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  • Eclectikus 21:52 on 17/06/2014 Permalink | Reply
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    Julián Marías y la guerra civil: ¿Cómo pudo ocurrir? 

    Se cumple hoy un siglo del nacimiento de Julián Marías, uno de los grandes pensadores que produjo el convulso siglo XX en éste país, y para celebrarlo me he traído un texto sobre la guerra civil extraído de uno de sus clásicos, Espana Inteligible (scribd.com), un ensayo filosófico que pretende decodificar las extrañezas de nuestro país situándolas en su contexto histórico.

    Julián Marías

    En el capítulo “El segundo naufragio: 1936”  (el primer naufragio lo sitúa en 1898 cuando “El «desastre nacional», la derrota ante los Estados Unidos, la pérdida de lo que quedaba de la vieja Monarquía en los dos hemisferios, dejó en estado de estupor a las minorías más sensibles y despiertas de España, pero en medio de una extraña indiferencia del conjunto del país“), recupera un extracto de otro ensayo suyo anterior, ¿Cómo pudo ocurrir?, que introduce con estas palabras: “En los días de la Semana Santa de 1980 escribí un ensayo titulado «¿Cómo pudo ocurrir?», con un gran esfuerzo de veracidad y de análisis intelectual, para comprender cómo se había llegado a la guerra civil y cuál fue su significación; no me siento capaz de mejorar esa visión del tremendo suceso, a la cual remito al lector; pero, como es inexcusable decir sobre él una palabra en este libro, permítaseme reproducir algunos párrafos de ese ensayo, los indispensables para que ese momento de la historia de España resulte inteligible“.

    Y por supuesto que se lo permitimos, ahí va (los resaltados y los enlaces son míos):

    Julián Marías. La Guerra Civil: ¿Cómo pudo ocurrir? (Amazon.es)A mediados de julio de 1936 se desencadenó en España una guerra civil que duró hasta el 1 de abril de 1939, cuyo espíritu y consecuencias habían de prolongarse durante muchos años más. Este es el gran suceso dramático de la historia de España en el siglo XX, cuya gravitación ha sido inmensa durante cuatro decenios, que no está enteramente liquidado… Nos vamos aproximando a saber qué pasó. Pero para mí persiste una interrogante que me atormentó desde el comienzo mismo de la guerra civil, cuando empecé a padecerla, recién cumplidos los veintidós años: ¿cómo pudo ocurrir? Que algo sea cierto no quiere decir que fuese verosímil…Mi primer comentario, cuando vi que se trataba de una guerra civil y no otra cosa —golpe de Estado, pronunciamiento, insurrección, etc.—, fue este:

    ¡Señor, qué exageración! Me parecía, y me ha parecido siempre, algo desmesurado en comparación con sus motivos, con lo que se ventilaba, con los beneficios que nadie podía esperar. En otras palabras, una anormalidad social, que había de resultar una anormalidad histórica. De ahí mi hostilidad primaria contra la guerra, mi evidencia de que ella era el primer enemigo, mucho más que cualquiera de los beligerantes; y entre ellos, naturalmente, me parecía más culpable el que la había decidido y desencadenado, el que en definitivo la había querido, aunque ello no eximiese enteramente de culpas al que la había estimulado y provocado, al que tal vez, en el fondo, la había deseado…

    Nada de esto hubiese sido suficiente para romper la concordia si hubiese existido en España entusiasmo, conciencia de una empresa atractiva, capaz de arrastrar como un viento a todos los españoles y unirlos a pesar de sus diferencias y rencillas…

    En una gran porción de España se engendra un estado de ánimo que podríamos definir como horror ante la pérdida de la imagen habitual de España: ruptura de la unidad (que se siente amenazada por regionalismos, nacionalismos y separatismos, sin distinción clara); pérdida de la condición de “país católico” —aunque el catolicismo de muchos que se horrorizaban fuese vacuo o deficiente—; perturbación violenta de los usos, incluso lingüísticos,del entramado que hace la vida familiar, inteligible, cómoda.

    Frente a este horror, el mito de la “revolución”, la imposición del esquema “proletario-burgués”, la intranquilidad, la amenaza, el anuncio de “desahucio” inminente —si vale la expresión— de todas las formas de vida, estilos o clases que no encajasen en el esquema convencional…

    La guerra fue consecuencia de una ingente frivolidadEsta me parece la palabra decisiva. Los políticos españoles, apenas sin excepción, la mayor parte de las figuras representativas de la Iglesia, un número crecidísimo de los que se consideraban “intelectuales” (y desde luego de los periodistas), la mayoría de los económicamente poderosos (banqueros,empresarios, grandes propietarios), los dirigentes de sindicatos, se dedicaron a jugar con las materias más graves, sin el menor sentido de responsabilidad, sin imaginar las consecuencias de lo que hacían u omitían…

    Y todo esto ocurría en un momento de increíble esplendor intelectual, en el cual se habían dado cita en España unas cuantas de las cabezas más claras, perspicaces y responsables de toda nuestra historia. Lo cual hace más grave el hecho escandaloso de que no fueran escuchadas, de que fueran deliberada, cínicamente desatendidas por los que tenían dotes intelectuales, y por tanto deberes en ese capítulo…

    Pero ¿puede decirse que estos políticos, estos partidos, estos votantes querían la guerra civil? Creo que no, que casi nadie español la quiso. Entonces ¿cómo fue posible? Lo grave es que muchos españoles quisieron lo que resultó ser una guerra civil. Quisieron: a) Dividir al país en dos bandos, b) Identificar al “otro” con el mal. c) No tenerlo en cuenta, ni siquiera como peligro real, como adversario eficaz, d) Eliminarlo, quitarlo de en medio (políticamente, físicamente si era necesario).

    Se dirá que esto era una locura. Efectivamente, lo era (y no faltaron los que se dieron cuenta entonces, y a pesar de mi mucha juventud, puedo contarme en su número). La locura puede tener causas orgánicas, puede ser efecto de una lesión; o bien psíquicas; pero también puede tener un origen biográfico, sin anormalidad fisiológica ni psíquica. Si trasladamos esto a la vida colectiva, encontramos la posibilidad de la locura colectiva o social, de la locura histórica.

    El proceso que se lleva a cabo entre los años 31 y 36 consiste en la escisión del cuerpo social mediante una tracción continuada, ejercida desde sus dos extremos… ¿Cómo se ejerció esa tracción? Mediante una forma de sofisma que consiste en la reiteración de algo que se da por supuesto… La única defensa de la sociedad ante este tipo de manipulaciones es responder con el viejo principio de la lógica escolástica: nego suppositum, niego el supuesto. Si se entra en la discusión, dejándose el supuesto a la espalda, dándolo por válido sin examen, se está perdido… Tengo la sospecha —la tuve desde entonces— de que los intelectuales responsables se desalentaron demasiado pronto. ¿Demasiado pronto —se dirá—, con todo lo que resistieron? Sí, porque siempre es demasiado pronto para ceder y abandonar el campo a los que no tienen razón…

    Larga serie de errores, el último y mayor de los cuales fue… la guerra. La verdad es que nadie contaba con ella. Los que la promovieron más directamente creían que se iba a reducir a un golpe de Estado, a una operación militar sencillísima, estimulada y apoyada por un núcleo político que serviría de puente entre el ejército victorioso y el país. Los que llevaban muchos meses de provocación y hostigamiento, los que habían incitado a los militares y a los partidos de derecha a sublevarse, tenían la esperanza de que ello fuese la gran ocasión esperada para acabar con la “democracia formal”, los escrúpulos jurídicos, la “república burguesa”, y lanzarse a la deseada revolución social (lo malo es que dentro de ese propósito latían dos distintas, que habían de desgarrarse mutuamente poco después).

    Todos sabemos que las cosas no sucedieron así. La sublevación fracasó; el intento de sofocarla, también. La prolongación de los dos fracasos, sin rectificación ni arrepentimiento, fue la guerra civil…

    Lejos de ser la guerra inevitable, su origen efectivo no fue la situación objetiva de España, sino su interpretación…Una vez estallada, una vez iniciada, desde fines de julio de 1936, España estuvo en estado de guerra… La guerra es un “estado”, algo en que se está. Se vive dentro de la guerra, en su ámbito… La guerra civil española estuvo animada por un violento, apasionado patriotismo, en ambos lados… Innumerables españoles sintieron que había que combatir para salvar a España; incluso los que pensaban que en todo caso caminaba hacia su perdición, creían que uno de los términos del dilema era preferible, que el otro era más destructor, o más injusto, o más irremediable o irreversible… No debe ocultarse la evidencia de que los españoles extrajeron de su fondo último una impresionante suma de energía, resistencia y entusiasmo…

    La historia del mes de marzo de 1939, nunca bien contada, de la cual soy quizá el último viviente que tenga conocimiento directo desde Madrid, es la clave de lo que la guerra fue en última instancia… Tal vez algún día intente presentar mis recuerdos y mis documentos de esas pocas semanas decisivas, que se pueden simbolizar en el nombre admirable de Julián Besteiro

    En la zona republicana, además del cansancio había una infinita desilusión… Los vencidos se sabían vencidos, y lo aceptaban en su mayoría con entereza, dignidad y resignación; muchos pensaban —o sentían confusamente— que habían merecido la derrota, aunque esto no significara que los otros hubiesen merecido la victoria. Los justamente vencidos; los injustamente vencedores. Esta fórmula, que enuncié muchos años después, que resume en seis palabras mi opinión final sobre la guerra civil, podría traducir, pienso, el sentimiento de los que habían sido beligerantes republicanos.

    Y añade tras este extracto de ¿Cómo pudo ocurrir? una palabras de esperanza que creo que no puedo dejar de incluir en la entrada:

    Estos fragmentos de mi ensayo condensan hasta el máximo mi manera de entender el segundo, y espero que último, naufragio de España en nuestro tiempo. Pero naufragio no significa definitivo hundimiento. Fluctuat nec mergitur, dice bajo una nave el escudo de la villa de París.

    En unos momentos en los que muchos ven no pocos factores similares entre aquellos y estos tiempos, en los que cuarenta años de propaganda inversa al franquismo nos han intentado convencer (con éxito incluso en ámbitos académicos) de que hubo un bando bueno (la izquierda) y uno malo (la derecha), con la correspondiente colección de clichés infumables hoy; da gusto leer opiniones de personas como Marías, que conseguía abstraerse de toda mochila ideológica, y hacer una descripción casi quirúrgica de la mayor herida de la España reciente… Claro que en los últimos treinta años han pasado muchas cosas, y muchas de ellas malas y enfocadas más a la apertura de esa herida que a su cauterización… Y en esas estamos hoy, en algunos sentidos mucho peor que cuando el filósofo vallisoletano destiló esas líneas durante la Semana Santa de 1980.

     
    • plazaeme 22:56 on 17/06/2014 Permalink | Reply

      Muy bien traído.

      Lo de los cuentos de buenos y malos me parece de cajón. Pero no suficiente. No siempre llegan a tanto. Normalmente, no.

      Claro que estamos mucho peor que en 1980. Y ganado a pulso. Igual solo somos una pandilla de fanáticos que se toman demasiado en serio. Y si ese es el caso, la desaparición es la mejor solución. Si encima es voluntaria y lograda con empeño, difícil protestar.

      • Eclectikus 23:05 on 17/06/2014 Permalink | Reply

        Lo que no deja de ser curioso es los nexos comunes entre generaciones, porque bien pensado… ¿qué demonios tienen que ver los jóvenes de hoy con los jóvenes de los años treinta…? ¿Será que hay algún tipo de gen que predestina nuestra historia y que nos diferencia a los españoles entre sí, y a los españoles con otros países? El caso es que da gusto leer a gente como Marías que son capaces de hacer un análisis estrictamente neutral de un asunto tan controvertido… Se nota que fue orteguiano (discípulo suyo de hecho).

  • Eclectikus 11:11 on 24/12/2012 Permalink | Reply
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    Feliz Navidad. La Navidad según Chesterton. 

    Lo primero en un día como hoy es felicitar a todos la Navidad, y desear que por una horas, 48, todos nos olvidemos de los problemas y disfrutemos en lo posible de una espléndida Nochebuena y de una aún mejor Navidad.

    Feliz Navidad 2012 NMSP

    Os dejo unas reflexiones de una de las mentes que mejor reflexiona, G. K. Chesterton. En concreto se trata de un texto extraído de La mujer y la familia. Ed. Styria (Argumentos). Como suele ocurrir con los grandes, la vigencia de sus escritos es perenne y siempre es posible sacar conclusiones de las enseñanzas que contienen, independientemente de tu filosofía de vida, visión política y concepción religiosa.

    Navidad

    La Navidad, que en el siglo XVII tuvo que ser rescatada de la tristeza, tiene que ser rescatada en el siglo XX de la frivolidad. La Navidad, como tantas otras creaciones cristianas y católicas, es una boda. Es la boda del más indómito espíritu de gozo humano con el más elevado espíritu de humildad y sentido místico. Y el paralelo de una boda es bien válido en más de una manera; porque este nuevo peligro que amenaza la Navidad es el mismo que hace tiempo ha vulgarizado y viciado las bodas. Es lógico que haya pompa y gozo popular en una boda; de ninguna manera estoy de acuerdo con los que querrían que fuera algo privado y personal, como la declaración de amor o el compromiso de matrimonio. Si una persona no está orgullosa de casarse, ¿de qué podrá enorgullecerse?, ¿y por qué se empeña entonces en casarse? Pero en casos normales todo este jolgorio que se organiza está subordinado al matrimonio porque existe “en honor” del matrimonio. Fueron a ese lugar a casarse, no a alegrarse; y se alegran porque se han casado. Sin embargo, en tantas bodas de famosos se pierden de vista por completo este serio objetivo y no queda nada más que la frivolidad. Porque la frivolidad es el intento de alegrarse sin nada sobre lo que alegrarse. El resultado es que al final hasta la frivolidad como frivolidad empieza a desvanecerse. Quienes empezaron a juntarse sólo por diversión acaban haciéndolo sólo porque está de moda; y no queda ni siquiera la más débil sugestión de regocijo, sino tan sólo de ruido y alboroto.

    De manera parecida, la gente está perdiendo la capacidad de disfrutar la Navidad porque la ha identificado con el regocijo. Una vez que han perdido de vista la antigua sugestión de que es por alguna cosa que ocurre, caen naturalmente en pausas en las que se preguntan con asombro si es que ocurre algo de verdad. Que se nos diga que nos alegremos el día de Navidad es razonable e inteligente, pero sólo si se entiende lo que el mismo nombre de la fiesta significa. Que se nos diga que nos alegremos el 25 de diciembre es como si alguien nos dice que nos alegremos a las once y cuarto de un jueves por la mañana. Uno no puede ser frívolo así, de repente, a no ser que crea que existe una razón seria para ser frívolo. Un hombre podría organizar una fiesta si hubiera heredado una fortuna; incluso podría hacer bromas sobre la fortuna. Pero no haría nada de eso si la fortuna fuera una broma. No sería tan bullicioso, le hubiera dejado puñados de billetes bancarios falsos o un talonario de cheques sin fondos. Por divertida que fuera la acción del testador, no sería durante mucho tiempo ocasión de festividades sociales y celebraciones de todo tipo. No se puede empezar ni siquiera una francachela por una herencia que es sólo ficticia. No se puede empezar una francachela para celebrar un milagro del que se sabe que no es más que un engaño de milagro. Al desechar el aspecto divino de la Navidad y exigir sólo el humano, se está pidiendo demasiado a la naturaleza humana. Se está pidiendo a los ciudadanos que iluminen la ciudad por una victoria que no ha tenido lugar.

    Hoy nuestra tarea consiste en rescatar la festividad de la frivolidad. Es la única manera de que vuelva a ser festiva. Los niños todavía entienden la fiesta de Navidad: algunas veces festejan con exceso en lo que se refiere a comer una tarta o un pavo, pero no hay nunca nada frívolo en su actitud hacia la tarta o el pavo. Y tampoco hay la más mínima frivolidad en su actitud con respecto al árbol de Navidad o a los Reyes Magos. Poseen el sentido serio y hasta solemne de la gran verdad: que la Navidad es un momento del año en el que pasan cosas de verdad, cosas que no pasan siempre. Pero aun en los niños esa sensatez se encuentra de alguna manera en guerra con la sociedad. La vívida magia de esa noche y de ese día está siendo asesinada por la vulgar veleidad de los otros trescientos sesenta y cuatro días.

    Gilbert Keith Chesterton

    Este texto se puede leer en un buen número de sitios en Internet. En este caso yo lo he sacado del blog Siguiendo a Chesterton (–>).

    ImagenSnow-covered winter landscape in Bavaria, Germany (© Fischer/Photolibrary) (–>)

     
    • viejecita 20:36 on 25/12/2012 Permalink | Reply

      ¡Feliz Navidad !
      ¡Cáspita ! ¡ Me parece que voy a tener que leer a Chesterton !

      • Eclectikus 20:55 on 25/12/2012 Permalink | Reply

        ¡Feliz Navidad Viejecita!

        Todo el Padre Brown es bien entretenido, muy recomendable.

      • Alf On 16:24 on 27/12/2012 Permalink | Reply

        feliz navidad
        lo de recuperar el sentido místico no se yo…muy agnosticos están los tiempos

        • Eclectikus 21:10 on 27/12/2012 Permalink

          Bonita foto de familia Alf 😀

        • Sefuela 03:01 on 30/12/2012 Permalink

          Alf. Yo creía que tu foto por Navidad era esta.

    • monet 20:46 on 27/12/2012 Permalink | Reply

      ¿Llego tarde para felicitar la navidad?, ¿le felicito por las fiestas entonces?

      Le leo, a veces, momento bonito este, en el que se dan a conocer los lectores, ehhh. Será la navidad.

      • Eclectikus 21:12 on 27/12/2012 Permalink | Reply

        Gracias monet.

        (pero procura usar direcciones de correo reales o puede que no pases el filtro)

        Salu2

        • monet 23:22 on 29/12/2012 Permalink

          Mi correo es real, habrá habido algún problema. Un saludo

    • monet 23:23 on 29/12/2012 Permalink | Reply

      Mi correo es real, habrá habido algún problema. Un saludo

  • Eclectikus 00:19 on 15/09/2012 Permalink | Reply
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    El optimismo de Popper. 

    El otro día pasé por la biblioteca municipal de mi barrio buscando documentación sobre un artículo que estoy escribiendo sobre Ciencia. Me pasé por la sección de Filosofía, como suelo hacer, y me tropecé con un librito de Popper que me está resultando muy interesante.

    (Hay otra edición más barata -y que por tanto me deja menor comisión-, que se puede obtener a partir de este enlace: Búsqueda sin término: Una autobiografia intelectual)

    No me lo he leído todavía, pero le he dado una buena vuelta en zigzag y creo que es una buena manera de adentrarse en la filosofía de Popper, de comprender como se fue moldeando su pensamiento a lo largo del convulso pero a la vez intelectualmente fructífero siglo XX: su infancia y la Primera Guerra Mundial, su fugaz paso por el socialismo y el comunismo en la posguerra vienesa -del que salio naturalmente horrorizado-, sus aportaciones al Círculo de Viena, su exilio en Nueva Zelanda durante la Segunda Guerra Mundial,  su estancia en la London School of Economics, sus debates (y controversias) con Einstein, Bohr,  Schrödinger, Bertrand Russell, Hayek, y otros grandes intelectuales del siglo XX.

    Una de las constantes de Popper, más allá de sus aportaciones a la Epistemología y a la Filosofía de la Ciencia, es su lucha intelectual contra todo tipo de totalitarismo, venga de donde venga, y vista el disfraz que vista. Y en este sentido, son muy remarcables los dos añadidos que el mismo Popper hace en 1986 y en 1992, tres años antes y tres años después de la caída del telón de acero. Resulta que, como sucede a menudo con los textos de los grandes pensadores, el mensaje que rezuma de estas breves acotaciones está hoy en plena vigencia, y que evitando el contexto histórico, podrían perfectamente haber sido escritas la semana pasada.

    Por ello me ha parecido oportuno repetir a Popper en la serie de Textos para Pensar, así que me he cogido el libro, he escaneado los post scríptum, los he pasado por un software OCR online, y voilà. ¡Qué lo disfruten!

    Apostillas extraídas de Búsqueda sin término. Una autobiografía intelectual de Karl R. Popper.

    Post Scríptum

    Cuando los editores me pidieron que escribiese un breve post scríptum para esta obra, se me planteó la cuestión de si continuaba pensando igual que cuando la escribí en 1969, y si, tal como dije entonces, seguía sintiéndome el filósofo más feliz que jamás hubiese conocido.

    Esta cuestión hace alusión a mi optimismo, a mi creencia en que estamos viviendo en un mundo maravilloso. Y esta creencia se ha fortalecido aún más desde entonces. Sé muy bien que hay mucha imperfección en nuestra sociedad occidental, pero sigo estando seguro de que es la mejor posible. Y una buena parte de su imperfección es achacable a la religión que la gobierna. Me refiero con esto a la creencia religiosa dominante de que el mundo social en que vivimos es una especie de infierno. Esta religión ha sido difundida por los intelectuales, especialnente los situados en el sector de la enseñanza y en el de los medios de comunicación. Hay una especie de competición entre el pesimismo y la fatalidad: cuanto más radical sea la condena de nuestra sociedad occidental, mayor parece ser la probabilidad de ser escuchado (y quizá la de desempeñar un papel importante en ella).

    Paralelamente a esta difusión de la idea, según la cual nuestras democracias liberales occidentales están condenadas, ha corrido la especie, compartida por muchos intelectuales, de que el marxismo es una ciencia, y que gracias al poder de la ciencia podemos «saber» que el credo marxista saldrá finalmente victorioso. La inevitabilidad de la victoria del comunismo implica que Occidente simplemente tendrá que rendirse en lugar de intentar —en vano, por supuesto- oponer su fuerza militar a la inexorable difusión del comunismo. En este caso, sería Occidente el único responsable de una eventual guerra atómica. De este modo, Occidente aparece como un terrible monstruo que amenaza al mundo en un insensato intento de impedir el advenimiento en la tierra del paraíso comunista.

    Los intelectuales son perfectamente progresistas; pero el progreso no es fácil de alcanzar, y el mero progresismo es peligroso porque puede conducir con facilidad a decisiones equivocadas. Al considerar el marxismo como programa progresista y comprobar que ha sido refutado, tanto en la teoría como en la práctica, los intelectuales se han radicalizado aún más, pues han descubierto que pueden seguir profesando su credo marxista si culpan de la falta de logros del marxismo a la resistencia que le han opuesto los estados «capitalistas» (es decir, no-marxistas). Por ejemplo, son muchos los que piensan que esta resistencia es lo que ha obligado a la Unión Soviética a gastar en armamento una parte tan sustancial de sus recursos.

    El sueño de una utopía marxista y del radicalismo utópico, y el odio a un Occidente no-marxista, han conducido a cosas tales como el apoyo a la violencia y a la afirmación de que la libertad, que en Occidente está ligada actualmente al industrialismo, es una forma encubierta de totalitarismo y, por lo tanto, peor que cualquier forma explícita del mismo.

    Ésta es la versión actual de una doctrina política característica de los comunistas occidentales con la que ya me encontré en 1919: la política de «cuanto peor, mejor» (para el comunismo).

    Creo que sólo hay una cosa que podemos aprender de los rusos: ellos dicen al pueblo que viven en la mejor sociedad que nunca haya existido.

    Todo el que esté en condiciones de comparar seriamente la vida en las democracias liberales occidentales con la existente en otras sociedades se verá obligado a reconocer que en Europa, en Norteamérica, en Australia y en Nueva Zelanda tenemos las mejores y más justas sociedades que desde siempre han existido en la historia de la humanidad. No sólo porque hay en ellas muy pocas personas que carezcan de alimentos o de hogar, sino porque ofrecen a los jóvenes infinitamente más oportunidades de elegir su propio futuro. Hay numerosas posibilidades para aquellos que desean aprender y para los que quieran disfrutar de su vida de diferentes formas. Pero quizá lo más importante sea el hecho de que estamos dispuestos a escuchar críticas justificadas y que nos agrada recibir propuestas razonables sobre cómo mejorar nuestra sociedad. Porque ésta no sólo se halla abierta a la reforma, sino que está deseosa de reformarse.

    A pesar de lo dicho, la propaganda del mito de que vivimos en un mundo odioso ha tenido éxito.

    ¡Abran los ojos y contemplen cuan bello es el mundo y qué afortunados somos los que vivimos en él!

    Mayo de 1986

    Post Scríptum al marxismo, 1992

    Mi editor me ha pedido que escriba un segundo epílogo para la nueva edición, puesto que el primero ha cumplido ya seis años. Me parece que quizá estoy viviendo demasiado tiempo.

    Ciertamente: mis familiares más próximos han muerto, lo mismo que mis amigos más íntimos e incluso algunos de mis mejores discípulos. Sin embargo no tengo motivos para quejarme. Me siento gratificado y feliz por seguir vivo y por poder continuar con mi trabajo, aunque sólo sea por eso. Mi trabajo es ahora lo más importante.

    Pero no debo hablar de mí mismo: cosas de la mayor importancia han ocurrido durante estos últimos años. La Unión Soviética entró en crisis y ha dejado de existir, sin que esto haya acarreado hasta ahora una gran catástrofe. Junto a los acontecimientos que desencadenaron la Primera Guerra Mundial, que casi destruye la civilización europea, ésta ha sido la secuencia de sucesos más importante en mi vida.

    El comunismo soviético se ha extinguido, y con él la mayor amenaza nuclear para la humanidad. Regocijémonos. Y esperemos que no retome esa amenaza en una nueva forma: hay muchas posibilidades. Desarmémonos y abandonemos la polarización de la izquierda y derecha, parte del legado del marxismo, consecuencia a su vez de la amenaza nuclear.

    Intentemos vivir en paz, y disfrutemos de nuestras responsabilidades.

    Kenley, febrero de 1992

     
    • plazaeme 07:25 on 15/09/2012 Permalink | Reply

      Para mi el problema es que veo tantos motivos para el optimismo de Popper, en 1992, como para el más deprimente pesimismo en 2012. Porque en 1992 todavía cabía la esperanza del triunfo de la tesis de Popper. Parecía tan lógico, tan de sentido común, que inevitablemente tendías a pensar que esa visión iría haciendo retroceder el oscurantismo fanatizante. Pero la cruda realidad parece indicar que está ocurriendo justo al revés.

      • Eclectikus 07:55 on 15/09/2012 Permalink | Reply

        Yo creo que el optimismo es un estado de ánimo puntual, y el pesimismo del que hablas y que yo comparto es también puntual. Pero las razones que apunta Popper se mantienen hoy, y pueden ser un antídoto para no profundizar mucho en la depresión social.

        Hace mucho que se vende la Filosofía y el pensamiento de Popper como algo superado, yo creo que no, y creo que se pueden extraer no pocos mensajes sobre como son y como deberían ser las cosas, y no solo en lo tocante al método científico.

  • Eclectikus 21:19 on 22/08/2012 Permalink | Reply
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    Tolerancia y responsabilidad intelectual por Karl Popper. 

    El otro día tropecé con una conferencia de Karl Popper que me ha parecido interesante reproducir aquí por varias causas. La primera de ellas porque me parece magistral por su balance de simplicidad y profundidad en los temas que toca, siendo además estos bastante transversales.

    Segundo, porque toca varios temas de Filosofía de la Ciencia, que me parecen fundamentales en estos tiempos en que algunos están empeñados en volver a la Edad Media, a fuerza de argumentos falaces, mala Ciencia e Inquisición para con el discrepante. Si, me refiero específicamente al Cambio Climático (Antropogénico-Alarmista) y al ecologismo de salón. De hecho la foto de Popper que encabeza el artículo, la he robado de un interesante (aunque tibio) artículo: Karl Popper and Antartic Ice (The Climate Debate and Its Problems By Peter Borah, Class of 2012. The Core, College Magazine of the University of Chicago).

    Y tercero porque una buena amiga ha abierto un grupo en Facebook (Conociendo a Popper) para hablar sobre estos temas, y creo que esta conferencia puede ser un buen punto de partida para situar el pensamiento de este gran filósofo del siglo XX, uno de los intelectuales clave del pensamiento liberal que tanto nos atrae a muchos exiliados de la izquierda (y supongo que de la derecha) dogmática y cerril.

    El artículo se puede encontrar fácilmente en la red, en concreto yo lo he sacado de aquí (creo que es mejor la traducción), aunque he usado la división por capítulos que viene en esta otra versión. He copiado y editado el texto, dándole formato para facilitar su lectura -incluyendo algún que otro énfasis que quería resaltar, añadiendo los enlaces que he considerado más oportunos, e incluyendo alguna que otra foto para que no asuste tanto la extensión del artículo, aunque ciertamente creo que se lee prácticamente solo.

    ¡Qué lo disfrutéis!

     

    La ponencia Tolerancia y Responsabilidad Intelectual fue pronunciada el 26 de mayo de 1981 en la Universidad de Tubinga y repetida el 16 de marzo de 1982 en el Ciclo de Conversaciones sobre la Tolerancia en la Universidad de Viena. El texto presente responde al pronunciado en esta última Universidad

    Tolerancia y responsabilidad intelectual

    (Robado de Jenófanes y de Voltaire)

    Karl Popper

    Mi conferencia de Tubinga, que hoy debo repetir aquí, se dedicó al tema Tolerancia y responsabilidad intelectual. Estuvo dedicada a recordar a Leopold Lucas, a un sabio, a un historiador, a un hombre que en su tolerancia y humanidad fue víctima de la intolerancia y la inhumanidad.

    En diciembre de 1942, a los setenta años, Leopold Lucas fue llevado con su mujer al campo de concentración de Theresienstadt, donde ejerció como padre espiritual: una inmensa y difícil tarea. Allí murió al cabo de diez meses. Su mujer, Dora Lucas, aún permaneció en Theresienstadt trece meses más tras la muerte de su marido, y pudo trabajar como enfermera. En octubre de 1944 fue deportada a Polonia junto con otros 18,000 presos. Allí fueron asesinados.

    Fue un terrible destino. Y fue el destino de innumerables personas; de personalidades; de personas que quisieron a otras personas, que intentaron ayudar a otras personas; que fueron queridas por otras personas y a las cuales intentaron ayudar otras personas. Eran familias que quedaron destrozadas, destruidas, aniquiladas.

    No es mi intención hablar aquí sobre estos espantosos sucesos. Lo que siempre se puede decir -o, incluso sólo pensar- sobre ellos, acontece como un intento de paliar estos terribles hechos.

    I: Los Vicios Humanos

    Pero el horror continúa. Los refugiados de Vietnam, las víctimas de Pol Pol en Camboya, las víctimas de la revolución en Irán, los refugiados de Afganistán: personas, niños, mujeres y hombres vuelven siempre a ser víctimas de fanáticos ebrios de poder.

    ¿Qué podemos hacer para impedir estos indescriptibles sucesos? ¿Podemos nosotros, en general hacer algo? Mi respuesta a estas preguntas es: Sí, creo que nosotros podemos hacer mucho. Cuando digo “nosotros” pienso en los intelectuales; por tanto, en personas que se interesan por las ideas; por tanto, especialmente, en aquellos que leen y que quizá también escriben.

    ¿Por qué pienso que nosotros los intelectuales podemos ayudar? Sencillamente por esto: porque nosotros, los intelectuales, desde hace milenios hemos ocasionado los más horribles daños. La matanza en nombre de una idea, de un precepto, de una teoría: ésta es nuestra obra, nuestro descubrimiento, el descubrimiento de los intelectuales. Si dejáramos de incitar a las personas unas contra otras -a menudo con las mejores intenciones-, sólo con eso se ganaría mucho. Nadie puede decir que ello nos sea imposible.

    El más importante de los Diez Mandamientos dice: ¡No matarás! Encierra casi toda la ética. La ética -tal como la formula, por ejemplo, Schopenhauer– es sólo una ampliación de este importantísimo mandamiento. La ética de Schopenhauer es sencilla, directa, clara. Dice:

    No perjudiques a nadie, sino que ayuda a todos lo mejor que puedas.

    Pero, ¿qué sucedió cuando Moisés bajó por primera vez desde el monte Sinaí con las Tablas de la Ley? Encontró una herejía mortal, la herejía del becerro de oro. Entonces olvidó el mandamiento ¡No matarás! y gritó (cito la traducción de Lutero, algo abreviada):

    Conmigo el que al Señor pertenece…, y cayeron en el día tres mil hombres del pueblo.

    Esto fue, quizá, el principio. Pero es seguro que continuó, y especialmente después de que el Cristianismo se convirtiera en religión del Estado. Es una terrible historia de persecuciones religiosas, persecuciones en defensa de la ortodoxia. Más tarde -sobre todo en los siglos XVII y XVIII- vinieron, para colmo, otros fundamentos ideológicos a justificar la persecución, la crueldad y el terror: nacionalidad, raza, ortodoxias políticas, otras religiones.

    En la idea de ortodoxia y en la de herejía están ocultos los vicios más mezquinos; aquellos vicios a los que los intelectuales son especialmente propensos: arrogancia, ergotismo, pedantería, presunción intelectual. Estos son vicios mezquinos, no grandes vicios como la crueldad.

    II. ¿Qué es la Tolerancia?

    El título de mi conferencia, Tolerancia y responsabilidad intelectual, alude a un argumento de Voltaire, padre de la Ilustración; un argumento para la tolerancia.

    Voltaire pregunta: ¿Qué es la tolerancia? Y responde: Tolerancia es la consecuencia necesaria de la comprensión de que somos personas falibles: equivocarse es humano, y todos nosotros cometemos continuos errores. Por tanto, dejémosnos perdonar unos a otros nuestras necedades. Esta es la ley fundamental del derecho natural.

    Voltaire apela aquí a nuestra honradez intelectual: debemos reconocer nuestros errores, nuestra falibilidad, nuestra ignorancia. Voltaire sabe bien que hay fanáticos completamente convencidos. Pero, ¿es su convicción real y totalmente honrada? ¿Se han demostrado a sí mismos sus convicciones y sus razones? ¿Y no es la introspección crítica una parte de toda honradez intelectual? ¿No es a menudo el fanatismo un intento de encubrir nuestras propias e inconfesadas incredulidades, las cuales hemos reprimido y de las que, por eso, sólo nos damos cuenta a medias?

    La apelación de Voltaire a nuestra modestia intelectual, y sobre todo a su apelación a nuestra honradez intelectual, causó en su tiempo una gran impresión a los intelectuales. Yo quisiera reiterar aquí su llamada.

    Voltaire basa su tolerancia en que debemos perdonarnos unos a otros nuestras tonterías. Pero una tontería muy frecuente, la de la intolerancia, Voltaire la encuentra, con razón, difícil de tolerar. En efecto, aquí tiene la tolerancia su límite. Si admitimos la pretensión nomológica de la intolerancia a ser tolerada, entonces destruimos la tolerancia y el Estado de Derecho. Este fue el sino de la República de Weimar.

    Pero hay, además de la intolerancia, otras necesidades que no debemos tolerar; sobre todo esa necedad que induce a los intelectuales a ir con la última moda. Una necedad que a muchos ha inducido a escribir en un oscuro y pretencioso estilo; en aquel enigmático estilo que Goethe en Hexeneinmaleins y otros lugares del Fausto critica tan demoledoramente. Este estilo, el estilo de grandes, oscuras pretenciosas e incomprensibles palabras, ese modo de escribir no debería admirarse más, incluso nunca más debería ser tolerado por los intelectuales. Es intelectualmente irresponsable. Destruye el sano entendimiento humano, la razón. Hace posible esa postura que se ha designado como relativismo. Esta postura conduce a la tesis de que todas las tesis intelectuales son más o menos justificables. Todo está permitido. Por eso la tesis del relativismo frecuentemente conduce a la anarquía, a la ausencia de legalidad, y, así, al dominio de la fuerza.

    Mi tema, tolerancia y responsabilidad intelectual, me ha conducido, por tanto, a la cuestión del relativismo.

    Desearía contraponer aquí al relativismo una postura que casi siempre se confunde con él, pero que es radicalmente distinta de éste. He denominado a menudo a esta posición como pluralismo; pero ello precisamente ha conducido a esos malentendidos. Por eso quiero caracterizarlo aquí como un pluralismo crítico.

    Mientras que el relativismo, que procede de la tolerancia laxa, conduce al dominio de la fuerza, el pluralismo crítico puede contribuir a la domesticación de la misma. La idea de verdad es de una significación decisiva para la contraposición entre el relativismo y el pluralismo crítico.

    El relativismo es la postura según la cual se puede aseverar todo, o casi todo, y por tanto nada. Todo es verdad, o nada. La verdad es algo sin significado. El pluralismo crítico es la postura según la cual, en interés de la búsqueda de la verdad, toda teoría -cuantas más teorías mejor- debe admitirse en competencia con otras teorías. Esta competencia consiste en la discusión racional de la teoría y su eliminación crítica. La discusión es racional, y esto significa que se trata de la verdad de las teorías competidoras: la teoría que, en la discusión crítica, parezca acercarse más a la verdad es la mejor; y la mejor teoría elimina a las teorías peores. Se trata, pues, de la verdad.

    III. Jenófanes y la Laboriosa Búsqueda de la Verdad

    La idea de verdad objetiva y la idea de la búsqueda de la verdad son aquí de una importancia decisiva.

    (Clic para visitar artículo en Biografías y Vidas)

    El primer hombre que desarrolló una teoría de la verdad, el que enlazó la idea de verdad objetiva con la idea de nuestra esencial falibilidad humana, fue el presocrático Jenófanes. Probablemente nació el 571 a C. en Jonia, Asia Menor. Fue el primer griego que escribió crítica literaria, el primer ético, el primer crítico del conocimiento y el primer monoteísta especulativo.

    Jenófanes fue el fundador de una tradición, de una corriente de pensamiento a la que pertenecen, entre otros, Sócrates, Montaigne, Erasmo, Voltaire y Lessing.

    Esta tradición se designó a menudo como escuela escéptica. Pero tal designación puede conducir fácilmente a malentendidos. El diccionario alemán de uso explica escepticismo como duda, incredulidad, y escéptico como persona descreída; éste es evidentemente el significado alemán de la palabra, y sobre todo el significado moderno. Pero el verbo griego, del cual deriva el grupo etimológico alemán (lo escéptico, el escéptico, escepticismo), no significa originariamente dudar, sino examinar, comprobar, reflexionar, inspeccionar, buscar, investigar.

    Entre los escépticos, en el sentido originario de la palabra, seguro que se han dado también muchas personas dubitativas y quizá también descreídas, pero la fatal equiparación de las palabras escepticismo y duda fue probablemente una jugarreta de la escuela estoica, que quiso caricaturizar a sus competidores. En todo caso, los escépticos Jenófanes, Sócrates, Erasmo, Montaigne, Locke, Voltaire y Lessing, todos ellos fueron teístas o deístas. Lo que tienen en común todos los miembros de esta tradición escéptica -incluidos Nicolás de Cusa-, y lo que tengo también yo en común con esa tradición, es que nosotros subrayamos nuestra ignorancia humana. De ahí extraemos importantes consecuencias éticas: tolerancia, pero ninguna concesión a la intolerancia, a la violencia y a la crueldad.

    Jenófanes era rapsoda de profesión. Discípulo de Homero y Hesiodo, criticó a ambos. Su crítica era ética y pedagógica. Se manifestó en contra de que los dioses robaran, mintieran, cometieran adulterio, como Homero y Hesiodo contaban. Ello le llevó a someter a crítica la mitología homérica. El resultado más importante de la crítica fue el descubrimiento de lo que hoy designamos como antropomorfismo: el descubrimiento de que las historias griegas de los dioses no deben tomarse en serio, porque representan a los dioses como humanos.

    Quizá podría citar aquí algunos de los argumentos en verso de Jenófanes, en mi casi literal traducción:

    Chatos, negros: así ven los etíopes a sus dioses.

    De ojos azules y rubios: así ven a sus dioses los tracios.

    Pero si los bueyes y caballos y leones tuvieran manos,

    manos como las personas, para dibujar, para pintar, para crear una obra de arte,

    entonces los caballos pintarían a los dioses semejantes a los caballos, los bueyes

    semejantes a bueyes, y a partir de sus figuras crearían

    las formas de los cuerpos divinos según su propia imagen: cada uno según la suya

    Así expone Jenófanes su problema: ¿Cómo debemos imaginar a los dioses después de esta crítica al antropomorfismo? Tenemos cuatro fragmentos que contienen una parte importante de su respuesta. La respuesta es monoteísta, a pesar de que Jenófanes, en la formulación de su monoteísmo, recurre, a semejanza de Lutero en su traducción del primer mandamiento, a dioses en plural.

    Jenófanes escribe:

    Solamente un dios es el supremo, único entre dioses y hombres,

    ni en figura ni en pensamiento semejante a los mortales.

    Permanece siempre en el mismo lugar, sin movimiento,

    y no le conviene emigrar de un lado a otro.

    Sin esfuerzo hace vibrar Al Todo, sólo por medio de su saber y querer.

    Todo él es ver, todo pensar y planear; y todo él es escuchar.

    Estos son los fragmentos que nos informan sobre la teología especulativa de Jenófanes.

    Está claro que esta teoría completamente nueva fue para Jenófanes la solución a un difícil problema. De hecho, le viene como solución al mayor de todos los problemas, el problema del mundo. Nadie que sepa algo sobre psicología del conocimiento puede dudar de que esta nueva perspectiva de su creador debe aparecer como un descubrimiento.

    Aunque dijo, clara y sinceramente, que su teoría no era más que una conjetura. Esto era un triunfo autocrítico sin igual, un triunfo de su honradez intelectual y de su modestia.

    Jenófanes generalizó esta autocrítica de un modo sumamente característico en él: tenía claro que lo que había encontrado sobre su propia teoría (que a pesar de su intuitiva fuerza de convicción no era más que una conjetura) debía valer para todas las teorías humanas: todo no es más que conjetura.

    Me parece descubrir que no fue demasiado fácil para él ver a su propia teoría como conjetura.

    Jenófanes formula esta teoría crítica del conocimiento en cuatro bellos versos:

    La verdad segura sobre los dioses y sobre todas las cosas de las que hablo

    no la conoce ningún humano y ninguno la conocerá.

    Incluso aunque alguien anunciara alguna vez la verdad más acabada,

    él mismo no podría saberlo: todo está entreverado de conjetura

    Estos cuatro versos encierran más que una teoría de la inseguridad del conocer humano. Encierran una teoría de la verdad objetiva. Pues Jenófanes enseña aquí que lo que digo puede ser verdadero sin que yo o nadie sepa que es verdadero. Pero esto significa que la verdad es objetiva: la verdad es la correspondencia de lo que digo con los hechos, aunque yo sepa o no que la correspondencia existe.

    Además de esto, estos cuatro versos encierran todavía otra teoría muy importante. Encierran una alusión a la diferencia entre la verdad objetiva y la seguridad subjetiva del saber. Pues los cuatro versos dicen que incluso si anunciara la verdad más acabada, no lo podría saber con seguridad. Puesto que no hay un criterio infalible de verdad, no podremos nunca, o casi nunca, estar completamente seguros de que no nos hemos equivocado.

    Pero Jenófanes no era un teórico pesimista del conocimiento, era un investigador, y en el curso de su larga vida consiguió mejorar críticamente varias de sus conjeturas, sobre todo sus teorías científico-naturales. Él lo expresó como sigue:

    “Desde el principio los dioses no revelaron todo a los mortales,

    pero éstos, buscando, en el curso del tiempo encuentran lo mejor.”

    Jenófanes aclara también lo que entiende aquí por lo mejor: piensa en la aproximación a la verdad objetiva, la cercanía a la verdad, la similitud con la verdad. Pues dice de una de sus conjeturas: Esta conjetura es, así lo parece, realmente semejante a la verdad.

    Es posible que en este fragmento las palabras esta conjetura aludan a la teoría monoteísta de la divinidad de Jenófanes.

    La teoría de Jenófanes del conocimiento humano encierra, pues, los siguientes puntos:

    1. Nuestro saber consta de enunciados.

    2. Los enunciados son verdaderos o falsos.

    3. La verdad es objetiva. Es la correspondencia del contenido de los enunciados con los hechos.

    4. Incluso si expresamos la verdad más acabada, no podemos saberlo, esto es, no podemos saberlo con certeza.

    5. Así pues, saber, en el pleno sentido de la palabra es saber seguro; por tanto, no hay ningún saber, sino sólo saber conjetural: Todo está entreverado de conjetura.

    6. Pero en nuestro saber conjetural hay un progreso hacia lo mejor.

    7. El mejor conocimiento es una mejor aproximación a la verdad.

    8. Pero el conocimiento conjetural permanece siempre, entreverado de conjetura.

    Para una total comprensión de la teoría de la verdad en Jenófanes es especialmente importante acentuar el que éste distingue claramente la verdad objetiva de la seguridad subjetiva. La verdad objetiva es la correspondencia de un enunciado con los hechos, lo sepamos ahora lo sepamos seguro- o no. La verdad no debería, pues, confundirse con la seguridad, o con el saber seguro. Quien sabe algo seguro, conoce la verdad. Pero a menudo sucede que cualquiera conjetura algo sin saberlo seguro, y sin saber que su conjetura es, en efecto, verdadera. Jenófanes manifiesta de manera totalmente acertada que hay muchas verdades -e importantes verdades- que nadie sabe con seguridad; sí, que nadie puede saber, a pesar de que son conjeturadas por muchos. Y, más aún, manifiesta que hay verdades que ni siquiera nadie conjetura.

    De hecho, en cada lengua, en la que podemos hablar sobre la infinidad de números naturales, hay infinidad de frases claras y unívocas. Cada una de estas frases es o verdadera o, si es falsa, su negación es verdadera. Hay, pues, infinidad de verdades. Y de ahí se deduce que hay infinidad de verdades que nunca podremos saber: hay infinidad de verdades incognoscibles para nosotros.

    Incluso actualmente hay muchos filósofos que piensan que la verdad sólo puede ser significativa para nosotros cuando la poseemos; por tanto, cuando la sabemos con seguridad. Pero precisamente el saber en torno al hecho de que hay saber conjetural es de la mayor significación. Hay verdades a las que sólo con una esforzada búsqueda podemos acercarnos. Nuestro camino discurre casi siempre a través del error; y sin verdad no puede darse ningún error (y sin error no hay falibilidad).

    IV. Porqué es Mejor Padecer la Injusticia que Cometerla

    Algunos de los puntos de vista que he expresado ahora los tenía ya bastante claros antes de haber leído los fragmentos de Jenófanes. En caso contrario, quizá no los hubiera comprendido. Que precisamente nuestro saber se entreteje de conjeturas y es inseguro, se me aclaró gracias a Einstein. Pues él mostró que la teoría de la gravitación de Newton, es un saber conjetural, lo mismo que la propia teoría de la gravitación de Einstein; y, lo mismo que aquella, ésta parece ser sólo una aproximación a la verdad.

    No creo que se me hubiera aclarado el significado del saber conjetural sin Newton ni Einstein; y por eso me pregunto cómo ya Jenófanes, 2,500 años antes, pudo aclararlo. Quizá lo siguiente sea la respuesta a esta cuestión:

    Originariamente Jenófanes creía en la imagen del mundo de Homero, así como yo creía en la imagen del mundo de Newton. Esta creencia se quebró tanto en él como en mí: en él, por su propia crítica a Homero; en mí, por la crítica de Einstein a Newton. Tanto Jenófanes como Einstein reemplazaron la imagen criticada del mundo por una nueva; y ambos eran conscientes de que su nueva visión del mundo era sólo una conjetura.

    El punto de vista de que Jenófanes anticipó 2,500 años antes mi teoría del saber conjetural me enseñó a ser modesto. Pero también la idea de la modestia intelectual fue anticipada hace casi el mismo tiempo. Esta procede de Sócrates.

    Sócrates fue el segundo y muy influyente fundador de la tradición escéptica. Él enseñó que sólo es sabio el que sabe que no lo es.

    Sócrates y Demócrito, más o menos contemporáneo suyo, hicieron, independientemente uno de otro, el mismo descubrimiento ético: ambos dijeron casi con las mismas palabras:

    Sufrir injusticia es mejor que hacer injusticia.

    Se puede decir ciertamente que esta perspectiva -en cualquier caso junto con la perspectiva acerca de lo poco que sabemos- conduce a la tolerancia, como más tarde enseñó Voltaire.

    V. ¿Es Sensato Reconocer que se es Ignorante?

    Voy ahora al significado actual de esta filosofía autocrítica del conocimiento.

    En primer lugar hay aquí la siguiente objeción a tratar. Es cierto, se ha dicho, que Jenófanes, Demócrito y Sócrates nada sabían; era de hecho sabiduría el que reconocieran su propia ignorancia, y quizá aún mayor sabiduría era que admitieran la actitud de buscadores. Nosotros -o más exactamente nuestros científicos naturales- somos todavía buscadores, investigadores. Pero hoy los científicos naturales no sólo buscan, sino que también encuentran. Y saben muchas cosas; tantas que la sola cantidad de nuestro saber científico-natural se ha convertido en problema. ¿Podemos, pues, hoy todavía construir seriamente nuestra filosofía del conocer sobre la teoría socrática de la ignorancia? La objeción es correcta. Pero sólo cuando hayamos hecho cuatro añadidos sumamente importantes.

    Primero: cuando se ha dicho aquí que la ciencia natural sabe mucho es, en efecto, correcto; pero la palabra saber se toma aquí (en apariencia inconscientemente) en un sentido que es completamente diferente del sentido que Jenófanes y Sócrates mentaron y del que la palabra saber también tiene todavía en el actual lenguaje cotidiano. Pues mentamos siempre, con saber, saber seguro . Cuando alguien dice: Yo sé que hoy es martes, pero no estoy seguro de que hoy sea martes, se contradice a sí mismo, o retira en la segunda parte de su frase lo que dijo en la primera.

    Pero el saber científico-natural no es precisamente un saber seguro. Es revisable. Se basa en conjeturas comprobables; en el mejor de los casos conjeturas comprobables muy rigurosamente, pero en cualquier caso siempre sólo en conjeturas. Es un saber hipotético, un saber conjetural. Esta es la primera observación y ella sola es una total justificación de la ignorancia socrática y de la advertencia de Jenófanes de que, incluso cuando expresamos la verdad más acabada, no podemos saber que aquello que hemos dicho es verdadero.

    La segunda observación que debo hacer a la objeción de que hoy sabemos tanto es la siguiente: con casi cada nueva conquista científico-natural, con cada solución hipotética a un problema científico-natural, crece el número y la dificultad de los problemas abiertos, y es cierto que de modo más rápido que las soluciones. Verdaderamente podemos decir que, mientras nuestro saber hipotético sea limitado, nuestra ignorancia es ilimitada. Pero no sólo eso: para el verdadero científico-natural, que tiene un sentido para los problemas abiertos, el mundo -en un sentido completamente concreto- le resulta siempre enigmático.

    Mi tercera observación es la siguiente: cuando decimos que hoy sabemos más que Jenófanes o Sócrates, eso es algo conjeturalmente incorrecto, en el caso de que interpretemos saber en sentido subjetivo. Conjeturalmente cada uno de nosotros no sabe más, sino otras cosas. Hemos cambiado ciertas teorías, ciertas hipótesis, ciertas conjeturas por otras, muy a menudo por mejores: mejores en el sentido de proximidad a la verdad.

    El contenido de esas teorías, hipótesis, conjeturas se puede calificar de saber en sentido objetivo, en oposición al saber subjetivo o personal. Por ejemplo, aquello que está contenido en los voluminosos manuales de Física es un saber impersonal u objetivo, y naturalmente hipotético: va mucho más allá de lo que el físico sabe -o, más exactamente, conjetura- puede ser designado como un saber personal o subjetivo. Ambos -el saber impersonal y el personal- son, en su mayor parte, hipotéticos y mejorables. Pero no sólo el saber impersonal va actualmente mucho más lejos de lo que cualquiera puede saber personalmente, sino que el progreso del saber impersonal objetivo es tan rápido que el saber personal sólo le puede seguir los pasos por poco tiempo y en pequeñas áreas: es sobrepasado.

    Aquí tenemos todavía un cuarto motivo para darle la razón a Sócrates. En efecto, este saber sobrepasado consta de teorías que se han mostrado falsas. El saber sobrepasado, por tanto, decididamente no es un saber, al menos en el sentido del lenguaje cotidiano.

    VI. Tres Principios Éticos Esenciales

    Tenemos así cuatro razones que muestran que incluso hoy la perspectiva socrática de sé que no sé nada y apenas esto es de gran actualidad, quizá aún más actual que en tiempos de Sócrates. Y tenemos motivos (en defensa de la tolerancia) para extraer de esta perspectiva esas consecuencias éticas que fueron extraídas por Erasmo, Montaigne, Voltaire y más tarde por Lessing. Y aún más consecuencias.

    Los principios que se encuentran a la base de cualquier discusión racional, esto es, de cualquier discusión al servicio de la búsqueda de la verdad, son principios éticos por antonomasia. Quisiera especificar los tres principios siguientes.

    1. El principio de falibilidad: quizá yo no tengo razón, y quizá tú la tienes. Pero también podemos estar equivocados los dos.

    2. El principio de discusión racional: queremos intentar ponderar de la forma más impersonal posible nuestras razones en favor y en contra de una determinada y criticable teoría.

    3. El principio de aproximación a la verdad: a través de una discusión imparcial nos acercamos casi siempre más a la verdad, y llegamos a un mejor entendimiento, incluso cuando no alcanzamos un acuerdo.

    Es digno de atención que los tres principios son principios teoréticos del conocimiento y al mismo tiempo éticos. Pues implican entre otras cosas tolerancia: si yo puedo aprender de ti y quiero aprender en beneficio de la búsqueda de la verdad, entonces no sólo te debo tolerar, sino reconocerte como mi igual en potencia; la potencial unidad e igualdad de derechos de todas las personas son un requisito de nuestra disposición a discutir racionalmente. Es importante también el principio de que podemos aprender mucho de una discusión, incluso cuando no conduce a un acuerdo. Pues la discusión nos puede ayudar a aclarar algunos de nuestros errores.

    Así pues, a la base de la ciencia natural hay principios éticos. La idea de verdad como principio regulativo subyacente es uno de tales principios éticos.

    La búsqueda de la verdad y la idea de aproximación a la verdad son otros dos principios éticos; así como también la idea de honradez intelectual y de falibilidad, que nos conduce a la actitud autocrítica y a la tolerancia.

    También es muy importante el que podamos aprender en el ámbito de la ética.

    VII. ¡Se una Autoridad!

    Esto quisiera mostrarlo con el ejemplo de la ética para los intelectuales, especialmente la ética para las profesiones intelectuales, la ética para los científicos, para los médicos, juristas, ingenieros, arquitectos, para los funcionarios públicos y, muy importante, para los políticos.

    Quisiera presentarles algunas proposiciones para una nueva ética profesional, proposiciones que están estrechamente unidas a las ideas de tolerancia y de honradez intelectual.

    Para este fin caracterizaré en primer lugar la vieja ética profesional y quizá también la caricaturizaré un poco, para luego compararla con la nueva ética profesional que propongo.

    Ambas, la vieja y la nueva ética profesional, están basadas manifiestamente en las ideas de verdad, de racionalidad y de responsabilidad intelectual. Pero la vieja ética estaba fundada sobre la idea del saber personal y del saber seguro y, por tanto, sobre la idea de autoridad; mientras que la nueva ética está fundada sobre la idea del saber objetivo y del saber inseguro. De este modo se modifica la mentalidad subyacente que está a la base y, con ello, también el papel de las ideas de verdad, de racionalidad y de honradez y responsabilidad intelectual.

    El viejo ideal era poseer la verdad y la seguridad, y asegurar, en lo posible, la verdad a través de una argumentación lógica.

    A este ideal, aún hoy ampliamente aceptado, responde el ideal personal del sabio (naturalmente no en sentido socrático); el ideal platónico del sabio, que es una autoridad; del filósofo, que al mismo tiempo es un gobernante regio.

    El viejo imperativo para los intelectuales es: ¡sé una autoridad!, ¡conoce todo en tu campo!

    Cuando eres reconocido como autoridad, entonces tu autoridad es defendida por tus colegas, y naturalmente tú debes defender la autoridad de tus colegas. La vieja ética que describo prohíbe cometer errores. En modo alguno es permitido un error. De ahí que no se puedan cometer errores. No necesito resaltar que esta vieja ética profesional es intolerante. Y era también siempre intelectualmente desleal: conduce al encubrimiento del error en favor de la autoridad, especialmente en la medicina.

    VIII. Doce Propuestas para una Ética Profesional

    Por eso propongo una nueva ética profesional, y no sólo para el científico-natural. Propongo fundarla en los siguientes doce principios con los que termino.

    1. Nuestro saber conjetural objetivo va siempre más lejos del que una persona puede dominar. Por eso no hay ninguna autoridad. Esto rige también dentro de las especialidades.

    2. Es imposible evitar todo error o incluso tan sólo todo error en sí evitable. Los errores son continuamente cometidos por todos los científicos. La vieja idea de que se pueden evitar los errores, y de que por eso es obligado evitarlos, debe ser revisada: ella misma es errónea.

    3. Naturalmente sigue siendo tarea nuestra evitar errores en lo posible. Pero precisamente, para evitarlos, debemos ante todo tener bien claro cuán difícil es el evitarlos, y que nadie lo consigue completamente. Tampoco lo consiguen los científicos creadores, los cuales se dejan llevar de su intuición: la intuición también nos puede conducir al error.

    4. También en nuestras teorías mejor corroboradas pueden ocultarse errores, y es tarea específica de los científicos el buscarlos. La constatación de que una teoría bien corroborada o un proceder práctico muy empleado es falible puede ser un importante descubrimiento.

    5. Debemos, por tanto, modificar nuestra posición ante nuestros errores. Es aquí donde debe comenzar nuestra reforma ético-práctica. Pues la vieja posición ético-profesional lleva a encubrir nuestros errores, a ocultarlos y, así, a olvidarlos tan rápidamente como sea posible.

    6. El nuevo principio fundamental es que nosotros, para aprender a evitar en lo posible errores, debemos precisamente aprender de nuestros errores. Encubrir errores es, por tanto, el mayor pecado intelectual.

    7. Debemos por eso esperar siempre ansiosamente nuestros errores. Si los encontramos debemos grabarlos en la memoria; analizarlos por todos lados para llegar a la causa.

    8. La postura autocrítica y la sinceridad se tornan, en esta medida, deber.

    9. Porque debemos aprender de nuestros errores, por eso debemos también aprender a aceptar, si, a aceptar agradecidos el que otros nos hagan conscientes de ellos. Si hacemos conscientes a los otros de sus errores, entonces debemos acordarnos siempre de que nosotros mismos hemos cometido, como ellos, errores parecidos. Y debemos acordarnos de que los más grandes científicos han cometido errores. Con toda seguridad no afirmo que nuestros errores sean habitualmente perdonables: no debemos disminuir nuestra atención. Pero es humanamente inevitable cometer siempre errores.

    10. Debemos tener bien claro que necesitamos a otras personas para el descubrimiento y corrección de errores (y ellas a nosotros); especialmente personas que han crecido con otras ideas en otra atmósfera. También esto conduce a la tolerancia.

    11. Debemos aprender que la autocrítica es la mejor crítica; pero que la crítica por medio de otros es una necesidad. Es casi tan buena como la autocrítica.

    12. La crítica racional debe ser siempre específica: debe ofrecer fundamentos específicos de por qué parecen ser falsas afirmaciones específicas, hipótesis específicas o argumentos específicos no válidos. Debe ser guiada por la idea de acercarse en lo posible a la verdad objetiva. Debe en este sentido, ser impersonal.

    Les pido que consideren mis formulaciones como propuestas. Ellas deben mostrar que, también en el campo ético, se pueden hacer propuestas discutibles y mejorables.

    Karl R. Popper

     
    • plazaeme 08:25 on 23/08/2012 Permalink | Reply

      Sí, impecable. El problema es que no de la impresión, en general, de un avance de estas ideas de Popper.

      • Eclectikus 08:32 on 23/08/2012 Permalink | Reply

        ¿Avance? Creo que mucha de su epistemología está asentada en la Ciencia de verdad. En el Clima (el alarmista me refiero) se han liado a patadas con Popper y con el Método Científico en general. Cuando la política (y por tanto el relativismo) se mezcla con la Ciencia, nada bueno puedo salir.

    • Heber Rizzo 11:00 on 25/08/2012 Permalink | Reply

      El problema es cuando la ciencia deja de ser tal y se convierte en parte del poder político. Sucede con la controversia sobre el calentamiento global antropogénico, pero también se dió con la biología comunista de Lysenko, por ejemplo.

      La política es el arte de engañar, y la ciencia verdadera es la búsqueda de una aproximación útil a la verdad; son, por lo tanto, incompatibles. Y cuando la ciencia se vende a la política, deja necesariamente de ser ciencia.

      • Eclectikus 11:53 on 25/08/2012 Permalink | Reply

        Totalmente de acuerdo Heber, y creo que Popper echaría chispas hoy con el show climático (y no digamos Einstein, Feynman o Dirac, por citar tres ejemplos de honradez científica).

        El Alarmismo Climático es paradigmático del emputecimiento de la Ciencia por los efectos de la contaminación política. Pero hay que ser optimistas, la Ciencia siempre ha ganado, está por encima de la política, y el CERN y el bosón de Higgs, también de plena actualidad, son el contra-paradigma de ese emputecimiento. Así que en mi opinión es solo cuestión de tiempo que el timo climático (que no la climatología) quede como referencia de lo que nunca debe pasar en Ciencia.

    • viejecita 16:59 on 25/08/2012 Permalink | Reply

      No pienso comentar nada sobre Popper.

      Pero sí sobre esto, que has llevado a SisB:

      “Any life is made up of a single moment, the moment in which a man finds out, once and for all, who he is.” De Borges.

      Tenía que ser Borges el que dijera semejante chorrada.

      Uno no averigua de una vez y para siempre quien es.
      Va averiguando, a medida que su vida se va desarrollando, lo que es capaz de hacer en cualquier ocasión determinada. Pero el que en algún momento se haya portado como un héroe, como un cobarde, como un canalla, o como un santo, no significa que lo vaya a ser siempre, incluso en circunstancias similares.
      Esa gente que se mira tanto al ombligo, y que se estudia tanto, para ser “ellos mismos”, me parecen unos pobres hombres, que nunca han estado sometidos a la realidad, ni a la verdadera necesidad.
      Y aunque lo de quedarse ciego , como le ocurrió a Borges pudiera parecer duro, no le da derecho a pontificar sobre la revelación única en la vida de los demás… Que a nadie le importa quienes sean, sino cómo actúen en cada momento.

      • Eclectikus 17:42 on 25/08/2012 Permalink | Reply

        Malos tiempos para la lírica V. 😉

        Y aunque lo de quedarse ciego , como le ocurrió a Borges pudiera parecer duro, no le da derecho a pontificar sobre la revelación única en la vida de los demás…

        Ciegos o videntes todo el mundo tiene derecho a opinar sobre la vida (la propia o la de los demás ¿hay diferencia?), el mismo derecho que tenemos el resto para no hacerles ni caso, criticarles o aplaudirles. Si aplicaras eso a todos los personajes de la historia nos hubiéramos perdido reflexiones de gente como Churchill, Chesterton, Feynman, Einstein, Mark Twain… aunque si, nos hubiéramos evitado también un montón de gilipolleces 😀

        • viejecita 17:59 on 25/08/2012 Permalink

          Bueno, pues tienes razón: ¡con no hacerle ni caso ya está! 😳

          Pero es que lo de las revelaciones de esa clase, sobre una misma, estoy ya tan hasta el moño de oírlas a mi alrededor, y de que pretendan que Una se realice como la persona que es, que en cuanto oigo, o leo, algo por el estilo, salto.

        • Eclectikus 18:08 on 25/08/2012 Permalink

          ¡Claro mujer! Peor es cuando pontifican Zapatero, o Rajoy, o muchos de sus mariachis. Por no hablar de Belén Esteban :mrgreen:

  • Eclectikus 21:45 on 31/05/2012 Permalink | Reply
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    Carta abierta de don Pío Moa a un mamarracho. 

    Nos dice don Pío Moa en su blog que demos la mayor difusión posible a esta carta abierta a un mamarracho. Dicho y hecho, copio aquí las dos partes en una sola entrada para facilitar la lectura, no sin recomendar el darse una vuelta por las entradas originales en su blog, Dichos, Actos y Hechos:

    donde se pueden leer además los comentarios que ha suscitado este caldero de aceite hirviendo que vierte don Pío, sobre las gentiles espaldas del inefable José Luis Rodríguez Zapatero.

    Supongo que es dificil suscribir punto por punto todas las críticas que Moa pone sobre la mesa, pero muchas de ellas sino todas, son difíciles de rebatir a no ser que estés imbuido de lleno en el Pensamiento Alicia y/o rebozado en la propaganda Goebbeliana de Prisa y Mediapro. Por mi parte suscribo la mayoría de las patadas en las espinillas, y han sido muchas de ellas las que me hicieron salir pitando de los mundos progres sin ni siquiera recoger mis cosas.

    En cuanto al término de mamarracho, pongo aquí el significado según la RAE, que cada cual seleccione la acepción que mejor le cuadre. Creo que ZP aúna las tres acepciones por igual.

    mamarracho.

    (Del ár. hisp. *muharráǧ o *muharríǧ, y este del ár. muharriǧ, bufón).

    1. m. coloq. Persona o cosa defectuosa, ridícula o extravagante.

    2. m. coloq. Cosa imperfecta.

    3. m. coloq. Hombre informal, no merecedor de respeto.

    Carta abierta a un mamarracho

    por Pío Moa

    No me refiero ahora a mamarrachadas suyas al estilo de “la tierra es del viento”, o sus promesas y afirmaciones vacuas en plena crisis, sino a su última o penúltima de ellas: la de que en sus siete años en el poder había aprendido a “amar profundamente a España”. Esto ya pasa de castaño oscuro, así que me permitiré recordarle algo, por lo menos algo, de lo que ha hecho usted por España en sus nefastos años en el poder y un poco antes. Un poder que puede resumirse en colaboración con banda armada; colaboración con dictaduras criminales y antiespañolas; y ataque sistemático a la democracia.

    1.- Usted suscribió el año 2000 el llamado Pacto Antiterrorista. Con ello parecía abandonar la línea tradicional del PSOE, consistente en combinar el terrorismo gubernamental con una negociación y salida “política”  para los asesinos arruinando el estado de derecho.  Pareció sumarse usted, entonces, a la línea de Mayor Oreja-Aznar, legal y democrática por primera vez desde las amnistías, de tratar a los delincuentes como tales, y no como políticos. Luego hemos sabido que apenas seca la tinta del acuerdo, usted lo traicionó, volviendo a las “conversaciones” clandestinas con los criminales, ofreciéndoles concesiones nunca del todo aclaradas a la opinión pública.

    2.- En 2002, España debió defenderse de la ocupación del islote de Perejil por la tiranía marroquí, que además amenaza las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. Y ahí se demostró usted a sí mismo: saboteó al gobierno español, se arrogó ilegalmente facultades sobre política internacional para rendir pleitesía al rey de Marruecos  y retratarse con él bajo un mapa que recoge las aspiraciones antiespañolas del monarca-tirano cuando ya la crisis se gestaba, con retirada del embajador marroquí, unos meses antes. Esto fue, como lo anterior, un acto de pura y simple traición a la España democrática a favor de un déspota y un preludio de su “alianza de civilizaciones”… contra la civilización.

    3.- Poco después, usted intensificó la agitación y la violencia callejera contra un gobierno del PP que había logrado sacar al país de la crisis en que el PSOE la había dejado, con tres millones de parados. En esa agitación no perdonó usted  demagogia “anticapitalista” ni mentiras para fanatizar a las partes más oscuras e ignorantes del electorado. Recordaré tres casos: el del “chapapote”, el de la Ley de Educación y el de la guerra contra Sadam. En el primero, un accidente del que no tenía la menor culpa el gobierno, este hizo lo que pudo, seguramente mejor de lo que habría hecho su partido, que nunca en tales sucesos brilló por su eficacia y sí más bien por su corrupción. Y en tal situación,  usted habría encontrado probablemente la colaboración de Aznar y no la obstrucción. En cuanto a la Ley de Educación del PP, buscaba, con mayor o menor acierto, corregir otra de las herencias del PSOE junto con la crisis económica: la degradación de la enseñanza, caracterizada por tasas muy bajas de eficiencia educativa y muy altas de fracaso escolar. De una buena enseñanza depende en gran medida el futuro de un país, pero usted y los suyos se dedicaron a enredar a estudiantes y profesores con consignas de la más rancia estirpe marxista, las consignas del Gulag y el muro de Berlín, condenando el esfuerzo y la excelencia como un vicio y preconizando la mediocridad supuestamente igualitaria que siempre ha definido a su partido.

    4.-  Pero donde alcanzó usted lamentable maestría fue cuando la guerra de Irak. Aquella fue, hoy lo creo, un error que está saliendo caro a Usa sin fructificar en un estado irakí más o menos democrático y en mayor estabilidad en la zona. Sin embargo ese error no mejora la demagogia del PSOE. Usted no se oponía “a la guerra” como pregonaba, pues había guerras más crueles en África a las que no prestaba usted la menor atención, quizá porque, como en la de Sudán, las víctimas eran cristianas. No: usted no condenaba la guerra sino que defendía al genocida Sadam, por quien, como en el caso de Perejil,  sentía mucha más simpatía  que por su propio país y la democracia: otra muestra de su “alianza de civilizaciones”. En un principio, su loca agitación pareció fracasar, como la del chapapote, y no tuvo los efectos electorales que usted pretendía. Lo pareció, porque el régimen de Sadam fue derrotado muy pronto. Pero fue sin duda una ventaja para usted que se  mantuviera la tensión gracias a los brutales atentados terroristas.

    5.- Y fue precisamente esa tensión terrorista lo que le ayudó a escalar el poder. De pronto, hacia el final de la campaña electoral de 2004, Madrid sufrió el atentado más bestial de la historia europea. Al PSOE, pasado el desconcierto inicial sobre lo que parecía un coletazo de una ETA acosada, le faltó tiempo para atribuirlo a los islámicos, inventando para ello terroristas suicidas y otros supuestos datos y, sobre todo, sugiriendo que la culpa de la matanza no radicaba en los autores de ella, sino en el gobierno de Aznar “por habernos metido en la guerra”. No importa aquí dilucidar quiénes fueron los verdaderos autores, sobre quienes pesan dudas muy consistentes. Diré simplemente que usted logró desviar esa culpa, a los ojos de mucha gente atemorizada o fanatizada. Y que lo hizo en brevísimo tiempo mediante la campaña de insidias más vil a que hemos asistido en varias décadas. En su empeño, usted vulneró la ley electoral, acusó al gobierno de lo que ustedes hacían, es decir, de mentir, y movilizó a los sectores más histéricos en agresiones y asedios a las sedes del PP, un método, por cierto, de larga tradición en su partido desde el Frente Popular y antes. Y no resultó menos significativo que, fueran quienes fueran los terroristas, usted debió de creer que se trataba efectivamente de islámicos, por cuanto los premió, llegado al poder, con la rápida retirada de las tropas españolas que en Irak ayudaban a la población a librarse de los mismos que presuntamente habían atacado en Madrid, e incitando a otros países a hacer lo mismo. Lección práctica, nuevamente, de su “alianza de civilizaciones”. Su política, como en el caso de la ETA, ha tendido siempre a recompensar a los asesinos, lo que no es casual para quien “ama” a su patria como usted o entiende por democracia el triunfo de la miseria. Máxime cuando un objetivo declarado de los islámicos consiste en demoler las libertades y la civilización cristiana, y retransformar a España en Al Ándalus. Usted ha sido su mejor aliado.

    6.- Una vez en el poder, usted desplegó su vesania en cuatro direcciones principales: profundizar la colaboración con la ETA, con todos los enemigos de España, en la llamada “ideología de género” como sustituto de la “de clase”,  y en la falsificación de la historia. Usted, experto en disfrazar cualquier bellaquería con un nombre pomposo y agradable,  bautizó arteramente la colaboración con la ETA como “diálogo” y “proceso de paz”. Y lo hizo cuando la  anterior política de Aznar había colocado a la ETA, como ha reconocido uno de sus dirigentes “al borde del abismo”. Su “paz”  consistió en volver a legalizar las terminales políticas de los asesinos, en facilitarles una amplia corriente de dinero público con la que financiar su propaganda antiespañola y liberticida, en proporcionarles eco y representatividad internacional, en promoverlos con una imagen positiva mientras trataba de intimidar, dividir y desacreditar a las víctimas directas del terror; y sobre todo en ofrecer a los pistoleros y separatistas la transformación ilegal de la autonomía en un “estado asociado” de hecho, reduciendo a testimonial la presencia del estado español, según el modelo de Cataluña. Un modelo que usted promocionó concediendo al parlamento  catalán una soberanía anticonstitucional, entre otros desmanes. Con tan intolerables premios a los asesinos, usted decía hacer “la paz” y quizá esperaba ganar el desacreditado premio Nobel de la misma. Pero ni la ETA consiguió nunca romper la paz de España, sino solo alterar la normalidad gracias, en gran medida, a la “salida política” que le ofrecían unos políticos sin principios; ni se puede llamar paz a la destrucción desvergonzada de la legalidad democrática y del estado de derecho. Ni a los avances hacia la disgregación de España en un mosaico de taifas impotentes, insignificantes en el contexto internacional y objeto de las intrigas de otras potencias: un objetivo que usted ha perseguido tenazmente en colusión con los terroristas y los separatistas. So pretexto de “paz”, nunca había obtenido la ETA una colaboración tan masiva y variada, en la que el chivatazo de Freddy Faisán apenas pasa de anécdota en un contexto que solo puede calificarse de criminal.

    Estos son hechos plenamente constatables, no interpretaciones ni especulaciones. Ahora bien, tienen tal carácter delictivo, de traición y miseria moral, que muchos se preguntan: “¿Cómo han sido  posibles por parte de gobiernos elegidos? Tiene que haber alguna explicación menos terrible”. Porque no entienden que un gobierno elegido puede resultar criminal y porque tales delitos proceden de una mentalidad, una ideología y una tradición de largo alcance. Como recordaba Julián Marías, el PSOE tiene la tara de una visión negativa de la historia de España. Visión completada, diría yo, con un amasijo contradictorio de ideas más o menos mesiánicas. El PSOE, cuya historia reivindica usted entera — incluida su planificación de la guerra civil y la destrucción de la legalidad republicana–, solo en tiempos recientes abandonó, y solo de manera parcial, el marxismo, la doctrina más totalitaria y mortífera del siglo XX. Y el escaso terreno abandonado lo han llenado ustedes con esa mezcla arbitraria de ecologismo, feminismo, pacifismo, socialismos variopintos, aversión a la iniciativa individual y a la excelencia personal, etc. Pero he recordado, frente al romo análisis político prevaleciente, que la colaboración de usted con banda armada se asienta en una afinidad ideológica profunda: también la ETA es socialista. También es antiespañola y liberticida. También comparte ese amasijo de doctrinas que, bajo sus buenas intenciones enarboladas nunca han traído más que miseria y corrupción. Esa común base ideológica hermana en cierto modo a la ETA y el PSOE, por más que a  veces surjan entre ambos riñas de familia.

    7.- De su “alianza de civilizaciones”, como la ha llamado con su acostumbrada megalomanía, ya he dado algunas pruebas. Se ha concretado en la simpatía y el apoyo político y económico, en Hispanoamérica, a los regímenes más demagógicos y antiespañoles, a personajes como Kirchner, Chávez o Evo Morales; y algo similar en relación con los países musulmanes, sobre todo con el único que constituye una amenaza seria para nosotros. Dicha alianza se ha extendido, por pura aversión a España, a las más vergonzosas claudicaciones en el caso de Gibraltar, única colonia que permanece en Europa. Se trata, muy literalmente, de una alianza contra España y contra todo lo que signifique libertad.

    8.- ¿Qué aspectos positivos pueden encontrarse en su gestión? Usted invoca, sobre todo,  sus políticas de “igualdad de sexos”, atribuyendo al cristianismo –la base y raíz más profunda  de nuestra cultura—una opresión secular de la mujer. Que no le ha impedido a usted  promocionar al islamismo en la propia España y hacerse el desentendido de la situación femenina en esos países. Pero la mujer nunca ha tenido necesidad de la tutela de personajillos como usted. La igualdad de derechos, la igualdad ante la ley, está conseguida en Europa y en España mucho antes de que a gente como usted se le ocurriera crear falsos problemas para resolverlos igualmente en falso. Su “igualdad”, de modo parecido a su “paz”, solo ha traído perturbaciones y aberraciones. Su paridad en el gobierno (¿y por qué no una paridad de obreros y otras profesiones, por poner un caso?) ha redundado en descrédito de la mujer gracias a lumbreras como Aído, Pajín, Vega, Salgado, Calvo y todas las demás, de las que lo único que puede decirse es que no desmerecen de los botarates y sinvergüenzas varones, empezando por usted mismo. Ya que pretende usted una igualdad imposible, habría que preguntarle por qué no la persigue igualmente en los ramos de la construcción, las minas, los barcos, etc., donde la “cuota femenina” es insignificante? ¿O en la misma población penal, donde se dan unas desigualdades numéricas que para majaderos como usted tendrían que ser ultrajantes? En la práctica, su “igualdad” ha significado la promoción del aborto, un verdadero asesinato masivo bajo la peregrina idea de que los embriones humanos no son humanos y de la delictiva consigna “nosotras parimos, nosotras decidimos” como si pudieran decidir sobre una vida ajena y el padre no contara nad; de  la pederastia mediante la  promoción de la actividad sexual a las edades más bajas; del homosexualismo, con la imposible pretensión de equiparar un defecto con la sexualidad  normal y con el matrimonio. Ha significado el estímulo a la disgregación de la familia, la sustitución de la autoridad de los padres por la de unos políticos majaderos e iluminados a partes iguales, con mil consecuencias derivadas, como el aumento de la droga y el alcoholismo en la juventud, de la población penal, del fracaso matrimonial, escolar, etc. En un deterioro, en suma de la salud social. Por sus frutos se conoce el árbol.

    9.- Su partido, cuyo historial usted reivindica entero, siempre ha atacado el fundamento de la democracia, la limitación y división de poderes, como expresó con descaro uno de sus líderes cuando subió al poder. En función de esa permanente orientación, usted ha politizado y corrompido como nunca la justicia (baste aquí recordar la desvergonzada burla de Garzón y sus investigaciones sobre “crímenes del franquismo” en gran parte inventados). Además su partido  ha agredido permanentemente a  tres fundamentos de nuestra cultura: la propiedad privada, la familia y la nación (esta, en virtud de su “internacionalismo”). Hoy parece haber renunciado a liquidar la propiedad privada para cargar el ataque sobre los otros dos pilares. En cuanto a la nación, la visión negativa de España por parte del PSOE,  que recordaba el filósofo Julián Marías, le ha llevado asimismo a buscar la disolución del país en la UE. ¡Ah, aquella Constitución europea elaborada por el clásico enemigo de España y protector de la ETA (¡siempre lo mismo!) Giscard d´Estaing! Constitución que usted impulsó con un falso referéndum en que se incitaba a los ciudadanos a votar a ojos cerrados, sin enterarse de qué se votaba. Aquella ley anulaba mermaba drásticamente la influencia antes lograda por España en la UE y usted aumentaba nuestra supeditación a Francia mientras rechazaba el acuerdo con Polonia, tan provechoso para contrapesar la excesiva hegemonía del Eje París-Berlín. Siempre hallamos lo mismo en su política, trátese de la ETA, el terror islámico, los separatismos, Marruecos, Gibraltar o la UE: la aversión a España y a la democracia,

    10.- También la Iglesia, no podía ser menos, ha sufrido sus demenciales ataques e insidias. Usted ha ido mucho más allá de la frase (cristiana) “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”, actualmente interpretada como la aconfesionalidad del estado, y usado el poder para hostigar al. Pero, le guste o no, el cristianismo es la base de la cultura occidental, y resulta el colmo de megalomanía, de la estupidez más pretenciosa, el empeño en sustituirlo por las cuatro ideíllas progre-socialistas, banales y contradictorias, que llenan su mente. Nadie le niega el derecho a sus propias opiniones sobre la Iglesia, pero ya es harto clarificador que para atacarla deba recurrir usted a tantas calumnias, quizá más embozadas que las del pasado, pero siempre en el viejo estilo PSOE. Quiero recordarle que, al revés que su partido y los sindicatos, la Iglesia lleva a cabo labores de enseñanza y beneficencia que, de realizarlas el estado, y sobre todo gobiernos como el suyo, saldrían muchísimo más caras a los ciudadanos. Pero sobre todo usted debiera recordar que esas campañas cristalizaron durante la Guerra Civil en un intento de genocidio, en gran parte cumplido, por el que su partido y otros semejantes asesinaron a mansalva, a menudo con extremo sadismo, a muchos miles de personas por el mero hecho de pertenecer al clero o declararse católicos, y trataron de erradicar la presencia cristiana en España.  Aparte de destruir (y robar) un inmenso patrimonio histórico y artístico. Usted jamás ha expresado el menor sentimiento por tales hechos, al revés, ha reivindicado, repito,  todo el  historial lúgubre y sangriento del PSOE. No por casualidad han reaparecido, por primera vez desde la guerra, los conatos de incendio de templos, las amenazas de asesinato al clero o agresiones como en el reciente encuentro de la juventud católica. Tampoco ha expresado usted la menor repulsa ante las persecuciones y matanzas que sufren los cristianos, sobre todo en el mundo islámico, cuando gemía tanto por el régimen de Sadam Husein.

    11.- Durante un tiempo se jactó usted de la prosperidad del país, disimulando el dato de que la misma era herencia del período anterior. Pero durante su gobierno la prosperidad se volvió cada año más desequilibrada y ficticia, basada en una suicida espiral de endeudamiento, mientras usted sacrificaba progresivamente la soberanía nacional en beneficio de entes por encima de nosotros y por tanto por encima de nuestros intereses. El globo estalló al fin, y usted, que estuvo inflándolo año tras año con sus habituales mamarrachadas, culpa al anterior gobierno, durante el cual el problema no había pasado de incipiente. El desastre económico es una tradición asentada en su partido porque sus doctrinas al respecto son falsas, y aunque ustedes se hayan visto obligados a aceptar algunas realidades de lo que llaman capitalismo, siempre han terminado por “tirar al monte”. Nuevamente el árbol se reconoce por sus frutos, y cada vez que ustedes han tenido ocasión de aplicar sus ideas, en todo o en parte, el resultado ha sido desolador. Durante el primer bienio republicano, con el PSOE compartiendo el poder, el paro aumentó casi mes por mes,  y bajo el Frente Popular llegó al millón de personas, equivalente al doble con la población de hoy, pero en condiciones mucho más dramáticas por falta  de Seguridad Social (traída por el franquismo, no por su partido como muchos ingenuos embaucados creen). Volvió el PSOE al poder con Felipe González y batió su marca anterior: tres millones de parados. Y usted le ha superado con cinco millones y medio y el país literalmente en la ruina. La crisis, ciertamente, es internacional, pero aquí importa el modo como usted la ha gestionado.

    12.- Una ideología y una política tan contrarias a los intereses del país, de la libertad y del humanismo más elemental, solo puede sostenerse por  una acumulación de embustes en aumento, apuntalándose unos a otros. En el “Himalaya de mentiras”, que denunciaba Besteiro del Frente Popular. Besteiro fue en la república uno de los pocos socialistas razonables, que sin embargo no logró hacer escuela en su partido. Y  la base de todo ese himalaya se encuentra en lo que usted, siempre pomposo,  ha titulado “Memoria histórica”. He escrito mucho sobre la falsificación sistemática del pasado en que ha arropado usted sus fechorías, y no voy a extenderme ahora. Baste señalar que la justificación de ellas se encuentra en la pretensión de que en 1939 la democracia fue derrotada por el régimen dictatorial de Franco. La segunda parte es cierta, pues el franquismo fue un régimen autoritario (nunca totalitario). Pero la primera es falsa de raíz, y para entenderla basta observar los componentes, de hecho o de derecho, del vencido Frente Popular: stalinistas del PCE, marxistas del PSOE a menudo más radicales y violentos que los primeros, anarquistas, separatistas ultrarracistas del PNV o golpistas de  la Esquerra; más, en posición muy secundaria, los republicanos de izquierda como Azaña, que quisieron compensar con golpes de estado el rechazo que habían sufrido en las urnas en 1933. A esa amalgama la presenta usted y como representante de “la libertad”.  Lo era tanto como ustedes ahora,  y como  ustedes y la ETA representan “la paz”.

    Su partido y otros  se alzaron en armas en 1934 con el propósito explícito, lo he probado, de comenzar una guerra civil para implantar la “dictadura del proletariado”, es decir, de su partido, al modo de Rusia, como denunciaba en vano el citado Besteiro. Su partido fue derrotado, a un coste muy alto en sangre y destrucciones, pero no aprendió la lección. En febrero de 1936, en unas elecciones falseadas por violencias y coacciones, el Frente Popular tomó el poder y procedió a arrasar  la legalidad republicana en medio de una orgía de crímenes, incendios y destrucciones que hicieron imposible la paz. En la guerra subsiguiente, continuación de la breve del 34, su partido volvió a demostrar su naturaleza al supeditarse a Stalin mediante el envío ilegal de las reservas financieras españolas a Moscú y una compra de armas repleta de corrupción, en la que destacó el socialista Negrín. Este intentó criminalmente alargar la contienda, para completar el destrozo del país con el que nos produciría la guerra mundial, anhelada por él y los suyos. Y, hombre previsor, organizó desde el primer momento el saqueo de los bienes del estado, de la Iglesia, de  las cajas de seguridad de los bancos y los montes de piedad… y con esos tesoros incalculables (porque no fueron contabilizados, otro dato de su partido) huyeron  él y los suyos al extranjero, abandonando a su suerte a miles de sicarios comprometidos en el terror de las chekas y similares. Y ahora usted, quizá como reparación inconfesada, reivindica usted a aquellos sicarios, autores de crímenes espeluznantes, como “honrados republicanos víctimas del fascismo”, equiparándolos a los inocentes. Si ha rehabilitado a Negrín es porque se identifica usted con él y no con Besteiro. Nada revela mejor que esta farsa siniestra su catadura moral y política.

    Sin la insurrección socialista de 1934 y los salvajes desmanes del Frente Popular, no habría habido guerra civil. Franco fue el último en rebelarse contra la república. Antes lo habían hecho los anarquistas, los comunistas, Sanjurjo, los republicanos de izquierda, los socialistas y los separatistas catalanes. Los nacionales se sublevaron solo cuando la situación se volvió insostenible para cualquier persona con dignidad y amor a su patria, y, pese a partir de condiciones adversas en extremo, terminaron venciendo. No eran demócratas porque concluyeron, no sin razón, que ninguna democracia funcionaría en España con partidos como el de usted y los demás del Frente Popular. Pero salvaron lo más básico: la nación y la cultura cristiana que ustedes trataban de aniquilar. Y gracias a la paz, la prosperidad y la reconciliación logradas bajo el franquismo, fue luego posible transitar sin demasiados traumas a la democracia. Una democracia de la que ustedes son beneficiarios, no causantes, y que no debe a quienes se consideran herederos del Frente Popular otra cosa que corrupción, corrosión de las libertades, complicidad con el terrorismo y masivas campañas de desinformación a los ciudadanos, esa “constante mentira de los rojos” (usted se ha proclamado rojo) que irritaba a Gregorio Marañón.

    Con su “Ley de memoria histórica”, usted quiso imponer al país una versión particular del pasado reciente, pretensión típicamente totalitaria, para deslegitimar a quienes salvaron al país del Frente Popular. A quienes han aportado al país una paz que todavía dura derrotando a la revolución, eludiendo la entrada en la Guerra Mundial, venciendo al maquis y al injusto aislamiento internacional y dejando una sociedad próspera y reconciliada. De ellos viene la actual democracia –tan socavada por su partido de los “cien años de honradez” (otra enorme falsedad)– y la monarquía, las cuales quedaban a su vez deslegitimadas por su origen según el designio de su partido. Y, lo más grande, con dicha ley ha hecho usted firmar a Juan Carlos I  su propia ilegitimidad, pues él fue nombrado directamente por Franco e impulsó una democratización a partir de su régimen. Esa firma, a su modo, no deja de ser una hazaña; grotesca pero hazaña: la insolente apoteosis de la majadería en que usted ha convertido la política española.

    ¿Cómo ha podido usted lograr tanto?  Lo ha hecho en colaboración con el separatismo, según es tradición en su partido, pero sus tristes éxitos se han debido, más aún, a la ausencia de una oposición a la altura de tales provocaciones. Porque no ha sido oposición el PP, partido en que diversas corrientes se neutralizan en la nada intelectual y moral de “la economía lo es todo”, la anglomanía y la pretensión de vender una imagen más “progre” que la de usted mismo. Ha contado usted con la complicidad pasiva, y a veces activa, de una presunta oposición sin ideas, y entre todos han traído al país la calamidad actual. Pero este es otro aspecto de la cuestión en que no entraré aquí.

    13.- Azaña, mucho más lúcido con los defectos ajenos que con los propios, caracterizó  la delirante  política republicana como “tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta”. La de usted merece esos calificativos, ha sido pura delincuencia. Le he llamado mamarracho porque la mamarrachada, con una veta de puro infantilismo,  ha adornado siempre sus actos y dichos. Y se ha ido usted sin el menor castigo. Tal como la ETA ha recibido enormes recompensas por sus crímenes –recompensas que mantiene el PP de Rajoy–, usted se ha marchado con honores, prebendas y cargos después de haber dejado al país en la ruina material, moral y política. ¿Cómo ha sido posible? ¿Los políticos son irresponsables de sus actos en el sistema actual? ¿Habremos llegado a una sociedad lo bastante envilecida para soportar tales cosas sin protesta? Entonces habría que reconocer, tristemente, que ha tenido usted razón: usted habría tratado a esta sociedad tal como ella se habría merecido. Pero España ha superado crisis peores, y esta también lo hará. Al escribirle, quiero exponer lo que nunca debió de hacerse o consentirse, y lo que debe corregirse necesariamente por el bien de una convivencia nacional en paz y en libertad.

     
    • JL Sardiñas 12:02 on 02/06/2012 Permalink | Reply

      ZP no es que aúne las tres acepciones…. es que él es la cuarta, algo como Homer Simpson con lo de la suerte. Lo peor de todo es, tal como dice el señor Moa, que el pavo se ha ido no ya sin castigo sino incluso con honores de gran héroe y prócer… Qué asquito de peña, Diossss

      • Eclectikus 12:16 on 02/06/2012 Permalink | Reply

        Bueno, la historia le juzgará, además es joven, quizá le juzgue también un tribunal… quién sabe, quizá su conteo de nubes se vea algún día interrumpido por una pareja de agentes judiciales leyéndole sus derechos 👿 Torres más altas han caído (cualquier torre es más alta).

        • JL Sardiñas 15:02 on 02/06/2012 Permalink

          Eso mismo te iba a decir… que torre lo que se dice torre… será más bien un agujero en el suelo 😛

      • Sefuela 10:34 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        A ZP le es perfectamente aplicable aquél fantástioco diálogo de los Simpson:

        Homer: lo importante para jugar al Black Jack es tener un sistema
        Bart: ¿y cuál es tu sistema?
        Homer: No deciirle a tu madre cuánto pierdo.

    • Manuel Corpas 07:36 on 03/06/2012 Permalink | Reply

      De momento no he podido pasar del primer párrafo del punto 6º.Me sale toda la bilis y me vienen tantas imágenes, recuerdos, palabras, situaciones…mi cabeza parece la portada del Informe Semanal de hace décadas.Dios Mio, necesito tu iluminación , o lo que sea, para no ponerme a odiar tanto, no debe ser bueno.

      • Eclectikus 11:17 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        Nada de odios, odiar es de progres, reírse de ellos es el único antídoto posible 😆

    • viejecita 08:51 on 03/06/2012 Permalink | Reply

      Anoche, cuando pude entrar a leer, estaba demasiado cansada. Esta mañana lo he leído todo. No estoy de acuerdo con el punto 8 ( a mí sí me parece que una ley de plazos, para el aborto es necesaria, al mismo tiempo que aumentar todas las ayudas habidas y por haber , en guarderías, asistencia domiciliaria, etc etc, para que las futuras madres en situaciones difíciles no se sientan abocadas a elegir entre el aborto, el abandono de sus hijos, o el condenarlos a una vida de miseria…
      Igual que me parece bien que se equipare en derechos a las uniones de personas del mismo sexo con las familias heterosexuales. Que no creo que los homosexuales lo sean por vicio, sino por naturaleza ( es demasiado dura su opción sexual como para elegirla por capricho ), y hay personas extraordinarias entre ellos, a las que me parece injusto discriminar a la hora de adoptar, etc… ( por ejemplo, en un contrato antiguo de arrendamiento, -esto es mi terreno, y a mí, egoístamente me convenía -- si muere el titular, su pareja, aunque lo fuera desde hace años, no tenía derecho a la prórroga de viudedad. Supongo que ahora con lo del matrimonio homosexual habrá cambiado la cosa )

      Tampoco me parece tan mal Salgado, aunque el resultado fuera el que fue, y se dejase contradecir y mangonear por su jefe. Ella por lo menos, estaba bien educada, e hizo lo que pudo, y además lo hizo con cierta estética de formas. No me parece bien englobarla con Pajín o con Aído.

      Esto dicho, espero que este hilo lo difundas por todos lados.
      Un abrazo

      • Sefuela 10:44 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        Coincido contigo en el primer párrafo. Reconozco además la lógica de lo que afirmaba Miguel Bosé: que los no bisexuales se perdían una parte de la diversión. Aunque, conscientemente, yo prefiera perdérmela. No tengo nada contra los homosexuales respetuosos, pero sí contra las locas agresivas.

        En cuanto a Salgado, vale que era de lo mejorcito del gobierno. Pero simplemente porque el nivel con el que se compara es extremadamente bajo. Otra nefasta ministro.

      • Eclectikus 11:33 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        Las anotaciones de Sefuelix valen para mi también. El aborto es un tema peliagudo, pero creo que una ley de plazos que se cumpla y sin coladeros es razonable, pero al parecer quimérica en España, en donde el aborto se ha convertido en un lúgubre negocio más que una verdadera opción marginal ante un embarazo problemático. No parece muy lógico que en un país en el que se está invirtiendo la pirámide de población, y en el que mayoritariamente solo paren las extranjeras, fomentar el aborto como si fuera otro método anticonceptivo, me parece una (otra) extravagancia progre.

        Lo de los gays es de traca, estar en contra de ellos es como estar en contra de las leyes de la termodinámica. Yo (y creo que Pío Moa también aunque no haya sido afortunado en explicarlo) estoy en contra, me repugna más bien, el lobby cerolista, los gays gafapasta y demás sectas plumíferas… Primero porque no representan ni de lejos al colectivo gay (en Chueca siempre gana el PP), y segundo porque no son más que otro tentáculo de la sociedad de laboratorio que el PSOE ha querido crear en España a base de vender cuentos chinos por todos los medios posibles.

        De Salgado no opino, pero alguien que ha compartido consejo de ministros con ZP, es cómplice de las aberraciones que hemos vivido durante estos 11 años. Que Salgado sea la reina tuerta en un gobierno de ciegos intelectuales, no me produce ni frío ni calor.

      • tmpd 16:46 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        Vijecita
        Estoy de acuerdo contigo en lo del punto 8.
        Pero en conjunto, he pensado o sentido muchas veces cosas que expresa la carta de Pio Moa.

    • Sefuela 11:00 on 03/06/2012 Permalink | Reply

      Olvidabba. Tampoco estoy de acuerdo con lo de Gibraltar. Vale ya de chorradas. Gibraltar británico. Ceuta y Melilla españolas. Si admitimos reivindicaciones territoriales anteriores a 1950 acabamos reivindicando a los vascopitecos.

      Yo estoy más por la ampliación de la frontera de Gibraltar hasta Navacerrada, a ver si consigo nacionalizarme inglés 😉

      • Sefuela 11:02 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        Por cierto, olvidabba significa que olvidaba Waterloo, chiquitita, mamma mia, Fernando, etc…

        • viejecita 11:07 on 03/06/2012 Permalink

          Se ve que tu corrector y el mío son primos hermanos

      • Eclectikus 11:47 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        Ojo con Gibraltar. Estoy de acuerdo conque el peñón sea británico, a mi como si se la machacan. He currado allí y los llanitos me parecen mutantes con el material genético dañado por la basura radiactiva que se almacena en las cuevas de la roca… hasta por la noche son fosforescentes 😉 Tengo una entrada en cartera sobre Gibraltar, pero tengo problemas para callarme la boca sobre algunas cosas clasificadas que son lo más gracioso de la anécdota.

        No es nada lógico lo del istmo, que nos lo robaron el siglo pasado, construyeron un aeropuerto, posiblemente el más peligroso del mundo, y que quieren ampliarlo (si es que no están ya), a base de ganar terreno al mar (por la bahía de Algeciras y por el Mediterráneo).

        Tampoco es nada lógico el régimen fiscal, por muchas razones, pero una de las más sangrantes para la gente de allí, es los cientos de barcos que quedan en stand-by en la bahía (llenándola de mierda) semanalmente, esperando a repostar en Gibraltar (mucho más barato) dejándose los cuartos allí… En fin, que prometo una entrada específica un día de estos sobre el tema.

    • viejecita 11:04 on 03/06/2012 Permalink | Reply

      Ecléctikus

      No puedo postrar en SisB, por mucho que lo intente, así que te lo dejo aquí:
      Espero que saques toda clase de imágenes y de explicaciones del próximo eclipse del Sol a cargo de Venus. ( Creo que es el día 6 ). Que por lo visto ocurre cada 100 años o así, o sea que no vamos a tener oportunidad de asistir a otro…

      • viejecita 11:05 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        El dichoso corrector me cambia postear por postrar, todas las veces

      • Eclectikus 11:55 on 03/06/2012 Permalink | Reply

        Seguro que algo sale 😉

      • viejecita 11:24 on 10/06/2012 Permalink | Reply

        Se me había pasado , ( estos días he estado totalmente rebasada, aunque no es excusa ), darte las gracias por el estupendo enlace , en SisB, (donde no puedo comentar), para ver el tránsito de Venus. :) :) :)

        • Eclectikus 11:39 on 10/06/2012 Permalink

          De nada V. ya sabes que disfruto un montón publicando en SisB 😉

        • viejecita 11:42 on 10/06/2012 Permalink

          A ver cuando me rehago un poco en cuestión de dinero, y me acabo comprando el telescopio en tu Amazon…

      • Eclectikus 12:15 on 10/06/2012 Permalink | Reply

        Por cierto, en California por lo visto tuvieron algún problemilla para ver el tránsito de Venus 😉

        Supongo que ya lo habrás leído en WUWT, Anthony Watts tuvo que tirar para el norte de California y luego para Nevada para fotografiar el evento, su mujer sacó algunas fotos y ahora las vende en eBay.

    • Alf On 12:11 on 22/08/2012 Permalink | Reply

      Lo que comenta Pío de los días 11-14 marzo hace recordarlos. Y se me siguen poniendo los pelos como escarpias.

      • Eclectikus 12:23 on 22/08/2012 Permalink | Reply

        Desde mi punto de vista los descalifica de por vida. Igual que a los voceros de la SER que desde entonces me revuelven las tripas: Gabilondo, Gemma Nierga, Carnicero, Millás… siento asco solo de escribir sus nombres.

  • Eclectikus 20:43 on 23/04/2012 Permalink | Reply
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    Día del libro: desocupado lector… 

    Hoy está terminando el Día del Libro, se supone que en conmemoración del fallecimiento de  Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Así que para celebrarlo me he traído el prólogo de mi libro favorito, un libro que lleva más de 400 años de actualidad, y que ha puesto el techo muy alto a los hombres de letras del presente y del futuro, si es que quieren superar o tan siquiera igualar, el genio, la profundidad, el fino humor, el retrato de personajes y la trascendencia de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Desde luego si tuviera que llevarme un solo libro a una isla desierta, esta sería la primera y casi única opción.

    Prólogo

    Desocupado lector: Sin juramento me podrás creer, que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir la orden de naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejanza. Y así ¿qué podía engendrar el estéril y mal cultivado ingenio mío, sino la historia de un hijo seco, avellanado, antojadizo, y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno: bien como quien se engendró en una cárcel, donde toda incomodidad tiene su asiento, y donde todo triste ruido hace su habitación? El sosiego, el lugar apacible, la amenidad de los campos, la serenidad de los cielos, el murmurar de las fuentes, la quietud del espíritu son grande parte para que las Musas más estériles se muestren fecundas y ofrezcan partos al mundo, que le colmen de maravilla y de contento. Acontece tener un padre un hijo feo y sin gracia alguna, y el amor que le tiene le pone una venda en los ojos para que no vea sus faltas; antes las juzga por discreciones y lindezas y las cuenta a sus amigos por agudezas y donaires. Pero yo que aunque parezco padre soy padrastro de D. Quijote, no quiero irme con la corriente del uso, ni suplicarte casi con las lágrimas en los ojos, como otros hacen, lector carísimo, que perdones o disimules las faltas que en este mi hijo vieres: y pues ni eres su pariente, su amigo y tienes tu alma en tu cuerpo, y tu libre albedrío como el más pintado, y estás en tu casa, donde eres señor de ella, como el rey de sus alcabalas, y sabes lo que comúnmente se dice, que debajo de mi manto al rey mato, todo lo cual te exenta y hace libre de todo respeto y obligación, y así puedes decir de la historia todo aquello que te pareciere, sin temor que te calumnien por el mal, ni te premien por el bien que dijeres de ella.

    Sólo quisiera dártela monda y desnuda, sin el ornato de prólogo ni de la innumerabilidad y catálogo de los acostumbrados sonetos, epigramas y elogios que al principio de los libros suelen ponerse. Porque te sé decir, que aunque me costó algún trabajo componerla, ninguno tuve por mayor que hacer esta prefación que vas leyendo. Muchas veces tomé la pluma para escribirla, y muchas la dejé por no saber lo que escribiría. Y estando una suspenso, con el papel delante, la pluma en la oreja, el codo en el bufete y la mano en la mejilla, pensando lo que diría, entró a deshora un amigo mío, gracioso y bien entendido, el cual, viéndome tan imaginativo, me preguntó la causa, y no encubriéndosela yo, le dije que pensaba en el prólogo que había de hacer a la historia de D. Quijote, y que me tenía de suerte que ni quería hacerle, ni menos sacar a luz las hazañas de tan noble caballero.

    – Porque ¿cómo no queréis vos que no me tenga confuso el que dirá el antiguo legislador, que llaman vulgo, cuando vea que al cabo de tantos años como ha que duerme en el silencio del olvido, salgo ahora con todos mis años a cuestas, con una leyenda seca como un esparto, ajena de invención, menguada de estilo, pobre de conceptos, y falta de toda erudición y doctrina, sin acotaciones en las márgenes, y sin anotaciones en el fin del libro como veo que están otros libros, aunque sean fabulosos y profanos, tan llenos de sentencias de Aristóteles, de Platon y de toda la caterva de filósofos, que admiran a los leyentes, y tienen a sus autores por hombres leídos, eruditos y elocuentes? Pues ¿qué, cuando citan la Divina Escritura?, no dirán sino que son unos Santos Tomases y otros doctores de la Iglesia, guardando en esto un decoro tan ingenioso, que en un renglón han pintado un enamorado distraído, y en otro hacen un sermonico cristiano, que es un contento y un regalo oirle o leerle! De todo esto ha de carecer mi libro, porque ni tengo que acotar en el margen, ni que anotar en el fin, ni menos sé qué autores sigo en él, para ponerlos al principio como hacen todos, por las letras del abecé, comenzando en Aristóteles y acabando en Xenofonte y en Zoilo, o Zenxis, aunque fue maldiciente el uno y pintor el otro. También ha de carecer mi libro de sonetos al principio, a lo menos de sonetos cuyos autores sean duques, marqueses, condes, obispos, damas o poetas celebérrimos; aunque si yo los pidiese a dos o tres oficiales amigos, yo sé que me los darían, y tales que no les igualasen los de aquellos que tienen más nombre en nuestra España. En fin, señor y amigo mío, proseguí, yo determino que el señor Don Quijote se quede sepultado en sus archivos en la Mancha, hasta que el cielo depare quien le adorne de tantas cosas como le faltan, porque yo me hallo incapaz de remediarlas por mi insuficiencia y pocas letras, y porque naturalmente soy poltrón, y perezoso de andarme buscando autores que digan lo que yo me sé decir sin ellos. De aquí nace la suspensión y elevamiento en que me hallasteis: bastante causa para ponerme en ella la que de mí habéis oído.

    Oyendo lo cual mi amigo, dándose una palmada en la frente, y disparando en una larga risa, me dijo:

    – Por Dios, hermano, que ahora me acabo de desengañar de un engaño en que he estado todo el mucho tiempo que ha que os conozco, en el cual siempre os he tenido por discreto y prudente en todas vuestras acciones; pero ahora veo que estáis tan lejos de serlo, como lo está el cielo de la tierra. ¿Cómo que es posible, que cosas de tan poco momento y tan fáciles de remediar, puedan tener fuerzas de suspender y absortar un ingenio tan maduro como el vuestro, y tan hecho a romper y atropellar por otras dificultades mayores? A la fe, esto no nace de falta de habilidad, sino de sobra de pereza y penuraia de discurso. ¿Queréis ver si es verdad lo que digo? Pues estadme atento, y veréis cómo en un abrir y cerrar de ojos confundo todas vuestras dificultades, y remedio todas las faltas que decís que os suspenden y acobardan para dejar de sacar a la luz del mundo la historia de vuestro famoso Don Quijote, luz y espejo de toda la caballería andante.

    – Decid -le repliqué yo, oyendo lo que me decía-, ¿de qué modo pensáis llenar el vacío de mi temor, y reducir a claridad el caos de mi confusión?

    A lo cual él dijo:

    – Lo primero en que reparáis de los sonetos, epigramas o elogios que os faltan para el principio, y que sean de personajes graves y de título, se puede remediar con que vos mismo toméis algún trabajo en hacerlos, y después los podéis bautizar y poner el nombre que quisiérais, ahijándolos al preste Juan de las Indias, o al emperador de Trapisonda, de quien yo sé que hay noticia que fueron famosos poetas… Y cuando no lo hayan sido, y hubiere algunos pedantes y bachilleres, que por detrás os muerdan y murmuren de esta verdad, no se os dé dos maravedís, porque ya que os averigüen la mentira, no os han de cortar la mano con la que lo escribísteis. En lo de citar en las márgenes los libros y autores de donde sacáreis las sentencias y dichos que pusiéreis en vuestra historia, no hay más sino hacer de manera que vengan a pelo algunas sentencias, o latines que vos sepáis de memoria, o a lo menos que os cueste poco trabajo el buscarlos, como será poner, tratando de libertad y cautiverio:

    Non bene pro toto libertas venditur auro.

    (La libertad no se vende bien ni por todo el oro del mundo)

    Y luego en el margen citar a Horacio, o a quien lo dijo. Si tratáredes del poder de la muerte, acudid luego con:

    Pallida mors aequo pulsat pede pauperum tabernas

    Regumque turres.

    (La pálida muerte vísita por igual las chozas de los probres y

    las torres de los reyes)

    Si de la amistad y amor de Dios manda que se tenga al enemigo, entraos luego al punto por la Escritura divina, que lo podéis hacer con tantico de curiosidad, y decir las palabras por lo menos del mismo Dios: “Ego autem dico vobis, diligite inimicos vestros”. Si tratáreis de malos pensamientos, acudid con el Evangelio: “De corde exeunt cogitationes malae”. Si de la instabilidad de los amigos, ahí está Catón, que os dará su dístico:

    Donec eris felix, multos numerabis amicos

    Tempora si fuerint nubila, solus eris

    (Mientras seas dichoso, contarás con muchos amigos,

    pero si los tiempos se nublan, estarás solo)

    Y con estos latinicos y otros tales os tendrán siquiera por gramático, que el serlo no es de poca honra y provecho el día de hoy. En lo que toca al poner anotaciones al fin del libro, segúramente lo podéis hacer de esta manera: Si nombráis algún gigante en vuestro libro, hacedle que sea el gigante Golías, y con sólo esto, que os costará casi nada, tenéis una grande anotación, pues podéis poner: El gigante Golías o Goliat fue un filisteo, a quien el pastor David mató de una gran pedrada en el valle de Terebinto, según se cuenta en el libro de los Reyes, en el capítulo que vos halláreis que se escribe. Tras esto, para mostraros hombre erudito en letras humanas y cosmógrafo, haced de modo como en vuestra historia se nombre el río Tajo, y vereisos luego con otra famosa anotación, poniendo: El río Tajo fue así dicho por un rey de las Españas; tiene su nacimiento en tal lugar, y muere en el mar Océano, besando los muros de la famosa ciudad de Lisboa, y es opinión que tiene las arenas de oro, etc. Si tratáreis de ladrones, yo os daré la historia de Caco, que la sé de coro. Si de mujeres rameras, ahí está el obispo de Mondoñedo que os prestará a Lamia, Laida y Flora, cuya anotación os dará gran crédito. Si de crueles, Ovidio os entregará a Medea. Si de encantadoras y hechiceras, Homero tiene Calipso, y Virgilio a Circe. Si de capitanes valerosos, el mismo Julio César os prestará a sí mismo en sus comentarios, y Plutarco os dará mil Alejandros. Si tratáreis de amores, con dos onzas que sepáis de la lengua toscana, toparéis con León Hebreo, que os hincha las medidas. Y si no queréis andaros por tierras extrañas, en vuestra casa tenéis a Fonseca del amor de Dios, donde se cifra todo lo que vos y el más ingenioso acertare a desear en tal materia. En resolución, no hay más sino que vos procuréis nombrar estos nombres, o tocar estas historias en las vuestras, que aquí he dicho, y dejadme a mí el cargo de poner las anotaciones y acotaciones, que yo os voto a tal de llenaros las márgenes de gastar cuatro pliegos en fin del libro. Vengamos ahora a la citación de los autores, que los otros libros tienen, que en el vuestro os faltan. El remedio que esto tiene es muy fácil, porque no habéis de hacer otra cosa que buscar un libro que los acote todos, desde la A hasta la Z, como vos decís. Pues ese mismo abecedario pondréis vos en vuestro libro; que puesto que a la clara se vea la mentira, por la poca necesidad que vos teníais de qprovecharos de ellos, no importa nada, y quizá alguno habrá tan simple, que crea que de todos os habéis aprovechado en la simple y sencilla historia vuestra. Y cuando no sirva de otra cosa, por lo menos servirá aquel largo catálogo de autores a dar de improviso autoridad al libro. Y más, que no habrá quien se ponga a averiguar si los seguísteis, o no los seguísteis, no yéndole nada en ello cuanto más que, si bien caigo en la cuenta, este vuestro libro no tiene necesidad de ninguna cosa de aquellas que vos decís que os falta, porque todo él es una invectiva contra los libros de caballerías, de quien nunca se acordó Aristóteles, ni dijo nada San Basilio, ni alcanzó Cicerón: ni caen debajo de la cuenta de sus fabulosos disparates las puntualidades de la verdad, ni las observaciones de la astrología: ni lo son de importancia las medidas geométricas, ni la conutación de los argumentos de quien se sirve la retórica: ni tiene para qué predicar a ninguno, mezclando lo humano con lo divino, que es un género de mezcla de quien no se ha de vestir ningún cristiano entendimiento. Sólo tiene que aprovecharse de la imitación en lo que fuere escribiendo, que cuanto ella fuere más perfecta, tanto mejor será lo que se escribiere. Y pues esta vuestra escritura no mira a más que a deshacer la autoridad y cabida que en el mundo y en el vulgo tienen los libros de caballerías, no hay para qué andéis mendigando sentencias de filósofos, consejos de la divina Escritura, fábulas de poetas, oraciones de retóricos, milagros de santos: sino procurar que a la llana, con palabras significantes, honestas y bien colocadas, salga vuestra oración y período sonoro y festivo pintando en todo lo que alcanzáreis y fuere posible vuestra intención, dando a entender vuestros conceptos, sin intrincarlos y oscurecerlos. Procurad también que leyendo vuestra historia, el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla. En efecto, llevad la mira puesta a derribar la máquina mal fundad de estos caballerescos libros, aborrecidos de tantos y alabados de muchos más: que si esto alcanzáseis, no habríais alcanzado poco.

    Con silencio grande estuve escuchando lo que mi amigo me decía, y de tal manera se imprimieron en mí sus razones, que sin ponerlas en disputa las aprobé por buenas, y de ellas mismas quise hacer este prólogo, en el cual verás, lector suave, la discreción de mi amigo, la buena ventura mía en hallar en tiempo tan necesitado tal consejero, y el alivio tuyo en hallar tan sincera y tan sin revueltas la historia del famoso Don Quijote de la Mancha; de quien hay opinión por todos los habitadores del campo de Montiel, que fue el más casto enamorado, y el más valiente caballero que de muchos años a esta parte se vió en aquellos contornos. Yo no quiero encarecerte el servicio que te hago en darte a conocer tan notable y tan honrado caballero; pero quiero que me agradezcas el conocimiento que tendrás del famoso Sancho Panza, su escudero, en quien a mi parecer te doy cifradas todas las gracias escuderiles, que en la caterva de los libros vanos de caballerías están esparcidas. Y con esto, Dios te dé salud, y a mí no olvide. Vale.

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    • viejecita 17:33 on 24/04/2012 Permalink | Reply

      ¡¡¡Gracias Ecléctikus!!!

      He intentado unas cuantas veces leer El Quijote, y sólo he conseguido leer la versión para niños que les obligaban a leer a mis hijos en el colegio.
      Hoy estoy reventada, y sólo me siento capaz de leer una novela policiaca o así ; ( tengo una de espías que pasa en Luxemburgo a medio terminar), pero prometo que mañana me leeré entero el prólogo que nos has traído.
      ¡Quien sabe! ¡Igual si lo leo descansada y sin prejuicios en contra, me guste tanto que acabe leyendo el libro…!

      • Eclectikus 17:59 on 24/04/2012 Permalink | Reply

        Qué conste que el gusto por el Quijote no es obligatorio, hay mucho snobismo también. Yo hace mucho que no me lo leo entero, pero siempre lo suelo tener a mano para releer pasajes sueltos y partirme el pecho.

        Eso si, elige una edición rica en notas y referencias porque si no se pierde mucha de su esencia. Yo uso la edición del IV Centenario (RAE), toda en un tomo, con prólogos de Vargas Llosa, Francisco Ayala y Martín de Riquer. También tiene varios ensayos sobre la Lengua del Quijote y un glosario de palabras especialmente difíciles de entender. Muy recomendable, no la puse en la entrada porque no la encontré en Amazon.

    • Sefuela 23:26 on 24/04/2012 Permalink | Reply

      Joerr, Ec, un poco duro para mí. Casi prefiero La Noria 😉 . Nunca conseguí leerlo, como ninguno de los libros que me mandaron en el cole. Los primeros libros que conseguí leer obligado fueron los que nos obligó el profersor Negro en la carrera. Menos mal que leía por mi cuenta.

      Siempre admiré a los pobres extranjeros que estudiaban español en la Escuela de Idiomas, porque en tercero (de 5 cursos) les obligaban a leer El Quijote.

  • Eclectikus 08:33 on 24/01/2012 Permalink | Reply
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    Discurso de Churchill en Zurich (1946) 

    Hoy hace 47 años que fallecía Sir Winston Churchill, sin duda uno de los grandes políticos del siglo XX, y posiblemente uno de esos personajes de la Historia cuya herencia intelectual como Hombre de Estado permanecerá indeleble por muchos siglos.

    Así que traigo un discurso que Churchill pronunció en la Universidad de Zurich (universidad que en Física, por ejemplo, aportó premios nobel como Röntgen, Einstein y Schrödinger) en 1946, en la que el ya ex-primer ministro Británico plantó las que posiblemente fueran las primeras semillas de la Comunidad Europea, al hablar de los Estados Unidos de Europa.

    El discurso empieza con un lacónico:

    Deseo hablarles hoy sobre la tragedia de Europa. Este noble continente cuna de todas las razas originarias del mundo. Es la cuna de la fe y la ética cristianas. Es el origen de casi todas las culturas, artes, filosofía y ciencias, tanto de los tiempos modernos como de los antiguos. […]

    He decidido reseñar sólo la segunda parte del discurso, aunque para los lectores interesados abajo enlazo el discurso completo en español e inglés, así como los audios y otros recursos. Y por supuesto las negritas y los enlaces son míos. Y ya me callo, habla Churchill:

    Discurso de Churchill en Zurich (19 de septiembre de 1946)

    […]

    Todos sabemos que las dos guerras mundiales que hemos pasado, surgieron por la vana pasión de una Alemania recién unida, que quería actuar como parte dominante del mundo. En esta última contienda se han cometido crímenes y masacres sin igual desde la invasión de los mongoles en el siglo XV. Los culpables deben ser castigados. Alemania debe ser privada del poder de volver a armarse y hacer otra guerra agresiva. Pero cuando se haya realizado todo esto, y se realizará, y se está haciendo, debe haber un final para la retribución. Tienen que haber lo que Mr. Gladstone llamó hace muchos años «un bendito acto de olvido». Tenemos que volver la espalda a los horrores del pasado. Debemos mirar hacia el futuro. No podemos permitirnos el arrastrar a través de los años aquello que puede traer de nuevo los odios y las venganzas que se desprenden de las injurias del pasado. Si hay que salvar a Europa de la infinita miseria, y por supuesto de la condena final, tiene que darse un acto de fe en la familia europea y un acto de olvido hacia los crímenes y locuras del pasado.

    ¿Pueden los pueblos de Europa elevarse a la altura de estas resoluciones del alma e instintos del espíritu humano? Si pueden hacerlo, los errores y las injurias que se han infringido se lavarán en todas partes por las miserias que se han tenido que soportar. ¿Hay alguna necesidad de que haya más abundancia de agonías? ¿Acaso la única lección de la historia es que la humanidad es imposible de educar? Que haya justicia y libertad. Los pueblos sólo tienen que quererlo, y todos alcanzarán el deseo de su corazón.

    Ahora voy a decir algo que les sorprenderá. El primer paso en la recreación de la familia europea debe ser una asociación entre Francia y Alemania. Sólo de este modo puede Francia recuperar la primacía moral de Europa. No puede haber un renacimiento de Europa sin una Francia grande espiritualmente y una Alemania grande espiritualmente. La estructura de los Estados Unidos de Europa, si se construyen bien y de verdad, será de tal manera que haga menos importante la fuerza material de un Estado. Las pequeñas naciones contarán tanto como las grandes y ganarán su honor por su contribución a la causa común. Los estados y principados de Alemania, unidos libremente por conveniencia mutua en un sistema federal, ocuparán cada uno su lugar entre los Estados Unidos de Europa. No trataré de hacer un programa detallado para cientos de millones de personas que quieren ser felices y libres, prósperas y seguras, que desean disfrutar de las cuatro libertades de las que habló el Presidente Roosevelt, y vivir de acuerdo con los principios incorporados en la Carta del Atlántico. Si este es su deseo, no tiene más que decirlo, con la seguridad de que se encontrarán los medios y se establecerán los instrumentos necesarios para llevar este deseo a su plena realización.

    Pero tengo que hacerles una advertencia: el tiempo se nos puede echar encima. Actualmente contamos sólo con un espacio de respiro. Los cañones han dejado de disparar, la lucha ha cesado, pero no se han detenido los peligros. Si queremos construir los Estados Unidos de Europa, cualquiera que sean el nombre y la forma que tomen, debemos empezar ahora.

    En nuestros días vivimos extraña y precariamente bajo el escudo y protección de la bomba atómica. La bomba atómica está aún en manos de un Estado y nación que sabemos que nunca la usará, excepto a favor del derecho y la libertad. Pero puede ser que dentro de unos años este terrible agente de destrucción se extienda ampliamente y la catástrofe que provocaría su uso por varias naciones guerreras no sólo acabaría con todo lo que llamamos civilización, sino que posiblemente desintegraría el mismo globo.

    Debo ahora resumir las propuestas que tienen ante ustedes. Nuestro constante propósito debe ser fortificar la fuerza de la Organización de Naciones Unidas. Bajo, y en el seno de este concepto del mundo, debemos volver a crear la familia europea con una estructura regional llamada, quizás, los Estados Unidos de Europa. El primer paso es crear un Consejo de Europa. Si al principio todos los Estados de Europa no están dispuestos o capacitados para integrase en la Unión, debemos proceder, no obstante, a unir y combinar a aquellos que quieren y pueden. La salvación de la gente normal de cada raza y de cada país, del peligro de la guerra o esclavitud, tiene que establecerse sobre sólidos fundamentos deben estar protegidos por la voluntad de todos los hombres y mujeres de morir, antes de someterse a la tiranía. En todo este urgente trabajo, Francia y Alemania deben tomar juntas la cabeza. Gran Bretaña, la Commonwealth británica de naciones, la poderosa América y confío que la Rusia soviética —y entonces todo sería perfecto— deben ser los amigos y padrinos de la nueva Europa y deben defender su derecho a vivir y brillar. Por eso os digo ¡Levantemos Europa!

    Recursos

     

     
    • viejecita 15:33 on 24/01/2012 Permalink | Reply

      Muy salado, Churchill, pero se ha quedado desfasadísimo.
      No creo que si viviera ahora , (y cuando digo viviera, no hablo de sobrevivir en plan momia gagá ), tendría tanto interés en fortalecer aún más la ONU ( y sus filiales, el UNFCCC, el IPCC… ).
      A mí lo que más gracia me hace de Churchill, es eso de que, cuando iba a la guerra, incluso en su época de pequeño oficial, iba siempre con su bañera a cuestas, que lo del baño caliente, no lo perdonaba.

      • Eclectikus 15:44 on 24/01/2012 Permalink | Reply

        Si viviera ahora alguien de su talento como primer ministro británico, o de cualquier país europeo, estaría con el mismo empeño que Churchill para cerrar la ONU, y sus apéndices. De la misma manera que si existiera Einstein, Fermi o Feynman el alarmismo climático se encontraría con unos huesos duros de roer. Pero… la mediocridad nos inunda.

    • Sefuela 17:04 on 24/01/2012 Permalink | Reply

      ¿Y qué me contaís de la capacidad de ganar elecciones cambiándose al partido contrario?
      Ec, si no conseguiste lo de The Wire, hoy ya han barrido Filejungle. Queda uploaded, bitshare y Wupload. y están barriendo también.

      • Eclectikus 18:55 on 24/01/2012 Permalink | Reply

        Ese era el pragmatismo de Churchill precisamente, indudablemente eran otros tiempos:

        Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema.

        Gracias Sefuela, la verdad es que he dejado de intentarlo, digamos que estoy en una especie de huelga individual de párpados caídos. 😉

    • viejecita 20:24 on 24/01/2012 Permalink | Reply

      Tengo una pregunta tonta:
      ¿ Por qué NMSP a veces tiene el globo terráqueo en vez de tener la oveja de siempre?
      No sé a los demás, pero a mí eso me despista bastante…

      • Eclectikus 20:33 on 24/01/2012 Permalink | Reply

        Supongo que te refieres a la solapa. Es por que tarda tiempo en cargar la página y hasta que no lo hace no sale la oveja, y mientras está cargando sale un icono (de “cargando”, o lo que sea dependiendo del navegador, en tu caso un globo terráqueo). Eventualmente si falla algún plugin, por ejemplo algún anuncio, o la nube de etiquetas giratoria, normalmente de Flash, la oveja no llega a salir porque la página no llega a cargarse del todo oficialmente.

        • viejecita 20:54 on 24/01/2012 Permalink

          Yo la tengo en favoritos, a la derecha. Cuando pincho, me salen los iconos primero, y luego el nombre del blog. Y salen todos con su iconito particular, y así se distinguen muy fácilmente. Pero con el mapamundi, como voy buscando la oveja, no lo encuentro.
          ¡Menos mal que tiene al lado a SisB… Porque el globo lo comparten los cartoons de Josh, MSV, ESA, el jueves, Barrachina, Petición Pública Española, y un montón más.
          Lo voy a tener que poner arriba, que entro varias veces al día, y tardo… Hecho

        • Eclectikus 21:08 on 24/01/2012 Permalink

          Eso ya es asunto del navegador que uses, supongo que Safari, que no reconoce el “favicon” (el iconito de las páginas) de NMSP. Lo investigaré en cualquier caso.

        • Sefuela 01:00 on 25/01/2012 Permalink

          Pues ya que sale el tema te comento algo pa tu info. Hoy llevo todo el dia fuera, con lo que he mirado la Plaza y la tuya desde el móvil (Nokia E71). La de PM me sale bien en miniopera, pero NMSP ni de coña. Si voy por el navegador normal (un Nisupu modelo Nokia), entonces NMSP sí carga, pero PM no. NMSP me acaba bloqueando el tfno en cuanto miro un rato, y tengo que reiniciar. No es ningún poblema, sólo pa tu info, por si te vale de algo o como curiosidad.

        • Eclectikus 07:56 on 25/01/2012 Permalink

          Pues eso es más grave, Sefuela, gracias. En principio este blog tiene cargado un plugin que adapta el blog para dispositivos móviles. Pero eso al final no garantiza nada, mientras escribo esto de hecho he entrado en NMSP con el Nokia Navigator, y efectivamente, tarda en cargar, pero carga, y acto seguido bloquea el navegador y sale de Internet. Mala cosa. Posiblemente sean los artilugios Flash los que andan jodiendo, así que ahora que estoy sobre aviso sobre el problema, voy a mirar si hay solución.

          Ah! y gracias por tener este humilde blog en tu lista junto con Plaza M. ¡Todo un honor!

        • viejecita 09:15 on 25/01/2012 Permalink

          Ecléctikus

          ¿ Que es eso de que tu blog sea “humilde” ?
          ¡Nada de falsas modestias, por favor!
          😉

        • Eclectikus 10:59 on 25/01/2012 Permalink

          Viejecita, el blog es humilde, en todo caso el que no sería humilde es el autor 😳 aunque yo juraría que también, sin falsas modestias.

        • viejecita 14:20 on 25/01/2012 Permalink

          ¡Pues vaya chafe!
          Espero que lo digas sólo por decir.
          Y que sea un contagio pasajero de Radio María.
          Que la humildad es la “virtud” que más odio. 😉

        • Eclectikus 14:27 on 25/01/2012 Permalink

          La humildad en mi caso no es una virtud, y menos cristiana. Es una característica y una constatación de mi ignorancia relativa y absoluta. Cuanto más sabes, más te das cuenta de cuanto te falta. Y me temo que no tiene solución.

        • viejecita 16:02 on 25/01/2012 Permalink

          “Cuanto más sabes, más te das cuenta de cuanto te falta” .

          O sea, pura pose… Me alegro infinito

        • Eclectikus 16:16 on 25/01/2012 Permalink

          Nada de pose, Viejecita. Eso para los modelos.

        • viejecita 16:19 on 25/01/2012 Permalink

          Lo de la “pose” es lo más natural del mundo.
          Y ya decía Oscar Wilde que la ausencia de ella era la más artificial de las poses…

        • Eclectikus 16:27 on 25/01/2012 Permalink

          Juer. pero Wilde era gay, tenía una visión de la pose tamizada por su condición. Nada no me sirve 😉

      • Sefuela 14:06 on 25/01/2012 Permalink | Reply

        Eso lo discutimos otro día con una caña delante.

        • Eclectikus 14:10 on 25/01/2012 Permalink

          Hecho :)

        • Sefuela 15:16 on 25/01/2012 Permalink

          Vais a ir a lo de Gregorio Ordoñez? Yo no estoy seguro todavía de poder, pero si vais y finalmente puedo hacerlo, es una buena ocasion para esa caña.

        • Eclectikus 15:28 on 25/01/2012 Permalink

          Creo que no voy a poder ir, pero si no es esta, habrá más ocasiones seguro.

        • Sefuela 16:04 on 25/01/2012 Permalink

          Envíame un email para que te pueda contactar y preparamos algo una tarde.
          V, vas mañana?
          Esopra, tú cuando vienes por los madriles?

        • Esporádico 18:30 on 25/01/2012 Permalink

          This finde, haciendo la ruta antes geriátrica, hace poco de los supervivientes y ahora, de los moribundos. No way. Sorry.

          Cañas y discusiones, el mejón menú. Echáos una a mi salud.

    • viejecita 16:08 on 25/01/2012 Permalink | Reply

      Yo desde luego no me atrevo a lo de G.Ordóñez.
      Que si fuera por la mañana, iría, llevándome una silla de esas plegables de caza, por si acaso me entraba el bajón, pero a esas horas, ni aunque me llevase una cama plegable, que luego tendría que volver a casa de noche, y con la carretera de obras.

    • Epiro 18:12 on 25/01/2012 Permalink | Reply

      Habla de reconciliación y perdón, pero también dice que “Alemania debe ser castigada”. Ambas cosas son ciertas en el momento adecuado. También cita a EEUU como único portador de la bomba atómica, hoy en día hay otros que también la tienen, Irán es probable que acabe haciéndose con la suya y no todos pensarán que debe ser castigada por ello, se verá quien puede llegar a tener una talla como la de Sir Winston o no llegar ni siquiera a la de Neville Chamberlain.

      • Eclectikus 18:39 on 25/01/2012 Permalink | Reply

        Bien traído Epiro, por eso he resaltado la frase, literalmente dice:

        La bomba atómica está aún en manos de un Estado y nación que sabemos que nunca la usará, excepto a favor del derecho y la libertad.

        Y cierto es, y la historia lo ha demostrado. Israel también la tiene, aunque no oficialmente, y a pesar de las agresiones sufridas durante los últimos cincuenta años, ni siquiera ha echo el conato de usarla. Irán posiblemente la tenga ya también. Quiero pensar que eso es hoy menos problema de lo que parece, porque antes de que se les ocurra apretar el botón rojo, seguro que un F16 Israelí estará ya sobrevolando sus coronillas. Y lo mismo ocurre con Corea del Norte. Más problema veo en que ese tipo de armas o similares caigan en manos de fanáticos yihadistas, sin ningún tipo de consideración ética, y mucho más difíciles de controlar por occidente. Y efectivamente el problema se acrecienta cuando analizas el calado de la clase política actual.

    • Sefuela 12:54 on 28/01/2012 Permalink | Reply

      ¡Feliz nocumpleaños, Ec! Fué ayer, ¿no?. Yo, es que soy más de sombrereros locos que de cosas convencionales. También suele suceder que no sé en que fecha vivo.

      • Eclectikus 13:23 on 28/01/2012 Permalink | Reply

        Gracias Sefuela, uno va ya para viejo… pero supongo que siempre es mejor cumplir años que no cumplirlos, a priori 😉

    • viejecita 13:10 on 28/01/2012 Permalink | Reply

      ¡Felicidades por ayer!
      Y que sepas, que tienen el mismo día de cumpleaños que tú un montón de gente : Mozart, Schelling, Lewis Carroll, Sacher Masoch, Edouard Lalo, Guillermo II, Donna Reed, Bridget Fonda, y , “last but not least” Barysnikov

      Nada mala, la compañía.

      • Eclectikus 13:36 on 28/01/2012 Permalink | Reply

        Gracias 1000 V.

        Si, no ha habido mala cosecha ese día del calendario desde luego, ya se me podía pegar algo. Especialmente me encanta Mozart, pero parece que no ha sido el caso 😉

        • viejecita 14:30 on 28/01/2012 Permalink

          Pues a mí me parece que sí que tienes el sentido del humor, tanto de Mozart como de Barysnikov.
          Ellos se dedicaron/dedican a la música, y tú a otras cosas, pero el sentido del humor no os falla a ninguno de los tres. Y a veces, parecería la cosa difícil.

        • Eclectikus 15:25 on 28/01/2012 Permalink

          Tu que me ves con buenos ojos V.

          De Mozart hubiera preferido heredar la sensibilidad musical, y ya puestos de Barysnikov quizá su grácil cuerpecillo… de lo demás casi me quedo con lo puesto… ah!, espera de Carroll me quedo con su sabia mezcla de lógica e ingenio. Entonces si que molaría un montón 😉

        • viejecita 16:34 on 28/01/2012 Permalink

          ¿Cuerpecillo grácil el de Barysnikov?

          Se ve que no te gusta el ballet, o no le has visto bailar.
          Que cuando baila, se convierte en un gigante, en un tigre, y la sensación que te da no es de gracilidad, sino de poderío…

        • Eclectikus 17:13 on 28/01/2012 Permalink

          La verdad es que no sigo la Danza, ni la Opera… pero este tipo es famoso y estado viendo algunos vídeos esta tarde… Lo de cuerpecillo era de broma, pero lo de grácil no me dirás que no es/era grácil :)

        • viejecita 17:24 on 28/01/2012 Permalink

          Si aúnas lo de grácil a lo de poderoso, pues bueno. Pero esos saltos no son de gacela, sino de pantera.
          Incluso ahora, de viejo, si le ves en “sus” episodios de “sexo en Nueva York”, y sin bailar, sólo con verle moverse, o correr…, es que se merienda a todos los guaperas oficiales, tipo Brad Pitt.
          Se solía llevar a las señoras más atractivas de calle (Jessica Lange, en su época fetén hasta tuvo una hija con él ), y no me extraña nada .

  • Eclectikus 16:41 on 08/01/2012 Permalink | Reply
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    Darwin sobre el ateísmo y el teísmo. 

    […] Otra fuente de convicción de la existencia de Dios relacionada con la razón y no con los sentimientos, me impresiona porque resulta tener mucho más peso. Esta se deduce de la extrema dificultad o más bien imposibilidad de concebir este universo inmenso y maravilloso, que incluye al hombre con su capacidad de mirar muy lejos hacia atrás y muy lejos en el futuro, como resultado de una casualidad o por una necesidad. Cuando se representa así, y me siento obligado a mirar a una primera causa que tiene una mente inteligente en cierta medida análoga a la del hombre, me merezco ser llamado teísta.

    Esta conclusión era fuerte en mi mente durante el tiempo, en la medida que recuerdo, que escribí El origen de las especies, y fue entonces que gradualmente y con muchas fluctuaciones, ese sentimiento se fue debilitando. Y entonces surge la duda – ¿puede la mente del hombre, la cual, como estoy totalmente convencido, ha sido desarrollada a partir de la mente que poseen los animales inferiores, ser fiable en el diseño de este tipo de grandes conclusiones? ¿No podrían estas ser el resultado de la conexión entre causa y efecto que nos parece una condición necesaria, pero probablemente depende sólo de la experiencia heredada? Tampoco debemos pasar por alto la probabilidad de que la inculcación constante de una creencia en Dios en las mentes de los niños, produzca un gran y tal vez hereditario efecto en su cerebro todavía no completamente desarrollado, y que será muy difícil para ellos deshacerse de su creencia en Dios, tal como un mono tendrá dificil deshacerse de su miedo instintivo y odio hacia una serpiente.

    No puedo pretender lanzar la menor luz sobre problemas tan abstrusos. El misterio del comienzo de todas las cosas es insoluble para nosotros, y por mi parte, debo contentarme con seguir siendo un agnóstico. […]

    Fuente

    Texto extraído y traducido libremente del artículo Religious Belief (original y anotado), a su vez extractado de la Autobiografia De Charles Darwin (1809-1882).

    Otras lecturas Interesantes

     
    • plazaeme 18:32 on 08/01/2012 Permalink | Reply

      No sé si Darwin es un caso muy relevante. Por profundidad de pensamiento, desde luego. Pero todavía vivía en una época en que esas cosas había que pensarlas pidiendo perdón. No digamos si encima tenía el oprobio de lo de los monos como abuelos. Así que tal vez no era tan libre, por el peso de la sociedad en la que vivía.

      No sé si servirá como comparación alguien de la misma sociedad, y muy parecido, justo 100 años más tarde: Bertrand Russell: Why I am Not a Christian.

      • Eclectikus 19:11 on 08/01/2012 Permalink | Reply

        También Darwin tuvo una vida bastante tortuosa, y sus orígenes religiosos fueron abandonados por el ateísmo puro para después suavizar sus posturas hacia el agnosticismo, es decir el reconocimiento de la incapacidad del hombre para poder llegar a una solución científica o racional sobre la existencia o no de un ente creador o precursor de todo este tinglado. Y en esas me encuentro yo también aunque inclinado a que probablemente, como tu dices, todo sea un cuento chino.

        Hombre, Bertrand Russell es un grande, y sus razones de peso, pero el mismo advierte:

        To come to this question of the existence of God, it is a large and serious question, and if I were to attempt to deal with it in any adequate manner I should have to keep you here until Kingdom Come, so that you will have to excuse me if I deal with it in a somewhat summary fashion.

        Y el contra-ejemplo a Why I am Not a Christian de Bertrand Russell es el Why I am a Catholic de G. K. Chesterton, un tipo que evolucionó del ateísmo y agnosticismo al catolicismo tras no pocos periplos teológicos, y que no le anda a la zaga a B. Russell en cuanto a categoría intelectual.

        Quiero decir que toda postura religioso/filosófica es respetable en si misma, y cae por definición, desde mi punto de vista, en una dimensión ajena a la Ciencia.

        Y sirva también como ejemplo un científico al que creo que ambos seguimos habitualmente, Roy Spencer, y que es reconocidamente creacionista, y utiliza la razón (y no el integrismo habitual americano) para defender su postura: Testing Truth with an Open Mind

    • viejecita 18:57 on 08/01/2012 Permalink | Reply

      Para la gente actual, es difícil imaginarse la que organizó Darwin cuando publicó “El Origen de las Especies”.
      Lo explica perfectamente Edmund Gosse, en su libro “Father and Son” donde lo explica, y cuenta las consecuencias de aquello en su propia vida.

      Gosse padre, era un reputado zoólogo marino, pero también era un fundamentalista cristiano. Había educado a su hijo en el amor por la Ciencia, y por la Fe Cristiana. Cuando se formaron las dos facciones opuestas, a favor y en contra de la teoría de Darwin, Gosse padre se peleó con su mejor amigo, Huxley, que era pro-Darwin, y por más que se demostrara que Darwin estaba en la verdad, él se obstinaba en lo contrario, negando lo que era evidente.
      El pobre Gosse hijo, sobrevivió de milagro, sin volverse loco, partido entre su amor por la ciencia, su respeto por Huxley que había sido casi un mentor para él, y el cariño por su padre, y el fundamentalismo religioso en el que había sido educado…

      • Eclectikus 20:30 on 08/01/2012 Permalink | Reply

        Joer Viejecita, otro a la lista, voy a tener que dejar el ordenador una temporada para leer todo lo que se me acumula :)

        Manuel C. (que quizá recuerdes de algunas de sus intervenciones en PM), me recomienda vía FB, hablando de este tema Darwin y el Diseño inteligente: Creacionismo, cristianismo y evolución (Alianza Editorial, 2007), de Francisco Ayala.

        También me recomienda una entrada en su blog (Del Mito al Blogos), que aunque no he tenido oportunidad de leer, el título me ha hecho gracia: ¿Por qué hablamos de ‘Dios’ cuando queremos decir ‘técnico en gestión de fincas’?. Y conociéndole, seguro que merece mucho la pena.

        • viejecita 22:48 on 08/01/2012 Permalink

          He pinchado en el enlace de Del mito al Blogos ¿ Por que hablamos…..? y me da error 404 Not Found. Y he buscado en Google el Blog ( que además es de Facebook, en donde no estoy registrada ), y tampoco lo he encontrado.
          Con ese título tan genial : ¿será una broma?

        • Eclectikus 22:56 on 08/01/2012 Permalink

          Mi culpa Viejecita, el estar en misa y replicando, nunca mejor dicho, tiene estas cosas 😉 Prueba ahora.

        • viejecita 09:19 on 09/01/2012 Permalink

          Gracias Ecléctikus
          Ya me funciona el enlace y tiene la gran facha.
          Hoy tengo un montón de trabajo atrasado de estos días ( entre las fiestas y la invasión -- deseada pero destrozante ) En cuanto me encuentre con un descanso suficientemente largo, me lo leo bien.

    • Manuel Álvarez 20:19 on 08/01/2012 Permalink | Reply

      Os dejo un enlace con los trabajos de Darwin.

      Y otro artículo interesante sobre su familia.

    • Epiro 01:30 on 09/01/2012 Permalink | Reply

      Darwin no pretendió nunca crear polémica con los dogmas sobre la existencia de Dios con su teoría de las especies, pero como bien dice Viejecita, sabía que la iba a liar parda con su publicación, y aún así, siguió adelante, porque la ciencia lo requería, lo triste es que entre mucha gente, lo que prima de su trabajo hoy en día es precisamente esa polémica y no su fantástica investigación.

      • Eclectikus 08:06 on 09/01/2012 Permalink | Reply

        Exactamente lo mismo le pasó a Galileo al tener que elegir entre Religión o Ciencia  (eppur si muove), con la diferencia que este, como cristiano reconocido no cuadra en las soflamas progres. Ni siquiera la inquisición fue tan sectaria como La Iglesia de los integristas ateos. Y la Iglesia del Clima es un gran ejemplo de ello.

        Al Gore, el principal profeta del Apocalipsis climático.

    • Sefuela 12:46 on 09/01/2012 Permalink | Reply

      ¡Cuanta razón tiene s al decir “toda postura religioso/filosófica es respetable en si misma, y cae por definición, desde mi punto de vista, en una dimensión ajena a la Ciencia”!. Y toda postura no religiosa también. pero ambas tan sólo en lo concerniente a la existencia o no de Dios, que es una cuestión de Fe, irracional e indiscutible por tanto.
      Todo el resto de aditamentos religiosos sí que son discutibles, pero no afectan a la esencia de la in/existencia de Dios. Y no podremos probar nunca su existencia, puesto que la ciencia ignora todavía muchas cosas. Ni su inexistencia, puesto que podríamos llegar a probar su no manifestación, pero por puro concepto podría estar jugando con ello. Así que mis respetos a todas las posturas siempre que no se mate ni se escarnie en nombre de Dios ni de la Ciencia a la que se pretnde dar el papel de Dios.

      • Eclectikus 13:35 on 09/01/2012 Permalink | Reply

        Exactamente, por eso en este peliagudo debate concreto, siempre procuro separar Religión de Iglesia. La Iglesia, como toda institución humana, es vulnerable y llena de fallos éticos y morales, pero intento que eso sea otro debate, también peliagudo, pero no relacionado con la existencia o no de un creador de este tinglado, y sobre todo de la consciencia personal e íntima que pueda tener cualquier persona.

  • Eclectikus 15:48 on 04/01/2012 Permalink | Reply
    Tags: , Pildoras, ,   

    Einstein y las crisis. 

    No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.

    La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar “superado”. Quien atribuye a las crisis sus fracasos y sus penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

    La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto trabajemos duro.

    Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

    Atribuido* a  Albert Einstein

    * No soy capaz de encontrar la fuente original en la que Einstein realizó estas reflexiones. Aparece en multitud de blogs en español, inglés y otros idiomas y todos dan por sentado la autoría de Einstein, pero la mayoría no citan la fuente, o la citan erróneamente como extractada del capítulo Thoughts on the World Economic Crisis, de la obra de Albert Einstein The World As I See It (ver en Google eBooks o en Scribd), y ahí no aparece. Si me entero de la procedencia real editaré este párrafo, mientras aquí queda como atribuido a Albert Einstein.

    NOTA.- Año nuevo, vida nueva. Inicio aquí una nueva sección de  pensamientos y genialidades de los grandes hombres de la Historia de la Humanidad. Y como yo no pertenezco a esa estirpe (ni de lejos), en estas entradas me quedaré calladito, y me limitaré a recoger la frase en cuestión, quedando los comentarios abiertos, como siempre, por si alguien quiere comentar, ampliar, corregir o criticar algo. Será una sección parecida a la que añadí en Science is Beauty hace tiempo (quotes) y que se ha convertido en una de las más visitadas allí. Espero que queden bien también aquí.

     
    • viejecita 16:55 on 04/01/2012 Permalink | Reply

      O sea: ¿ Que tenemos que darle la réplica nada menos que a Einstein ?
      Pues nos veo mal…

      • Eclectikus 17:39 on 04/01/2012 Permalink | Reply

        Con Einstein, como con todo bicho viviente, se puede estar más o menos de acuerdo, sobre todo si, como es el caso, no habla de Física. Y muy especialmente si no le discutes la Teoría de la Relatividad, ahí siempre llevarás las de perder :) Por ejemplo, su famosa frase Dios no juega a los dados en la que trataba de desacreditar la Mecánica Cuántica, la cual el mismo había ayudado a desarrollar, es más que discutible (y discutida).

        • viejecita 18:36 on 04/01/2012 Permalink

          Bueno, pues si esas declaraciones las hubiera hecho ahora, en España, le habrían llamado clasista, franquista, y le hubieran dicho que era un juicio de valor respecto de los pobrecitos que dependían de los diferentes subsidios…

          ¡Pretender que cada uno se hiciera responsable de su propia vida ! ¡Que horror! ¡Para eso está el Estado!

        • Eclectikus 18:46 on 04/01/2012 Permalink

          Se supone que Einstein tenía tendencias socialistas, hasta Hugo Chávez lo cuenta aquí :) Yo creo que era más bien un liberal socialista, especie que no existe en España, y mezcla la valoración del esfuerzo y la creatividad a la vez que pugna por un estado fuerte en determinados aspectos (justicia, investigación base, seguridad…).

    • Epiro 18:09 on 04/01/2012 Permalink | Reply

      Estoy en gran parte de acuerdo con lo que pone, hay un par de autores más que han hecho pensamientos de esta índole, pero curiosamente, siempre los llevan a cabo gente que tendrán algo para comer y vestir, lo meritorio es explicarle eso a los tíos que han perdido el trabajo y el banco les ha quitado la casa que no podían pagar.

      • Eclectikus 18:37 on 04/01/2012 Permalink | Reply

        Bueno, desgraciadamente mi caso no está muy lejos del que pintas (con matices, algunos a mejor, otros a peor, y otros neutros), y aquí me tienes lleno de optimismo, esperanza y creatividad como dice Einstein. Es que no hay otra.

    • Iván 23:19 on 04/01/2012 Permalink | Reply

      Yo me quedo con este fragmento de los simpson, que viene a decir lo mismo pero regado por una de las perlas de Homer… impagable!!!

      http://www.youtube.com/watch?v=0BIRf2ILB60

      Y ahora en serio, a nivel económico yo tengo la teoría del análisis cíclico (me lo explicaron hace 10 años en un curso de bolsa, y de momento es la mejor explicación a la crisis actual), que consiste en que el capitalismo, siendo el menos malo de los sistemas económicos, tiene el defecto de que se mueve por ciclos económicos (la crisis actual es consecuencia, básicamente, de que es lo que toca por el ciclo económico).

      De tal manera que en los ciclos recesivos es cuando se pichan las burbujas y se purga el sistema. Es en el ciclo expansivo cuando el gobierno TIENE que hacer políticas fiscales y monetarias restrictivas (subir tipos de interés, subir impuestos, bajar gasto público) para que la burbuja se desinfle lentamente. Es decir, echar agua fría en el motor recalentado de la economía para que se enfríe (los crecimientos excesivos y desequilibrados son mortales). Si se hiciera así, quedaría margen para las políticas fiscales y monetarias expansivas (bajar los tipos, bajar los impuestos, subir gasto público) a aplicar en las recesiones. Vamos, justo al contrario de lo que ha pasado en estos años…

      Pero vamos, esto viene a cuento, básicamente, de que estoy profundamente de acuerdo con Einstein y de que esto debe servirnos (y lo hará) de revulsivo para mejorar el sistema económico español (nuestra economía es muy agradecida cuando se la han hecho reformas y ajustes varios). El euro saldrá reforzado, y tengo la firme convicción de que estamos a punto de ver uno de los mayores ciclos bursátiles alcistas de nuestra generación, pero eso ya es otra historia…

      • Eclectikus 23:36 on 04/01/2012 Permalink | Reply

        Grande Homer :) :) :)

        Lo de los ciclos me suena, y lo que dices suena sensato, pero parece que los políticos no terminan de verlo claro, debe ser que están muy ocupados… con… la política.

        Y me alegro de que quedemos optimistas todavía. A ver cuanto nos dura 😉

    • Eliana 14:05 on 05/01/2012 Permalink | Reply

      La nueva sección me ha encantado, enhorabuena!! es que me encantan las frases célebres para pensar. De hecho Einstein es uno de mis favoritos!! Citaré una que me la sé de memoria,la que has puesto arriba en uno de los comentarios, lo de los dados ( yo lo digo cuando no existe la “casualidad” sino el “destino”) y ésta: Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.
      No sé si era un socialista, pero seguro que no tiene ná que ver con los sociatas de… ejem ejem…

      • Eclectikus 14:27 on 05/01/2012 Permalink | Reply

        Gracias Eliana :) En cuanto a la frase de los dados, mira esta contra-frase de Stephen Hawking, con más razón que un santo:

        Al parecer Einstein estaba doblemente equivocado cuando afirmó que Dios no juega a los dados. Los estudios sobre la emisión de partículas desde agujeros negros permiten sospechar que Dios no solamente juega a los dados, sino que, a veces, los echa donde nadie puede verlos.

        Stephen Hawking jugando con la gravedad (con su ausencia, vamos)

        • Eliana 15:48 on 05/01/2012 Permalink

          Joder, también puede ser… pero yo creo en D.s y que todo lo que pasa será por “algo” y no de manera fortiuita. He estado leyendo su biografía y dicen que es ateo aunque citaba mucho en nombre de D.ios. y no estoy de acuerdo lo que dijo: “Dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo y se creó de la nada. La creación espontánea es la razón de que haya algo en lugar de nada, es la razón por la que existe el Universo, de que existamos. No es necesario invocar a Dios como el que encendió la mecha y creó el Universo”. Aunque yo creo también mucho en la ciencia pero bueno…
          Adjunto un fragmento de otro paisano nuestro que también me encanta,Woody Allen: “Vamos a ver, Miles, tú no crees en Dios, ¿verdad? Ni tampoco en la ciencia, ni tampoco en la política… ¿Hay algo en lo que tú creas?”
          “Sólo en dos cosas: en el sexo y en la muerte, dos cosas que he experimentado en vida y se me antojaron muy reales.”
          (El dormilón, frases finales de la película)

          XD

        • Eclectikus 19:35 on 05/01/2012 Permalink

          Me encanta “El Dormilón”. Y casi todo Woody Allen en general :)

          En cuanto a Hawking y sus presunciones sobre Dios a mi me parecen absurdas, es lo que les suele pasar a los físicos teóricos y cosmólogos que se meten en jardines que son totalmente ajenos a la Ciencia como son la Teología y la Fe. Yo creo que al estar tan al límite de la Física, se caen, se meten en unos charcos inmensos y se ponen perdidos de barro para terminar en definitiva haciendo el ridículo. En todo caso, siempre se refieren no a un Dios todo poderoso como el que tu te refieres, sino a un ente abstracto creador del universo y que no se identifica con ninguna divinidad religiosa. Al final eso no disimula el barro ni les saca del charco en que se meten.

    • Sefuela 19:25 on 05/01/2012 Permalink | Reply

      Pues yo con la que cada vez estoy más de acuerdo es con la de la infinitud de la estupidez humana, y se le olvidó citar también del morro. Y no comento mas por hoy, que no me aguanto ni yo :-(

      • Eclectikus 19:39 on 05/01/2012 Permalink | Reply

        También se le olvidó hablar de la cara dura de muchos (¿todos?) los políticos actuales, capaz incluso de rayar el diamante 😉

    • Esporádico 21:18 on 05/01/2012 Permalink | Reply

      Deseo a todo el mundo una feliz noche de Reyes, el día más feliz del año.

      • Eclectikus 21:27 on 05/01/2012 Permalink | Reply

        Gracias Esporádico. Lo mismo para ti, que disfrutes de tus nuevos viejos cacharros.

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