sistemáticamente esta chusma, tanto si servilmente prodiga el respeto hacia usted como si trata de saciar su sed de sensacionalismo! Me veo obligado a decirle lo mucho que he llegado a admirar su intelecto, su dinamismo y su honestidad, y que me considero afortunado de haberla conocido personalmente en Bruselas. Cualquier persona que no se cuente entre estos reptiles es ciertamente feliz, ahora y antes, de tener personalidades como usted, y también Langevin, entre nosotros, personas reales con las que uno se siente privilegiado por estar en contacto. Si la chusma sigue ocupándose de usted, entonces simplemente ignore esa bazofia, déjesela a los reptiles para los que se ha fabricado.

    A. Einstein

    P.S. He determinado la ley estadística de movimiento de moléculas diatómicas en un campo de radiación de Planck gracias a una cómica ocurrencia, naturalmente constreñido a que la estructura del movimiento obedece las leyes de la mecánica estándar. Supongo que esta ley es válida, aunque en realidad su efecto es muy pequeño.

    La posdata se refiere a uno de los principales campos de estudio de Einstein, la radiación, que mantuvo en sus primeros años como académico, pero que debió dejar aparcado para terminar de desarrollar la Relatividad General. [Lo digo porque seguramente se refiera a cálculos que no publicaría hasta 1916 (PDF), relacionados con los coeficientes de Einstein]

    Esta entrada la he escrito tras la lectura de este artículo de hace unos días en Brain Pickings:

    donde encontrarás más referencias sobre esta historia.

    En realidad la carta es de hace un tiempo, forma parte de The Collected Papers of Albert Einstein, e Internet la convirtió en su momento en un meme sobre la idiosincrasia de los trolls en Internet (“Don’t read that hogwash!“).

    Bien, yo creo que es algo más que eso, es también una muestra de que algunos problemas que había a principios del siglo XX (intolerancia, sectarismo, periodismo irresponsable…) se mantienen con buena salud a principios del XXI.

    También es una fotografía de la vida mundana de los grandes genios del siglo XX, que a estas aturas, y especialmente para el público general, están idealizados hasta la caricatura, difuminando el caracter humano de los personajes, sus circunstancias y su contexto. Y cuando distorsionas a los protagonistas de la historia, distorsionas sin querer la propia realidad a la que te quieres acercar. Volver al mundo prosaico de los humanos, con accidentes, relaciones tormentosas, guerras mundiales (2 en este caso), etc… te permite, creo, tener una imagen más clara de los acontecimientos pasados, y de sus conexiones con el presente.

    En fin, cosas en las que pensar para evadirte de la sopa de gansos en la que algunos han convertido la configuración del gobierno de un país que, a pesar de ellos, es la 5ª Economía de Europa y la 13ª del mundo. Y sin un solo Nobel de Física, que tiene mucho más mérito.

     
    • Manuel 12:24 on 25/04/2016 Permalink | Reply

      Eckectikus, me parece valiente y necesaria toda labor de revisar la “historia oficial” con todos sus mitos y distorsiones interesadas. Una parte sustancial de las ideas hegemónicas del presente están apuntaladas por auténticos sofismas históricos tan endebles que necesitan protección y blindaje (quien los desafié se expone al ostracismo e incluso a la prisión). Desde mitos como el de la escasa romanización del norte peninsular o la tolerancia e ilustración del Al andalus, pasando por las causas reales de las dos guerras mundiales a las noticias de ultima hora en los diarios digitales, las narrativas están en clara contradicción con los hechos demostrables por medios tan indiscutibles e imparciales como las pruebas que aportan la arqueología, bibliografía, documentos originales, fotografiá y filmografía…Si como dijo Thomas Jefferson la honestidad es el primer capitulo del libro de la sabiduría, lamentablemente no tenemos libro. En algún momento deberíamos empezar a escribirlo y promete ser una tarea ardua y no exenta de peligros.
      En estos días estamos asistiendo a esperpento de ver como enaltecen y tergiversan la figura de Cervantes los mismos que de vivir hoy el ilustre manco lo condenarían a morir de pena en silencio o a terminar sus días encerrado en Alcalá Meco. A Quevedo lo mataría la policía, porque sufriría un ataque de ira y se pondría a repartir estocadas a diestro y siniestro.

    • Eclectikus 13:20 on 25/04/2016 Permalink | Reply

      Bueno, esos viajes en el tiempo son muy delicados, es imposible determinar como sería Cervantes hoy, quizá sería un legionario en Afganistán, y quizá esté rumiando ya una obra de las dimensiones del Quijote. O quizá sería un vendedor de seguros, o el encargado de un puticlub, sabe Dios. Lo importante es situar al personaje en su contexto, tanto histórico como personal. Es de suponer que un experto en Historia, o un filólogo, o un filósofo, tengan una aproximación a la realidad (histórica) más relevante que los demás, pero “los demás”, sin ser expertos, podemos acercarnos mucho si haces una buena selección de fuentes, y aprendes a no desligar a los personajes y sus logros de sus historias. Si la historia del siglo XX es apasionante (por descabellada, guerras mundiales, holocaustos, fascismo, comunismo…), el impresionante desarrollo de la Ciencia en este siglo no lo es menos, y además están interrelacionados. Hay mucho que contar, ten en cuenta que toda la revolución física (Relatividad y Mecánica Cuántica) se realiza entre dos guerras mundiales, y que sin el armamento nuclear (consecuencia de nuestro conocimiento de la materia recién estrenado) todo sería muy distinto. Detrás de todos los nombres mencionados en esta entrada (y otros muchos que no salen) hay historias apasionantes, alegres, tremendas, terribles… que se superponen a los problemas políticos generales, y que subyacen a los grandes descubrimientos que para el gran público es, como mucho, lo que queda.

    • Titus Amatius Paulus 15:24 on 25/04/2016 Permalink | Reply

      Como obra de la dimensión bastante humana de un científico recomiendo a ¿está usted de broma Sr Feynamn? Este es mi extracto favorito:

      I Want My Dollar!
      When I was at Cornell I would often come back home to Far Rockaway to visit. One time when I happened to be home, the telephone rings: it’s LONG DISTANCE, from California. In those days, a long distance call meant it was something very important, especially a long distance call from this marvelous place, California, a million miles away.
      The guy on the other end says, “Is this Professor Feynman, of Cornell University?”
      “That’s right.”
      “This is Mr. Soandso from the Suchandsuch Aircraft Company.” It was one of the big airplane companies in California, but unfortunately I can’t remember which one.
      The guy continues: “We’re planning to start a laboratory on nuclearpropelled rocket airplanes. It will have an annual budget of soandsomany million dollars. . .” Big numbers.
      I said, “Just a moment, sir; I don’t know why you’re telling me all this.” “Just let me speak to you,” he says; “just let me explain everything. Please let me do it my way.” So he goes on a little more, and says how many people are going to be in the laboratory, soandsomany people at this level, and soandsomany Ph.D.’s at that level. . .
      “Excuse me, sir,” I say, “but I think you have the wrong fella.”
      “Am I talking to Richard Feynman, Richard P. Feynman?”
      “Yes, but you’re. . .”
      “Would you please let me present what I have to say, sir, and then we’ll discuss it.”
      “All right!” I sit down and sort of close my eyes to listen to all this stuff, all these details about this big project, and I still haven’t the slightest idea why he’s giving me all this information. Finally, when he’s all finished, he says, “I’m telling you about our plans because we want to know if you would like to be the director of the laboratory.”
      “Have you really got the right fella?” I say. “I’m a professor of theoretical physics. I’m not a rocket engineer, or an airplane engineer, or anything like that.”
      “We’re sure we have the right fellow.”
      “Where did you get my name then? Why did you decide to call me?”
      “Sir, your name is on the patent for nuclearpowered, rocketpropelled airplanes.”
      “Oh,” I said, and I realized why my name was on the patent, and I’ll have to tell you the story. I told the man, “I’m sorry, but I would like to continue as a professor at Cornell University.”
      What had happened was, during the war at Los Alamos, there was a very nice fella in charge of the patent office for the government, named Captain Smith. Smith sent around a notice to everybody that said something like, “We in the patent office would like to patent every idea you have for the United States government, for which you are working now. Any idea you have on nuclear energy or its application that you may think everybody knows about, everybody doesn’t know about: Just come to my office and tell me the idea.”
      I see Smith at lunch, and as we’re walking back to the technical area, I say to him, “That note you sent around: That’s kind of crazy to have us come in and tell you every idea.”
      We discussed it back and forth by this time we’re in his office and I say, “There are so many ideas about nuclear energy that are so perfectly obvious, that I’d be here all day telling you stuff.”
      “LIKE WHAT?”
      “Nothin’ to it!” I say. “Example: nuclear reactor. . . under water. . . water goes in… steam goes out the other side. . . Pshshshsht it’s a submarine. Or: nuclear reactor. . . air comes rushing in the front. . . heated up by nuclear reaction. . . out the back it goes. . . Boom! Through the air it’s an airplane. Or: nuclear reactor. . . you have hydrogen go
      through the thing. . . Zoom! it’s a rocket. Or: nuclear reactor. . . only instead of using ordinary uranium, you use enriched uranium, with beryllium oxide at high temperature to make it more efficient. . . It’s an electrical power plant. There’s a million ideas!” I said, as I went out the door. Nothing happened.
      About three months later, Smith calls me in the office and says, “Feynman, the submarine has already been taken. But the other three are yours.”

      Me encantaría que fuese una historia real :DD

    • Manuel 22:56 on 25/04/2016 Permalink | Reply

      Pienso que la biografía de un científico es poco relevante y de hecho la ciencia implementa un método que en buena medida tiene como finalidad el que no lo sea en absoluto. Con un “experto” en Historia, al contrario, su filiación política o ideología es tan determinante o mas que su propia investigación, que debe ser escrupulosamente revisada en busca de interpretaciones poco objetivas o prejuiciadas, especialmente por que en pocas ocasiones se limitan a narrar hechos objetivos, sino que en buena medida a explicarlos , permitiéndose incluso atribuir determinadas intenciones sin pruebas que lo sustenten. Creo que no hay mejor modo de conocer a un personaje histórico que a través de sus propias palabras, especialmente cuando hay abundantes. Conocer ese carácter al que haces referencia; “el carácter humano de los personajes, sus circunstancias y su contexto. Y cuando distorsionas a los protagonistas de la historia, distorsionas sin querer la propia realidad a la que te quieres acercar.”
      Mi comentario iba muy en el tono de articulo, y si quieres mantenerlo en el contexto de la investigación científica y relacionarlo con las dos guerras mundiales a las que también haces referencia en tu escrito y que en realidad fueron dos “capítulos” de la misma, tengo solo dos palabras que decir, por mucho que les pese a un montón de “expertos” en Historia contemporánea: motor diesel.
      Lo de los viajes en el tiempo y un Cervantes encargado de un puticlub… no comprendo ese malabarismo conceptual y mas bien me parece un burdo hombre de paja poco digno del Ecleptikus que suele escribir este blog. No se si es exagerado aventurar que Cervantes se adelantó a la ilustración en casi un siglo. Cuando digo Cervantes hoy, claramente me refiero a un hombre que defienda las mismas ideas, que no son arcaicas sino intemporales, sobre los mismos temas que tristemente siguen siendo actuales. Tal vez es que a ti tampoco te gustaría leer hoy en los periódicos a uno considerado el mejor autor en castellano de todos los tiempos expresando determinadas ideas políticas ¿?

      • Eclectikus 22:29 on 26/04/2016 Permalink | Reply

        La biografía de un científico es irrelevante para la Ciencia, pero no es irrelevante para quién se acerca a la Ciencia, especialmente en tres sentidos:

        • hay una interacción entre la biografía (el contexto) de cada científico, el cristianismo de Copérnico, Galileo, Newton o Maxwell es inseparable de sus respectivas cosmovisiones, la Primera Guerra Mundial es un factor esencial en la Relatividad (por ejemplo la sorprendente colaboración entre un alemán y un británico, Einstein y Eddington), el nazismo y la Segunda Guerra Mundial es inseparable de la vida profesional de científicos como Einstein, Heisenberg, etc… Todo está interconectado y es relevante.
        • La historia de las ideas, cómo se llega al conocimiento de la realidad que tenemos hoy (que somos capaces de medir una distorsión en el espacio-tiempo de una fracción de núcleo atómico, cuando hace dos siglos no teníamos ni electricidad), es esencial para entender la realidad… puede que eso sea más Filosofía (o Historia) que Ciencia, pero el caso es que la mayoría de las facultades de Física (o Matemáticas) tienen cátedra de Historia de la Ciencia y/o Filosofía de la Ciencia.
        • Es el camino más rápido para captar la atención del público general, no puedes empezar a explicar Física contemporánea enseñando a resolver ecuaciones diferenciales, es más viable explicar las vidas y las circunstancias de los científicos implicados en los grandes descubrimientos, y sus implicaciones en nuestra concepción del mundo.

        Cervantes de encargado de un puticlub no tiene nada de malabarismo, Cervantes tuvo que ser un gañán, y encargado de puticlub debe ser de los trabajos más gañanes. Los temas de Cervantes, o los de Shakespeare, Stevenson o Vargas Llosa son intemporales, por eso están dónde están. Y de la misma manera que los científicos, su obra no es independiente de sus biografías, de su contextos, de sus antecedentes… más bien es producto de estos.

    • Manuel 00:06 on 27/04/2016 Permalink | Reply

      Si tiene todo mucha lógica. ¿como vas a enseñarle a un niño operaciones matemáticas sin que previamente se aprenda la lista de los reyes de la dinastía Kish?
      Todo esta interrelacionado, dame un hecho histórico cualquiera y te escribo un ensayo relacionadolo con las berenjenas, pero no es una forma honesta de razonar y hace imposible el análisis de ninguna cuestión en concreto.

      Lo de Cervantes gañan es brutal, el mundo esta esperando su biografiá revisada por ti en la que se nos revela como un vulgar destripaterrones. En los casi dos años que viví a un par de manzanas de su casa natal, que visite en varias ocasiones, nunca me fije en las tierras de labranza anexas. Sus duelos debieron ser ser con faca y no con espada ropera, y su condición de gañan lo que le hizo ser recomendado de Don juan de Austria. En fin, esperaba mas nivel y honestidad, y creía que eso de elaborar narrativa y argumentar a base de hilvanar non sequiturs era cosa de progres, pero ¿ que se pude esperar de quien afirma que la objetividad está sobrevalorada?

      • Eclectikus 01:03 on 27/04/2016 Permalink | Reply

        Nada de lo que dices tiene sentido, nadie habla de enseñar a niños, tampoco a asnos como tú, hablo en general. El símil de las berenjenas es una estupidez, el contexto es esencial no para enlazarlo con detalles irrelevantes, sino con conceptos profundos que vienen en buena parte marcados tanto por la cosmovisión general (contexto filosófico) como por las circunstancias vitales de los protagonistas. No necesito poner ejemplos porque todos los casos que se me ocurren (como los citados en esta entrada) son ejemplos de semejante obviedad.

        No entiendes lo de gañán, y yo no voy a perder un segundo más con trolls de pacotilla así que ¿ que (sic) se pude esperar de quien afirma que la objetividad está sobrevalorada?. Pues puedes estar seguro de al menos una cosa, que estás bloqueado, por mostrenco, algo que no hice el otro día, cuando te pusiste fanfarrón con Titus, porque me pillaste en el día tonto, pero que hoy, que tengo la noche lista, no voy a dejar pasar. Ciao.

  • Eclectikus 22:53 on 01/04/2016 Permalink | Reply
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    Ciencia, ciencia española, y ciencia en Cervantes. 

    He tropezado con este interesante artículo en El Español de hace unos días, “El Quijote, un libro que todo científico debería leer“, que firma @josePichel. Merece la pena echar el rato, especialmente si detectas los sesgos y consecuentemente los desactivas. Me refiero sobre todo al españoleo que impregna algunos fragmentos, ese intento de dar un lustre que no tiene a la Ciencia española, aunque a decir verdad no se hasta que punto este sesgo corresponde al autor del artículo, a la principal referencia del texto, o a una retroalimentación entre ambos factores.

    En el capítulo XVII don Quijote revela los ingredientes del bálsamo de Fierabrás: aceite, vino, sal y romero

    En el capítulo XVII don Quijote revela los ingredientes del bálsamo de Fierabrás: aceite, vino, sal y romero. Imagen vía ÍnsuLa CerBantaria.

    Al principio se cita la obra La fuerza de Fierabrás. Medicina, ciencia y terapéutica en tiempos del Quijote (Amazon – no disponible) de Javier Puerto, farmacéutico y miembro de la Real Academia de la Historia. Echando un ojo a su extensa obra, veo difícil que este académico no sea capaz de distinguir entre ciencia y protociencia, y que no asuma que en esa época (e incluso hasta mucho después, bien entrado el siglo XIX), la mayoría de la medicina, así como otros campos afines como la farmacología o la cirugía de la época, caen de lleno en el segundo grupo.

    Por supuesto entre las azarosas hazañas de Don Quijote aparecen múltiples alusiones a la “medicina”, pero son todas encuadrables en lo que hoy llamamos fitoterapia, una disciplina que se puede considerar marginal, no se muy bien si de la botánica o de lo que actualmente conocemos como farmacología médica, y a la que por tanto hay que echarle una pizca de sal al relacionarla con la Medicina, y un buen puñado para hacerlo con la Ciencia en general.

    Tiene razón Javier Puerto cuando afirma que estamos en “el momento germinal de la ciencia moderna“. Sin duda, pero seamos serios, no es precisamente gracias a la medicina de la época, ni tampoco a sus mejores representantes españoles (se cita a Servet, y a Andrés Laguna). El caracter seminal de la ciencia de este siglo a caballo entre el XVI y el XVII, la época en que vivió Cervantes, se debe esencialmente a Galileo Galilei que puso las primeras piedras del Método Científico, y a Descartes como padre de la Geometría Analítica, que abonaron el terreno para que otros gigantes como ellos (Newton y Leibniz primero, y Euler, Lagrange, Coulomb, Fourier, Gauss, Faraday, Maxwell y Gauss, entre otros, después), construyeran el edificio moderno de la Física y de la Matemática, y a la postre, de toda la Ciencia actual.

    Si se admite sin embargo que:

    “Muchas otras ciencias tienen un peso importante en sus obras, aunque desigualmente actualizadas. Nicolás Copérnico, que murió poco antes del nacimiento de Cervantes, explica que el Sol es el centro del Sistema Solar y que los planetas giran a su alrededor en De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de las esferas celestes) y “el libro y las teorías se reciben y transmiten, en principio, muy bien en España”, comenta Javier Puerto. Sin embargo, Cervantes prefiere citar a Ptolomeo, avalado por dos milenios de tradición según la cual, la Tierra permanecía inmóvil y todos los astros giraban a su alrededor.”

    Bien, no es extraño que se cite a Ptolomeo en vez de a Copérnico, hay que tener en cuenta que se habla de modelos cosmológicos mayormente irrelevantes desde el punto de vista de los observadores ordinarios, para los cuales tomar su posición como central y considerar todos los movimientos celestes como si ocurrieran alrededor de la orbe, no solo es legítimo sino que es además lógico. El problema de que tal modelo produzca inconsistencias y complicaciones matemáticas, sólo podía preocupar entonces a gente con mucho tiempo o con mucha imaginación, o las dos cosas como es el caso en curas y frailes.

    La última contribución del académico Javier Puerto es a mi juicio la más insostenible:

    “La España en que vivió Cervantes era la meca de la ciencia y la tecnología de su época; el Siglo de Oro, también, de la ciencia española.”

    Puede que se puedan encontrar contribuciones españolas a la Ciencia de la época, pero siempre serán de segunda división, siendo benévolos, y en campos puramente aplicados relacionados con la cartografía (de estos hay unos cuantos), con la navegación y la ingeniería (como Blasco de Garay o Juan Cedillo Díaz), la explotación minera (como Álvaro Alonso Barba), y asuntos similares. Es decir, más orientados a las necesidades puntuales de la Corona, que al puro ansia de conocimiento en el que se fundamentaba la primera liga científica, que entonces se estaba jugando principalmente en Italia, Inglaterra, Francia y Alemania.

    Nada de eso ha cambiado en el siglo XIX, ni en el XX (con las más grandes revoluciones científicas de la historia, Relatividad y Mecánica Cuántica), y no tiene pinta de que vaya a cambiar en el XXI. Lo más cerca que los españoles estamos de un premio Nobel de Física es del de Claude Cohen-Tannoudji, francés de origen sefardí, en 1997.

    Pero más triste que padecer esta sequía científica, es el intento de dulcificarla abandonando el rigor, o rebuscando ejemplos que no se sostienen en la historia de la Ciencia. Queda mal, no merece la pena, y al fin y al cabo no tenemos que avergonzarnos de nada, por ejemplo, sin salir del Siglo de Oro, en Literatura o Arte.

    No sabía yo que algunos utilizaban esta aventura del Quijote (“Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación” – Capítulo VIII) para ilustrar el atraso tecnológico de España. Yo particularmente estoy más de acuerdo con Nicolás García Tapia, coautor -junto con mi ex-profesor Sánchez Ron– de La ciencia y El Quijote (AmazonÍndice en la UCLM), en que “el aspecto cómico del suceso procede, precisamente, de que cualquier persona de la época conocía a la perfección estos artefactos, que suponían un gran adelanto con respecto a otro tipo de molinos de agua o tirados por animales“.

    Don_Quixote_Dore

    Recuerdo que la imagen icónica del Quijote enfrentándose a los molinos de viento, la utilizaba mucho en los noventa para “explicar” a los ecologistas que las energías renovables se llevan utilizando desde hace muchos siglos. [Gustave Doré – Wikimedia Commons]

    Ah, se me olvidaba, tampoco me gusta el título del artículo, “El Quijote, un libro que todo científico debería leer“. El Quijote es una joya de la Literatura Universal, eso quiere decir que encierra mucha más sabiduría (al menos humana), que cualquiera de las maravillosas teorías sobre la naturaleza desentrañadas por los diferentes sabios que han ido pasando los últimos 2500 años. Por eso El Quijote está entre los libros que toda persona debería leer, sea científico, sea peluquero.

     
    • Titus Amatius Paulus 06:53 on 04/04/2016 Permalink | Reply

      Leí el Quijote después de haber leído y escuchado mucho de él… Prefiero leer al Quijote que leer sobre él.

  • Eclectikus 23:18 on 09/02/2016 Permalink | Reply
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    Ondas gravitacionales a la vista, este jueves. 

    Afortunadamente no todo es política de mercadillo estos días. Parece ser que este jueves que entra va a anunciarse la detección directa de ondas gravitacionales, una predicción que emerge de las ecuaciones de campo de Einstein y que representa el análogo en Relatividad General a la radiación electromagnética en Electrodinámica. El rumor lleva muchas semanas resonando, y una de las fuentes originales de ese rumor ha sido Lubos Motl en TRF, que ha citado a su vez fuentes directas e indirectas de información. Dado que considero que es el mejor blog de Física Teórica y Fundamental, y aunque no llego ya a las sutilezas matemáticas de la Relatividad General, me fío de Lubos y mi voto fue a que se confirmará el rumor.

    Gravitational waves

    The wave nature of simple gravitational waves” (Einstein online)

    El concepto es sencillo en su esencia, de la misma manera que cargas aceleradas crean una radiación electromagnética que se propaga por el espacio a la velocidad de la luz, provocando una variación/oscilación de los campos eléctrico y magnético en cada punto, Einstein calculó el efecto correspondiente provocado por una variación en el campo gravitatorio, y en sendos cálculos en 1916 y 1918, llegó a la conclusión de que las ondas gravitacionales debían existir, aunque debido a su minúscula amplitud jamás serían detectadas.

    [Nótese que la Relatividad General ni siquiera estaba validada empíricamente (lo cual hizo Eddington en 1919 midiendo durante un Eclipse solar en África la desviación debida a nuestro sol de la luz de diversos astros  -paper original: PDF), y sin embargo Einstein estaba seguro de que su teoría de la gravitación era correcta, no por arrogancia, sino porque aparte de la profunda consistencia física y matemática de la teoría, el mismo había reproducido, a partir de sus ecuaciones el avance del perihelio de Mercurio, un misterio –no encajaba con la Gravitación de Newton- que venía fastidiando desde mediados del siglo XIX. Anecdóticamente, años más tarde, en 1936, Einstein mismo renegaba de la existencia de estas ondas, y remitió un estudio al Physical Review bajo el título “Do Gravitational Waves Exist?” que fue rechazado, aunque luego, con un título más suave, “On gravitational waves“, se publicó en The Journal of The Franklin Institute. (ver “Einstein and the Gravitational Waves” by Wolfgang Steinicke]

    Por tanto quedamos que aceptada la Relatividad General es razonable asumir que toda masa que se acelere producirá ondas gravitacionales, y que la única esperanza de detectarlas directamente es encontrar una fuente lo suficientemente intensa, de tal manera que las perturbaciones en el espacio-tiempo local (aquí-hoy en la Tierra), sean lo suficientemente significativas como para ser medidas.

    Un punto de inflexión en esta historia se produjo cuando los norteamericanos Russell A. Hulse y Joseph H. Taylor descubrieron el púlsar PSR B1913+16, dos estrellas de neutrones que giran una alrededor de la otra (o ambas respecto al centro de masas), que emitían ondas de radio en forma de pulsos que son función de su periodo orbital. Hulse y Taylor notaron que los pulsos presentaban irregularidades, que resumiendo, se relacionaban con un acortamiento de la órbita que encaja como un guante con las predicciones que hace la Relatividad General para tal sistema, al tener en cuenta la pérdida energética inmanente a la emisión de ondas gravitacionales. No es una medición directa (no mides la distorsión del espacio-tiempo) pero fue suficiente para que Hulse y Taylor se llevaran el Nobel de Física en 1993, y para que la Relatividad General nos mostrara, una vez más, su robustez.

    Hace un par de años hubo también una gran expectación cuando el equipo BICEP2 anunció la detección de ondas gravitacionales primordiales (aquellas en las que la fuente es el propio Big Bang), hablé de ello aquí mismo. Desgraciadamente el descubrimiento fue descartado hace un año por otros análisis. No está de más recordar en este punto que lo que se está describiendo en esta entrada es puramente clásico, la Teoría de la Relatividad (ambas si las consideras independientes) es la última teoría puramente clásica (i.e. determinista) y no incluye (ni considera) la realidad cuántica que describe al mundo subatómico. Nótese por ejemplo que el electromagnetismo es una interacción que está cuantizada mediante la Electrodinámica Cuántica, y hablamos e incluso manejamos con cierto desparpajo “los fotones“, sin embargo aquí no hablamos de “gravitones” que sería la partícula análoga en una teoría cuántica de la Gravedad. Pero en casos extremos en los que la gravedad no puede ser ignorada es necesario combinar las teorías que rigen la Gravedad (Relatividad General), y las otras tres fuerzas, electromagnetismo, nuclear fuerte y débil (Teoría Cuántica de Campos). Y eso no se sabe hacer hoy (aunque la Teoría de Cuerdas es firme candidata). Mientras que en la detección de ondas gravitatorias simplemente se está analizando un efecto puramente clásico (propagación de una onda, básicamente), en el caso del BICEP2 lo que se analiza son patrones en la radiación de fondo (la “información” más antigua del Universo), y se investiga si tal o cual modelo, en éste caso el modelo inflacionista del Big Bang, replica lo que vemos, lo cual será una pista espléndida de que vamos por buen camino. Por descontado que cuando hablas de los primeros instantes del Big Bang cuando se produjo la inflación (los primeros 10−36 segundos) no puedes evitar ni la cuántica ni la gravitación.

    Los resultados que se presentarán el jueves son una medida directa en el experimento LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory), y la fuente no es un púlsar sino un exótico proceso de fusión de dos agujeros negros, algo similar a esta animación:

    Sucintamente, el LIGO son dos brazos de 4 Km perpendiculares entre sí, mediante interferometría se intenta medir una distorsión en sus medidas debido a la ondulación del espacio-tiempo asociada con el paso de las ondas gravitacionales originadas en la mezcla de agujeros negros. La delicadeza es absoluta, es necesaria una resolución de 10−20 (diez mil veces más pequeño que un núcleo atómico), y presumiblemente, un siglo después de que fueran descubiertas por Einstein, el jueves nos confirmarán su detección. Estaremos pendientes.

    Black Hole Merger

    Merging Black Holes (Via NASA)

    EDITO

    Está entrada fue publicada al día siguiente en DEE, antes del anuncio, y actualizada el mismo día 11 justo después de la rueda de prensa, con el siguiente texto:

    Bueno, pues confirmada la detección de ondas gravitacionales y terminada la rueda de prensa.

    No han dicho nada que no supiéramos que iban a decir, pero el hecho de que se confirme no deja de ser espectacular, quizá más que el Higgs, aunque ambos son experimentos que confirman “detalles” de teorías extraordinariamente precisas que no estaban en cuestión (bien, todo está en cuestión, pero nuevas teorías nunca se construyen demoliendo las antiguas, lo mismo que Einstein no denostó a Newton, y su Gravitación Universal sigue funcionando a las mil maravillas en el 99% del universo); y ambos son Premio Nobel súbito de física.

    A vuela pluma, lo más importante:

    + Se ha medido una variación de una diezmilésima parte de un núcleo atómico en 4km, en dos detectores distintos en USA. Ahí es ná. Hay otro montón de datos espectaculares de las bestiales masas en juego, las velocidades de éstas, y de los astronómicos valores de energía de los que hablamos, nunca mejor dicho. Mejor echar un ojo a estos cálculos en The Reference Frame: LIGO wows: black holes heavy as 36+29 merge to 62 Suns + 3 Suns of gravitational waves.

    + Confirmación de que los agujeros negros existen, no estoy seguro hasta que nivel de confianza, pero muy muy alto.

    + Nueva vía de observación astronómica, al espectro electromagnético (rayos x, óptico y radio), añadimos ahora la “observación” gravitatoria, un instrumento que permitirá analizar los acontecimientos más violentos acaecidos en el universo. De alguna manera lo que han hecho estos tipos es comparable a la primera vez que Galileo miró por un telescopio a principios del siglo XVII.

    + Justo antes” de fusionarse las ondas gravitatorias caen en un rango de frecuencias en torno a los 300Hz (¡audible!), por lo cual podemos escuchar como sonaría una “colisión” de agujeros negros. Por supuesto esto ya se había calculado, y unos cachondos hicieron hace unos años una sinfonía con estas frecuencias (y modificando otras para que fueran aptas a nuestro oído). Y sale esto:

    17/02/2016

    Ayer Lubos Motl desarrollaba un tema que le comentaba en otra entrada, y que también señalo en mi artículo, sobre el paper en el que Einstein descartaba la existencia de ondas gravitacionales en 1936, y que el Physical Review, sin caer en sesgos de autoridad, rechazaba por erróneo: Corrected title: Einstein was wrong again, gravitational waves exist (por supuesto un honor ser citado en TRF) 🙂

     
    • Titus Amatius Paulus 19:21 on 10/02/2016 Permalink | Reply

      Hola Ecklecticus

      Siendo un profano de aspectos tan elevados de la física lanzo la siguiente pregunta: ¿Cómo se pueden fusionar dos singularidades espacio -- temporales que al fin y al cabo son los dos agujeros negros?

      • Eclectikus 19:54 on 10/02/2016 Permalink | Reply

        Hola Titus,

        Los agujeros negros son masas ingentes de materia confinadas en una esfera proporcionalmente minúscula (el destino de muchas estrellas de neutrones es precisamente ese). Te recuerdo que no se han observado nunca principalmente porque no se pueden “observar”. Sin embargo sus efectos gravitatorios son patentes, especialmente si tienes una teoría niquelada como la Relatividad General que predice su existencia tan extraordinariamente bien como su comportamiento. Por eso se da por sentado que existen, y de hecho se piensa que casi todas las galaxias (las galaxias activas), incluida la nuestra, tienen uno en el centro, respecto al cual gira toda la materia local. A partir de aquí, asumir que existen otras disposiciones, como los agujeros binarios, es inmediato.

        • Titus Amatius Paulus 10:36 on 11/02/2016 Permalink

          Ummm mi pregunta no iba por ese sitio sino por el fenómeno de las singularidades. Que conste que sigo declarándome un profano en esta física tan elevada aunque tangencialmente me interesa.

          Por algún sitio leí que se presupone que en el interior de los agujeros negros hay una singularidad espacio-temporal. ¿Ahora bien cómo se pueden unir dos singularidades? No sólo no lo comprendo de forma filosófica sino porque según se van acercando, según “cae” una singularidad en otra el tiempo se va alargando hasta el infinito y nunca se encontrarían.

          http://www.physicsoftheuniverse.com/topics_blackholes_singularities.html

          Creo que el probable anuncio de esta tarde va a ser importante, pero no tan importante como se publicita. Porque la relatividad general ya se ha comprobado entre otras cosas con las distorsiones del tránsito de Mercurio detrás del sol por el efecto de “lente gravitacional”.

          http://physics.stackexchange.com/questions/26408/what-did-general-relativity-clarify-about-mercury

          Mi mayor duda sobre el experimento de hoy es algo que en geofísica conocemos como el “problema inverso” en el que un mismo set de datos puede dar lugar a infinitos modelos de la realidad.

          http://petrus.upc.es/wwwdib/tesis/mgasulla/Cap5.pdf

          Vamos que mi analogía a lo mejor es bastante endeble porque se aplica a otro ámbito como el estudio de la gravimetría o magnetometría de la Tierra. Pero creo que el problema inverso te puede servir y mucho como fundamento científico en tu laica cruzada contra las hordas inquisitoriales del cambio climático 😉

        • Eclectikus 12:49 on 11/02/2016 Permalink

          Titus,

          Bien, la respuesta es idéntica en tanto que los agujeros negros son singularidades, soluciones a las ecuaciones de campo de Einstein que “colapsan” y sobre las que, por tanto, no sabemos “nada”. La respuesta a tu pregunta ¿Cómo se pueden fusionar dos singularidades espacio — temporales que al fin y al cabo son los dos agujeros negros? se mantiene por tanto: porque la peculiaridad de estas singularidades son su gigantesca masa que produce una distorsión en el espacio-tiempo que se puede analizar por el comportamiento (esencialmente las trayectorias) de los cuerpos de “la zona”. Si entiendes que dos estrellas de neutrones orbiten una respecto a la otra, debes entender que pueda pasar lo mismo con objetos todavía más masivos (y más pequeños), incluso aunque no entiendas que es una singularidad (nadie lo “entiende”).

          Efectivamente, no es importante como simple test de la Relatividad General, lo es por otras cosas. Intuitivamente lo puedes ver de esta manera: no es que se esté chequeando la Relatividad General en su régimen ordinario, es que estás analizando el funcionamiento de la Relatividad en los procesos más violentos del universo. De ahí la emoción de la comunidad científica con los resultados de esta tarde, si se confirman implicarán casi seguro el Premio Nobel de Física 2016 a los responsables del experimento, Kip Thorne (si, el de Interestellar) y Ronald Drever del Caltech, y a Rainer Weiss del MIT.

          Lo del tránsito de Mercurio lo cuento en la entrada, fue el propio Einstein el que comprobó que su nueva teoría desfacía el entuerto, y que por tanto la Gravitación de Newton estaba mal y quedaba falsada.

          No, a éste nivel (fronteras de la física) “trivialidades” como el problema inverso no juegan ningún papel relevante, la Relatividad está requetestada, y casos como el de Hulse y Taylor que comento en la entrada dan fe de ello.

      • Eclectikus 15:49 on 11/02/2016 Permalink | Reply

        Mira Titus, la explicación en vídeo:

    • Titus Amatius Paulus 13:42 on 11/02/2016 Permalink | Reply

      Gracias Ecklecticus por la respuesta 😉

  • Eclectikus 16:40 on 11/06/2015 Permalink | Reply
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    Científicos, impostores y mensajes subliminares. 

    Me da exactamente igual la lucha “periodística” entre El País (ahora “facha” según muchos “analistas”) y El Mundo (en cuclillas tiritando de deseo por captar al público más dócil y sencillo del mercado, “el de progreso”). Al final ambos cuentan con excelentes profesionales, articulistas, etc… y siempre se pueden aprovechar determinadas porciones de su producto, si es que eres consciente de los sesgos, y te importa un carajo la franja ideológica que ocupen, o que eventualmente intercambien su rol. En todo caso la esencia para un observador razonablemente neutral, está, a mi modo de ver, en detectar cuál es el medio que mayor/menor tasa de estupideces expele por unidad de tiempo (o de edición, a elegir).

    Esa respuesta que siempre hemos tenido a mano (La SER, El País y ocasional pero frecuentemente RTVE y las Autonómicas), incluso demencialmente a mano (La Sexta, Cuatro, Público…), puede estar difuminándose con el advenimiento de la nueva política (idéntica, por cierto, a la vieja política, la que viene siendo desde Platón, a Maduro, pasando, por supuesto, por Maquiavelo o alternando nuestra contemporánea interpretación ibérica).

    Científicos e Impostores (clic para leer el artículo)

    Al menos en la sección “divulgación científica”, entendida como la exposición para no-especialistas del estado del conocimiento humano sobre la Naturaleza, y concretamente en su dimensión “pseudo-ecologista”, El Mundo está adelantando por abajo a los “líderes” indiscutibles de la cosa (principal pero no exclusivamente las viudas de ZP que definía Leguina -La Sexta, Cuatro, Público).

    Viene esto por un artículo con el que me tropecé ayer, Científicos e impostores, de Rafael Bachiller, un `empleado´ nuestro (vuestro, tuyo, mío, de todos en tanto que servidor público) como director del Observatorio Astronómico Nacional del IGN. En él se habla de la pseudociencia, muy livianamente sin pretender profundizar en el concepto -lo cuál sería su perdición-, y sin percatarse de que en ocasiones los científicos, sin querer o queriendo, hacen pseudociencia (o se les acusa de ello) por diferentes condicionamientos psicológicos (o sociológicos), filosóficos (o teológicos), o por aspectos meramente circunstanciales y/o políticos -(*) ver nota histórica al final-, pero que en ningún caso se asigna ese calificativo en función de factores ajenos al Método Científico: si se ajusta a él es Ciencia, si no lo hace pero lo simula, es pseudociencia, y si no lo hace pero lo simula y además utiliza el engaño y la propaganda para vender sus conclusiones, entonces estamos ya ante algo muchísimo peor que la pseudociencia, el fraude.

    Os pongo aquí el cacho que me ha subido las pulsaciones y que me ha hecho despotricar en Facebook cuando he llegado a casa -en principio precisamente como antídoto para evitar escribir una entrada en NMSP, aunque no ha debido de funcionar porque al final aquí estoy detallando la razón de mi “molestia”. Éste es el párrafo:

    “…Otro caso de incredulidad ya clásico es el existente hacia el cambio climático. Nadie debería dudar hoy de las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), un conjunto de casi un millar de científicos repartidos por todo el mundo que trabajan conjuntamente bajo el apadrinamiento de la ONU y que ya ha sido galardonado por un Premio Nobel. En su último informe, el IPCC ha sido más tajante que nunca desde su constitución hace ya 25 años: la temperatura de la superficie de la Tierra se ha elevado de 0,8 grados durante los últimos 130 años y la acción humana es, con muy alta probabilidad, la principal causa de este calentamiento desde mediados del siglo XX. Ningún experto en el tema parece dudar ya de estas conclusiones. Y, sin embargo, todavía hay un gran número de incrédulos que piensan que el calentamiento global es un engaño. Tan solo un 40% de los estadounidenses acepta hoy que la principal causa del calentamiento pueda ser la acción humana. Hay quien cree que los científicos y los ecologistas han inventado esta historia del calentamiento con el fin de conseguir mejor financiación para sus investigaciones y actividades; y algunas de las empresas que comercializan combustibles fósiles sin duda han jugado un papel importante respaldando a quienes defienden estas ideas, y tratando de manipular a los medios de comunicación.

    Cada frase es un despropósito, una falacia o una tergiversación, sospecho que consciente (lo contrario sería acusarle de ignorante), cubriendo algunos de los principales memes del Alarmismo Climático, que solo se sostienen a base de toneladas de propaganda como la que subliminalmente nos quiere administrar aquí el señor Bachiller. Por orden de aparición, más o menos:

    • Nadie duda del Cambio Climático, la propia definición de Clima es dinámica, si no lo fuera no existiría como Ciencia, o sería una Ciencia absurda por la irrelevancia que tiene predecir el comportamiento de algo que no cambia 😉 . Por tanto sugerir que los escépticos del alarmismo niegan que el Clima cambia, no es más que un grosero hombre de paja, que no lleva a otro sitio que a la vergüenza ajena.

    • ¿Por qué no debería nadie dudar de “las conclusiones” de nadie? Si nadie “dudara” probablemente estaríamos todavía haciendo fuego con dos palos, o no haciendo fuego y por tanto congelados en la última era glacial, un `cambio climático´, por cierto, que se produce periódicamente en el planeta. Por supuesto no se puede dudar de todo, hay cosas bastante seguras, pero no hay que ser científico, ni siquiera listo, para darse cuenta de que el valor de la Temperatura Media Global del planeta dentro de cien años no está entre ellas. Son tantas las variables en juego, conocidas y desconocidas, y es tan patente la vulnerabilidad a los cisnes negros de cualquier modelo que pretenda describir el Clima terrestre, que cualquier “experto” que garantice una certeza sobre un valor concreto (como el absurdo “límite” de los 2ºC) debiera ser descartado de oficio (por activista, por timador o por ignorante).
    • El IPCC es una agencia de la ONU que no investiga y que está formada por unas pocas decenas de funcionarios que reciben órdenes políticas en una estructura perfectamente jerarquizada, y por tanto incompatible con la Ciencia, y que se nutre de miles de voluntarios que recopilan y revisan la literatura que se publica en las múltiples áreas de estudio (científicas en general, físicas, biológicas, ecológicas, económicas, geopolíticas, sociales…), y que a lo sumo pueden producir una foto más o menos desenfocada de la postura oficial ante los interrogantes, no sus respuestas, y menos la “realidad”. Y para estimar la magnitud del desenfoque, basta con pensar en las decenas de miles de millones de dólares de dinero público que se destinan al “Cambio Climático”, e imaginar el repertorio de mecanismos que se utilizan para obtener financiación para los proyectos, notando la diferencia entre que el título lleve las palabras mágicas o no. El resultado es la producción de investigaciones aberrantes como las de la famosa warmlist.
    • También, el hecho de que se salte el “detalle” de que el Nobel al IPCC no fue el que le correspondería a un organismo científico (en éste caso concreto seguramente sería el de Física, quizá, colateralmente el de Química o el de Economía), sino al más político y por tanto polémico de los Premios Nobel: el de la Paz, no necesita mayor explicación. Si existiera una amenaza climática inminente y altamente probable, y alguien presentara evidencias sólidas sobre ello, caerían varios Nobel en Física, antes de que ningún organismo político oliera el de la Paz.
    • La temperatura del planeta viene aumentando desde la Pequeña de Edad de Hielo, en torno al siglo XVII, en ese sube y baja habitual en el Holoceno (ver por ejemplo esta reconstrucción de temperaturas del hemisferio Norte fuera de los trópicos). Lo cierto es que todas las evidencias apuntan a una corrección a la baja de la sensibilidad climática, y un replanteamiento severo (y también a la baja) de los modelos numéricos que sustentan parte de la narrativa catastrofista.
    • La cantinela del “con muy alta probabilidad” es especialmente irrisoria si te das cuenta de que la “probabilidad” es pactada entre los expertos y no calculada a partir de los valores de las diversas fuentes de error, algo para lo cuál haría falta comprender los variados mecanismos que entran en juego en el Clima terrestre, y su influencia en las diferentes periodicidades temporales. Y que haya muchos científicos que no estén de acuerdo con este “sistema” de medir la incertidumbre, y que se aguanten la risa, es lo normal. Es más, de hecho la anomalía sería lo contrario, que nadie dijera nada, que es lo que el articulista parece intentar inculcarnos, sin éxito. Para más información puedes empezar en este hilo de la Dra. Judith Curry, 95% (?) -de donde saco el dibujo de Josh a la derecha- y seguir con éste otro sobre el problema de la atribución, The logic(?) of the IPCC’s attribution statement, es decir, el reparto de “responsabilidades” -en el calentamiento de la segunda mitad del siglo XX- entre “Humanos” vs. “Naturaleza”.
    • Mucha gente es lo suficientemente valiente (o independiente) como para alejarse del Alarmismo, y aunque tenga las conclusiones del IPCC como referencia teórica, desprecia las formas, los métodos y muchas de las conclusiones de la jerarquía ortodoxa. A modo de aperitivo se puede utilizar ésta incompleta lista de científicos que se oponen al mainstream del Clima, muchos de ellos de primera línea, o esta lista de más de 1300 artículos científicos revisados por pares que apoyan los argumentos escépticos. Mi impresión es que esto es solamente la punta del Iceberg, y muchos de los científicos involucrados en proyectos climáticos, hablan escéptico en la intimidad. 👿
    • Puede que el 40% acepte una hipótesis particularmente difusa sobre la atribución del Calentamiento Global de la segunda mitad del siglo XX, a la que se da publicidad por tierra, mar y aire, pero desde el punto de vista científico no significa nada, y desde el punto de vista sociológico sólo significa que hay todavía una mayoría de ciudadanos (el 60%) lo suficientemente sensata para desconfiar de los mensajes alarmistas. De hecho la percepción del Calentamiento Global como un problema urgente está en mínimos históricos (ni entre los 10 primeros en USA, donde el bombardeo es más intenso si cabe, teniendo a su Presidente Obama, también Nobel junto al IPCC/Gore, como principal activista de la causa).
    • La realidad es compleja, pero la sinergia entre políticos, empresarios, lobbies y científicos no es un caso excepcional en la Historia de la Ciencia, y tenemos un ilustrativo ejemplo en el caso de Marshall y Warren, premios Nobel de Medicina, por su descubrimiento de la bacteria Helicobacter pylori como la responsable de la mayoría de los casos de gastritis y úlcera, en contra del consenso fomentado por la industria farmacéutica (que vende millones de píldoras anti-ácido todos los años) y los lobbies médicos que achacaban al estrés estas patologías.
    • Más ridícula si cabe es la teoría de la conspiración que sugiere que las compañías petroleras financian a los escépticos para sembrar la duda. Y es ridícula en dos dimensiones distintas. Primero porque incluso aceptando esa financiación como cierta y significativa, es totalmente irrelevante desde el punto de vista científico: a la Naturaleza le da igual de dónde vengan los fondos que permiten investigarla, al final la realidad, o los modelos que más se ajustan a ella solo responden a las leyes que dicta el Método Científico, y todo lo demás es ruido. Y segundo, por la abismal diferencia entre lo que unas pocas compañías y Think Tanks aportan a “investigaciones alternativas”, y los centenares de miles de millones  de dólares de dinero público que se (mal) gastan en políticas relacionadas con la difusión de las tesis oficiales, incluidas las más tóxicas, las alarmistas.

    En resumen, que el autor nos ha endosado en un párrafo de un, por lo demás, “inofensivo” artículo, un surtido de falacias y falsedades que pretenden crear en el lector la idea de que los escépticos del clima están chiflados (al mismo nivel que los que se niegan a vacunar a sus hijos, o los que creen que el hombre no pisó la luna, o los homeópatas, astrólogos, parapsicólogos…), que la Ciencia alarmista es sólida y nos enfrentamos a un cataclismo inminente, y que por tanto es legítimo acallar, acosar, arrinconar y despreciar automáticamente a cualquiera que se separe un milímetro (o un ºC) de los dogmas oficiales.

    El problema está en que para cualquier persona medianamente racional, las taras mencionadas antes son absolutamente evidentes, y de ahí a darse cuenta de que son ellos, los alarmistas, los que están chiflados y tienen una visión sesgada de los hechos que es incompatible con la Ciencia, va sólo un paso, el paso que muchos esperamos sea mayoritario durante el previsible y sucesivo deterioro de las tesis alarmistas.

    (*) Hay ejemplos de todos los colores en la Historia de la Ciencia, por citar algunos y no dejar la frase -“…sin percatarse de que en ocasiones los científicos, sin querer o queriendo, hacen pseudociencia (y mala Ciencia que es peor) por diferentes condicionamientos psicológicos (o sociológicos), filosóficos (o teológicos), o por aspectos meramente circunstanciales y/o políticos“- coja:

    • El experimento de Millikan y la pseudociencia es una ilustración perfecta del primer y quizá del tercer condicionamiento externo (Feynman lo explica mejor).
    • Toda la Astronomía, la Química, la Medicina ha pasado la mayor parte de su historia coqueteando con la pseudociencia, ésta, de manera bien entendida (eliminadas las connotaciones negativas, ganadas a pulso desde la segunda mitad del siglo XX), en el sentido del mencionado Feynman, es una simple categoría en la que viven ramas enteras del saber como son las Ciencias Sociales, que sin degradarlas, sólo describe el hecho de que el Método Científico, dependiendo de la disciplina, es inaplicable, irrelevante o, a veces, contraproducente. Es decir, que estamos ante un asunto epistémico, o metodológico si se quiere, pero que en todo caso es irrelevante a la hora de decidir qué hipótesis es correcta y cuál no lo es. Y en ese sentido, una teoría como la que nos trae el alarmismo, con centenares de variables conocidas y desconocidas, con sistemas con reconocido comportamiento caótico, o no lineal, con dependencias incontrolables por su propia naturaleza, tanto naturales (vulcanismo, irradiación solar, meteoritos…), como humanas (socio-políticas, conflictos bélicos, cambios de paradigma energético…), se termina pareciendo mucho más a una pseudociencia que a una Ciencia real, y menos todavía a una Ciencia Natural.
    • (In)Determinismo, Relatividad, Mecánica Cuántica, son tópicos en los que todavía quedan chiflados con explicaciones “alternativas” para fenómenos con toneladas de  validaciones empíricas (algo con lo que no cuenta, y no puede contar, la Climatología), y que por tanto es muy difícil que se vengan abajo excepto por cambios de paradigma que replanteen sus límites de aplicación. Ejemplo clásico: la Relatividad General implica que la Gravitación de Newton es incorrecta y que no es una descripción válida de la Naturaleza, y sin embargo Newton sigue funcionando espléndidamente en el 99.99% de la realidad, sin acritud.
    • Es posible encontrar a grandes científicos profundamente equivocados, antes, durante o después de que “el consenso“, siempre respaldado por el Método Científico, asumiera una teoría como un hecho científico, no siempre es fácil asumir los cambios de paradigma. Einstein o Schrödinger, entre otros, jamas asumieron el caracter intrínsecamente probabilístico (i.e. indeterminista) de la Mecánica Cuántica y por ende de la Naturaleza (ver por ejemplo el Debate Bohr-Einstein), y el concepto de éter se mantuvo en algunos científicos a pesar de su falsación definitiva en 1905 tras el éxito de la Teoría de la Relatividad Especial.
    • Tampoco se puede desestimar la influencia de la Religión en la evolución del conocimiento científico, especialmente en campos como la Astronomía, y es importante notar como la realidad científica siempre ha superado todas las presiones ajenas a la propia Ciencia. Y no siempre es trivial asignar un caracter positivo y catalizador, o uno negativo y retardante, a estos sesgos inevitables al abordar la realidad.

    Actualización

     

    Por supuesto, y como es habitual con estos iluminados, he sido inmediatamente bloqueado en su Twitter, cómo si me importara un carajo (o como si no pudiera leer sus tuits utilizando otro perfil). Animalicos.

    @RafaelBachiller me censura

     
    • Titus Amatius Paulus 08:50 on 02/01/2016 Permalink | Reply

      Hola Ecleckticus
      Sobre el cambio climático ¿has visto esta noticia?:

      http://planetario.ceta-ciemat.es/component/content/article/10-noticias-astronomicas/79-4-de-enero-el-dia-en-que-estamos-mas-cerca-del-sol.html

      Ahora en invierno estamos en la órbita terrestre más cerca del sol que en verano, algo influirá en el clima. Yo soy geólogo y he pasado por el mundo científico, sé que el sol es la principal influencia en el clima terrestre y en sus cambios por los ciclos de Milankovitch y los ciclos de 11 años en la actividad solar entre otros. No he estudiado los modelos de cambio climático, hay muchos y aquellos que no tengan en cuenta el sol los podría directamente en duda.

      Yo no estoy de acuerdo contigo Ecleckticus, creo que hay un calentamiento global por efecto antrópico y que debemos de hacer y mucho reducirlas. Otra cosa es la cuantía de la participación antrópica en este cambio y que hay aspectos éticos en la comunidad científica acerca del tratamiento al cambio climático que me parecen muy criticables:

      1º El cambio “politicamentecorrecto” de nombrar “calentamiento global” en los 80’s y 90’s a “cambio climático” en la década de la generación X y X+1. Así siempre se va a tener razón, el clima cambia y los ecosistemas también porque es algo dinámico.

      2º El consenso científico: Hace poco escuché una entrevista a José Manuel Moreno, miembro del comité de la ONU de cambio climático, en Onda Cero, no tiene desperdicio:

      http://www.ondacero.es/programas/mas-de-uno/audios-podcast/entrevistas/jose-manuel-moreno_20151130565c036d6584a82cd6c9d89c.html

      Cuando habla es un auténtico fanático con todas las letras, entro otras cosas afirma que no hay duda en la comunidad científica sobre el cambio climático. Los dogmas en la ciencia son mutables y la duda es parte del avance científico. Otra cosa son los dogmas en la moral, pero sobre la relación entre la ética y la ciencia en la comunidad científica actual quiero escribir un libro.

      3º El desperdicio de recursos en estudiar el cambio climático: Ya sabemos que hay cambio climático, entonces dejemos de financiar estos estudios de modelos y observación y financiemos otros para paliarlo. Es la hora de los técnicos e ingenieros y no de los científicos. Vamos que el Señor José Manuel Moreno entre otros se tendría que estar buscando otro trabajo. Con el estudio del cambio climático está viviendo muy bien muchos investigadores a base de hacer modelos en un ordenador y va a ver mucha resistencia para dejar de hacer estos estudios.

      Espero que esto de pie a un debate de la ética en la ciencia.

      Saludos

      Titus Amatius Paulus

      • Eclectikus 13:25 on 02/01/2016 Permalink | Reply

        Hola Titus,

        hombre, la inclinación de la Tierra respecto a su plano de rotación alrededor del sol tiene un impacto directo en “el clima”, son las estaciones, y quedan promediadas cuando miras temperaturas medias a lo largo de décadas, siglos, etc… Todavía menos importante es “la cercanía” al sol, ten en cuenta que la órbita de la Tierra es casi circular (hoy, ε ≈ 0.0167) y por tanto la variación de la radiación solar es mínima (≈ 6.8% entre perihelio y afelio, según tu propio enlace del planetario). Por supuesto estos valores no son fijos y varían en escalas que van desde siglos a decenas de miles de años, el hecho de que no se consideren en los modelos es porque estamos interesados en las variaciones del clima en las próximas décadas, y en la responsabilidad humana en el calentamiento de unas pocas décadas del siglo XX, 1960-2000, que es cuando se puede empezar a asumir que el CO2 antrópico pueda ser sospechoso.

        Creo que todo el mundo acepta que el CO2 produce cierto calentamiento (por eso es un gas invernadero), nadie discute eso, ahora, de ahí a considerar que el aumento de CO2 provocado por el hombre puede producir calentamientos de caracter catastrófico para el planeta va un trecho, el mismo que separa a las Ciencias Naturales de la pseudociencia. Además, cohibir el acceso a fuentes de energía baratas haciendo más pobre a la humanidad en general, y a los países emergentes en particular, es una canallada. Y, finalmente, pensar que regulando las emisiones de CO2 seremos capaces de sintonizar una determinada temperatura con una exactitud de grado es una imbecilidad. En síntesis, que desde mi punto de vista el alarmismo climático ha pervertido la Ciencia convirtiéndola en pseudociencia, para imponer una determinada política energética en aras de objetivos totalmente imbéciles. Qué no hay por dónde cogerlo, vaya (de ahí que basen su “éxito” en herramientas políticas como la propaganda, y en conceptos sociológicos como el consenso, no tienen más).

        Sobre “el consenso” escribí esto hace un par de años, y lo suscribo tranquilamente hoy.

        Saludos

  • Eclectikus 22:18 on 29/10/2014 Permalink | Reply
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    Energías renovables. Un baño de realidad. 

    He empezado a escribir estas líneas con el ruido de fondo de los rebuznos emitidos en el Congreso de los Diputados en el pleno monográfico sobre el último Consejo Europeo (que estuvo centrado en política energética).

    Entre el chaparrón de inconsistencias que allí se declamaban, por encima de la ya alta media habitual, me ha venido a la cabeza éste gráfico que ya he utilizado en alguna otra ocasión, y que aunque no está actualizado (es de 2007), sirve perfectamente para este breve comentario esencialmente cualitativo (para analizar los datos recientes recomiendo utilizar esta herramienta de BP, las conclusiones serán análogas).

    World energy usage width chart

    Y es que este gráfico sobre el consumo energético por fuente primaria es el baño de realidad que nunca nadie quiere ver. Los “políticos de progreso” porque ven el mundo a través del arcoiris creado por las ventosidades de sus unicornios ecologistas; los “fachas” (y/o “neoliberales“) porque han asumido las distorsiones de sus contrincantes y las han incorporado a su cosmovisión por miedo a un linchamiento que, en cualquier caso, es inevitable hagan lo que hagan; los periodistas porque no tienen criterio para discriminar entre Ciencia y Política, y su tendencia por defecto es a asumir acríticamente el mainstream y por tanto a engordar la bola de nieve; y por último, la ciudadanía, que al final es víctima de los anteriores, porque tiene poco margen para formarse una opinión rigurosa a no ser que se tenga una cierta base técnica o, en su defecto, lea habitualmente blogs y artículos especializados sobre estos temas, lo cual, por cierto, irremediablemente les llevaría a despreciar todas las letanías sobre “políticas climáticas“, “objetivos de emisiones“, “energías sostenibles” y demás zarandajas eco-progres, y por tanto a ser inmediata e irreversiblemente catalogado como “negacionista” (y por tanto “facha”, “neoliberal”, o proponente de que la “Tierra es plana”).

    Y en éste caldo de cultivo no nos podemos extrañar que pasen inadvertidas algunas consideraciones esenciales para enfocar el debate y hacerlo creíble. Por ejemplo:

    – Las energías renovables producen globalmente alrededor del 9% de la energía producida, y si descontamos la biomasa y la hidroeléctrica que representan un 7% del total, se quedan en un triste 2% al que la solar fotovoltaica aporta un ridículo 0.04%. Eliminar la primera fila de energías (petróleo, carbón y gas) significa eliminar de un plumazo el 85% de la producción energética mundial, y reducirla en un porcentaje determinado implicaría una compensación de aumento en las demás fuentes (menos el aumento de su rendimiento), siendo las únicas confiables las de la segunda fila (nuclear, biomasa e hidroeléctrica) por mucho que las de la tercera (solar, eólica, geotérmica…), las energías fetiche del ecologismo, puedan crecer relativamente en las próximas décadas.

    – Por supuesto que los países más industrializados tienen un mix energético mucho superior en renovables (en España por ejemplo se ha llegado al 42% en 2013, claro que así nos luce el pelo), y que éste subirá sin duda en el futuro. Pero hay que tener en cuenta que no se puede imponer políticas energéticas caras y poco eficientes (ambos conceptos van unidos) a países subdesarrollados, o en vías de desarrollo o incluso a países ricos en energías convencionales pero sin un apropiado desarrollo tecnológico (como es el caso de Polonia y su consecuente negativa a dejar de explotar su carbón).

    – La excusa subyacente es el “Calentamiento Global” (hasta que tome el relevo el “Peak Oil”), una hipótesis no verificada y que la naturaleza se está encargando de desacreditar año a año. Pero aún asumiendo que tal problema imaginario (el hombre “calienta” el planeta y este calentamiento es apocalíptico) es real, que es mucho asumir, lo que no parece muy “solidario” es exigir a los países emergentes, que tienen poca o ninguna responsabilidad en los niveles de CO2 de origen antrópico actuales, unos compromisos de emisiones que ningún país occidental hubiera asumido durante el siglo XX, o visto de otra manera, que si esos recortes se hubieran asumido en esos momentos, seguiríamos viviendo en cotas de desarrollo (tecnológico, industrial, etc…) similares a los de entonces. Qué me aspen si eso es progreso.

    – Siguiendo en la delirante asunción de que el hombre es capaz de sintonizar una temperatura global media determinada, los objetivos de emisiones de CO2 puede que sean tolerables para los países más ricos (cosa que dudo), pero desde luego es una entelequia asumir que, por ejemplo, China, Brasil o la mayor parte de África, van a reducir sus emisiones a base de instalar placas solares y/o molinos de viento. Y por tanto “los esfuerzos” de recortar las emisiones serán en vano, porque el CO2 seguirá subiendo, y el apocalipsis será irremediable en cualquier caso.

    En resumen, que todo el debate esta desacreditado en origen porque niega una realidad (la poca eficacia de las energías renovables que nos quieren endosar) y porque se basa en una hipótesis, el Calentamiento Global, que ha sustituido la razón (i.e. el Método Científico) por una mezcla de especulación, de presión de diversos lobbies y de propaganda.

     
    • Haddock 18:35 on 03/11/2014 Permalink | Reply

      Vaya, tu post ha salido justo a tiempo de celebrar la gran campaña de “concienciación” climática de ONU/IPCC. Ya sabes lo que piden, que dejemos de utilizar combustibles fósiles para el 2100.

      ¡Qué tontería, por Dios! Si hubieran consultado con Antonio Turiel sabrían que para entonces ya no tendrían ese problema puesto que el petróleo se estaría acabando dentro de ¡¡6 años!!

      [Arreglo el enlace, Ec.]

      http://www.europapress.es/castilla-y-leon/noticia-investigadores-universidad-valladolid-preven-problemas-suministro-energetico-mundial-menos-seis-anos-20141029104250.html

      • Haddock 18:41 on 03/11/2014 Permalink | Reply

        Aunque no lo especifica en la noticia, estoy seguro de que ese “equipo de investigadores de la universidad de Valladolid no es más que Turiel y su banda de becarios, los mismos de donde surgió el manifiesto aquél “última llamada”. No paran de dar el coñazo con su “peak oil”.

        Habría que mandarle a ver a los del IPCC y así matábamos dos pájaros de un tiro…

      • Eclectikus 19:07 on 03/11/2014 Permalink | Reply

        Ja! En realidad lo escribí y publiqué el día del debate en el parlamento, pero vamos si, aquí cada loco con su tema, y los más chalados como Turiel y la comuna esta de Valladolid (creo que la dirige una tía que asomó una vez por Plaza Moyua y que firmó también el panfleto ese del terror energético), con los dos. De lo que no hablarán es de este otro informe demoledor para los que rezan por un apocalipsis que los haga relevantes en algo: How the Global Thirst for Low-Cost Electricity Continues Driving Coal Demand.

  • Eclectikus 12:23 on 13/07/2014 Permalink | Reply
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    Azul vs. Verde 

    He estado viendo algunas de las conferencias del 9º Congreso Internacional del Cambio Climático, un aquelarre “negacionista” que reúne algunos de los escépticos más renombrados del mundillo, que imparten una buena mano de charlas más o menos informales sobre los distintos asuntos de interés en referencia al Cambio Climático, siempre desde el punto de vista escéptico. Todas se pueden ver en el sitio oficial enlazado unas líneas más arriba.

    Aunque no es un congreso científico en sentido estricto, los contenidos resultarán un coñazo para una buena parte de los internautas… pero si tengo que recomendar una divertida y accesible a todo el mundo, por supuesto es la de Lord Monckton que se puede ver aquí –a partir del minuto 30 aproximadamente. Hace un repaso, garrapiñado de su inconfundible humor británico, de las principales taras del Cambio Climático tal como nos lo han intentado vender activistas verdes, activistas políticos, activistas científicos y activistas periodísticos. Especialmente hilarante es la parte en que hace el sketch del loro muerto de los Monty Phyton (qué ya escribió para los lectores de WUWT), cambiando el pájaro seco que el vendedor de mascotas no quiere reconocer como tal, por el IPCC y su teoría del apocalipsis climático, a la que su director Rajendra K. Pachauri se niega a reconocer como muerta (genial Monckton imitando el acento indio de Pachauri).

    Pero esto no da para una entrada. La cuestión es que antes de la conferencia de Monckton -a partir del minuto 22:30- se presenta un documental, Blue, que creo que merece ser reseñado aquí (clic en la imagen para visitar el sitio oficial).

    Blue Vs. Green (clic para visitar)

    La página de Facebook del documental se puede visitar aquí, aquí el blog y este es el tráiler:

    Y es que cada vez es más necesario desmontar las estupideces ecologistas, que sabemos que tienen muchas (¿infinitas?) dimensiones, que las renuevan y/o las reciclan cada pocos años, que son inmunes a la Ciencia, la lógica, y al sentido común, pero que van calando poco a poco en la sociedad dejando un poso y una degeneración que puede ser letal para el propio ser humano como especie.

    En España hemos tenido estos días un ejemplo que ilustra magníficamente el problema. Un manifiesto promovido por la sección más demente de la Izquierda, en el que se nos insta a “cambiar de modelo“, se nos acusa de provocar un “genocidio a cámara lenta“, y toda una cascada de imbecilidades que harían sonrojar a cualquier persona con un mínimo de criterio (no hay más que leer la réplica en Plaza Moyua, para comprobar que no se sostiene a nada que examines la realidad). O sea, que los mismos que nos intentan atemorizar con un Armagedón climático (científicamente infumable) nos pretenden ahora asustar con un Armagedón por escasez inminente de hidrocarburos, una matraca malthusianista que viene de lejos y que llaman el Peak Oil… Como si ambas circunstancias no fueran incompatibles (¿cómo va a explotar el clima para 2100 si mucho antes nos vamos a quedar sin el principal “causante” del aumento del CO2?) y no fueran indefendibles de manera simultánea.

    Evidentemente a esta gente les da igual los datos, la Ciencia, el Humanismo, la Historia y la Ética, al final el (falso) ecologismo no es más que una (otra) excusa para (intentar) endilgarnos algún sucedáneo del comunismo, ese sistema que les permite vivir con (y de) sus patologías psiquiátricas pasándolas de su `debe´ intelectual al `haber´ social, como si el resto de la sociedad fuéramos tan retardados como ellos y no nos diéramos cuenta de la jugada.

    Traffic Light TendencyPrecisamente Lord Monckton lo explica muy finamente en el vídeo que comentaba arriba (allá por 1:15:00), y es que el ecologismo, tan ligado a la corrección política y al “progresismo”, sufren de “la tendencia del semáforo”, que consiste en que:

    1. se llaman verdes,

    2. porque son demasiado amarillos*

    3. para admitir que son rojos.

    😀

    * implica cobardía en inglés

     
    • plazaeme 20:00 on 13/07/2014 Permalink | Reply

      Tócate los cojones. Me dice que “your comment seems a bit spammy”, y que lo intente de nuevo. Total por decir que habrá que ver el documental, y por recomendar a Patrick Moore, enlazando a su Twitter. Para los demás, que tú ya lo conocerás.

      Pues nada, si no dejas enlazar a TW, ¡qué se le va a hacer! 😉

      • Eclectikus 20:28 on 13/07/2014 Permalink | Reply

        Pues es que utilizo ahora WP-SpamShield, mola porque te despreocupas del todo, pero corres el riesgo de los falsos positivos… además tiene blacklist pero no Whitelist por lo tanto es inevitable que toque los cataplines eventualmente.

        La conferencia de Patrick Moore la tengo en bodegas para una tarde de estas, pero de momento le he empezado a seguir en Twitter que no le tenía controlado allí.

        En cuánto al documental yo no esperaría mucho de él como tal, sin embargo si que creo que es una estrategia estupenda y cada vez más necesaria. Y además me gusta el nombre, Azul, que es una coletilla que utiliza mucho Lubos Motl por cierto, cuando habla de el planeta azul, no verde. 😀

    • JL Sardiñas 15:04 on 14/07/2014 Permalink | Reply

      Muy buena conferencia, la compartiré por ahí en todas partes, aunque una gran parte del progrerío no le descargue al inglés 😀

      • Eclectikus 15:58 on 14/07/2014 Permalink | Reply

        Si, Monckton es un cachondo mental, búscale en YouTube y tienes risas para toda la tarde 😀

        • JL Sardiñas 09:30 on 16/07/2014 Permalink

          Hecho lo he…. en cuanto escuché la conferencia… Es un banquete, había leído alguna cosa pero no sabía que el tío fuera semejante personaje. Me ha gustado mucho… gracias por compartirlo.

        • Eclectikus 09:43 on 16/07/2014 Permalink

          De nada 😉

          No es precisamente un científico, pero su capacidad comunicativa y su retranca británica suplen perfectamente sus carencias. Tampoco es tuerto técnicamente, y domina especialmente el campo de la política energética (fue asesor de Margaret Thatcher). Ya lo traje aquí en alguna ocasión.

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