Actualizaciones de agosto, 2018 Mostrar/Ocultar Comentarios | Atajos de teclado

  • Eclectikus 22:52 el 17/08/2018 Enlace permanente | Respuesta
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    ABC se incorpora a las letrinas digitales. 

    ABC ya está de pleno derecho en la misma ciénaga en la que hozan los panfletos digitales de la derecha más paleta, esos pozos negros de Internet en los que se mezcla un pésimo periodismo con una ética definitivamente putrefacta, y que a la postre terminan regurgitando sus excrecencias por las redes sociales, y por tanto sobre una buena parte de la sociedad, algo letal para cerebros poco desarrollados, influenciables o simplemente proclives a dar rienda suelta a sus fobias (nótese que estos tres subgrupos humanos no son mutuamente excluyentes).

    Imagen vía VICE: Professional Poo Diver

    Esta mañana leía este artículo de ABC que recoge en su titular las palabras de un melillense (i.e. español) del barrio del Raval en Barcelona:

    El artículo no tiene nada de especial más allá de dar voz a varios musulmanes para que expliquen sus impresiones tras los atentados de hace un año. Sin embargo esto es algo que es intolerable para los cruzados digitales, siempre rebozados en odio e hiperactivos ante cualquier noticia que trate a los musulmanes como seres humanos. No hay más que darse una vuelta por el hilo para hacerse una idea del nivel.

    Una muestra de “defensores” de la civilización (click/tap para ampliar)

    El caso es que he dejado un comentario, éste:

    Los datos del PRC mencionados se puede consultar aquí

    El comentario ha superado la fase de moderación y ha recibido un par de votos positivos y otro par negativos. Rápido ha saltado un cabestro a decirme, con mayúsculas, que yo soy parte del “problema”. No he hecho captura de pantalla porque una vez pasado el filtro suponía que ya estaba en el hilo, pero le he contestado algo así como que yo no era el problema, y que a decir verdad tampoco creía que él fuera un problema porque él y sus pares son una minoría marginal ética e intelectualmente despreciable.

    Otro en tono sarcástico me preguntaba que qué pasaba con “la integración“, el sacrificio de los corderos, el machismo, y la atrofia genética del Islam porque al “procrear mucho” se terminan casando entre ellos. Le he contestado lo siguiente:

    Los musulmanes están mucho mejor integrados que los chinos por ejemplo. Y mejor no hablar de las mafias del este (rumanos, búlgaros, ucranianos, polacos, balcánicos, y rusos), o los cárteles colombianos etc. (todos ellos “cristianos”), que han generado muchísimo más horror tanto en América como en Europa. Lo demás que dices es respectivamente y por el mismo orden que escribes anecdótico, transversal en las religiones abrahámicas, y absolutamente delirante.

    Otro, condescendiente, me pedía que nombrara una sola religión que trate de implantarse por la fuerza en el siglo XXI. A éste le he contestado tal que así:

    No puedo nombrar ninguna porque no existe ninguna. Incluso en las épocas más oscuras de la Historia en las que la excusa principal eran las religiones, a menudo entre hermanos (católicos vs. protestantes, suníes vs. chiíes) o entre hermanastros (las sucesivas guerras entre cristianos, judíos y musulmanes las tres religiones abrahámicas, que incluyen la Inquisición o el Holocausto), cuando analizas el conjunto se nota que la religión ni siquiera es el principal factor, poder, posición geoestratégica o economía siempre pintan más en el panorama general. En el siglo XXI, cuando todo está interconectado, y puedes desayunar en Madrid, almorzar en Rabat, comer en Tel Aviv y cenar en Doha, y a menudo te comunicas o trabajas con gente de todo el mundo sin ni siquiera conocer a las personas (algo que pasa cada vez más), tener un marco moral como el que subyace en la mayoría de los comentarios arriba y abajo, es absolutamente grotesco. E inviable. Y afortunadamente totalmente marginal, no te dejes engañar por los comentarios y su valoración en este hilo, los “luchadores contra el Islam” sois muy prolíficos en la red repitiendo eslóganes indefendibles, pero lo cierto es que sois una minoría minoritaria con un mensaje que es esféricamente inasumible (imposible de asumir lo mires por donde lo mires).

    Estos dos últimos han sido enviados pero ya no han sido publicados, por eso han sobrevivido tal cual los he escrito, porque aún los mantenía en el editor. Al rato me he dado cuenta que habían borrado mi comentario inicial, y por tanto todo el subhilo. Me han tomado por musulmán, o por cómplice del Islam, que para ellos es incluso peor.


    De acuerdo, los anteriores no son argumentos especialmente elaborados, ni definitivos, ni especialmente educados. Sin embargo en términos relativos respecto a la pocilga que ya era el hilo a media mañana, mis comentarios eran (son) mucho más sólidos que cualquiera de los publicados antes o después. Tratar el asunto requiere mucho más tiempo (documentación, análisis de datos, escritura…) del que inviertes en una conversación aleatoria en la red llena de gañanes y mostrencos. Aunque el tema ha salido ya varias veces en NMSP, y probablemente publique una entrada larga en el futuro, no es mi propósito aquí profundizar en ese debate específico.

    Más relevante para mi en este caso es la actitud de un medio de comunicación centenario como es el ABC, censurando comentarios como el mío de la peor forma posible (después de haber publicado dos comentarios, sin aviso y sin motivo objetivo para hacerlo) y permitiendo alegremente todo tipo de rebuznos islamófobos más propios de los cenagales de la extrema derecha.

    ¿Y por qué sucede esto?

    Mi teoría es que hay un granero de votos a la derecha del PP, gente que los últimos años ha oscilado entre la abstención, C’s y VOX o las falanges, todos super-españoles, “luchadores” contra “el Islam”, y que esperan un líder que sea lo contrario a Rajoy, es decir, a un descerebrado que arregle todo con cojones (bombardeando Cataluña y expulsando a los musulmanes, por ejemplo) y haga España grande de nuevo.

    Si esto fuera así creo que se equivocan. Mal hará Casado si ríe las gracias a estos asnos, porque al contrario de lo que pasa con Podemos respecto al PSOE, estos “defensores” de la civilización occidental no son demográficamente significativos, existen (y han existido siempre), pero son absolutamente marginales, venden una mercancía que es infumable en pleno siglo XXI, lo que les convierte, a lo sumo, en carne perpetua del Grupo Mixto. Pasa de ellos Pablo, déjalos que se vayan a VOX, bien mirado son gente que tiene más derecho, o al menos más legitimidad, para estar en el parlamento que, por ejemplo, HB.


    Dicho esto, hay un punto que no se puede obviar, la islamofobia (el odio en general) no surge de la nada, exuda de un análisis de la realidad, de una percepción de la sociedad y unas proyecciones de futuro que no están necesaria y absolutamente desligadas del contexto geopolítico actual. Esto ni más ni menos quiere decir que incluso estos animales tienen un punto de razón, y algunas de sus exigencias y proclamas se pueden ver no tanto como la respuesta natural del ser humano medio, sino más bien como una respuesta inmunológica a la estupidez de los otros (los de los unicornios y el Imagine), y en el contexto del trauma que produce la maldad extrema del terrorismo yihadista de la que hemos sido testigos en tiempo real en lo que llevamos de siglo.

    Por ejemplo, el control de fronteras, entre la estupidez de un mundo sin fronteras, y la imbecilidad del establecimiento de unas fronteras selectivamente impermeables a las personas en función de su religión, hay un mundo por explorar. O también, entre la tolerancia total a las minorías (o el multiculturalismo), y su expulsión inmediata (o el genocidio que seguramente propondrían los más varguandistas) hay otras opciones, empezando quizá por la solución más obvia: potenciar en lo posible la tolerancia hacia los que no les sale de los cojones integrarse del todo.

    Sin embargo mis esquemas morales (que creo son equiparables a los de la inmensa mayoría de la sociedad, a izquierda y a derecha), me impiden discriminar a las personas por sus planteamientos religiosos (entendiendo por religión aquellas creencias sólidas que se han mantenido a lo largo de los siglos, todas tienen luces y sombras), a pesar de que soy cinturón negro en discriminar en función de otros parámetros como la idiotez, la maldad o la propensión a la violencia.

    Y eso hace que lleve muy mal el certificar que cierta derecha al final es tan absurda y borrega como esa izquierda a la que tanto he criticado. Igual de vulnerables a la propaganda, a los memes, a los clichés y al mal periodismo, y encima, mucho más digitalmente catetos (mucho más manipulables).


    Corrección política vs. corrección moral

    Todas esas letrinas digitales que como otras veces he evitado mencionar o enlazar para no contaminar este humilde blog (neurona aislada y las diferentes empanadas digitales), suelen hacer gala de no ser “políticamente correctos“.

    Bien, yo creo sinceramente que la corrección política es una lacra, y creo también que la hegemonía que  ha implantado la izquierda por Tierra, Mar y Aire en las últimas décadas es inadmisible, contraproducente y a la larga peligrosa. Sin embargo, dado que es una hegemonía con pies de barro (el capitalismo es con creces mejor y más natural para los seres humanos que el comunismo o el socialismo, la multiculturalidad no funciona, el apocalipsis climático es una tomadura de pelo sólo apta para políticos y periodistas, la mujer ya se liberó en el siglo XX en Occidente, y lo terminará haciendo en Oriente, las políticas de género son absurdas…), no es necesario bajar a las pestilentes cloacas de la persecución religiosa y el odio a los diferentes (que en definitiva son los mismos presupuestos que utiliza el yihadismo). Hay que combatirlos desde la razón, desde el elevado mundo de las ideas, de los argumentos, de los datos, nunca desde las cloacas morales.

    Mentir, tergiversar, manipular, aprovechar los momentos de shock de la sociedad para redoblar su inquina, cosificar y criminalizar a un quinto de los seres humanos por su religión no es que sea políticamente incorrecto, es moralmente incorrecto, y más específicamente es moralmente incorrecto en las coordenadas de la civilización judeocristiana y grecorromana.

    Así que defensores de Occidente mis cojones, más bien pertenecen al mismo y oscuro mundo medieval que ISIS o Al Qaeda. De momento no asesinan, pero no tardarán en aprender, ellos o los monstruos que están creando gota a gota.


    Este es el primer artículo que escribo con Gutenberg (GitHub), un plugin de WordPress que se integrará en la próxima actualización mayor (la 5.0). Parece que hay diversidad de opiniones, pasa siempre cuando cambian algo sustancialmente, los seres humanos somos mucho de costumbres, y no siempre toleramos bien los cambios, sean o no inevitables. Particularmente a mi no me resulta especialmente molesta esta interface, creo que la gente se acostumbrará, y el año que viene pocos se acordaran de la versión antigua. O no, a saber.

     
    • Alfonso Gabaldon 07:08 el 18/08/2018 Enlace permanente | Respuesta

      Realmente triste la censura de tus comentarios mientras permiten otros deleznables. Mal camino llevamos.

      • Eclectikus 08:47 el 18/08/2018 Enlace permanente | Respuesta

        Gracias Alfonso, sip, es triste, pero también es significativo, nos permite ver de qué lado están, en el del medievo.

    • Manuel León López 10:55 el 21/08/2018 Enlace permanente | Respuesta

      Si, yo también considero que la mentalidad y las ideas que desarrollas en este artículo forman parte del problema; porque ¿el mundo musulmán es un problema en sí?, si lo es.

    • Eclectikus 12:03 el 21/08/2018 Enlace permanente | Respuesta

      Ese es tu diagnóstico. Afortunadamente es un diagnóstico que no hace nadie, excepto extremistas y vendedores de crecepelo que tienen muy difícil (imposible en realidad) alcanzar una masa crítica de descerebrados más allá de los de siempre, las diferentes familias nazis, xenófobas y racistas que se sitúan en un plano equivalente al salafismo, y que sólo adquieren cierta legitimidad (mínima) y resonancia durante o tras un atentado terrorista.

      Así que mi pronóstico para los luchadores contra el Islam es una vida de sufrimiento, amargura y delirios. Si gente como yo o comentarios como los que me fueron censurados en ABC te parecen parte del problema, evidentemente el problema lo tienes tú, y ABC.

      Si piensas que en pleno siglo XXI un grupito de psicópatas integristas islámicos (radicados casi exclusivamente en Oriente Medio) pueden acabar con Occidente el problema lo tienes tú, que en su forma más cordial se llama pesimismo, o complejo de inferioridad, o los dos.

      Si piensas que una minoría inferior al 1% del Islam que representa a una corriente fundamentalista con menos de un siglo de historia, y menos de medio siglo de actividad terrorista, es una muestra representativa del musulmán medio, el problema (de capacidad de análisis en este caso) lo tienes tú; si además extrapolas alegremente ese grupito y esa escala temporal a toda la historia del Islam, el problema pasa a ser una patología, una fobia, una enfermedad psiquiátrica.

      Si consideras que “luchar” contra una religión (la segunda en el mundo) es una opción viable, es que ni has aprendido nada de la historia de la humanidad, ni has aprendido nada de cómo funciona el siglo XXI, la globalización, el comercio, la ciencia, etc…

      Si por el contrario piensas que el yihadismo es un problema contra el que hay que luchar sin contemplaciones, incluso asumiendo que podrían necesitarse medidas especiales (y duras) respecto a algunos países islámicos; o piensas que el multiculturalismo por cojones es una receta que no ha funcionado (ni ahora ni nunca, ni los musulmanes, ni los judíos, ni los cristianos, ni los asiáticos se han integrado del todo nunca en las culturas receptoras) y que no se puede imponer; o que el control de fronteras es una parte esencial para el funcionamiento de cualquier país (o agrupación de países) y que la política de papeles para todos es absolutamente estúpida, entonces ahí tenemos un amplio margen de debate, y un frente común contra la estupidez progresista. Y opciones de ganar la batalla.

      Pero si tu análisis de la realidad te lleva a una conclusión que se reduce a “el Islam es un problema“, entonces claramente estamos en diferentes dimensiones, y así debe mantenerse.

  • Eclectikus 13:30 el 14/04/2018 Enlace permanente | Respuesta
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    Trump, May y Macron bombardean Siria. Primeras impresiones. 

    Monasterio de Nuestra Señora de Saydnaya

    Monasterio de Nuestra Señora de Saydnaya, Siria.

    Así que Putin puso a Trump (aparentemente con la ayuda de Zuckerberg) como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Ahora EEUU, junto a UK y Francia, ataca Siria con las mismas discutibles excusas que usaron Obama y su Secretario de Estado John Kerry en 2013, las armas químicas. Y tienes:

    • a los “hackers rusos” echando chispas por la traición de Trump,
    • a los progres demócratas americanos apoyando a Trump pero exigiendo más sangre y la cabeza de al-Assad (o mejor, la de Putin, es decir una WWIII),
    • a los progres unicorniales con el bálsamo de Fierabrás del “No a la Guerra“,
    • a los luchadores contra el Islam despistados porque estos asuntos llenos de tonalidades les desconciertan, por un lado todo lo que sea matar “musulmanes” les parece correcto, pero por otro al estar especialmente expuestos y ser especialmente vulnerables a los “hacker rusos“, no les queda otra que criticar los ataques.
    • a los odiadores de Trump les pasa lo mismo que a los anteriores pero al revés, ven muchos tonos de grises (hay muchos enteraos en ese mundo), pero todos convergen en que la culpa es de Putin, y no hay absolutamente nada más que hablar.

    Todo en medio de una gira del nuevo heredero Saudí Mohámed bin Salmán (MBS) repartiendo (miles de) millones de dólares por Occidente (solo Navantia les va a encasquetar 5 corbetas por 2000 millones), un dirigente de un país que es cuna del wahabismo (una especie de salafismo relativamente laico, o light) que está dando pasos en la modernización política, económica y social en Arabia Saudí, país que es a la vez enemigo declarado de Irán (aliado de al-Assad), co-financiador del terrorismo islamista (al menos en lo que atañe a su lucha contra el gobierno sirio), y aliado principal de Estados Unidos, de España y últimamente incluso de Israel (con el que comparte enemigo mortal).

    Justo un mes después de que Trump nombrara Secretario de Estado (equivalente a Ministro de Exteriores) a Mike Pompeo que llevaba poco más de un año en la CIA, y cuyo primer viaje fue a Turquía y Arabia Saudí, país en el que por cierto concedió la medalla George Tenet de contra-terrorismo de la CIAMuhammad bin Naif bin Abdulaziz Al Saud, primo de MBS y entonces heredero al trono.

    No tengo nada claro el asunto, o mejor dicho, si tengo algo muy claro, que si la información siempre tiene una parte de propaganda en el sentido de que se promueve el punto de vista del que difunde la noticia, o del que selecciona qué noticias se difunden, en tiempos de guerra no es que haya una parte de propaganda en los medios, es que básicamente TODO es propaganda, los hechos son muy difusos y cuidadosamente seleccionados (por manos militares y de Inteligencia), los “expertos” como siempre hacen el refrito que mejor se ajusta a su postura, y los expertos de verdad o callan, o tienen opiniones muy prudentes y no afiliadas a ninguna posición estándar. Así que hay que tener mucho cuidado sobre qué te comes y cómo te lo comes, y vigilar muy de cerca su digestión.

    En fin, esto no es (no pretende ser) un análisis de la situación, es simplemente un resumen de lo que he visto esta mañana, pretendía ser una corta reflexión en Facebook pero al final se me ha ido un poco la mano y he pensado en hacer mejor una entrada corta en NMSP, para compensar los últimos dos tochos anteriores.

     
  • Eclectikus 22:53 el 19/11/2016 Enlace permanente | Respuesta
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    Judeofobia y apología del terrorismo en el campus de la George Mason 

    Esta lamentable historia, anecdótica a primera vista, contiene unas cuantas claves sobre la inmoralidad y estupidez de la dictadura de la “corrección política” en los Estados Unidos, que a su vez es origen de una buena parte de la inmoralidad y estupidez en el resto de Occidente.

    El protagonista es el creador de la web satírica The People’s Cube (web, wiki) Oleg Atbashian, que ya apareció a principios de año aquí en NMSP en una entrada que puede muy bien leerse como aperitivo: Manipulación, corrección política y censura. Un surtido de ejemplos.

    hamas_sjpResulta que Oleg se había compinchado con David Horowitz, presidente del think tank David Horowitz Freedom Center, para una campaña en la que advertían de los vínculos entre Hamas y la asociación estudiantil antisionista y propalestina Students for Justice in Palestine, aprovechando unas jornadas organizadas a primeros de mes por los mencionados SJP en la George Mason University, una universidad reconocida entre las más antisemitas de los Estados Unidos.

    En la imagen se pueden ver los inofensivos carteles que colocaron en varios puntos del campus antes de que los pillaran, los detuvieran por “destrucción de propiedad por un valor de al menos $2500” al haber utilizado “pegamento industrial” (no podían encalomarles otra cosa porque la 1ª Enmienda protege la libertad de expresión), fueran llevados ante el juez y encerrados en prisión 14 horas hasta que abonaron las correspondientes fianzas de $8000 por cabeza, tras haber sido notificados de que tenían prohibida la entrada a la Universidad G. Mason.

    En resumen, que una universidad pública norteamericana veta a unos ciudadanos que legítimamente expresan una determinada postura ético-política, y proporciona así un espacio en el que la judeofobia y la apología del terrorismo quedan preservadas y libres de crítica.

    ¿Terrible? Seguro, pero aún hay más datos escabrosos, verás, resulta que el juez es un campeón de la lucha por la “justicia social”, y el agente de policía que les intervino es el oficial de enlace con la comunidad LGBTQ, figura cuya mera existencia es un inequívoco síntoma de que algo anda muy mal por esos lares.

    El relato completo del episodio, actualizaciones, enlaces, referencias, fotos y comentarios de camaradas y comisarios se pueden consultar en el post de TPC:

    Yo por mi parte voy a destacar tres párrafos que me parecen especialmente interesantes y que traduzco libremente:

    Aunque yo no soy judío, es evidente que los judíos han sido los “canarios en la mina de carbón”, siempre en la mira primero antes de que el resto de nosotros seamos asesinados y mutilados por fuerzas totalitarias, ya sea el nazismo en el siglo XX o el Islamofascismo en el siglo XXI. Israel es parte tanto de la civilización occidental como de Europa y América. Cuando los judíos son el blanco, el resto de nosotros caeremos eventualmente en la mira, así como ha sido probado por los múltiples ataques terroristas en Europa y América en los últimos años. Detener el terrorismo islámico, por lo tanto, no es sólo una cuestión de la decencia personal o de solidaridad con los judíos. Ya pasamos el punto en el que esa era una elección moral de cada uno; ahora es una cuestión de autoconservación de todos. […]

    […] Yo no me asusto fácilmente. En mis días de disidencia soviética, cuando estaba recogiendo firmas en defensa de Andrei Sakharov, me gritaban, me amenazaban y me daban conferencias los funcionarios de la KGB y del Partido Comunista. Lo que nunca imaginé fue que en los Estados Unidos, la tierra de los libres, no sólo estaría sujeto a un trato similar, sino a ir a la cárcel por mi activismo político, cosa que nunca me sucedió en la URSS.

    El progresismo y su principal herramienta, la corrección política, son absurdas y deshumanizantes no sólo en teoría; su implementación física también es bastante espantosa y dolorosa, como personalmente experimenté ayer, siendo convertido de un artista activista en el recluso # 2076524 de la cárcel del condado de Fairfax, con hematomas doloridos en mis muñecas por unas esposas excesivamente apretadas, y la perspectiva de pasar cinco años en Cárcel como delincuente convicto.

    La dictadura de la corrección política, la sumisión a los dogmas de una determinada ideología (la de la izquierda más pánfila), el sometimiento a unos determinados y rígidos esquemas éticos y morales, y su imposición ante cualquier cosmovisión que se aleje de sus arbitrarios presupuestos, es un asunto de primer orden, posiblemente el mayor problema al que se enfrenta occidente, no sólo por su evidente caracter totalitario, sino porque además tiene el efecto de empeorar todos y cada uno de los asuntos que pretende arreglar, desde la economía a la solidaridad, la convivencia, prosperidad, el medioambiente, etc…

    Y quizá por eso muchos ciudadanos norteamericanos han dado su voto a Trump, en silencio, y le han hecho el 45º Presidente de los Estados Unidos. Y por eso, también en silencio, en Europa muchos nos hemos alegrado del voto americano.

    Propina

    Mientras escribía la entrada he tropezado con los artículos que Oleg Atbashian ha escrito para American Thinker, una referencia de la política conservadora americana:

    Apuesto que muchos de ellos son interesantes, esta gente que ha vivido el comunismo y que por tanto son alérgicos al totalitarismo, suelen tener una visión del mundo imprescindible en un Occidente que se ahoga en la opresión de la corrección política, a izquierda y a derecha.

     
  • Eclectikus 21:57 el 11/03/2016 Enlace permanente | Respuesta
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    12 años. 

    Interior del Monumento a las Víctimas del 11-M en Madrid

    Interior del Monumento a las Víctimas del 11-M en Madrid – Wikimedia Commons

    Hoy hace 12 años del 11M. 12 años sin escuchar la Ser. 12 años desde que se borraron de una vez para siempre mis taras progres, bueno, las pocas que todavía me quedaban en aquel entonces. 12 años desde que me percaté de que en fase con la batalla ideológica, hay un combate más soterrado pero a la vez más esencial, que tiene muchas instancias paralelas no siempre inconexas. Es la lucha entre la inteligencia y la estupidez, entre el verdadero progreso y el progreso impostado, entre la franqueza y la impostura, la solidaridad y la inquina, la nobleza y el cinismo, la fraternidad contra la hostilidad crónica, la esperanza frente al desaliento, la autenticidad frente al dolo, la razón frente a la demencia, el yo humano contra el yo salvaje.

    Y vamos perdiendo.

    Más allá de las razones expuestas por una víctima cualificada como pueda ser Gabriel Morís, ver Doce años olvidados, hay que tener presente que con los años el desasosiego que se mantiene, constante, por encima del propio horror de los atentados que se va difuminando en el vaho del tiempo, es el que produce la constatación de que la contienda que describía arriba había empezado mucho antes del 11M, se ha mantenido después, y sigue hoy.

    5000000 de personas votan comunismo, casi 1/3 del parlamento actual promulga el folclore como forma de vida (sea éste nacionalista, comunista, o una mezcla de ambos), y casi otro tercio no dudará en pactar con el anterior a nada que se laven los dientes. Si alguien pretende aislar estas circunstancias del hecho de que la hegemonía política y sociocultural de los últimos 35 años ha sido capitaneada por una determinada orientación política, va a encontrar muchas dificultades. Porque es inposible.

    Hoy no veo muchos motivos para el optimismo. Ni a derecha ni a izquierda. Ni en el centro.

    Son días.
    Chumy Chumez Pasado o Presente

     
    • Al 22:38 el 11/03/2016 Enlace permanente | Respuesta

      No quiero dármelas de listo pero a mi las taras progres se me quitaron antes de los veinte cuando comprobé que mis amigos troskos de entonces, niños de papá, tenían exactamente los mismos defectos que con tanto ahínco criticaban, y que mucho comunismo de boquilla pero en la práctica ropa de marca, juguetes caros y demás, ninguna diferencia real con quienes decían combatir. A partir de entonces conseguí una visión mucho mas equilibrada de lo que me rodea y adquirí inmunidad a los cuentos de buenos y malos.

      Pero estoy contigo en que no ya el 11M, si no mas bien el doce y el trece, me horroricé viendo como nuestra izquierda arreaba al gobierno con los ciento noventa y ocho muertos, con un entusiasmo digo de mentes realmente retorcidas y cargadas de odio. Un espectáculo repugnante que no olvidaremos nunca.
      Fue el climax de muchas decenas de años ya fomentando el cuento de buenos y malos de esta izquierda que ni es izquierda ni es nada, excepto unos tuercebotas gañanes que viven del esfuerzo ajeno.
      Y cada día mas de lo mismo y mejor, con estos nuevos parásitos sociales tipo Iglesias, que ensoberbecidos pretenden dirigir nuestra sociedad al desastre que ya hemos conocido el siglo pasado, con su pretensión de ganar la guerra que perdieron y dar la vuelta como un calcetín a la sociedad para convertirnos en una dictadura comunista.
      Y es que resulta casi imposible encontrarles algo bueno a esta bazofia con complejo de superioridad que padecemos, pero el caso es que millones de personas les votan creyendo que van a mejorar nuestro país. Triste panorama y un futuro mas negro que el chapapote que tanto les motiva.

      • Eclectikus 22:49 el 11/03/2016 Enlace permanente | Respuesta

        Yo sin embargo seguí siendo progre unos cuantos años más, en mi descargo está que no tragaba ruedas de molino tipo ecologismo, nucleares no, antiamericanismo… Algo es algo 😉

        Amén a lo demás.

        • Manuel 17:31 el 18/03/2016 Enlace permanente

          Coincido con vosotros y voy incluso más lejos afirmando que el “aftermaht” del 11M llegará a estudiarse en las facultades de ciencias políticas como ejemplo de conspiración y de golpe de estado civil. Pero con todo y la gravedad del asunto creo que resulta hasta banal si se detiene uno a hacer una lectura mucho más preocupante de la realidad: que sigamos escuchando voces en todo el arco parlamentario que por estupidez o cobardía siguen repitiendo el mantra de que el islam es una religión de paz. Me gustaría ver como el estado español se lo explica a las familias de los 192 asesinados (Arnaldo Otegi 6 años en prisión). Ya están convocados rebaños de borregos para manifestarse a favor de la importación de miles de potenciales terroristas sirios y etc. La pandemia de violaciones es brutal, en Suecia han pasado de 400 a más de 6000 al año por poner un ejemplo (mutis feminista), la Sharia se está instalando en la administración de justicia del Reino Unido, y no puedes salir a cenar en París sin correr el riesgo de ser ejecutado al grito de Allah-u-Akbar.
          Algo me dice que cuando alguien como yo, libertario ateo y apostata, y tan poco sospechoso de racista ( he estado 20 años casado con una mujer negra y he criado tres hijos de diferentes colores) está dispuesto a convertirse en cruzado, invocar como buen asturiano el espíritu de Pelayo y morir matando en defensa de mi civilización occidental (podéis llamarlo cristiandad ),es que se está sometiendo a esta sociedad a una presión insoportable que no augura nada bueno. Cuando los “demócratas de toda la vida” de todos los colores no hacen suyas estas sensibilidades para darles cauce democrático están alimentando una bestia. Después nos colgarán todo tipo de etiquetas acuñadas por su ministerio de neolenguaje, para estigmatizar a muchas buenas personas que solo desean vivir en paz en su tierra de acuerdo con las costumbres en las que fueron educados. Si es que sobreviven al 722.02

  • Eclectikus 21:44 el 15/11/2015 Enlace permanente | Respuesta
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    Todos con París, pero ojo a cómo lo expresas en las redes sociales. 

    Este viernes el fanatismo islamista ha demostrado una vez más su cobardía, su crueldad y su total incompatibilidad con unos estándares mínimos de civilización, no ya sólo en el sentido “occidental” del término, más o menos ligado a la democracia, la tradición judeocristiana y los derechos humanos, sino incluso desde el punto de vista de la antropología social, entendiendo la civilización como el estadio que sigue al salvajismo y a la barbarie, desvinculándose de ellos.

    Independientemente de las peculiaridades sociales y culturales de los diferentes grupos humanos que coexisten en un determinado periodo histórico, creo que cualquier persona de bien es capaz de enumerar un conjunto mínimo de características que “garantizan” que una determinada actitud, comportamiento, política, acción o reacción, se pueda considerar civilizada, o en su caso, salvaje.

    Algunas de estas características pueden estar sesgadas debido al contexto cultural de cada individuo, pero hay otras que son necesariamente universales. Y asesinar a sangre fría y aleatoriamente, a ciudadanos inocentes, desarmados e indefensos, todas y cada una de las palabras son esenciales, parece que es un acto global e irremediablemente incivilizado, brutal, salvaje.

    Como escribía hace un rato comentando la declaración oficial de Benjamín Netanyahu, Israel es por fuerza la principal referencia a la hora tanto de tratar a estos salvajes (sangre y fuego), como a la de no caer en la tentación de la simplificación extrema, y hacerles el juego de considerar que se trata de una “guerra de Religiones”, porque no lo es. Es una guerra del Mal (el fanatismo islamista), contra el Bien (ciudadanos inocentes de Paris, Madrid, Londres o Tel Aviv, pero también de Beirut, Damasco, Al Zubair, Garissa o Bangkok, por nombrar diferentes “sabores”), que lleva activa casi dos décadas.

    Que la excusa que usan estas alimañas sea el Corán es circunstancial, ni el Corán ni ningún otro libro sagrado te convierte en un asesino despiadado por leerlo, lo mismo que son circunstanciales “la pobreza” o “el imperialismo”, hay comunidades mucho más pobres y que han sufrido mucho más el imperialismo, y no se dedican a hacer carnicerías arbitrarias sin ningún sentido y sin ningún efecto más allá de aterrorizar a la población.

    No voy a comentar los rebuznos habituales de los de siempre, ni tampoco los del otro lado llamando a una especie de Guerra Santa contra todos los musulmanes (¿qué quieren deportar a todo el que rece mirando a la Meca?), pero la verdad es que si el nivel de “civilización” fuera por puntos, como el carnet de conducir, algunos estarían ya hace tiempo en los cursos de recuperación. Pff.

    Si que voy a comentar brevemente un caso típico, los progres ilustrados, aquellos que se llenan de lirismo para vendernos su ideología averiada e inconsistente. Mi amiga Nati en Facebook me ha puesto sobre el aviso de uno de estos. No se quién es, un periodista a lo que parece, y no voy a enlazarlo desde aquí, se que el lector interesado es lo suficientemente hábil para encontrarlo sin más pistas.

    El tipo nos avisa de “lo peligroso” que es ponerse el filtro de la bandera de Francia (una App de Facebook que solapa de manera semitransparente la bandera francesa sobre tu avatar), y entre otras necedades relincha:

    Utilizar el filtro de Facebook para solidarizarse con las víctimas de los atentados en París es apoyar una visión del mundo en la que sólo preocupan las muertes de ciudadanos occidentales. Mediante este pequeño gesto se construye un muro más en esta fortaleza del siglo XXI que es Europa, llena de súbditos muertos de miedo que regalan su sentido crítico a empresas e instituciones públicas a cambio de un poco de sensación de seguridad.

    Pues gracias por el aviso, pero ni es peligroso, ni se construye ningún muro, ni Europa es una fortaleza de súbditos muertos de miedo, ni nadie regala nada a empresas o instituciones públicas, y menos aún “el sentido crítico“, que evidentemente no sabes ni lo que es, porque una vez que lo tienes es imposible desprenderte de él (por definición).

    Y lo mismo podrías hacer con el resto de la entrada (y no digamos con los comentarios del mismo palo), sentencia por sentencia, unicornio a unicornio. Pero no merece la pena, es la misma música y la misma letra de siempre: relativismo, visión distorsionada de la realidad, empatía selectiva, imposición de sus dogmas, superioridad moral patentemente inferior, etc…

    Sin embargo me he dado cuenta de “un detalle” que hace todavía más ridícula la entrada (y a su autor), éste:

    LibertatExpressio

    ¿No es patético? Un periodista que aboga orgulloso por la “Libertat d’expressió” desde el frontal de su blog, y a la vez excreta una entrada que advierte de “los problemas” de utilizar una bandera en honor a las víctimas del atentado de antes de ayer. ¿No es utilizar un símbolo de solidaridad una clara muestra de “Libertat d’expressió“?  ¿O es que en catalán significa otra cosa? Porque en progresí ya sabemos lo que significa, puedes decir lo que quieras siempre que esté aprobado por los gurús de la corrección política. El problema es que una buena parte de la sociedad, incluso en éste occidente actual, ahogado por el buenismo y por los dogmas “de progreso“, no está dispuesta a pisotear sus propias creencias, principios y/o cultura. ¿Nos vais a depurar? ¿O reeducar?. No lo creo, os hace más falta a vosotros.

    Así que sin más, el autor de semejante desvarío, es automáticamente galardonado con el primer Asnicornio Ibérico de NMSP. Me temo que habrá más 👿

    AsnicornioIberico

     
    • Epiro 23:17 el 15/11/2015 Enlace permanente | Respuesta

      El intervencionismo lo invade todo, terminada ya la fase de lo externo, entran ahora en la fase de lo interno, así pues, los defensores de tal movimiento ya nos dicen qué sentir y cómo canalizar la tragedia, a ser posible, culpando a las víctimas y a los gobiernos de éstas.

      • Eclectikus 23:29 el 15/11/2015 Enlace permanente | Respuesta

        Lo triste es que no son conscientes de su patetismo, en términos absolutos, y en términos comparados a las reacciones de la propia izquierda en los países serios, por ejemplo, Hollande, socialista, ha tardado menos de 48 horas en enviar los cazas. Aquí tardaron menos de 48 horas en retirar a las tropas, entre el regocijo del progrerío y entre alaridos de ¡Aznar asesino!. Es infame.

    • JL Sardiñas 10:23 el 01/12/2015 Enlace permanente | Respuesta

      Totalmente off-topic en este hilo… ¿qué te parece el aquelarre calentólogo parisino de estos días?

  • Eclectikus 17:05 el 22/01/2015 Enlace permanente | Respuesta
    Etiquetas: , , , ,   

    Ni islamofobia, ni multiculturalismo: coexistencia. 

    Me sugería el sábado un lector en un comentario de la entrada que publiqué en agosto pasado, La islamofobia no es la solución al integrismo, que escribiera algo sobre mi visión sobre éste asunto a raíz de los atentados de París. Lo hacía con estas palabras:

    A ver si haces una entrada con tu opinión sobre los tiempos post-CharlieHebdo. Aunque no esté de acuerdo contigo en todo, hacen falta opiniones razonadas que hagan frente a dos discursos falsos y dañinos:

    ·

    1) El racista idiota, en ocasiones pseudonazi, que analiza el tema desde presupuestos simplones y falsos. Por ejemplo, ligando el terrorismo islamista a la inmigración, cuando los terroristas no son inmigrantes.

    ·

    2) El progre-suicida, de una estulticia que asusta. Ejemplo, los dibujantes de la revista quejándose de tener el apoyo de católicos o derechistas. Otro, los análisis que desligan los crímenes del Islam y lo relacionan con “la pobreza” o tonterías similares.

    ·

    Es casi imposible leer opiniones razonadas y sensatas. Dale.

    Como se da la circunstancia de que últimamente me acechan cargos de conciencia por no actualizar este blog (y por comentar muy poco en otros), en combinación con la máxima de que los deseos de los lectores son obligaciones para el bloguero (más o menos), finalmente he decidido recoger el guante y escribir unas líneas.

    Y es algo que no pensaba hacer porque creo que varios amigos han hecho ya una excelente labor a éste respecto, y un compendio consistente de opiniones se puede (y se debiera) leer en el vecindario digital, tanto con opiniones cercanas a mi postura, en artículos como los de Pablo (Tiempo de Prosa) en Vigilia pretium libertatis, Miguel. A. Velarde (Una pequeña defensa de algunos principios básicos) en Desde el Exilio, y Luis I. Gómez (Europeos patriotas contra la islamización de Occidente) en Libertad Digital; como también en clara confrontación cómo son los de Arturo Taibo en Desde el Exilio(clara, total, fácil y rápida) VICTORIA ISLAMISTA, Plazaeme en Plaza Moyua, Contra las ideas asesinas, y Luis en su serie en el Cántaro del AguadorJe ne suis pas Charlie Hébdo (I, II y III).

    Ninguno de los artículos que he enlazado en el párrafo anterior se pueden asociar con los dos grupos que se citan en el comentario, obviamente, sin embargo cierta gente con tendencias maniqueístas, reduccionistas y/o incapaces de distinguir las escalas de grises, solo reconocen los extremos y se cargan así cualquier opción de debate racional y sosegado. Todo un hándicap cuando hablamos de un problema lleno de matices, precedentes, causas y consecuencias, y que, seamos claros, sobre el que nadie tiene una receta que garantice una solución a corto o a medio plazo (entendiendo que a largo plazo, la educación y la erradicación de la pobreza eliminará éste y todos los demás problemas del ser humano).

    No me voy a entretener entonces en desacreditar estas posiciones extremas, no porque considere que los extremos se desacrediten solos por su cualidad de extremos (una postura extrema puede ser perfectamente correcta frente a cualquier otra posición), sino porque sus argumentos son pobres, incoherentes y no aportan solución alguna al problema.

    Los primeros, los que establecen una correspondencia biyectiva entre terrorismo (o fanatismo) y musulmanes, y sugieren que la solución pasa por cerrar las fronteras (y expulsar a todos los residentes de origen islámico), ni siquiera son capaces de percatarse de lo impracticable de su propuesta, entre otras muchas razones (de índole político, social, ético, logístico, etc…), porque la mayoría de los musulmanes que viven en Europa son mucho menos fanáticos (i.e. mucho más occidentales) que ellos mismos, o dicho de otra manera, sobran más ellos que los `moros´.

    De los segundos, los progres, qué se puede decir que no se haya dicho ya, gente que denuncia la islamofobia y mientras, practica hasta la náusea la judeofobia y la cristianofobia. Los mismos que reclaman el derecho a la blasfemia pero quieren prohibir el piropo. En fin, no merece la pena gastar más renglones con ellos, que se encarguen sus pastores de Podemos.

    Sin embargo si que voy a intentar confrontar la postura de aquellos que centran el problema en el Islam, o en el Corán, y por tanto, solapadamente, en todos aquellos que están relacionados con el Islam (tengamos en cuenta que hay muchos “musulmanes” cuyo vínculo con el Islam es laxo, cultural, cuando no inexistente, exactamente lo mismo que pasa con los “cristianos” y los “judíos“).

    En momentos críticos, después de atentados grandes o especialmente violentos, y quizá comprensiblemente, los mensajes descerebrados y huecos de los extremistas se solapan con los argumentos más elaborados y sensatos (i.e. más legítimos) de aquellos que, de alguna manera, finalmente, terminan llegando a las mismas conclusiones (más o menos edulcoradas): que la culpa es del Islam, o que el Islam fomenta el odio, o que hay que erradicar el Islam de Occidente, o que los musulmanes son unos tarados porque el Corán les aboca a ello, etc… Si transformas esta frase a su equivalente islamista (la culpa es de Occidente, Occidente fomenta el odio, o que hay que erradicar las señas occidentales de los países musulmanes, o que los occidentales son unos tarados porque su laicidad les aboca a ello, etc…) verás que dichas posturas, salvando las distancias, degradan a los que las mantienen hasta el mismo nivel que los fanáticos integristas. Y esta simetría, a pesar de las distancias insisto, es en sí misma un argumento para replantearse las posiciones. Porque en mi opinión el objetivo complementario de occidente (aparte de machacar a los fanáticos), debería ser que esas distancias se mantengan, y a ser posible que aumenten.

    Y es que la fuente de mi rechazo a considerar al Islam como la piedra angular de la existencia de estos fanáticos (como si el fanatismo fuera una marca exclusiva de la religión, del Islam en éste caso) me parece más bien un sesgo cognitivo (Non sequitur, si queremos afinar: “casi todos los terroristas son musulmanes => casi todos los musulmanes son terroristas“), y no un argumento central en la lucha contra el integrismo. Y aún aceptando que las muestras de apoyo de algunas comunidades musulmanas en Europa ronde el 25%, el porcentaje de musulmanes en disposición de dar un paso decidido hacia al salvajismo terrorista es al menos tres o cuatro órdenes de magnitud menor (de lo contrario estaríamos hablando de cientos de millones de terroristas en potencia lo cual es absurdo lo mires por donde lo mires).

    ReligionesY no es una postura la mía que se derive de mi amor a la corrección política, o a mi cercanía al libro de estilo progre, es estrictamente una consecuencia directa de mi cosmovisión de la naturaleza humana, en la que el derecho de las personas a mantener unas creencias religiosas determinadas (o a prescindir de ellas), no es solamente un principio básico, es inseparable del hecho empírico contrastado por la Historia de que los seres humanos (en su inmensa mayoría) han necesitado de la Fé como motor más o menos esencial de sus vidas, algo que por mucho que se empeñen los integristas ateos (una minoría en el ya de por sí minoritario 4% ateísta) no tiene pinta de cambiar en un futuro próximo.

    O utilizando otras palabras, no soy capaz de defender a capa y espada como defiendo, a cristianos y judíos de los continuos ataques de integristas ateos, cristianófobos y judeófobos; y no hacer lo propio con los muchísimos musulmanes que se integran perfectamente en nuestra sociedad, o que viven en paz en la suya, y que repelen de oficio, y habitualmente también sufren, la barbarie de una minoría de sus correligionarios que han hecho una mala digestión del Islam y del Corán, de la política, de la sociedad, del mundo moderno y de toda la realidad en general. No soy capaz de convertir lo excepcional, un islamismo fanático atroz, en la norma con la que identificar automáticamente el carácter de cientos de millones de personas pacíficas, humildes y esencialmente laicas (diga lo que diga el Corán).

    Y si la postura de los que señalan al Islam se puede confundir con la de los islamófobos, la postura de tolerancia con los musulmanes se puede confundir con los multicultis progres. Y es un error. Porque el apoyo a los musulmanes es selectivo, condicional, no es un cheque en blanco, está sujeto al menos a los siguientes presupuestos:

    • Los pilares básicos de la cultura occidental son innegociables: igualdad, derechos humanos, libertad de culto, libertad de expresión, laicismo, respeto a la autoridad, sistema de organización política en base a principios democráticos, rechazo de la violencia…
    • Se aceptan todas las peculiaridades de la cultura musulmana si (y solo si) no entran en confrontación con los principios fundamentales mencionados en el punto anterior.
    • En un escenario como el actual, en el que los fanáticos se camuflan entre los musulmanes de bien, es necesario asumir que ciertas garantías constitucionales de los países de acogida, puedan ser eventualmente vulneradas en aras de la seguridad global. ¡Qué le vamos a hacer!.
    • Cabe exigir a las comunidades musulmanas un especial compromiso y una actitud proactiva en la lucha contra el fanatismo islámico, algo que tendrá además el efecto colateral de ser una excelente forma de combatir la islamofobia.

    En resumen, mi propuesta es mantener una actitud que huye de la islamofobia pero sin caer de bruces en el multiculturalismo extremo, una reivindicación de la civilización y cultura occidental, de defensa de sus señas de identidad, pero intentando no olvidar que una parte muy importante de esta se basa en la solidaridad, la aceptación (ordenada) de inmigrantes independientemente de sus condiciones políticas, sociales y religiosas, y en la convivencia entre personas bajo el amparo y el imperio de la ley. Es decir, en una sola palabra, coexistencia.

    Coexist

     
    • Heber Rizzo 18:21 el 22/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

      Lamentablemente, ninguno de tus presupuestos se cumple por parte de la comunidad musulmana en Occidente, y especialmente son abiertamente contradichos por sus dirigentes.

      Por lo tanto, es lícito e inteligente abrir bien los ojos y desconfiar de quienes no quieren integrarse, sean quienes sean.

      Por otro lado, cualquier religión es simplemente un conjunto de ideas y una filosofía de vida aceptada voluntariamente por sus seguidores, al igual que cualquier otra filosofía. En ese sentido, puede y debe ser criticada por quienes sostenemos otros valores. El islamismo no es algo que se lleve en los genes, y por lo tanto no se puede decir que sus críticos sean islamófobos o racistas, del mismo modo que no hay comunistofóbicos ni nazismofóbicos; solamente hay personas que discrepan con ese conjunto de ideas.

      • Eclectikus 18:57 el 22/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

        Lo siento Heber pero debemos tener experiencias distintas, el 100% de los musulmanes que yo he conocido a lo largo de mi vida viviendo en países occidentales (incluido Israel) asumen sin problemas los presupuestos que he señalado. Puede que haya tenido mucha suerte, pero mi estimación no baja del 90% en todo caso (si eliminas el sesgo que se pueda producir en guetos o zonas especialmente conflictivas de Paris, Londres, Barcelona, etc…). De hecho si hiciera una lista de gente a la que echaría a patadas de mi país creo que no hay ningún musulmán (la mayoría son “ateos” seguido muy de cerca por católicos).

        Por lo tanto, es lícito e inteligente abrir bien los ojos y desconfiar de quienes no quieren integrarse, sean quienes sean.” Totalmente de acuerdo, en realidad tu frase es una síntesis de los tres primeros puntos de mis presupuestos.

        Tu tercer párrafo es correcto e igualmente aplicable a los ateos (otra religión en última instancia, especialmente si eres militante), no veo en que punto de mi entrada niego yo ese derecho a la crítica, o relaciono “crítica” con “islamofobia”. Mi crítica es hacia los que humillan, desprecian, insultan, etc… a las personas por la simple razón de sus creencias. Ejemplos: eres musulmán -> eres terrorista; eres católico -> eres tonto del culo; eres judío -> eres un usurero. Y son tres casos claramente paradigmáticos y por eso existen palabras que específicamente definen el odio a estos colectivos (islamofobia, cristanofobia y judeofobia respectivamente). Concretamente de la Wikipedia:

        Islamofobia (neologismo del inglés Islamophobia, compuesto por las raíces del árabe islām y del griego φόβος, phobos, miedo o temor) es un sentimiento de hostilidad hacia el islam y, por extensión, hacia los musulmanes.

        El sentimiento anticristiano es una oposición a las personas cristianas, a la religión cristiana, o a la práctica del cristianismo. Esta actitud ha llevado a la comisión de diversos crímenes y actitudes discriminatorias contra los cristianos. Dicha actitud ha sido también llamada Cristofobia o “cristianofobia”, que puede incluir a “todas las formas de discriminación e intolerancia contra los cristianos”. La cristianofobia se llega a reflejar en todo tipo de atentados en contra de cristianos, ya sea en su persona, o en contra de las figuras relacionadas con su fe.

        El antisemitismo, en sentido amplio del término, hace referencia a la hostilidad hacia los judíos basada en una combinación de prejuicios de tipo religioso, racial, cultural y étnico. […] Con el fin de evitar confusiones en referencia a otros pueblos que hablan lenguas semíticas, algunos autores prefieren el uso de términos equivalentes no ambiguos, como judeofobia o antijudío, reservando antisemitismo para su uso en referencias históricas a las ideologías antijudías de la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

    • Grouchomarxista 20:00 el 23/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

      Hola, es la primera vez que comento aqui.
      La cuestión que tratas es fundamental, porque ni “Occidente” es un bloque en el que todos pensamos igual, ni “los musulmanes” piensan todos lo mismo. Es sorprendente que personas que dicen defender a Raif Badawi, el bloguero al que la han condenado a recibir 1000 latigazos por insultar al Islam, sólo ven la condena, pero no ven que él se atrevió a escribir un blog titulado liberales saudíes. Quiero decir con esto que en Occidente no hemos pasado de una teocracia a una democracia del día a la mañana, a pesar de que el cristianismo reconoció el libre albedrío y la separación Iglesia-Estado (dad al César lo que es del César…) desde el principio. Religiones como el budismo también tienen sectores nada pacíficos.
      El Islam necesita precisamente esa evolución. Es cierto que una parte de los musulmanes en Europa no se han asimilado, pero normalmente no son los que llegan (que saben lo que han dejado), sino sus hijos o nietos.
      Ahora bien, si bien es cierto que ellos deben integrarse (y es su responsabilidad hacerlo), nunca lo van a hacer si los “occidentales” no estamos convencidos de los valores de nuestros sistemas políticos. Esa tarea, mayormente educativa, ha sido abandonada y no sólo es crucial en este tema, sino también respecto de otros grupos políticos, como los Podemos, que se nutren precisamente de la quiebra moral del sistema. SI nosotros no estamos convencidos de nuestros valores, ¿cómo vamos a convencer a terceros de su bondad?

      • Eclectikus 20:13 el 23/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

        Hola Grouchomarxista, pues muy de acuerdo. El problema de la postura que defiendo es que se puede confundir con una laxitud en la defensa de occidente y cierta similitud al multiculturalismo de los progres. Pero no es así, yo exijo, mejor dicho, me gustaría que mis gobiernos exigieran, un respeto absoluto de los principios éticos y morales occidentales, europeos en éste caso. Y los que nos traguen a patadas con ellos.

    • Preguntator 00:12 el 25/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

      Pffff, había escrito un medio tocho y se me ha borrado. En fin, iremos por partes.

      Ahora mismo solo comentaré un tema, cuidado con confiar demasiado en la experiencia y el conocimiento de sociedades árabes o musulmanas. La situación en esos paises cambia a una velocidad de vértigo, sobre todo debido a su demografía de pesadilla, y lo que podía ser válido hace 10 o 15 años, no lo es hoy. Los expertos opinaban que los islamistas no sacarían más de un 30 % en las elecciones egipcias, y sacaron un 60%. Tal vez los análisis eran correctos para la sociedad egipcia de 1990 o 2000, pero no lo eran para la de 2011.

      Leía hace unos días una entrevista a un profesor de filosofía que viajaba mucho por el magreb, y contaba su sorpresa al comprobar como se había islamizado una sociedad como la argelina, que hace nada era mayoritariamente laica. Los laicos siguen allí, son los que eran, pero ahora son minoría, porque los jóvenes han abrazado el islamismo de forma mayoritaria.

      Y hacia una diferenciación, muy sutil y muy importante, al comentar de estos islamistas que podían ser radicales, pero no necesariamente agresivos. Esto es clave, ya que si interpretamos el islamismo a partir de sus manifestaciones más extremas y violentas, puede pasársenos por alto una islamización profunda y radical si no va acompañada de señales externas.

      De lo que estoy seguro es de que es imprescindible que una parte significativa de los musulamenes europeos se impliquen directamente en la lucha contra el islamismo y su vertiente violenta. Y la implicación debe ir desde una lucha de ideas contra el islamismo, hasta la participación activa en operaciónes de infiltración y policiales contra los grupos radicales. Si se consigue que una buena parte de los musulmanes defienda dicha lucha (no hace falta ni que sean mayoría), habrá futuro.

      Si no se consigue, será la catástrofe. Si buena parte de los musulmanes europeos no se implican en esa lucha, y los atentados aumentan, todos los caminos conducen al desastre.

      • Eclectikus 00:44 el 25/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

        [Hola P. Lo siento pero algún bicho se me ha metido en NMSP y me está fallando el sitio, hasta que de con ello puede haber cambios, o actualizaciones y caídas del blog, por lo que te recomiendo que escribas los comentarios en una aplicación externa, por ejemplo tu correo electrónico, y los copies aquí solo cuando estén listos]

        Lo que dices es esencial y poca gente se percata, no todo el islamismo es fundamentalista y/o violento, por ejemplo en Marruecos hay un partido islamista muy poderoso, y creo que ha aportado y aporta habitualmente ministros a los gobiernos de Mohammed VI (un tipo listo, creo que también tiene a un ministro saharaui en su gabinete).

        En todo caso esto se sale un poco del tema, quiero decir, el desfase entre la política en los países musulmanes (islamistas o laicos, algo que como dices cambia de la noche a la mañana, además de tu ejemplo, recordemos el paradigmático caso de Irán, o el del Líbano) y los países occidentales es abismal, pero es un asunto ajeno a occidente, en el sentido que los problemas de la islamofobia (y su opuesto, el de la islamofilia multiculti) se producen aquí, y es aquí dónde hay que alertar de ellos e intentar combatirlos…

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