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  • Eclectikus 22:45 on 11/07/2014 Permalink | Reply
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    Hamás y la izquierda medieval. 

    El último sainete de Oriente Medio ha seguido los mismos parámetros habituales de este conflicto, en el que tantos confunden los roles de buenos, malos, listos y tontos. Tras la aparición de los cadáveres de los tres chavalines judíos secuestrados (en realidad fueron asesinados el mismo día) a mediados de junio, y la intensificación del lanzamiento de “cohetes” desde la franja de Gaza -noticias que pasaron de puntillas en el main stream ibérico-, el “alborozo” en los medios empezó con el desgraciado episodio intercalado del linchamiento de uno de los asesinos por un grupo de extremistas judíos (ya detenidos por la policía israelí, algo también obviado por la prensa española), y especialmente tras el lanzamiento por Israel de la operación “Margen Protector“.

    Y a partir de ahí lo de siempre, Hamás que sabe que en occidente cuentan con una legión de tontos útiles que se comen lo que les echen, ponen la maquinaria de Palywood a mezclar imágenes reales con recortes de otros conflictos islámicos -tienen donde elegir, sin duda- como denuncia la propia BBC, y a pretender que los pilotos israelíes son tuertos y que tras 500 bombardeos con la “intención de matar civiles” solo han sido capaces de cazar del orden de 50 (h/t Barcepundit/Slate).

    Israel vs. Hamas

    Pero no me quería extender con este episodio concreto, más bien quería compartir un par de cosas que ya he publicado en FB y Twitter, y que creo que merecen ser compartidas con los pocos pero selectos lectores de NMSP. Y a eso vamos.

    Una bloguera judía y española (creo) ha publicado un interesante artículo que es una buena recopilación sobre el judaísmo, el sionismo, la historia de Israel, el conflicto actual con Hamás, y la vergonzante actitud de occidente en general y de la izquierda española en particular. Creo que es un resumen muy completo y toca todos los temas básicos que raramente son conocidos por el rebaño patrio. Recomiendo su lectura reposada: “Conflicto Palestino para Dummies“, y me he tomado la libertad de reproducir aquí un fragmento que me parece especialmente indicado para NMSP:

    No te culpo por ser un ignorante, te culpo por apoyar una causa que no conoces, por condenar a un país democrático frente a una dictadura medieval. Te culpo por llevar un estandarte que no entiendes. Si vas a manifestaciones en pro de Palestina en la que muchas veces he visto carteles que ponen “Ahora todos somos Hamas”, te cuento, que si ese cartel dijera la verdad pondría: “Ahora todos somos terroristas medievales y genocidas que tenemos como objetivo matar a los judíos, eliminar Israel y declarar la sharía en todo el planeta”. Y a todos los que lleváis el keffiyeh palestino, ese que pretendéis que os haga defensores instantáneos de los derechos humanos, o que os ponéis porque os parece una buena alternativa a la bufanda del Real Madrid enteraos que ese pañuelo de cuadritos es uno de los símbolos del Hamas, que es parte oficial del uniforme de un partido político que en su charter pone “Asaltar y matar”, ese pañuelo es el mismo que en 1938 fue impuesto como prenda obligatoria en la región por Al-Husseini bajo la pena de apaleamiento a muerte, por el mismo señor que fundó las bases ideológicas del movimiento actual antijudío, así que ese pañuelo no te hace defensor de libertades, te hace cómplice de un movimiento que viola todos y cada uno de los derechos humanos, te hace más palestino y más antijudío que Yasser Arafat, y mejor será que reconsideres tu vestuario, o ¿por qué no? tu filosofía de vida.

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    Ser un español, no haber estado en Israel, difícilmente saber ponerlo en un mapa, no saber inglés para leer prensa extranjera, es difícil que una persona con estas características pueda decir algo coherente sobre un conflicto en un país del que no sabe nada. Para que te hagas una idea es como si a tu padre o a tu hermano lo hubiesen matado en 1987 en el atentado de Hipercor y ves a unos ecuatorianos en Ecuador con una chapela en la cabeza y con un cartel que pone “Todos somos ETA” cada vez que el gobierno español hace todo lo posible por detener los atentados. Esto es lo que ocurre cuando tú sales a la calle con un keffiyeh (pañuelo de cuadritos palestinos del HAMAS) la gente que sí entiende el conflicto y los que lo sufren cada día te ven y sienten una mezcla entre lástima, risa, y asco.

    Y por otro lado resulta muy ilustrativo este vídeo sobre una capitana árabe cristiana del ejército israelí. Un mestizaje bastante habitual en Israel y que los cómplices ibéricos de Hamás no saben ni que existen. Podréis (deberíais) comprobar que la discriminación que sufre como mujer, como árabe o como cristiana es directamente cero… y por eso estas cosas no se muestran en los medios de progreso, que en términos de judeofobia son prácticamente todos. Evidentemente el progreso para esta gentuza es el islamismo medieval, el indigenismo, las religiones precolombinas y adoradoras de la Pachamama, y los diversos sabores del totalitarismo supervivientes del siglo XXI (comunismo, chavismo y otros fascismos de izquierda). Y se llaman progresistas los caraduras.

     
    • plazaeme 11:01 on 13/07/2014 Permalink | Reply

      Este nada selecto lector agradece el detalle. De FB no leo nada, o casi. Y en TW, o hago una limpia, o tengo el TL demasiado lleno, y pierdo muchas cosas.

      El dibujo, del que conocía otras versiones, me parece un mensaje perfecto. Y sin embargo es casi seguro que resulta perfectamente inútil. Cosa que debería de hacernos pensar sobre nuestra forma de “pensar”. Donde “nosotros” se refiere a los humanos, sin señalar.

      Iba a comentar este artículo en la plaza, y a dedicártelo, pero no sé cuándo será. O si será. Así que aprovecho esta entrada. Yo creo que tiene mucho que ver con ese dibujo, aparte de con otro tema al que le damos cancha tú y yo habitualmente. Para estupor de progresía.

      The Neural Correlates of Religious and Nonreligious Belief

      • plazaeme 11:04 on 13/07/2014 Permalink | Reply

        Perdón. “Aprovecho esta entrada”, quiere decir aprovecho esta entrada para señalarlo, se entiende.

      • Eclectikus 11:13 on 13/07/2014 Permalink | Reply

        ¡Gracias Plaza! Tiene muy buena pinta, lo guardo para la lectura de después de comer… igual hago una entrada en SiB, que también les llama mucho la atención que se pueda ser ateo y no denigrar a los creyentes por el hecho de serlo, o incluso sugerir que muchos ateos (los fundamentalistas) son más sectarios que los religiosos (con la salvedad de que el sectarismo es legítimo y consustancial con la religión, pero no debería serlo con el ateísmo si este pretende ser racional).

        El dibujo es una editorial completa sobre el asunto, lástima que sean refractarios a la realidad… a pesar de que el acceso a ésta es cada vez más sencillo y directo.

    • Preguntator 00:29 on 05/08/2014 Permalink | Reply

      Hoy estaba en el gimnasio y mientras echaba el bofe en la cinta de correr me puse a mirar una de las teles que ponen, sin el sonido. Estaban dando un telediario, de no se que cadena, y el reportaje que pusieron sobre el tema de Gaza duró como dos minutos. Eran imágenes y se supone que había una voz de fondo narrando algo, pero no escuchar nada me sirvió para darme cuenta de la colosal manipulación que estaba presenciando.

      Aproximadamente 1:15 del reportaje eran imágenes de palestinos y la destrucción de casas de palestinos. Salieron los típicos niños llorando, o los padres corriendo con sus hijos en brazos. Imágenes de hospitales, con profusión de sangre y miradas de desesperación. Pero no salió ni un guerrillero de Hamas. Ni uno. Por no salir, no salió ni un arma, ni una sola. Por supuesto, no apareció ni uno de los tres mil misiles que han lanzado sobre Israel. Ni uno de los muchos palestinos que aparecieron en pantalla iba armado o llevaba vestimentas que indicaran su pertenenica a grupos armados. Todo eran niños, mujeres y civiles vestidos de civiles. Se mostraron una y otra vez escuelas y hospitales destruidos, pero ni un depósito de armas, ni un taller, ni una lanzadera de misiles.

      La última parte del reportaje, unos 45 segundos, estaba dedicada a los israelís. Todos, absolutamente todos los israelís que aparecieron, iban armados y/o de uniforme. El único israelí a quien no se vio un arma fue a un portavoz del ejército. Todo lo demás eran soldados armados hasta los dientes, columnas de tanques, artillería abriendo fuego, aviones y helicópteros. Se mostraron durante unos segundos los túneles de Hamas, pero claro, ocupados por israelís armados. Durante 3 o 4 segundos apareció en pantalla un funeral por un soldado muerto, la única referencia a víctimas israelís, pero incluso en ese caso los familiares estaban en segundo plano y la cámara se centraba en los compañeros del fallecido, por supuesto armados.

      Ese tipo de maipulación tan exagerada habría hecho rabiar al mismo Goebbels. Y lo increible es que la gente se lo cree. Tal vez no se lo crean todo siempre, pero ante ese bombardeo por saturación propagandístico, aunque se crean el 25 %, acabarán pensando como pretenden los que manipulan y engañan.

      Creo que Israel ha perdido la batalla de la propaganda, de forma irreversible. Al menos para una o dos generaciones. Y esta por ver que aguanten más que eso.

    • R 05:27 on 05/01/2015 Permalink | Reply

      esto es lo mas ignorante que he visto hasta ahora.

  • Eclectikus 21:52 on 17/06/2014 Permalink | Reply
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    Julián Marías y la guerra civil: ¿Cómo pudo ocurrir? 

    Se cumple hoy un siglo del nacimiento de Julián Marías, uno de los grandes pensadores que produjo el convulso siglo XX en éste país, y para celebrarlo me he traído un texto sobre la guerra civil extraído de uno de sus clásicos, Espana Inteligible (scribd.com), un ensayo filosófico que pretende decodificar las extrañezas de nuestro país situándolas en su contexto histórico.

    Julián Marías

    En el capítulo “El segundo naufragio: 1936”  (el primer naufragio lo sitúa en 1898 cuando “El «desastre nacional», la derrota ante los Estados Unidos, la pérdida de lo que quedaba de la vieja Monarquía en los dos hemisferios, dejó en estado de estupor a las minorías más sensibles y despiertas de España, pero en medio de una extraña indiferencia del conjunto del país“), recupera un extracto de otro ensayo suyo anterior, ¿Cómo pudo ocurrir?, que introduce con estas palabras: “En los días de la Semana Santa de 1980 escribí un ensayo titulado «¿Cómo pudo ocurrir?», con un gran esfuerzo de veracidad y de análisis intelectual, para comprender cómo se había llegado a la guerra civil y cuál fue su significación; no me siento capaz de mejorar esa visión del tremendo suceso, a la cual remito al lector; pero, como es inexcusable decir sobre él una palabra en este libro, permítaseme reproducir algunos párrafos de ese ensayo, los indispensables para que ese momento de la historia de España resulte inteligible“.

    Y por supuesto que se lo permitimos, ahí va (los resaltados y los enlaces son míos):

    Julián Marías. La Guerra Civil: ¿Cómo pudo ocurrir? (Amazon.es)A mediados de julio de 1936 se desencadenó en España una guerra civil que duró hasta el 1 de abril de 1939, cuyo espíritu y consecuencias habían de prolongarse durante muchos años más. Este es el gran suceso dramático de la historia de España en el siglo XX, cuya gravitación ha sido inmensa durante cuatro decenios, que no está enteramente liquidado… Nos vamos aproximando a saber qué pasó. Pero para mí persiste una interrogante que me atormentó desde el comienzo mismo de la guerra civil, cuando empecé a padecerla, recién cumplidos los veintidós años: ¿cómo pudo ocurrir? Que algo sea cierto no quiere decir que fuese verosímil…Mi primer comentario, cuando vi que se trataba de una guerra civil y no otra cosa —golpe de Estado, pronunciamiento, insurrección, etc.—, fue este:

    ¡Señor, qué exageración! Me parecía, y me ha parecido siempre, algo desmesurado en comparación con sus motivos, con lo que se ventilaba, con los beneficios que nadie podía esperar. En otras palabras, una anormalidad social, que había de resultar una anormalidad histórica. De ahí mi hostilidad primaria contra la guerra, mi evidencia de que ella era el primer enemigo, mucho más que cualquiera de los beligerantes; y entre ellos, naturalmente, me parecía más culpable el que la había decidido y desencadenado, el que en definitivo la había querido, aunque ello no eximiese enteramente de culpas al que la había estimulado y provocado, al que tal vez, en el fondo, la había deseado…

    Nada de esto hubiese sido suficiente para romper la concordia si hubiese existido en España entusiasmo, conciencia de una empresa atractiva, capaz de arrastrar como un viento a todos los españoles y unirlos a pesar de sus diferencias y rencillas…

    En una gran porción de España se engendra un estado de ánimo que podríamos definir como horror ante la pérdida de la imagen habitual de España: ruptura de la unidad (que se siente amenazada por regionalismos, nacionalismos y separatismos, sin distinción clara); pérdida de la condición de “país católico” —aunque el catolicismo de muchos que se horrorizaban fuese vacuo o deficiente—; perturbación violenta de los usos, incluso lingüísticos,del entramado que hace la vida familiar, inteligible, cómoda.

    Frente a este horror, el mito de la “revolución”, la imposición del esquema “proletario-burgués”, la intranquilidad, la amenaza, el anuncio de “desahucio” inminente —si vale la expresión— de todas las formas de vida, estilos o clases que no encajasen en el esquema convencional…

    La guerra fue consecuencia de una ingente frivolidadEsta me parece la palabra decisiva. Los políticos españoles, apenas sin excepción, la mayor parte de las figuras representativas de la Iglesia, un número crecidísimo de los que se consideraban “intelectuales” (y desde luego de los periodistas), la mayoría de los económicamente poderosos (banqueros,empresarios, grandes propietarios), los dirigentes de sindicatos, se dedicaron a jugar con las materias más graves, sin el menor sentido de responsabilidad, sin imaginar las consecuencias de lo que hacían u omitían…

    Y todo esto ocurría en un momento de increíble esplendor intelectual, en el cual se habían dado cita en España unas cuantas de las cabezas más claras, perspicaces y responsables de toda nuestra historia. Lo cual hace más grave el hecho escandaloso de que no fueran escuchadas, de que fueran deliberada, cínicamente desatendidas por los que tenían dotes intelectuales, y por tanto deberes en ese capítulo…

    Pero ¿puede decirse que estos políticos, estos partidos, estos votantes querían la guerra civil? Creo que no, que casi nadie español la quiso. Entonces ¿cómo fue posible? Lo grave es que muchos españoles quisieron lo que resultó ser una guerra civil. Quisieron: a) Dividir al país en dos bandos, b) Identificar al “otro” con el mal. c) No tenerlo en cuenta, ni siquiera como peligro real, como adversario eficaz, d) Eliminarlo, quitarlo de en medio (políticamente, físicamente si era necesario).

    Se dirá que esto era una locura. Efectivamente, lo era (y no faltaron los que se dieron cuenta entonces, y a pesar de mi mucha juventud, puedo contarme en su número). La locura puede tener causas orgánicas, puede ser efecto de una lesión; o bien psíquicas; pero también puede tener un origen biográfico, sin anormalidad fisiológica ni psíquica. Si trasladamos esto a la vida colectiva, encontramos la posibilidad de la locura colectiva o social, de la locura histórica.

    El proceso que se lleva a cabo entre los años 31 y 36 consiste en la escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada, ejercida desde sus dos extremos… ¿Cómo se ejerció esa tracción? Mediante una forma de sofisma que consiste en la reiteración de algo que se da por supuesto… La única defensa de la sociedad ante este tipo de manipulaciones es responder con el viejo principio de la lógica escolástica: nego suppositum, niego el supuesto. Si se entra en la discusión, dejándose el supuesto a la espalda, dándolo por válido sin examen, se está perdido… Tengo la sospecha —la tuve desde entonces— de que los intelectuales responsables se desalentaron demasiado pronto. ¿Demasiado pronto —se dirá—, con todo lo que resistieron? Sí, porque siempre es demasiado pronto para ceder y abandonar el campo a los que no tienen razón…

    Larga serie de errores, el último y mayor de los cuales fue… la guerra. La verdad es que nadie contaba con ella. Los que la promovieron más directamente creían que se iba a reducir a un golpe de Estado, a una operación militar sencillísima, estimulada y apoyada por un núcleo político que serviría de puente entre el ejército victorioso y el país. Los que llevaban muchos meses de provocación y hostigamiento, los que habían incitado a los militares y a los partidos de derecha a sublevarse, tenían la esperanza de que ello fuese la gran ocasión esperada para acabar con la “democracia formal”, los escrúpulos jurídicos, la “república burguesa”, y lanzarse a la deseada revolución social (lo malo es que dentro de ese propósito latían dos distintas, que habían de desgarrarse mutuamente poco después).

    Todos sabemos que las cosas no sucedieron así. La sublevación fracasó; el intento de sofocarla, también. La prolongación de los dos fracasos, sin rectificación ni arrepentimiento, fue la guerra civil…

    Lejos de ser la guerra inevitable, su origen efectivo no fue la situación objetiva de España, sino su interpretación…Una vez estallada, una vez iniciada, desde fines de julio de 1936, España estuvo en estado de guerra… La guerra es un “estado”, algo en que se está. Se vive dentro de la guerra, en su ámbito… La guerra civil española estuvo animada por un violento, apasionado patriotismo, en ambos lados… Innumerables españoles sintieron que había que combatir para salvar a España; incluso los que pensaban que en todo caso caminaba hacia su perdición, creían que uno de los términos del dilema era preferible, que el otro era más destructor, o más injusto, o más irremediable o irreversible… No debe ocultarse la evidencia de que los españoles extrajeron de su fondo último una impresionante suma de energía, resistencia y entusiasmo…

    La historia del mes de marzo de 1939, nunca bien contada, de la cual soy quizá el último viviente que tenga conocimiento directo desde Madrid, es la clave de lo que la guerra fue en última instancia… Tal vez algún día intente presentar mis recuerdos y mis documentos de esas pocas semanas decisivas, que se pueden simbolizar en el nombre admirable de Julián Besteiro

    En la zona republicana, además del cansancio había una infinita desilusión… Los vencidos se sabían vencidos, y lo aceptaban en su mayoría con entereza, dignidad y resignación; muchos pensaban —o sentían confusamente— que habían merecido la derrota, aunque esto no significara que los otros hubiesen merecido la victoria. Los justamente vencidos; los injustamente vencedores. Esta fórmula, que enuncié muchos años después, que resume en seis palabras mi opinión final sobre la guerra civil, podría traducir, pienso, el sentimiento de los que habían sido beligerantes republicanos.

    Y añade tras este extracto de ¿Cómo pudo ocurrir? una palabras de esperanza que creo que no puedo dejar de incluir en la entrada:

    Estos fragmentos de mi ensayo condensan hasta el máximo mi manera de entender el segundo, y espero que último, naufragio de España en nuestro tiempo. Pero naufragio no significa definitivo hundimiento. Fluctuat nec mergitur, dice bajo una nave el escudo de la villa de París.

    En unos momentos en los que muchos ven no pocos factores similares entre aquellos y estos tiempos, en los que cuarenta años de propaganda inversa al franquismo nos han intentado convencer (con éxito incluso en ámbitos académicos) de que hubo un bando bueno (la izquierda) y uno malo (la derecha), con la correspondiente colección de clichés infumables hoy; da gusto leer opiniones de personas como Marías, que conseguía abstraerse de toda mochila ideológica, y hacer una descripción casi quirúrgica de la mayor herida de la España reciente… Claro que en los últimos treinta años han pasado muchas cosas, y muchas de ellas malas y enfocadas más a la apertura de esa herida que a su cauterización… Y en esas estamos hoy, en algunos sentidos mucho peor que cuando el filósofo vallisoletano destiló esas líneas durante la Semana Santa de 1980.

     
    • plazaeme 22:56 on 17/06/2014 Permalink | Reply

      Muy bien traído.

      Lo de los cuentos de buenos y malos me parece de cajón. Pero no suficiente. No siempre llegan a tanto. Normalmente, no.

      Claro que estamos mucho peor que en 1980. Y ganado a pulso. Igual solo somos una pandilla de fanáticos que se toman demasiado en serio. Y si ese es el caso, la desaparición es la mejor solución. Si encima es voluntaria y lograda con empeño, difícil protestar.

      • Eclectikus 23:05 on 17/06/2014 Permalink | Reply

        Lo que no deja de ser curioso es los nexos comunes entre generaciones, porque bien pensado… ¿qué demonios tienen que ver los jóvenes de hoy con los jóvenes de los años treinta…? ¿Será que hay algún tipo de gen que predestina nuestra historia y que nos diferencia a los españoles entre sí, y a los españoles con otros países? El caso es que da gusto leer a gente como Marías que son capaces de hacer un análisis estrictamente neutral de un asunto tan controvertido… Se nota que fue orteguiano (discípulo suyo de hecho).

  • Eclectikus 19:40 on 06/06/2014 Permalink | Reply
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    Queridos ateos, queridos creyentes. 

    Papa Benedicto XVI mirando microscopioHacía tiempo que no traía el asunto del fundamentalismo ateo a NMSP. Pero ayer tropecé (y comenté) en Facebook un artículo de El País (Queridos ateos… de Francis Spufford) que recomiendo a todos (y a todas). Mi comentario, como podéis imaginar, era de apoyo a la esencia del artículo, y en él también mostraba mi extrañeza/alegría de que se publicara en el `Hogar del progre con ínfulas´ que siempre ha sido este panfleto de Ferraz.

    Como he dicho un montón de veces soy ateo de nacimiento y agnóstico por evolución, así que mi defensa hacia la religión, o mejor, hacia los creyentes, parte de mi convicción de que la tolerancia religiosa es parte esencial de un esquema civilizado de convivencia, más allá e independientemente de tus propios valores o cosmovisión.

    Los (mal llamados) “progresistas”, tan tolerantes y multicultis ellos, sin embargo no toleran el cristianismo (en España más específicamente el catolicismo) bajo ningún concepto, hasta el punto de que absorben acríticamente todos los memes norteamericanos, legítimos allí -donde un gran número de sectas cristianas atacan frontalmente hechos científicos perfectamente establecidos (la evolución, la edad geológica de la Tierra, la eficacia de las vacunas, etc…)- pero totalmente desfasados aquí (y en Europa en general) dónde las Iglesias (católica, anglicana, etc…) admiten sin ambages (todos) los avances científicos, y los incorporan de hecho a los planes de estudios de sus escuelas y universidades (hace siglos).

    Por supuesto, el artículo de Spufford no ha tardado en provocar la indignación en los círculos habituales, desde el gay cerolista que, incapaz de salir de los lugares comunes, regaña a El País: Muy bajo cae el País, y que no merece ulterior comentario; hasta el cientificista de progreso que le responde con un artículo (Querido creyente, Francis Spufford) con los mismos lugares comunes, pero desde argumentos de autoridad. Me centro en éste último.

    Todo su artículo es en realidad una extrapolación del principio original de Laplace (y muchos otros después) sobre la no necesidad de la hipótesis Dios en Ciencia, principio con el que todos estamos de acuerdo en su forma original, y que en realidad es un principio que se respeta a pies juntillas, y como físico debería saber (y/o no ocultar) que eminentes físicos cristianos como Newton, Boyle, Faraday, Kelvin, Planck o Pauli jamás usaron a Dios en sus aportes científicos. El fundamentalismo ateo, y su principal obispo Richard Dawkins, y éste artículo que se encuadra en la misma línea, tratan (sin éxito) de extender esta idea pretendiendo que Dios no solo no es necesario desde un punto de vista epistemológico, sino también desde una perspectiva ontológica, es decir, que directamente no existe, no es y no puede ser real. Evidentemente la primera opción es enteramente racional y se asume naturalmente en toda la comunidad científica (tanto por los creyentes como por los no creyentes), mientras que la segunda es totalmente arbitraria, personal y solo es admitida por los ateos, que con todo su derecho a hacerlo, niegan la existencia de Dios.

    Pero es que ese no es el debate que aborda Francis Spufford, quiero decir, que la existencia o no de Dios es irrelevante para el hecho empírico de que un buena parte de la humanidad ha necesitado, necesita y probablemente necesitará un marco espiritual de creencias, la Religión, que trasciende la Ciencia (es independiente de ella) y que ha superado y asumido todos los avances científicos producidos en los últimos milenios, y no es que los haya superado porque “es mejor”, simplemente juega en otro campo, a otro juego y con reglas totalmente distintas. El verdadero debate, y fundamento del artículo publicado por El País, es la denuncia de la continua persecución a la que están sometidos los creyentes (cristianos y católicos, claro, los musulmanes tienen salvoconducto, incluso para masacrar a los cristianos), la ridiculización de sus creencias, su absurda descalificación intelectual, académica y profesional, y en general su condena al ostracismo por el simple hecho de mantener unas creencias religiosas, que algunos “listos” consideran perjudiciales para “el progreso”, y que están decididos a acabar con ellas utilizando la Ciencia como cachiporra (algo que no funciona, la Ciencia no está diseñada como arma anti-religión), y la munición de fogueo (y de muy baja calidad intelectual) proporcionada por personajes como Dawkins, que son capaces incluso de aceptar el Diseño Inteligente con la condición de que `los diseñadores´ sean extraterrestres en vez de Dioses.

    Impenitente de  Francis SpuffordQuizá este trasfondo, la persecución a los creyentes, sea más evidente en un libro del mismo autor que me recomendaron en respuesta a mi post en Facebook y en Twitter sobre el artículo, Impenitente, en el que según parece desarrolla esta línea de pensamiento, como se puede comprobar en esta muestra gratuita de sus primeras páginas, y que viene a denunciar y describir lo mismo que he expresado centenares de veces en NMSP (y en muchos otros foros): la feroz intolerancia de un sector (minoritario pero creciente) de ateos hacia las creencias religiosas (léase como siempre, de judeocristianos, las demás religiones quedan a salvo por el multiculturalismo), empeñados en que la ausencia de creencias es la única opción racional y correcta (ni siquiera el agnosticismo está admitido, a pesar de que Darwin o Russell se declararon agnósticos más que ateos).

    Y si se trata de usar el racionalismo hasta sus últimas consecuencias, usemos la Selección Natural, y lo que comprobamos es que los humanos, la especie que saca varios cuerpos a la siguiente, ha mantenido, seguramente desde el paleolítico, diferentes tipos de creencias religiosas y/o sobrenaturales, y no parece que las sociedades humanas ateas hayan triunfado mucho, a juzgar por el número de ellas que han llegado hasta hoy y que coincide exactamente con cero. Así que el hecho de que una minoría de humanos (entre la que me incluyo) no necesite este tipo de marco religioso para sobrevivir, no me parece argumento suficiente para denostar a aquellos (la inmensa mayoría) de mis congéneres que SI lo necesitan y lo utilizan de hecho a lo largo de toda su vida.

    En realidad todo esto es un efecto más de la dictadura de la corrección política, que pretende llegar a un pensamiento uniforme, cuando no único, siempre sectario y que elimina cualquier margen para la libertad individual dictando unilateralmente lo que es correcto y lo que no, lo que se puede pensar y lo que no, qué debemos comer o beber, qué palabras son correctas y cuáles denotan que las pronuncia un “facha”, o un machista, o un carca, etc…

    Y no he querido entrar a valorar, como otras veces, las múltiples aportaciones a la cultura, al arte, a la filosofía y a la ciencia por parte del cristianismo a lo largo de estos últimos dos mil años, pero a juzgar por lo que se adivina de una civilización sin religión (o en la que la religión fuera el ecologismo extremo, que es a lo que se parece el sucedáneo que nos intentan endilgar), me da la impresión que a pocos les gustaría, empezando por los propios `progresistas´.

    Parece off topic pero no

    En este mismo blog de Manzanas Entrelazadas, que no conocía, he tropezado con una colección de entradas sobre Mecánica Cuántica, que vienen a ser una respuesta (clandestina) al linchamiento que Lubos Motl hizo al ahora flamante eurodiputado de Podemos, el físico Pablo Echenique-Robba, por un paper que publicó el año pasado en ArXiv: “Shut up and let me think. Or why you should work on the foundations of quantum mechanics as much as you please“. La entrada de Lubos no deja títere con cabeza: Shut up and calculate, especially if you’re a lousy thinker.

    Y digo `clandestina´ porque el autor evita nombrar explícitamente a Lubos y o bien emplea circunloquios y sarcasmos que solo captarán los lectores conscientes de por dónde van los tiros, o bien directamente remata de cabeza al Blog de Francis Villatoro, uno de los pocos referentes divulgativos de la Física en la blogosfera ibérica, que en mi opinión en este caso se limita a defender de oficio a Pablo Echenique-Robba, en base a una excusa, que el artículo del diputado era un artículo de opinión (como si arXiv fuera el Muy Interesante); y a unas pocas (si bien contenidas) falacias ad-hominem, a las que el físico checo, no lo podemos negar dada su alergia a la corrección política, es bastante vulnerable.

    En cualquier caso esas entradas [sobre las falacias cuánticas] son muy didácticas, aunque ciertamente tramposas a la hora de intentar rebatir los argumentos de Lubos Motl (hasta el mismo Francis le corrige en su entrada), y quizá por ello no ha sido capaz de citarle, o mejor aún, acercarse a The Reference Frame a discutir esos puntos directamente con el Dr. Motl, no me parece muy honesto.

    Pero bueno, el caso es que una cosa me ha llevado a la otra, y al final me he acordado de una polémica que viene perfecta para terminar mi comentario de hoy, esta:

    Hace un año y medio o por ahí hubo una trifulca entre Peter Higgs  (físico, ateo, ha dedicado su vida a investigar en el campo de la Física de Partículas, premio Nobel de Física 2013) y Richard Dawkins (biólogo, fundamentalista ateo, ha dedicado y dedica su vida a insultar a los creyentes y/o a intentar convencerlos de que Dios no existe, Literary Prize de Los Angeles Times 1987) [noticia en el Mail Online y en The Guardian] y el siempre atento Lubos Motl dedicó una entrada al asunto: Richard Dawkins vs Peter Higgs. Aunque recomiendo su lectura reposada, traduzco sus últimos párrafos por su relevancia respecto el asunto que nos ocupa, porque son las palabras de un ateo, y porque las suscribo plenamente y resumen muy bien mi postura frente al tema (nótese que la dicotomía es entre fundamentalistas creyentes y fundamentalistas ateos, no entre creyentes y ateos sensatos, que por otro lado son la mayoría):

    Podríamos debatir sobre ejemplos específicos de la demagogia que los creyentes nos ofrecen a veces, y ejemplos específicos de la demagogia y los devaneos de los “anti-fundamentalistas” como Richard Dawkins. Creo que toda persona que observe imparcialmente estos debates encontrará muchos ejemplos a ambos lados, por lo que no tiene mucho sentido escoger unos cuantos ejemplos al azar.

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    En cambio, mi punto es que estoy de acuerdo con Peter Higgs en que personas como Richard Dawkins son fundamentalistas en un sentido similar al de los propios creyentes – a pesar del hecho de que sin duda están en lo cierto mucho más a menudo que los creyentes (una comparación que podría cambiar con el tiempo, sin embargo). El carácter general de sus respuestas a las “grandes preguntas” siempre está predeterminada -y esta observación se aplica a estos dos grupos opuestos. Cada enunciado que muestre una correlación en favor del vago concepto de Dios será apoyada por los obedientes creyentes; y será escupido por los anti-creyentes de la corrección política.

    ·

    Independientemente de que la segunda actitud parece tener más éxito en la incorporación de los avances científicos de los últimos 20 o 100 o 500 años, los dos enfoques son igualmente fundamentalistas -y ambos son intrínsecamente acientíficos. La Ciencia no se define por su objetivo de demostrar que todas las ideas que se correlacionan positivamente con el vago concepto de Dios están equivocadas, de la misma manera que la ciencia nunca debe ser definida por su coherencia con Dios. La ciencia es simplemente independiente de estos prejuicios -estos y muchos otros. La Ciencia evalúa de manera imparcial los datos empíricos y las conclusiones correctas no son (ni pueden ser) determinadas a priori.

    ·

    Podríamos argumentar que muchas opiniones patentemente erróneas acerca de la física -incluyendo los fanáticos anti-cuántica- están vinculados a el “anti- fundamentalismo” de los izquierdistas. […] Simplemente han decidido que el mundo debe ser fundamentalmente un reflejo de una “realidad objetiva” en el sentido clásico y si osan ir más allá, todo su sistema de creencias – su “valor de la vida “- sería destrozado. El único problema es que muchas de estas creencias y puntos de discusión son demostrablemente erróneos. Son víctimas de diferentes delirios en el mismo sentido que muchos creyentes.

    ·

    No quiero generalizar esta observación […] porque hasta donde se, muchos derechistas y personas orientadas a la cristiandad tampoco entienden la mecánica cuántica correctamente. 😉 Pero lo que yo quiero generalizar es la afirmación de que la ciencia sólo nos permite apoyar ciertas afirmaciones pero no otras; ninguna conclusión es evidente por principio; y no hay razón por la cual todos los futuros descubrimientos científicos deban permanecer encorsetados en una determinada camisa de fuerza intelectual preconcebida, sea esta religiosa o antirreligiosa.

    ·

    Hay gente tanto entre los creyentes como entre los anti-creyentes que directamente no entienden esta simple idea (la inadmisibilidad de los dogmas en la ciencia), y es por eso que son fundamentalmente análogos entre sí, y por lo qué la crítica de Peter Higgs a Richard Dawkins es justificable, independientemente de que el porcentaje de declaraciones correctas presentado por Richard Dawkins sea superior al 50 %.

    Amen, Lubos.

    Editado (16/06/2014)

    Como podéis leer en los comentarios Plaza y yo mismo intentamos participar en el hilo fundamentalista del de las manzanas, pero ya conocemos como son las gentes de progreso, censuró mi comentario:

    Hola, con permiso.

    ·
    Sin embargo si hay dos tipos de ateos muy bien diferenciados: los beligerantes, que consideran la Religión como un defecto intelectual (o algo peor), y para los que Dawkins sería un referente; y a los que sencillamente les importa un carajo las creencias de los demás (Dirac o Peter Higgs estarían confortablemente en este grupo). Y luego, tenemos un tercer grupo de no creyentes, los agnósticos, mucho más cerca del segundo grupo que del primero (ahí podríamos situar a Darwin o a Bertrand Russell por ejemplo). Yo particularmente me encuadro en este tercer grupo (tras haber pasado brevemente por el primero y el segundo).

    ·
    Creo que los aportes intelectuales del primer grupo son cero, especialmente si los comparas con los de los otros dos grupos, o incluso con las aportaciones de cristianos y judíos en todos los ámbitos de la vida (incluido el científico). Sinceramente no le veo las ventajas al ateísmo beligerante, no creo que dure mucho o que signifique mucho más que una simple moda integrada en el resto de los dogmas de la corrección política, y en total confrontación con la tolerancia religiosa (i.e. los Derechos Humanos). Y es específicamente a este grupo, los ateos beligerantes, a los que Spufford critica y exige tolerancia.

    ·

    Saludos.

    y la parte mollar del segundo comentario de Plaza:

    – También es peligroso afirmar que debemos guiarnos por una especie de “selección natural” de la moral. Como ya digo la esclavitud existió, y puede beneficiar a cierto sector de la sociedad. Eso no lo hace ético.

    ·

    No, no lo hace ético. Ética es la -digamos- moral filosófica. La moral pensada, racional, ideal, imaginaria. Y para que puedas juzgar su peligrosidad, sugiero que recuerdes y repases la historia de los Khmers Rouges. Y de ahí, por comparación, tal vez llegues a otros ejemplos menos extremos, pero también francamente peligrosos.

    ·

    ¡Ah!, y no he dicho que debamos guiarnos por una selección natural. No he dicho que “debamos” nada. Salvo la sugerencia de abrir los ojos. De operar esa especie de selección natural que apunto, operaría a nivel de grupo. Y si opera (es una hipótesis), entonces tu opinión o mi opinión sobre la ética del asunto será muy interesante, incluso estremecedoramente bella, tal vez, pero completamente irrelevante respecto de lo que pasa, y de lo que va a pasar.

    ·

    • PS: No existe tal cosa de “ateos militantes”, así que no se puede analizar ni con escepticismo ni sin él. Los ateos somos personas que no creemos en la existencia de Dios. Punto.

    ·

    Vale. Fenomenal. Salvo que algunos ateos prohíben la religión, por perniciosa. Otros se limitan a escribir sin parar contra las creencias religiosas. Especialmente contra una creencia religiosa concreta. Otros, no hace mucho, quemaban iglesias y conventos (a veces con gente dentro) con un sorprendente fervor para alguien “no militante”. Etc. O sea, una vez más, abrir los ojos te puede llevar a ver que sí existen “ateos militantes”. Es un maldito dato empírico.

    ·

    Resumiendo. Te sugiero que contemples la posibilidad de que una sociedad no es un mero agregado inerte de fulanos, donde solo cuentan las relaciones individuales. O sea, un fenómeno emergente. Es siguiente paso es que trates de observar la relación entre la moral y esa dinámica.

    ·

    Slds.

    Qué cada lector saque sus propias conclusiones, pero creo que resultan bastante evidentes.

     
    • Jordi 22:20 on 06/06/2014 Permalink | Reply

      Si y no.
      El ateísmo beligerante de Dawkins no sale como cruzada intelectual sino como palanca de freno a auténticos charlatanes como Ken Ham. Si gente de la altura intelectual de Rowan Williams fuesen la regla otro gallo cantaría.

      Por otro lado, en España no hace falta que la religión intente copar instancias en el area de ciencias como sucede en Estados Unidos, ya tienen su cuota desde hace bastantes años en una asignatura dedicada exclusivamente a confundir a los chavales. A alguien que a duras penas sabe multiplicar con decimales le damos de postre el sudoku mental de discernir entre metáfora y hecho, entre física y metafísica.

      El error, tanto suyo como de Spufford, es pensar que se ataca a la Iglesia por ir en contra del progreso, de la ciencia o del ron con pasas. Se le ataca por sus privilegios (en España) o su aspiración a ellos (en Estados Unidos). Es creer que es una postura frente a las ideas, cuando es frente a la política para hacer proselitismo de dichas ideas. No veo a mucha gente diciendo que el hinduismo es una soplapollez de hippis y porreros. Ahora bien, si mañana usted quiere hacer hinduista a mi hijo por cojones, o por ley el hinduismo cuenta para la beca de comedor, déjeme que le diga un par de cosas sobre Vishnu. Sorprenderse de que los gorrazos sean para el Cristianismo y no para el Sijismo es como sorprenderse de que el Marca hable del Madrid. Para lo que quieren los cristianos son unos maria complejines de cuidado.

      Dicho todo esto, a día de hoy yo creo es imposible que si uno se tira piedras a sus propios cimientos intelectuales, la creencia en un Dios (y diré católico que es el que conozco) no sea lo primero en caer. Uno tiene que hacer tantos rodeos racionales para llegar a justificarse que me parece más creíble que es un anclaje emocional -a la negativa de reconocerse equivocado, comprensible por otra parte- que el fruto de un análisis profundo. Claro que luego está el desdecirse, el cherry-picking de las escrituras y demás trilerismos para decir que, en el fondo, la Biblia ha estado diciendo todo este tiempo eso mismo que acaba de descubrir la Nasa. Vamos, a menos que ser creyente tenga algo que ver con ser también del Betis, a los creyentes no les va quedando otra que ir agachando el morro e ir troceando las areas en las que hacer proselitismo sin faltar a la verdad. Hace 600 años era el orden total de las cosas. Hoy ya va quedando sólo el area de las emociones, el sentido de comunión y lo metafísico. Veremos mañana qué les queda. Me cuesta creer que la tendencia no sea a verlas en el futuro como puras muletas vestigiales. Necesarias para echar a correr como sociedad, pero muletas al fin y al cabo.

      • Eclectikus 22:52 on 06/06/2014 Permalink | Reply

        Hola Jordi.

        No creo que Dawkins sea una respuesta a nada más que a su propio sectarismo e intolerancia religiosa, y que signifique mucho más que un mero fabricante de carnaza gruesa para ateos adolescentes, post-adolescentes y eternamente-adolescentes. Sus argumentos no aportan nada al debate ni científico ni teológico.

        La Religión es optativa desde que yo era un chaval allá por los ochenta en el BUP, y cuando no lo era (o anteriormente con Franco) no dejaba de ser una maría para subir nota, por un lado, y una fábrica de ateos, por el otro. Excepto en los colegios de curas, a los que nadie está obligado a llevar a sus críos, y la gente que lo hace (incluidos muchos progres ateos) lo hacen por la contrastable calidad educativa de sus centros… aunque haya que correr el (despreciable) riesgo de que tu hijo se haga cura o similar, con una probabilidad tan pequeña que la gente ni la tiene en cuenta. No tengo hijos, pero entre que estudien (se rían de) el catecismo o Educación para la Progresía, elijo lo primero a ojos cerrados.

        No, los ataques a la Iglesia pueden ser incluso sanos, España siempre ha sido un país bastante anticlerical y a mi me parece un ejercicio saludable en tanto que desafía a la autoridad. El discurso de Spufford (por lo que he leído por ahora, el artículo y las páginas gratuitas de su libro), y desde luego mi discurso desde hace muchos años, es la defensa de la legitimidad de los creyentes a ser creyentes sin que la gente los considere imbéciles. He conocido muchos imbéciles, y creo que su distribución por sexos, razas, ideologías y religiones es bastante estable, creo que se puede decir con bastante confianza que un 20% de cualquier grupo humano es imbécil perdido.

        Mi impresión, posiblemente equivocada aunque no lo sabré nunca, es que la Religión (incluyendo el Ateísmo) seguirá formando parte de la estructura humana por muchos siglos quizá miles de años, lo mismo que el odio, el amor, la envidia, la pereza, etc… No quiero decir con esto que su permanencia se debe a la existencia de Dios, quiero decir que, aunque solo se vea desde un punto de vista darwinista, son sentimientos que los humanos llevan calzándose decenas de miles de años, así que no creo que ninguna estrella rutilante atea consigua vender la moto del ateísmo a los miles de millones de personas que hoy creen en Dios… pero como digo, puede que esté equivocado.

    • plazaeme 07:39 on 07/06/2014 Permalink | Reply

      A mi, de toda esta historia, me importa un rábano lo que la gente “crea”. Lo que me importa es lo que sucede. Y en ese sentido le he dejado un comentario (que de momento no aparece) al de entangledapples. Lo copio:

      Lo que me ofrece muchas dudas está expresado en una sola frase, y sin embargo es una frase clave en la discusión:

      -- Al no creer en un ser superior no tengo que seguir ningún dogma ni regla moral externa, sino que soy libre de definir mi propia moralidad.

      ¿Seguro? Moral viene del latín mos, moris, que no es otra cosa que la costumbre de una sociedad. La conducta que la sociedad (los demás) esperan de ti. La moral es muy anterior a Dios como el ser superior único. Los chimpancés tienen costumbres (o casi normas) muy asociables a una moral. Y es que parece casi obligado en una especie con una sociabilidad algo compleja y flexible. No puedes reinventar o reestablecer lo que esperas del otro, y lo que el otro espera de ti, en cada nuevo contacto. No daría tiempo de hacer otra cosa.

      Así que no. Hay algo que llamamos moral, que no tendría el menor sentido si fuera decidido libremente por cada uno. Por ejemplo, no se nos ocurre decidir libremente si vamos a circular por la derecha o por la izquierda en la carretera. Funcionaría mucho peor.

      Ahora tendríamos el problema de quién decide esa moral. Pero es un problema falso. ¡La costumbre! Porque la costumbre (la tradición, vaya) tiene la pequeña ventaja de haber demostrado que funciona. Tu particular ocurrencia podría ser un perfecto desastre. Y porque la costumbre funciona en un esquema de competencia, o selección natural. Sociedades con costumbres claramente menos eficientes, o sin capacidad de copiar las mas eficientes, desaparecerían.

      Y ahora llegamos a lo de Dios, o los dioses, y la religión. ¿Estamos seguros de que es un Dios imaginario el que ha traido una moral concreta, o será que una religión concreta, con su Dios imaginario, ha recogido una moral que ya estaba incrustada en esa sociedad, y le ha dado una “explicación”, y como una sensación de mayor “fuste”? Probablemente hay un poco de todo.

      Estoy muy de acuerdo en tu parte de la crítica a Spufford, que yo resumiría así: Los ateos no “creemos” que Dios no exista; vemos que no hay motivos para pensar tal cosa. Pero los ateos militantes (proselitistas, misioneros) tienden a creer que una vez enterrado Dios, se pueden sacar una moral de la manga, mediante la razón. Sin comprender que nunca se ha demostrado que esa sea una estrategia de éxito. Al contrario; los datos muestran que es una estrategia peligrosísima, que normalmente produce monstruosidades.

      Por eso creo que se puede muy bien defender que hoy y aquí, los ateos militantes son muchísimo más peligrosos que los creyentes. Y se puede plantear una parajoda. Al ateísmo nos lleva el escepticismo. ¿Por qué no vamos a aplicar, también, el mismo escepticismo hacia los ateos militantes? Yo diría que parece lo más sano. Y lo más inteligente.

      Perdón por el rollo.

      • Eclectikus 10:08 on 07/06/2014 Permalink | Reply

        Totalmente de acuerdo Plaza ¿Es un espejismo o ciertamente tu ateísmo se ha moderado sensiblemente? 😉

        Lo de la moral es tal cual, esta gente habla del `marco moral cristiano´ como si el `marco moral progre´ no existiera… pues anda que no tienen pegas para todas y cada una de las dimensiones de la vida… Por cierto, nótese que hay una zona moral común entre ambas `corrientes espirituales´: el pacifismo, la solidaridad, el desprecio por la riqueza extrema (al menos en el catolicismo)… claro, que a nadie le debería extrañar porque en última instancia, la Declaración de Derechos Humanos no deja de tener una fuerte inspiración judeocristiana.

        Dices “Al ateísmo nos lleva el escepticismo“, puede que sea un camino para llegar al ateísmo, pero desde luego no en el sentido bicondicional: el ateísmo te puede llevar de vuelta a la credulidad más bochornosa (mira el Cambio Climático), algo que reflejó muy bien Chesterton en su aforismo “Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa.“; y el escepticismo no necesariamente te hace ateo, algo que está validado empíricamente por el simple hecho de que no pocas cumbres del racionalismo humano fueron creyentes (incluso curas): Copérnico, Kepler, Galileo, Descartes, Francis Bacon, Pascal, Newton, Leibniz, Euler, Maxwell, Pascal, Kelvin, Kurt Gödel, Planck, Georges Lemaître, Heisenberg, Freeman Dyson y tantísimos otros.

        Y efectivamente, también creo que el escepticismo debe incluir el “ser escépticos con los escépticos”, algo que es un ejercicio fundamental a la vista del uso exacerbado de las falacias por los “escépticos oficiales”, no hay más que darse una vuelta por sus templos del “racionalismo”, como la RationalWiki, y fijarse en como aparcan el escepticismo en cuanto se tocan sus dogmas, por el ejemplo el Cambio Climático.

        • plazaeme 10:20 on 07/06/2014 Permalink

          Supongo que es un espejismo. Lo de la moderación. Depende del contexto. Le tiro collejas al que creo que abusa del argumento. 😉 Y al que trata de imponer un cuento, ni te cuento.

          Pero al final, parece que sin cuentos no somos nadie. No sabemos vivir sin cuentos. Es un lío. 🙁

        • Eclectikus 10:26 on 07/06/2014 Permalink

          Ja! Plaza… espero que no termines en un convento 😉

          De todas maneras esta gente está cortada por el mismo patrón, tanta física y tanta hostia y luego fallan en lo básico 🙂

      • Eclectikus 01:26 on 08/06/2014 Permalink | Reply

        Te ha contestado Plaza, y yo le he dejado una puntualización a su respuesta que está en cola de moderación, la copio también aquí:

        Hola, con permiso.

        Sin embargo si hay dos tipos de ateos muy bien diferenciados: los beligerantes, que consideran la Religión como un defecto intelectual (o algo peor), y para los que Dawkins sería un referente; y a los que sencillamente les importa un carajo las creencias de los demás (Dirac o Peter Higgs estarían confortablemente en este grupo). Y luego, tenemos un tercer grupo de no creyentes, los agnósticos, mucho más cerca del segundo grupo que del primero (ahí podríamos situar a Darwin o a Bertrand Russell por ejemplo). Yo particularmente me encuadro en este tercer grupo (tras haber pasado brevemente por el primero y el segundo).

        Creo que los aportes intelectuales del primer grupo son cero, especialmente si los comparas con los de los otros dos grupos, o incluso con las aportaciones de cristianos y judíos en todos los ámbitos de la vida (incluido el científico). Sinceramente no le veo las ventajas al ateísmo beligerante, no creo que dure mucho o que signifique mucho más que una simple moda integrada en el resto de los dogmas de la corrección política, y en total confrontación con la tolerancia religiosa (i.e. los Derechos Humanos). Y es específicamente a este grupo, los ateos beligerantes, a los que Spufford critica y exige tolerancia.

        Saludos.

        • plazaeme 08:01 on 08/06/2014 Permalink

          Vaya, gracias por avisar. Había dejado de mirar si contestaba.

          Antes de leer lo tuyo …

          Vaya, qué lástima. Con la buena impresión que había tenido de la entrada, y sobre todo del ojo que he echado al resto del blog, y ahora me sales con afirmaciones sacadas de la gorra, que no tienen más fundamento que el propio acto afirmativo. Sin siquiera pensarlas.

          Vale, tratemos de pensar. Supongo que estás de acuerdo en que la moral incluye como elemento principal una calificación de las acciones y opiniones de los humanos, según su “bondad” o “maldad”. Como la comida kosher, vaya, pero en acciones y opiniones. Y supongo que aceptarás que sociedades notablemente ateas (y militantemente ateas) , p. e. comunistas, nazis, no tienen la distribución de etiquetas morales que cabría esperar de una libertad al elegirlas. Son sociedades tan homogéneas y tan poco aleatorias moralmente como las teocracias. Así que la ausencia de creencia religiosa no tiene nada que ver con una moral “libre”.

          Además, para creer que la gente “es libre de definir su propia moralidad”, supongo que te parecerá buena idea echarle un vistazo a la realidad, y no limitarte a mirar dentro de ti. Y si lo haces, tal vez acabes viendo que entre los programas que se introducen en la cabeza de los niños, desde los cuentos y canciones de la cuna, hasta las “historias” posteriores y no poca parte de la educación, son códigos morales. Y son propios, no de los padres del niño, sino del grupo / sociedad / cultura al que pertenecen. De forma que puedes establecer la relación tal grupo ⇒ tal equema moral, en un porcentaje abrumador.

          Del resto, te libero. Si no quieres pensar / averiguar por qué funciona así, aunque sea obvio, es cosa tuya. Pero que veas que funciona así (aun sin saber por qué) solo depende de que abras los ojos.

          -- Creo que confundes “moral” con costumbre, y con leyes, y eso me parece bastante peligroso.

          Ya, pero crees mal. Moral, costumbre y leyes están tan entrelazadas que vienen las unas de las otras. Y el ejemplo de la conducción trataba de facilitarte la idea de que a veces la norma (moral, legal, estética, es igual) puede ser perfectamente arbitraria, y al mismo tiempo necesaria. Necesaria una norma, con independencia de cuál sea. Pero no importa; es fácil no verlo si uno se empeña en no verlo. Solo era una ayuda para comprender que la moral no sale de la libertad del fulano, sino que es “propia de” el grupo.

          -- Para eso existen las leyes, que yo respeto aunque sea libre de considerarlas morales o inmorales.

          Tú puedes considerar lo que quieras, lo mismo que puedes bailar la conga. Ninguna sociedad (algo estable) considera inmorales sus leyes.

          -- También es peligroso afirmar que debemos guiarnos por una especie de “selección natural” de la moral. Como ya digo la esclavitud existió, y puede beneficiar a cierto sector de la sociedad. Eso no lo hace ético.

          No, no lo hace ético. Ética es la -digamos- moral filosófica. La moral pensada, racional, ideal, imaginaria. Y para que puedas juzgar su peligrosidad, sugiero que recuerdes y repases la historia de los Khmers Rouges. Y de ahí, por comparación, tal vez llegues a otros ejemplos menos extremos, pero también francamente peligrosos.

          ¡Ah!, y no he dicho que debamos guiarnos por una selección natural. No he dicho que “debamos” nada. Salvo la sugerencia de abrir los ojos. De operar esa especie de selección natural que apunto, operaría a nivel de grupo. Y si opera (es una hipótesis), entonces tu opinión o mi opinión sobre la ética del asunto será muy interesante, incluso estremecedoramente bella, tal vez, pero completamente irrelevante respecto de lo que pasa, y de lo que va a pasar.

          -- PS: No existe tal cosa de “ateos militantes”, así que no se puede analizar ni con escepticismo ni sin él. Los ateos somos personas que no creemos en la existencia de Dios. Punto.

          Vale. Fenomenal. Salvo que algunos ateos prohíben la religión, por perniciosa. Otros se limitan a escribir sin parar contra las creencias religiosas. Especialmente contra una creencia religiosa concreta. Otros, no hace mucho, quemaban iglesias y conventos (a veces con gente dentro) con un sorprendente fervor para alguien “no militante”. Etc. O sea, una vez más, abrir los ojos te puede llevar a ver que sí existen “ateos militantes”. Es un maldito dato empírico.

          Resumiendo. Te sugiero que contemples la posibilidad de que una sociedad no es un mero agregado inerte de fulanos, donde solo cuentan las relaciones individuales. O sea, un fenómeno emergente. Es siguiente paso es que trates de observar la relación entre la moral y esa dinámica.

          Slds.

        • Eclectikus 10:01 on 08/06/2014 Permalink

          Mi comentario no ha pasado de momento desde luego, y este último tuyo tampoco… hay que ver lo que les gusta la censura y el filtrado de la opinión, y lo poco que les gusta la confrontación de ideas y la lógica (cuando contradice sus dogmas), es ciertamente revelador y en el sentido de que son ellos los que marcan la “corrección política”, asusta un poco…

    • plazaeme 10:03 on 08/06/2014 Permalink | Reply

      A juzgar por lo que tardó el primero mío -creo que más de 24 horas- puede que aun sea pronto. Para sus hábitos.

      Ahora, esa manía del filtrado previo sí que me resulta curiosa.

      • Eclectikus 10:12 on 08/06/2014 Permalink | Reply

        Puede, pero es una política que solo me encuentro en los sitios “de progreso”, aquí, en la Plaza o en DEE se modera el PRIMER comentario, luego entran sin moderación, digan lo que digan… ¿Casualidad o característica de grupo?, pues me temo que responde a la alergia al debate, que generalmente consideran inútil por que “saben” que su verdad es la buena (no solo la mayoritaria) y ha de ser por tanto la única.

    • plazaeme 10:30 on 08/06/2014 Permalink | Reply

      Yo creo que en la plaza no modera ni el primero. Y se cuelga algo de spam de vez en cuando, es verdad. Pero prefiero quitar el spam manualmente, y no tenerle esperando al comentarista de primera vez.

      También puede haber otro factor aparte del que señalas. La importancia que uno se dé a sí mismo. O el desenfoque que uno tenga respecto a su importancia en el mundo. Cuanto más desenfoque, más censura. Previa, o de la otra. 😉

      • Eclectikus 10:35 on 08/06/2014 Permalink | Reply

        Si, ese factor cuenta también, aunque están estrechamente relacionados entre si: considerarse importante y saberse en posesión de la verdad son facetas de la misma patología: el egocentrismo 👿

        • plazaeme 21:19 on 08/06/2014 Permalink

          Tiene pinta de que tenías razón. Solo ha dejado pasar la primera parte del mío. Curioso, porque dice claramente (1/2) al principio, y “sigue …” al final. Si mañana por la noche ha hecho nada al respecto, le voy a tener que decir algo.

        • plazaeme 21:20 on 08/06/2014 Permalink

          Ah, y nada del tuyo. Me había olvidado.

        • Eclectikus 21:34 on 08/06/2014 Permalink

          Ya, Plaza, lo he visto esta tarde… curiosamente en la parte que falta del tuyo, y en el mío censurado, está el argumento esencial (al menos para mi) de que la beligerancia contra los creyentes (cristianos y católicos en realidad) es totalmente injustificable, nunca se había producido con tal insistencia, y que es esta beligerancia la que Spufford denuncia en el artículo (y en el libro). Pero claro, es muy difícil de justificar la intolerancia en gente que alardea de tolerancia, no son conscientes que su tolerancia es selectiva, y por lo tanto es justo lo contrario a tolerancia: sectarismo. Si mañana no ha dicho nada añadiré un corolario a esta entrada, de recuerdo 😉

        • plazaeme 21:39 on 08/06/2014 Permalink

          Con claridad. La parte de la evidencia de la chorrada que está diciendo, y el corazón del argumento que cree que puede combatir. Pero parece tan burdo que no se puede creer en alguien que no parece especialmente asno. Igual es que ha conseguido un disfraz que más o menos funciona, pero debajo sí es un perfecto asno. A saber.

        • Eclectikus 21:48 on 08/06/2014 Permalink

          A mi me da la impresión que mucha de esta gente (estudia -> se incorpora a departamento universitario -> investiga en el sector público) termina con una cojera cognitiva que es muy difícil de superar (izquierdismo totalmente acrítico). No se si has leído la serie de artículos atacando a Lubos Motl sin nombrarle, pero son bastante rastreros, sesgados y plagados de falacias… No me extraña que no se haya atrevido a pisar TRF con sus quejitas… hubiera sido masacrado allí… 👿

    • plazaeme 21:56 on 08/06/2014 Permalink | Reply

      O no lo he visto, o no me he dado cuenta. He mirado por encima su cosa sobre lo de Echenique, he visto que no menciona el punto de discusión de Motl, y he pasado. No me he querido meter, porque se pueden usar sus propios argumentos de otras entradas, para atacar a Echenique en el mismo plan de Motl.

      • Eclectikus 22:09 on 08/06/2014 Permalink | Reply

        Lo de Echenique ha traído cola, es más sensata la entrada de Francis, al menos no ataca tanto el fondo de la cuestión (Lubos tiene razón o está muy cerca de tenerla, se ponga como se ponga éste artista) como las formas de Lubos, que para el que no le conozca pueden parecer excesivas 👿 Por cierto yo participé en el hilo original en el que le hacía el traje Lubos, de hecho en uno de los comentarios le traduje del español unas imbecilidades que decía en Público sobre el nivel de mar subiendo por el cambio climático… Nadie sospechaba entonces que el tipo iba a terminar en Bruselas… Cosas veredes 😀

      • Eclectikus 22:29 on 08/06/2014 Permalink | Reply

        El asunto tiene su miga, se mezclan varias de las fobias de Lubos, los ataques a la Teoría de Cuerdas, y una corriente de la Física, de tintes quizá posmodernistas pero que no dejan de tener cierta legitimidad, que no termina de aceptar la Interpretación de Copenhague de la Mecánica Cuántica, y no acepta (del todo) el carácter intrínsecamente probabilista de la teoría, a pesar de que es la teoría más precisa y más testada de la Historia de la Ciencia… El tema tiene muchas aristas, pero una buena parte de ellas son demostrablemente equivocadas (en palabras de Lubos) y tienen ya incluso una sección fija en el blog, quantum foundations, muy recomendable, por cierto, más que el clima incluso 😉

        • plazaeme 22:48 on 08/06/2014 Permalink

          Sí, seguí lo de Motl. Por curiosear, tampoco me importa tanto. Pero de Echenique me refiero a la parte más general y anti-Feynman, que el pollo de hoy no puede compartir — si juzgamos por los argumentos que usa en otras partes. Respecto a la generalización más definitiva, o no tan definitiva, de detalles de la MC, no me quedo con uno ni con otro. Se me escapa. Pero creo que el de Entangedapples no está diciendo lo mismo que el de Pablemos. Me da que dice parte de o mismo, pero de otra forma y con otras implicaciones. Pero, si lo entiendo bien, sería una discusión o muy absurda, o muy no-discusión, a poco que se hiciera con un mínimo de formalidad.

          Mi impresión es que tanto el de Francis como este están echando un capote a “uno de los suyos”, evitando cuidadosamente entrar en la parte más impresentable. Y atacando una postura que no es exactamente la de Motl. Pero una discusión ellos / Motl circularía por cauces muy distintos. Apuesto.

        • Eclectikus 23:03 on 08/06/2014 Permalink

          Yo me quedo a ojos cerrado con Lubos, cuadra más con lo que yo estudié y con lo que he leído, y sus argumentos son perfectamente sólidos. Francis corrige algunas cosas del manzanas (de cada una de las partes) que deja la réplica a la rueda de los caballos de Lubos. Además Francis saca a Lubos de vez en cuando en su blog, y eso es porque tiene un peso específico en todo lo que se refiera a Altas Energías y partículas, y eso a pesar de su salvajismo… por algo será… Utilizan mucho lo de que no publica, y de que solo es un bloguero, pero lo cierto es que una voz que escucha mucha gente al más alto nivel, y eso tiene mucho mérito para alguien que está (de momento) fuera del sistema público. No creo que entren al debate, pocos lo hacen.

    • Preguntator 22:32 on 08/06/2014 Permalink | Reply

      1) Resaltar la forma en que hemos acabado completando el círculo. Durante mucho tiempo y en casi todos los lugares se consideraba que las manifestaciones más extremas del clima eran consecuencia de los actos (o su ausencia) humanos, con los dioses como instrumentos. Un lento y tortuoso proceso de milenios acabó sacando el granizo y el huracán de la relacion hombre-dios y los convirtió en fenómenos naturales, que ocurren sin intervención humana. Pero nos hemos pasado de frenada y estamos llegando al punto de partida tras una vuelta de 360 º. Ahora, de nuevo el huracán y el granizo son causados por el hombre. La única diferencia es que ya no tenemos dioses de intermediarios, lo hacemos, parece ser, nosotros mismos.

      2) Yo creo que las religiones o las ideologías vehiculan actitudes individuales. El modelo es el cambio Saulo/Pablo que se nos muestra en Hechos. Saulo era un fanático anticristiano, y se convirtió en Pablo, un fanático cristiano. Pero dudo que la esencia del personaje esté determinada por si era judío o cristiano. Igual que la esencia de Dawkins no es que sea ateo. Si fuese creyente, sería un fundamentalista radical.

      En todos los sitios y todas las épocas hay personajes que dan miedo, aunque de la mayoría nunca se llega a saber más que localmente. Pero cuando estos personajes encuentran vehículos adecuados (sean grupos religiosos, partidos políticos o movimientos nacionalistas) entonces pueden realizar actos de relevancia mundial.

      ¿Alguien piensa que en estos últimos 20 años no ha habido entre nosotros radicales (nazis y comunistas, por ejemplo) que habrían cometido matanzas a imitación de Hitler o Stalin de haber podido? Lo que pasa es que nunca han encontrado el vehículo. Si un día lo encuentran, harán lo que siempre están deseando hacer.

      Si durante el último siglo los vehículos han sido primordialmente movimientos políticos y no religiosos, se ha debido al declinar religioso. Si la religión vuelve a alcanzar un lugar de privilegio en las sociedades, volverá a vehicular a los sádicos y resentidos. Y en algunos lugares ya lo estamos viendo con el Islam.

      • Eclectikus 22:47 on 08/06/2014 Permalink | Reply

        Preguntator, es que quizá la Religión, lo mismo que la Maldad o la Bondad (con mayúsculas adrede), son simples características de los humanos, al menos en este estadio de la evolución (practicamente idéntico que hace 10000 años), y por tanto es injusto (irreal) asociar la maldad a la religión (con minúsculas ahora) como si fuera origen y catalizador de todo lo malo y nada de lo bueno. En cualquier caso la declinación de la religión es relativa, el caso es que miles de millones de personas siguen teniendo fe en alguno de los mismos dioses que existían ya hace 2000 años. Vamos, que no tiene mucha pinta de que esto vaya a desaparecer en un futuro próximo. Ni tampoco la maldad, la bondad, la imbecilidad, etc…

        • Preguntator 23:05 on 08/06/2014 Permalink

          Y los nuevos dioses. Creo que aciertas cuando señalas que el ecologismo extremo, o alguna variante, puede convertise en una nueva religión. De hecho, miedo me da pensar en los sacrificios que exigirán para aplacar a Baal.

          Por cierto, de Spufford había leído un libro hace tiempo y me había parecido flojo. Algunas buenas ideas y muchas conclusiones insostenibles. Pero bueno, no tenía nada que ver con esto.

        • Eclectikus 23:12 on 08/06/2014 Permalink

          Si Preguntator, los sacrificios ahora no son de sangre, al menos directa, ahora es vía impuestos y empobrecimiento especialmente de los pobres.

          Yo no había leído nada de el, pero me consta que es “de los suyos”.

    • Preguntator 22:44 on 08/06/2014 Permalink | Reply

      En cuanto a Jordi, me llama la atención el “optimismo” que destila al final del post. El avance imparable, el progreso, desde una sociedad religiosa hacia otra menos religiosa. Yo sería bastante más escéptico, y si quiere engañarse con alteraciones locales, pues bueno. Comparemos la Turquía de hace 50 años con la de ahora. ¿Ha visto alguna vez las fotos de las jóvenes iranís en la universidad de los años setenta? ¿Donde está el Egipto de Nasser?
      El catolicismo pierde pie en sudamérica, pero lo ganan otros movimientos cristianos. El Islam se radicaliza en lugares donde era bastante moderado, como China o Indonesia. El cristianismo avanza, con lentitud pero con firmeza, en Rusia.

    • Haddock 22:55 on 08/06/2014 Permalink | Reply

      Supongo, Eclec, que le habrás dejado alguna referencia al tío de las manzanas de lo que aquí se habla, que le quede constancia de que hay bastante gente observándole con lupa.
      Por cierto, los chicos de Enchufa2 siguen de “vacaciones” ¿No?

      • Eclectikus 23:07 on 08/06/2014 Permalink | Reply

        Entiendo que ha leído mi comentario censurado, que le han llegado los pingbacks de NMSP, y algunas visitas a su blog desde aquí… si no se ha enterado es porque no ha querido, y eso es tan legítimo como clarificador Haddock 😉

        De Enchufa2 ni idea, como no llegan avisos al poco, como le pasará a este, pasan al ostracismo del olvido.

  • Eclectikus 13:22 on 19/09/2013 Permalink | Reply
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    Fernando Vallejo, Física e integrismo ateo. 

    portada-manualito-imposturologi-fisicaDe la mano de una buena amiga en Facebook llego al conocimiento de este libro “Manualito de imposturología física” (se puede leer en Scribd), escrito por un tal Fernando Vallejo. Ni conocía al personaje, ni me interesa profundizar mucho en su legado, no he leído nada de su obra y de momento no está ni siquiera en la lista de espera (a pesar de que según parece es una obra que tiene sus luces).

    Sin embargo hay un par de aspectos del personaje que si me gustaría comentar aquí, la solemne estupidez que significa su crítica a la Física, y el cansino fundamentalismo ateísta del que hace gala de manera compulsiva.

    Sobre el manualito de la imposturología física seré breve, más que nada porque me parece que defender a estas alturas a (las teorías de) físicos de la talla de Newton (al que tacha de impostor), Maxwell (al que define como charlatán), Einstein (y sus “marihuanadas“), o a los “payasos cuánticos” Planck, Bohr, Pauli, de Broglie, Heisenberg, Born, Dirac y Schrödinger; es absurdo y además es una tarea que ya se ha hecho (y se hace) por los cauces habituales que define el Método Científico (reproducibilidad y validación empírica, y falsabilidad o posibilidad de definir qué circunstancias echarían por tierra una determinada hipótesis o teoría).

    El libro es una imbecilidad de principio a fin y no hay por dónde cogerlo, y tan solo demuestra que no tiene ni idea ni de Física, ni de Matemáticas, ni de la relación entre ambas; que sus prejuicios están basados en ésta ignorancia; y que difícilmente se puede sacar algo en claro de semejante sinfonía de rebuznos.

    Hay un efecto conocido, que se produce especialmente en las Ciencias blandas como la Biología y también en las Ciencias Sociales, que se llama “Envidia a la Física” que se utiliza para describir el esfuerzo de tales Ciencias por matematizarse para de esta manera parecerse a la Física, cuya eficaz interacción con las matemáticas está fuera de toda duda, cayendo sin querer en un reduccionismo atroz, que en última instancia no produce ningún avance en estos tipos de conocimiento.

    Tras leer diagonalmente (lo máximo que merece) el libro de Fernando Vallejo, queda claro que sufre de un efecto suplementario al anterior, una especie de trastorno que personalmente he observado frecuentemente en profesiones relacionadas con las humanidades e incluso en algunos geólogos y en muchos biólogos -aunque generalmente no desemboca en una patología como indubitadamente sucede en el caso de este autor- y que se podría resumir en este esquema:

    Miedo a las matemáticas y a la Física

    Richard Feynman decía en The Character of Physical Law (aquí en en formato Kindle):

    Para aquellos que no saben matemáticas, es difícil sentir la belleza, la profunda belleza de la naturaleza… Si quieres aprender sobre la naturaleza, apreciar la naturaleza, es necesario aprender el lenguaje en el que habla.

    Y creo que tenía (y tiene) más razón que un santo, es muy difícil apreciar la belleza interna de la naturaleza, y de la Física por lo tanto, si no entiendes la manera que tiene el ser humano de acercarse a ella a través de las Matemáticas. Es imposible que sin una cierta dosis de Matemáticas puedas apreciar a fondo la belleza de la Física, puedas entender como encajan las diferentes piezas del puzzle, la gran revolución científica que supuso la Teoría de la Gravitación Universal de Newton, la elegante simetría de las Ecuaciones de Maxwell, el gran genio que necesariamente tuvo que estar detrás de Einstein en su año milagroso en 1905, y no digamos ya entender, admirar o disfrutar de la gran aventura intelectual que supuso el advenimiento de la Mecánica Cuántica.

    Ignoro si tiene cura este efecto, lo dudo, pero quizá una buena terapia la tenga el propio Feynman con sus Lectures on Physics (libro al que dedica una tosca coz en la página 172 a cuenta de que sus páginas no están numeradas -sic), una colección de libros de Física General, que contiene lo que fueron sus clases a alumnos de los dos primeros cursos de todas las licenciaturas de Ciencias en el Instituto de Tecnología de California (Caltech), y del que ya no hay excusa para no disfrutar desde que hace unas semanas se inició con el Volumen I la edición digital de esta obra maestra de la enseñanza de la Física.

    Sobre el otro aspecto que caracteriza a este autor, el ateísmo integrista, seré todavía más breve. En general este tipo de fundamentalismo tiene su raíz en una cristianofobia furibunda, nada nuevo en la Historia, a la que el posmodernismo y la progrez ha dotado de cierta respetabilidad a través de la corrección política, obviando premeditadamente que es una de las peores formas de intolerancia que se pude dar.

    Curiosamente esa actitud de ataque a la Religión, dirigida habitualmente en exclusividad a los católicos, instrumentaliza la Ciencia pretendiéndola incompatible con la fe, y aplicando una generosa dosis de cientificismo a campos del conocimiento que lo último que necesitan es Método Científico, como son la Metafísica o la Teología.

    Por supuesto el integrismo no es más que una forma de ceguera intelectual, o visión selectiva en el mejor de los casos. Es difícil imaginar un mundo al que se le hubiera eliminado la inspiración religiosa desde un punto de vista artístico (música, pintura, arquitectura, literatura…), filosófico, intelectual… e incluso desde el punto de vista científico, y yo por eso siempre tengo a mano estas listas de Wikipedia:

    No es que sirvan para nada, el integrismo no tiene cura, pero les hace de rabiar.

    Por ejemplo en su Manualito de imposturología física, fiel a su integrismo cristianófobo, Fernando Vallejo se inventa una unidad para medir la impostura que está inspirada en Santo Tomás de Aquino, el aquino (A), y que corresponde a la “cantidad de impostura contenida en los 33 volúmenes de la Suma Teólogica (hipertexto, PDF). A su juicio, contrastadamente irrelevante en lo que a Ciencia se refiere, es una unidad enorme y resulta más práctico utilizar el miliAquino (mA), y nos ofrece una serie de ejemplos tan arbitrarios como el resto del libro: Darwin, 1 mA ; Mahoma, 2 mA, Cristo, 3 mA y así “sucesivamente” dice. Según parece en ésta absurda escala solo alcanzan enteros los físicos, por ejemplo Newton tiene 23 A, Maxwell alcanza los 180 A y, agarraros, Einstein que está en los 280 A, “¡Doscientos ochenta aquinos!. Una cifra de dar vértigo” exclama Vallejo.

    Por supuesto no busquéis de donde salen estos números, solo dice que tardó un año en medir la impostura de Einstein (curiosamente el mismo tiempo que tardó Einstein en publicar los cuatro estudios de su año milagroso, que revolucionaron de una vez para siempre, y por este orden, la Física, la Ciencia, la Filosofía, la Historia y la sociedad).

    Google AcadémicoSupongamos que todos fuéramos tan imbéciles como Vallejo y que quisiéramos medir el valor de los aquinos del propio autor. Podríamos utilizar Google Scholar (nótese que la cita “a hombros de gigantes” proviene precisamente de Newton -23 aquinos), que creo que es una buena manera de medir la relevancia intelectual de un autor, determinada como función de la cantidad de referencias (citas y patentes) que tiene ese autor en la base de datos de dicha herramienta de Google.

    Dado que Einstein parece marcar el máximo de la escala de aquinos (280 A), utilizaremos su número de referencias (688000) a efectos de comparación con las referencias del propio Vallejo (26700), resultando que Einstein tiene 25.7678 veces las referencias de Vallejo. Suponiendo que esta medida de la relevancia (al menos académica) es inversamente proporcional a la imposturología, podemos automáticamente inferir que Einstein es 25 veces (seamos generosos con el redondeo de los decimales) más relevante que Vallejo, y que por tanto ésta alcanzaría un valor 25 veces superior al de Einstein. Esto es, Fernando Vallejo alcanza los 280 x 25 aquinos, es decir los 7000 aquinos., ¡siete mil aquinos! ¡Eso si que es vértigo!

    Podemos definir entonces el Vallejo, como una medida accesoria del propio aquino simplemente diciendo que 1 Vallejo (Vj) de imposturología corresponde a 7000 aquinos. De tal manera Darwin tendría una imposturología de 0.14 µVj, 0.28 µVj Mahoma, 0.42 µVj Cristo, 3 mVj Newton, 26 mVj Maxwell, 40 mVj Einstein y así sucesivamente hasta llegar al techo de la imposturología que sería marcada por el propio autor con 1 Vj, o 7000 aquinos. ¡SIETE MIL AQUINOS!

    Corolarios

    1. No se puede criticar lo que no se entiende.
    2. Si lo haces no te extrañe que te caigan chuzos de punta.
    3. El integrismo ateo podrá parecer guay, pero no deja de ser una forma más de fundamentalismo intelectual.
    4. Todo es criticable, pero hay aspectos del ser humano que simplemente han sido, son y serán parte intrínseca de el: miedo, amor, odio, alegría, pena… El sentimiento religioso es a la vez un aspecto más y un compendio de todos ellos. La carencia de éste sentimiento no dice nada, ni bueno ni malo, de la persona. Sin embargo el odio al que tiene estos sentimientos (o al que carece de ellos) es una muestra del peor fanatismo humano.
     
    • viejecita 17:17 on 24/09/2013 Permalink | Reply

      Un par de cosas:
      1- Si a una le fascinan la física y las matemáticas, pero las desconoce, a pesar de haber hecho la opción ciencias en el bachillerato, y quiere adentrarse en ellas, recomiendo ir a los libros de física y de matemáticas para niños y estudiantes de bachillerato, y pedir ayuda a hijos y nietos, pero no meterse por las bravas en las “Lectures on Physics” de Feynman de las que hablas. Por salado que le parezca el autor, y por lo bien que escriba, y lo bien que le caiga… Si el tal Vallejo ha ninguneado esos libros, lo más probable es que él tampoco los haya entendido, y su reacción sea como lo de la zorra y las uvas.

      2- Y luego, entre la gente “de letras”, hay también una ñoñería tremenda respecto de la Física y las Matemáticas ; se pasan la vida haciendo citas de Newton, de Maxwell, de Einstein, repitiendo como papagayos frases de ellos que toman como dogma de fé, sin tener ni idea de cómo han llegado a esas conclusiones, ni de donde salen esas frases.
      Y así, fuera de contexto, y sin el peso del lenguaje matemático que las respalde, esas frases, a mí al menos, me resultan tan huecas y tan vacías como la mayor parte de las poesías de los de la Generación del 27.

      • Eclectikus 17:57 on 24/09/2013 Permalink | Reply

        Ahora que lo dices Viejecita, me acordé de ti el otro día cuando me apuntaba a un curso en Coursera, te pensaba mandar un correo y se me pasó.

        Vi un curso que te podría interesar, y aunque empezó hace una semana, seguro que te puedes reenganchar. Es en la Autónoma de Barcelona, a través de la plataforma de Coursera, y por tanto gratuito. Te dejo el enlace por si te animas:

        https://www.coursera.org/course/precalc

        • viejecita 20:45 on 03/10/2013 Permalink

          ¡ Tiene la gran facha ! Pero esta temporada estoy totalmente bajo par, y ni soñaría en ser capaz de seguirlo en serio. A ver si lo repiten dentro de unos meses, porque lo que es ahora…
          Pero me guardo el enlace, para más adelante.
          ¡Gracias !

        • Eclectikus 21:07 on 03/10/2013 Permalink

          Yo estoy haciendo éste:

          https://www.coursera.org/jhu

          Y ya llevo dos dieces (en programación) y un 9 en la Teoría. Claro que no tiene mucho mérito porque he programado desde chaval.

          Está muy bien, va de “R” el software que más se utiliza para analizar datos, especialmente en climatología.

          Los cursos están muy bien en general, pero no los regalan, hay que echarles horas (de lo contrario serían basura).

    • JL Sardiñas 11:50 on 25/09/2013 Permalink | Reply

      ¿Cuántos Mega Vallejos tienen otros miembros de la fauna progre con la que has tratado en lo que a “Cambio Climático” se refiere? 😛

      • Eclectikus 11:56 on 25/09/2013 Permalink | Reply

        😀 Es variable, desde décimas de Vallejo a TeraVallejos… es que es una escala muy versátil.

        • JL Sardiñas 12:15 on 26/09/2013 Permalink

          Ya te digo!!

    • Titus Amatius Paulus 13:35 on 16/02/2016 Permalink | Reply

      Bueno, bueno, bueno… Sigo leyendo tu blog y tengo algo que discrepar contigo Ecklecticus. Tengo que contraponer a la aversión de muchos de ciencias naturales a las matemáticas el rechazo a los datos y la negación de la observación. Me he encontrado con muchos físicos, matemáticos o estadísticos que te niegan los datos observacionales porque no responden a su teoría. Siempre con la misma respuesta atacando a la adquisición de los datos porque están sesgados. He
      seleccionado dos casos particulares:

      El disparo de erupciones volcánicas por la difusión rectificada: La difusión rectificada es el efecto que produce el crecimiento de burbujas de gas dentro de un líquido saturado por efecto de la vibración (como agitar una botella de gaseosa):

      http://scitation.aip.org/content/asa/journal/jasa/33/2/10.1121/1.1908621

      Este fue el primer tema de tesis que me ofrecieron porque hay quien sostiene que el efecto de la vibración de grandes terremotos dispara erupciones volcánicas:

      http://www.pmc.ucsc.edu/~brodsky/reprints/98JB02130.pdf

      Se apoya en que hay un pico muy leve de frecuencia de las erupciones históricas en una ventana temporal de unos pocos días con respecto a grandes terremotos. Cuando eché el guante al trabajo original se apoyaba en menos de 10 casos, una muestra ridícula, y revisando los cálculos llegué a la conclusión que el efecto de incremento de presión era igual al de las mareas terrestres que se repiten cada 24 horas :p.
      Otros modelos posteriores indican una mayor sobreestimación del efecto de difusión rectificada sobre las erupciones:

      http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2005GL024753/full

      El problema inverso: El problema inverso es un severo inconveniente a muchos modelos con datos remotos, consiste en que una misma señal remota puede ser producida por infinitos tipos de objetos modelizados.

      http://inside.mines.edu/~rsnieder/snieder_trampert_00.pdf
      En este caso seguimos en campo el flamante modelo de un geofísico (de físicas) no encontrando un reflejo en el terreno de los modelos. Cuando le presentamos las observaciones la respuesta del elemento fue el tópico de la subjetividad de nuestras observaciones, tachando de poca profesionalidad cuando la guía y el mapa que habíamos llevado a campo fue el diseño del modelo para comprobarlo y encontramos otra cosa diferente.

      Estoy contigo Ecklecticus que hay mucha gente con aversión a las matemáticas. Recientemente presentando unas estimaciones de productividad, obtenido con estadísticas previas reales, un compañero (de letras) los trastocó pasando por el filtro de la “razón” para que fueran “lógicas”. Mi respuesta fue “a entonces mis datos son irracionales y yo estoy enajenado”.

      Creo que al final estas actitudes de desprecio a las matemáticas y física o a los datos se deben más a posturas personales y no a que tal o cual grupo sean los malos. Se deben a la ignorancia (del método científico, si no se comprueba con los datos la hipótesis vuelve al modelo), la excesiva identificación con el trabajo (de ahí la respuesta a quienes te contradicen con ataques ad hominem), falta de mentalidad abierta (contrastar, equivocarse y rectificar es algo fundamental en ciencia) y pocas ganas de aprender (algo letal en el científico).

      En definitiva la soberbia que es el antídoto de toda inteligencia.

      • Eclectikus 17:03 on 16/02/2016 Permalink | Reply

        Nah, te equivocas en la esencia. Me hablas de errores técnicos que son consustanciales al ser humano. En el campo de la geofísica y del medioambiente, campos plagados de geólogos y biólogos (y sus híbridos posmodernos tipo CC. Medioambientale, CC. del Mar…), el desprecio por la Física y las Matemáticas es absoluto y arraigado en una profunda ignorancia no ya de la física o la matemática, que también, sino de sus aportaciones insustituibles a sus respectivas Ciencias. Es trágico. He visto a geólogos “expertos” en posicionamiento no tener claro el concepto de elipsoide (o de proyección) a pesar de haber estudiado Cartografía (un concepto que los físicos tienen engarzado sin necesitar de una asignatura específica), o a geólogos “solventes” (ahora en el IEO) colocar un sonar de manera que los haces se generan en la dirección del movimiento (¿notas la extrema imbecilidad inherente a tal montaje?), o biólogos, que tienen una asignatura específica de Estadística Descriptiva (a físicos y matemáticos se nos da por sabida, con razón), confundir (y aplicar a sus estadísticas) la media geométrica en vez de la media aritmética y ni siquiera entender la diferencia. Claro que también he visto a físicos recién salidos de la facultad pero con más de un año en el negocio, referir una batimetría a la barandilla del barco (lo cuál implica inequívocamente de que no ha entendido nada del negociado). Ni te hablo ya de “Informáticos de Gestión” que tienen dificultades con todo lo anterior, y además son incapaces de configurar un puerto serie. En fin. sería para escribir una entrada entera, qué coño, un libro. Pero todo eso es irrelevante en el contexto de esta entrada, y en el sentido de tu comentario, lo que demuestran es la soberbia de algunos al disimular su ignorancia en campos en los que su ignorancia, posiblemente, sea perfectamente justificable porque la propia naturaleza de su formación no incide en esos aspectos. Al final todo se iguala, y si estás en un campo multidisciplinar (como es la Geofísica, y tantos otros campos ingenieriles), la gente más fundamental (que suelen ser físicos y matemáticos, nunca muy lejos de la informática) aprende muchos detalles de los geólogos, biólogos, etc… (desde granulometría, sedimentología o geotecnia hasta la importancia de la posidonia , o de los poliquetos, etc); y a la vez los especialistas en campos concretos, que suelen ignorar la base, terminan manejando aceptablemente bien conceptos físicos y matemáticos. Al menos así lo veo yo, y todo lo que he visto y leído (y discutido, porque este tipo de discusión es canónica para algunos) me lo ha corroborado casi al nivel de certeza sociológica.

        • Titus Amatius Paulus 11:12 on 17/02/2016 Permalink

          No sé si me dices que me equivoco en esencia o estás de acuerdo conmigo. En la primera parte expones casos de geólogos, biólogos (que tampoco les tengo en mucha estima porque no salen de sus ámbitos de investigación y académicos) y derivados (los ambientólogos son mis “favoritos”) que son refractarios a las matemáticas o físicas y los que han llegado muy lejos cosa que también lo hacen los lemmings. En la segunda parte hablas de la evolución profesional hacia perfiles multidisciplinares, ambición que comparto en seguir formándome, por ahí he visto un post tuyo de Coursera y también me gusta y soy asiduo.

          Ambos casos que he descrito eran geofísicos de físicas y que saben mucha matemática y física que tan aficionados son al modelo teórico no salen de él aunque les pongas las medidas delante de las narices, uno de estos es un investigador de la Universidad de California y sólo habla de su modelo. No he soportado nunca la titulitis de tener tal o cual título (en vez de PhD a muchos que conozco les llamaría HdP y a muchos Ing les llamaría “INGnorantes”) o la soberbia intelectual de tener un modelo perfecto o saber mucha matemática, estadística, física o lo que sea y hablar sólo de eso aunque sea para sacar un coche de un aparcamiento y sin saber conducir,esto me ha pasado realmente.

          Aprecio más a compañeros que resuelven problemas y quieren seguir aprendiendo a los que van con una regla para colgar el título correctamente. Tampoco creo que la multidisciplinaridad sea un fin en sí mismo para tener un zoológico de títulos, sino el que vale vale independientemente de donde venga y si no para letras 😉

        • Eclectikus 12:33 on 17/02/2016 Permalink

          Mi argumento pretendía convencerte de que fallos (melonadas, errores, negligencias) hay en todos los lados, y no sólo cuando trabajas en tu propio campo sino cuando colaboras en campos “ajenos”. Y de que en el contexto de este hilo (sobre la ignorancia inmanente al desconocimiento de matemáticas y física, y su retroalimentación con el desprecio que algunos les produce estos campos), me reafirmo en mi idea de que las “ciencias exactas” son esenciales en la formación de cualquier técnico (de hecho todas las carreras de Ciencias tienen al menos una asignatura de física y/o de matemáticas, y todas las Ciencias Sociales tienen al menos una asignatura de matemáticas), y que el desprecio de muchos hacia estas áreas básicas, hasta el punto que a menudo intentan vender su desconocimiento como un don, es un gran defecto no una virtud.

          Lo de la multidisciplinariedad creo que es inherente a una sociedad tecnológica, hay campos muy puros con poco espacio para técnicos externos a ese campo, pero en general la interconexión y la influencia en campos paralelos o incluso divergentes, hace que te encuentres muchos estudios en los que trabajan especialistas de diferentes áreas, o incluso especialistas que saltan de un área a otra con cierta alegría. Los mundanos ejemplos que he citado son de otra liga, no llamaría Ciencia a eso, todas esas cosas son aplicaciones (más o menos elementales) de ciencia más que asentada y conocida, aquí los intercambios son más de batalla, y te encuentras además con el componente mezquino de la sociología laboral (la ocultación de información, la luz de gas a los que pueden ser tus adversarios profesionales, y todas esas basuras). Y luego está la asimetría, yo estoy “autorizado” a no saber clasificar muestras de sedimento, nada de eso es relevante en física, pero si yo le tengo, por ejemplo, y citando casos reales que he vivido, que explicar a un geólogo por qué se miden los ángulos en radianes, cómo se calcula un arcotangente, o por qué no se puede hacer un plano con proyecciones de distintos elipsoides (tienes que trabajar en un elipsoide y luego proyectar), les estás explicando cosas que deberían de saber, y que no saben por ser víctimas del efecto que comento en el hilo.

          Yo soy bastante autodidacta, de siempre, y en ese sentido Internet es una inmensa bendición, a parte de por los cursos reglados tipo Coursera, por otras formas más anárquicas en las que obtienes/aprendes la información que necesitas y ni una gota más, sin dar explicaciones y a tu albedrío. Por ejemplo, tener a un tipo como Leonard Susskind enseñándote física teórica es una de las grandes maravillas del siglo XXI: The Theoretical Minimum

        • Titus Amatius Paulus 13:25 on 17/02/2016 Permalink

          No es necesario convencerme de que melonadas hay en todas partes. Mi discrepancia original no es con el hilo principal del post, era para poner de relieve la existencia de melones con ecuaciones, que tienden a sobreestimar el valor del modelo sobre la adquisición de datos, lo cual también tiene mucha matemática en la estadística de las poblaciones y en la estimación de errores. He visto muchos casos en campos como los recursos mineros, energéticos e hidrogeológicos en los que se realiza un modelo maravilloso pero cuando vas a comprobarlo no existe; los teóricos en vez de resignarse y pasar a lo siguiente se critica la profesionalidad de los que lo han comprobado.

          Yo disfruté y mucho de las asignaturas básicas de física, matemáticas, química y estadística; y he lamentado en muchas ocasiones no haber profundizado más en estas disciplinas. Por ejemplo recibí un buen mazazo al empezar a profundizar en recursos mineros en esta plataforma de la Universidad de la Columbia Británica:

          http://www.edumine.com/

          Que me ha hecho sentir vergüenza de mi mismo porque muchas cosas no se enseñen en mi facultad y son el ABC de muchos otros compañeros. No hay mayor ignorante quien no quiere aprender.

  • Eclectikus 11:07 on 13/07/2013 Permalink | Reply
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    Escépticos de pacotilla. 

    El escepticismo en España está, como tantas otras cosas, imbuido en la corrección política. Aunque hacen un buen trabajo divulgativo en algunas áreas (homeopatía, transgénicos, parapsicología…), rápido se les ve el pie del que cojean cuando se ponen a comer curas y/o atacar a los creyentes (a los católicos, se entiende, los demás caen en la Alianza de Civilizaciones), o cuando alguien pone en duda alguno de los mandamientos principales de la Iglesia del Ecologismo, y muy especialmente su más reciente mito, el Calentamiento Global Antropogénico Catastrófico, o cualquiera de sus dogmas seudocientíficos.

    Tuvimos un ejemplo con un catedrático (ya sabéis, nos encantan) que en una conferencia para “escépticos” sobre el tema (agarraros: “La peligrosa pseudociencia del negacionismo del cambio climático“) rompió todas las barreras del rigor científico (y del humor), consiguiendo convertirse en el primer candidato a los Premios Ruiz de Elvira.

    Bueno, pues ya tenemos otro ejemplo, esta vez desde un blog, Magonia, nos llega un artículo, “Google financia a los ‘negacionistas’ del cambio climático… y Facebook también“,  firmado por el periodista y presentador de la serie Escépticos de la ETB, Luis Alfonso Gámez. Terrible.

    Vayan por delante mis respetos por este periodista y por su trabajo en general que he seguido desde hace años. Pero mucho me temo que aquí se ha columpiado a base de bien, por mucho que, a decir verdad, le entienda perfectamente: posicionarse como escéptico ante el Cambio Climático es un estigma que puede ser insuperable para un personaje público, y eso hay que comprenderlo. Pero también criticarlo.

    En cuanto al tonito general:

    El artículo cae en los principales sinsentidos del catecismo Alarmista, empezando por el meme de las 400 ppm de concentración de CO2 alcanzadas recientemente, un hito totalmente irrelevante y más cercano al mínimo necesario para la vida que del valor necesario para pensar en extinciones masivas (la explosión cámbrica por ejemplo se produjo hace 540 millones de años produciéndose la mayor, más rápida y diversa aparición de nuevas especies, con una concentración de CO2 de 6000 ppm) ; y terminando por las poco escépticas falacias de apelación a la autoridad y a la mayoría, revestidas de un consenso artificial que poco pinta en el proceso científico, más el habitual hombre de paja del escéptico que discute lo que en realidad no discute (nadie niega el Calentamiento Global de la segunda mitad del siglo XX, y mucho menos el hecho de que el clima cambia).

    Además de caer en estos sinsentidos digamos, inocentes, también se mete de cabeza en el charco de las imbecilidades canallescas, desde la sincrética calificación de “negacionistas” a los escépticos del alarmismo (algo que ya ni los histéricos de Skeptical Science hacen -ahora los llaman “contrarians“- otros escépticos que tal bailan, dicho sea de paso), hasta su comparación con los que rechazan que el VIH sea el causante del SIDA. De una vergüenza tal que solo puede ser atenuada/justificada por la ignorancia.

    Así que a cualquier escéptico que se precie, y que sea ajeno a la confesión del Alarmismo Climático, le saltarían todas las alarmas sin analizar siquiera los contenidos, simplemente notando el evidente uso de argumentaciones falaces.

    En cuanto a la esencia del artículo:

    El escándalo al parecer proviene de que dos empresas (horror, el capitalismo neocon) punteras, Google y Facebook, han realizado donaciones a sociedades “negacionistas“. En concreto el artículo cita decenas de miles de dólares y especifica 50000 dólares de Google y 25000 dólares de Facebook al think tank (horror) Instituto de la Empresa Competitiva (CEI) vinculado a la petrolera (horror) Exxon-Mobil Corp (horror-horror).

    Todo esta estupidez se desmonta de un plumazo simplemente fijándose que en España, solo para 2013 y en plena recesión, se destinan 50 millones de euros para las políticas de cambio climático y 450 para el fomento de las energías renovables. De nuestro dinero, claro. Y esto es una mínima parte de los cientos de miles de millones de € de dinero público internacional, que se dedican de una manera u otra a alimentar un monstruo que, en condiciones normales, jamás debería haber salido de un puñado de laboratorios especializados.

    También habría que fijarse que en el mundo real, una vez que sales de Rivendel, todo es muy difuso y se pueden encontrar petroleras que financian a lobbies ecologistas, o invierten en energías alternativas, sin olvidar que gasísticas y nucleares, por razones evidentes, no anduvieron muy lejos de la creación del mito de la demonización del CO2. Es decir, como sucede en todos los campos, transformar la realidad en un cuento de buenos y malos, solo funciona en la Mitología y en la Religión, y un escéptico metido es esos mundos pierde credibilidad a chorros.

    Por tanto, que un par de empresas privadas, en uso de su libertad, haya dedicado un puñado de dólares para ayudar a una parte de la Ciencia del Cambio Climático que está siendo denostada víctima del ostracismo oficial, no parece una circunstancia que pueda llevar a nadie a poner el grito en el cielo. A no ser que forme parte de la nada escéptica nueva inquisición climática.

    La inquisición del Calentamiento Global

    En cuanto al vídeo:

    El vídeo, sin ser una prodigio de escepticismo y/o rigor científico, es mucho más inofensivo que el artículo. Probablemente porque es actual y ya no queda gente con la suficiente cara dura para decir las chifladuras que se decían hace unos cuantos años. A continuación los puntos claves del reportaje:

    – Una parte del programa recoge la impresión de los estudiantes de secundaria y ciudadanos de a pie sobre el tema de cada reportaje. En éste se refleja la empanada mental de unos y otros, confundiendo polución con calentamiento global, clima y tiempo, calentamiento global y atribución antrópica… Con todo, algunos chavales dan la impresión de estar mejor documentados que el propio conductor del programa, lo cual a la vista del artículo tampoco es decir mucho.

    – El Director de la agencia de Meteorología deja claro que a pesar de los miles de millones de Euros invertidos en estudiar el Clima, no se puede discriminar cuantitativamente la señal antrópica. Y es cierto, en términos de validación empírica estamos en el mismo escalón que Arrhenius. Por algunas cosas de las que dice muchos alarmistas le lanzarían a la hoguera sin pensarlo dos veces.

    – Fundido en negro y nos planta a Rajoy con sus estupideces: les ha faltado Aznar y Bush -se conoce que se les está pasando el arroz- y el neoliberalismo salvaje… aunque supongo que queda implícito dada la mínima relevancia del corte.

    – Un profesor de Física explica que el problema está en las atribuciones, exponiendo con la boca pequeña y mediante circunloquios que no se puede afirmar qué cantidad de calor se debe al ser humano, ni tampoco los efectos a décadas vista, no digamos ya siglos.

    – La explicación sobre los proxys (medidas indirectas de variables climáticas) es de Barrio Sésamo, y por descontado esquiva los múltiples problemas de resolución, precisión, homogeneidad, etc que se producen especialmente cuando se comparan con datos directos obtenidos mediante instrumentación moderna.

    Antón Uriarte expone su posición escéptica, crítica a la politización de la Ciencia y comenta ese paralelismo entre socialismo y ecologitis del que tanto hablamos algunos, y que tan inadvertido pasa para otros. Por descontado que el entrevistador resulta ser totalmente transparente a los argumentos de Uriarte.

    – No podía faltar el integrismo ecologista. Nos cuenta una monja de Greenpeace que le ha dicho su Unicornio violeta que el ser humano es capaz de sintonizar la temperatura al gusto de su hermandad, como el aire acondicionado. Sin comentarios.

    – Tampoco podía faltar el mito de la “Energía Limpia” (sol, viento, mar…), y se cita como paradigma el ruinoso caso español, con un 32% de la producción “gracias” a las energías renovables, olvidando que están sobre-subvencionadas y que nos han provocado un agujero del copón que no sabemos como vamos a pagar.

    – Se dice que el equilibrio del planeta es muy delicado. Al contrario, podríamos hablar de delicado si acaso en términos geológicos, en términos humanos las diferencias han sido mínimas entre la actualidad y esa añorada época en la que vivíamos en las cuevas, que fue hace unos segundos en escala geológica.

    – Unas gotas de catastrofismo nunca vienen mal: “…es posible que cada vez veamos más catástrofes”. Bien, eso es cierto, pero no porque haya más, sino porque las vemos en tiempo real en la TV (o en el móvil), gracias, por cierto, a tecnologías que se han desarrollado quemando carbón, y que entre otras muchas cosas, nos permiten empezar a estudiar el Clima, por ejemplo, desde el espacio y usando superordenadores (mucha gente no cae en la cuenta que estas tecnologías no se han creado alrededor de una hoguera comiendo ciervos semi-crudos con las manos).

    – Hablan sobre la subida de entre 18 y 59 cm del nivel del mar, unos valores tan arbitrarios, como indemostrables. E inofensivos por cierto, el mar sube y baja desde el principio de los tiempos, y en concreto ha estado subiendo desde hace más de 18000 años (el último episodio glacial), recién bajados de los árboles y ya en las cuevas.

    – También sale el asunto de la acidificación de los océanos, que no es más que otro tic histérico, dado que la bajada de menos de una décima en la escala de pH en los últimos 200 años, está muy lejos de significar un problema.

    – Perejil en todas las salsas, la explosión demográfica también aparece en el seudo-reportaje, no importa que vivamos en un planeta en el que toda la población mundial viviría sin problemas en el Estado de Texas, (o con los mismos problemas que en Nueva York -i.e la misma densidad demográfica) ni el rancio hedor a Malthusianismo, la bomba demográfica tiene todas las características necesarias para tomar el relevo del a todas luces fallido Apocalipsis Climático: demagógico, seudocientífico, especulativo, cercano al nazismo, etc…

    Conclusión:

    Por si el propio Luis Alfonso Gámez lee este artículo, primero me gustaría recordarle que el concepto de escepticismo según la primera acepción de la RAE es “1. m. Desconfianza o duda de la verdad o eficacia de algo“, independientemente de la corrección política, del consenso o lo que digan los “expertos”. Por supuesto que hay distintos factores que influyen en la relevancia que pueda tener el consenso, dependiendo por ejemplo del grado de evidencia empírica de la hipótesis, y en esa dirección, el hecho de que haya consenso sobre una hipótesis de la que no hay evidencia empírica es cuando menos sospechoso.

    Y cuando el escepticismo se refiere a la Ciencia, nada mejor que recordar al gran Feynman, que nos regaló esta magistral cita:

    La ciencia es la creencia en la ignorancia de los expertos.

    Por tanto, se puede concluir que la Ciencia avanza gracias al escepticismo, y a la superación de los consensos cuando son erróneos. Tras leer el penoso artículo de Gámez, se podría añadir que la Ciencia ha avanzado también porque no ha caído en manos de periodistas. Pero eso sería una maldad por mi parte.

    Científicos crédulos confían en los comités

    De propina y para compensar el mal sabor de boca, me gustaría recomendar un espléndido artículo de Matt Ridley: “Apocalipsis no. Una historia de predicciones fallidas de la fatalidad”:

    Apocalipsis Not

    Addendum #1

    Plazaeme tiene unas cuantas preguntas para Gámez: Seis preguntas fáciles y legítimas para el escéptico sedicente Luis Alfonso Gámez. Aunque tienen un componente retórico, sería interesante conocer la respuesta, o mejor dicho descubrir si es diferente de “manzanas traigo“.

    Addendum #2

    Este artículo fue publicado ayer en Desde el Exilio. Han pasado 24 horas y  el interfecto no ha movido ni un dedo, a pesar que se le ha interpelado varias veces vía Facebook. Tampoco ha respondido ninguna de las pertinentes preguntas que Plazaeme le plantea en Plaza Moyua (Addendum #1). También veo que alguien lo “ha meneado” en la red progre de meneame.net… quizá reaccione por este lado, aunque lo dudo, yo tampoco lo haría si calzara su talla de cerebro, y supiera positivamente que mi opinión sobre el asunto no se basa en la razón sino en el sesgo político.

    En todo caso su NO respuesta es de facto una respuesta, esta: “manzanas traigo“. Espero que los escépticos mínimamente serios tomen nota.

     
  • Eclectikus 20:49 on 02/06/2013 Permalink | Reply
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    Sobre Paul Dirac, “The Strangest Man”. 

    Aprovechando que acabo de publicar una crítica en goodreads, me voy a auto-plagiar para hacer hoy esta entrada dominical. Además añado por el mismo precio una fascinante conferencia del autor del libro, Graham Farmelo, hablando sobre su protagonista, Paul Dirac, y que es una buena introducción a esta biografía, y si me apuras, un espléndido sustituto para el que no quiera comerse más de 500 páginas en las que la Física es inevitable, pero quiera conocer las pinceladas fundamentales sobre la personalidad del que posiblemente sea el mayor genio de la Física Teórica del siglo XX (después y -probablemente- con permiso de Albert Einstein). Un tipejo esquivo, de conversación telegráfica, que se graduó en ingeniería y al que el desempleo le llevó primero a las matemáticas y luego a la Física Teórica fascinado por la Relatividad General y por la belleza intrínseca de las matemáticas y su deslumbrante coordinación con la Física; que no tardaría en convertirse en uno de los principales artífices de la formulación y desarrollo de la Mecánica Cuántica, y por tanto uno de los principales responsables de que el mundo sea hoy tal como lo conocemos.

    Paul Dirac

    Si alguien me preguntara cuál es el libro que mejor explica la gran aventura científica que significó el desarrollo de la Mecánica Cuántica, mi respuesta sería esta vez vez independiente del nivel de conocimientos técnicos del interlocutor:The Strangest Man. The Hidden life of Paul Dirac, Mystic of the Atom”, de Graham Farmelo.

    Y es que el lector que posea conocimientos avanzados en Física, no se verá defraudado por simplificaciones y errores de concepto; el autor, escritor y profesor de Física británico, conoce perfectamente la materia, y es capaz de reconstruir el complejo puzzle cuántico encajando de manera precisa, tanto conceptual como históricamente, todas y cada una de las piezas que conforman el edificio teórico y experimental de esta deslumbrante rama de la Física.

    Pero no es un libro de Física, no contiene ni fórmulas ni complejos desarrollos matemáticos. El lector profano encontrará por contra una apasionante biografía plagada de anécdotas, que profundiza en el taciturno carácter de este gran científico, mientras consigue además un relato perfectamente contextualizado del devenir político y social del siglo XX, y que describe de una manera didáctica y amena la que es posiblemente la mayor empresa intelectual de la Historia de la humanidad.

    Aparte del tono cursi que requiere una reseña literaria, creo que el contenido de ésta es fiel al espíritu del libro y por tanto se lo recomiendo por supuesto a cualquier persona interesada en la Física, pero también a cualquier interesado en la Filosofía, en la Epistemología e incluso a todos los interesados meramente por la Historia del siglo XX,  su sociedad, su evolución política, sus guerras, su Ciencia y en general en los vasos comunicantes de ésta última con todos los anteriores.

    Y este es el vídeo –está en inglés pero los subtítulos automáticos pueden echar un cable para seguir la conferencia. ¡Qué lo disfrutéis!

     
    • plazaeme 23:02 on 02/06/2013 Permalink | Reply

      Gracias, Elipticus. Muy buena conferencia. Pero yo no recomendaría los subtítulos automáticos esos. 😉

      • Eclectikus 23:08 on 02/06/2013 Permalink | Reply

        Son una mierda, por automáticos, pero pueden ayudar en algunos cachos.

        Y Dirac todo un personaje, inmerecidamente desconocido para la gente normal.

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