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  • Eclectikus 11:37 el 22/04/2014 Enlace permanente | Respuesta
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    Contra el calentamiento global… Triciclos. 

    Antonio Ruiz de Elvira, nuestro catedrático favorito, nos intentaba convencer el domingo, sin éxito, de que “la solución” al “calentamiento global” (se debe referir al leve calentamiento -menos de 1ºC- producido durante el siglo XX: Met Office, NASA GISS, NOAA) es la energía solar, con la ayuda, eso si, de una legión de triciclos eléctricos (sic). Y como el propósito de su columna semanal, “El Porqué de las Cosas“, es intentar (sin éxito) divulgar la Ciencia, utiliza un tono sencillo y didáctico, sin percatarse de que es simultáneamente empalagoso y plagado de prejuicios. Veamos algunos puntos importantes, no todos.

    Según el autor el artículo viene a cuenta de la “reciente” publicación del informe del grupo de trabajo III del IPCC, el que se encarga de las propuestas para la mitigación y adaptación al Cambio Climático. [Bien, en realidad no es así, el informe se publica hoy, y por tanto solo se podía acceder al resumen para responsables políticos, una especie de libreto de eslóganes, con apenas una mano de barniz técnico para que unos puedan justificar sus sueldos, y otras puedan apelar a la autoridad con cierta verosimilitud. Asumo que ese es el informe que ha leído, y a juzgar por el artículo, entiendo que lo ha hecho de una forma tan diagonal como yo. La página de acceso habilitada por el IPCC para descargarse los informes del grupo 3 es mitigation2014.org.]

    En él se propone ampliar la generación de energía mediante sistemas solares actuales. Tenemos que dejar, ya, de emitir CO2 a la atmósfera. Y esto es bueno para cada uno de nosotros.

    La primera frase es cierta, en la página 23 se hace referencia a que “las energías renovables han demostrado sustanciales mejoras de rendimiento y reducción de costes, y un número cada vez mayor de tecnologías de energía renovable han alcanzado un nivel de madurez para permitir el despliegue a escala significativa“, pero Elvira se olvida de que sin cambiar de párrafo se puede leer que “[…] Sin embargo, muchas tecnologías renovables aún necesitan apoyo directo y/o indirecto, si sus cuotas de mercado fueran a ser aumentadas…“.

    La segunda frase es histérica, dejar de emitir YA es una idea de casquero, ¿o tal como está el patio, deberíamos decir de catedrático? De hecho los escenarios que propone el propio informe son bastante más realistas, y ninguno prevé una eliminación de las emisiones, ni siquiera para 2100:

    Emisiones vs. escenarios

    Nota 1.- Se representan las emisiones en Gigatoneladas de equivalentes de CO2 por año, una medida que tiene en cuenta todos los gases invernadero, normalizados según su forzamiento radiativo, y referidos todos al sospechoso habitual (el CO2).

    Nota 2.- Del propio informe, en la página que introduce éste y otros gráficos (pag. 10/33) se avisa: [Los modelos] se han simplificado, son representaciones estilizadas de procesos del mundo real de alta complejidad, y los escenarios que producen se basan en proyecciones inciertas sobre eventos clave a la escala de siglos. Simplificaciones y diferencias en las previsiones son la razón por la que las salidas generadas a partir de diferentes modelos o versiones de un mismo modelo pueden diferir, y por tanto sus predicciones pueden a su vez diferir considerablemente respecto a la realidad.

    La tercera frase es exagerada y valorativa, una vuelta inmediata (pongamos una década) al siglo XVIII solo beneficiaría a los ricos con oportunidades de consumir la energía que (y cuando) quisieran, y a los burócratas (públicos, privados y mixtos) que eventualmente vivieran del cuento chino.

    A continuación nos endiña varios párrafos llenos de circunloquios para concluir dos obviedades irrelevantes (por auto-evidentes): que toda la energía es en última instancia de origen solar (supongo que igual de campanudos, podríamos decir que toda la energía viene del Big Bang), y que los seres vivos, incluidos los humanos, solo somos capaces de aprovechar una mínima parte de esa energía. Poco se puede añadir.

    Hemos montado una cultura que se ha extendido a todos los rincones del planeta basada en disponer (quienes disponen) de energía mediante la quema de los combustibles fósiles. Esta quema tiene varios inconvenientes: Es finita en el tiempo, es contaminante con productos que se depositan en los pulmones, emite CO2 mediante la regla de 3 kilos de CO2 por kilo de gasolina o gasóleo quemado.

    Es cierto, la utilización de combustibles fósiles se ha extendido por todo el planeta, pero es injusto no mencionar que esta “cultura” ha traído las mayores cotas de civilización (riqueza y bienestar) de la Historia de la humanidad, con una esperanza de vida que aumenta del orden de dos años por década, y con unas perspectivas de crecimiento que por fin incluyen a los países del tercer mundo, que de hecho han empezado a llamarse/considerarse países emergentes.

    Efectivamente tiene inconvenientes, concretamente dos: se gastarán (son finitos) y contaminan. En cuanto al primero, es razonable pensar que tenemos cierto margen para no caer en el histerismo. al menos hasta dentro de 50 años tanto por reservas de petróleo, como de gas natural, eso sin contar los previsibles nuevos yacimientos que puedan aparecer o la, también previsible, evolución de las propias técnicas de explotación, como es el caso de la fractura hidráulica.

    En cuanto al segundo inconveniente, no parece muy honesto hablar de contaminación, y no reconocer que por primera vez en la Historia, el ser humano es consciente de su papel en el entorno, y que cuenta, también por primera vez en la Historia, con las herramientas tecnológicas necesarias para minimizar ese impacto, tanto sobre el mismo como sobre su entorno. Incluso se puede permitir el lujo (equivocadamente a mi juicio) de tirar el dinero tratando una hipótesis demencial no verificada (el CO2 antrópico llevará a un apocalipsis climático), como si fuera cierta y determinante.

    Nota 3: lo de los “3 kilos de CO2 por kilo de gasolina o gasóleo quemado” se debe a la recombinación del Carbono con Oxígeno durante la combustión, aunque ha exagerado (redondeado) a 3 desde 2.4 y 2.6 respectivamente, es decir un factor 1.2 (o un 20%)… tampoco nos vamos a poner quisquillosos por eso. El problema es que semejante aumento de CO2 en la atmósfera, un gas secundario en cuanto a su papel en el efecto invernadero, solo asusta si te crees las versiones más apocalípticas del consenso… y no es el caso.

    La energía eléctrica consumida en España el año 2013 ha salido, en su mitad, del viento. Si lo hacemos bien podemos conseguir que toda la energía eléctrica  que utilicemos en España salga del viento y del resto de los sistemas solares.

    No se de dónde saca ese dato, pero si te vas al informe correspondiente a 2013 de REE (PDF) lo que te encuentras es lo siguiente:

    Potencia instalada y cobertura de demanda 2013

    Es decir, la energía eólica ha cubierto un 21.1% de la demanda (teniendo instalada el 22.2% de la potencia total), frente a por ejemplo la nuclear, que ha cubierto la misma demanda a pesar de tener instalada solo 1/3 de potencia que la eólica. En otras palabras ha metido un factor 2.4 de exageración, y ha ocultado su rendimiento relativo respecto a la potencia instalada.

    Habría que advertir en cualquier caso, que estos datos en realidad se refieren exclusivamente al consumo eléctrico, y un país tiene otras demandas energéticas, como es el transporte de personas y mercancías. Pero como de momento estamos muy lejos de desarrollar trenes, barcos o aviones eólicos, el factor de exageración que nos ha colado el académico, es poco susceptible de ser modificado.

    Se suele decir que uno de los problemas de la energía solar es que no se puede almacenar. Esto es radicalmente falso. En la ciudad de Phoenix, en Arizona, ya, hoy, medio millón de personas se calientan e iluminan por la noche, cuando no hay sol, con la energía capturada del sol durante el día.

    No es que “se suela decir”, es que junto con su intermitencia, la dificultad de almacenamiento son los dos grandes escollos que tienen estas energías para competir con los combustibles fósiles, nucleares e hidroeléctricas. En el mundo real me refiero, en las fantasías futuristas todo está permitido, por supuesto.

    En cuanto a que un tercio de la población de Phoenix (en el desierto de Sonora, Arizona) sean capaces de subsistir energéticamente de la energía solar, no parece extravagante, y menos aún cuando tras una breve búsqueda descubres que se debe referir a Solar Phoenix 2, the nation’s largest city-sponsored residential solar program. Lo interesante sería que nos explicara como exportar este modelo de negocio público/privado a países como Etiopía, Irlanda o Rusia, por citar tres ejemplos heterogéneos (bajo PIB, poco sol, excedencia de recursos energéticos). Pero no lo explica, y si sigues al autor con cierta regularidad descubrirás que tampoco lo piensa.

    A continuación hace un breve y sesgado alegato sobre la energía solar, pasando de puntillas sobre las catastróficas consecuencias que ha tenido en España, y criticando eso si, los parches acometidos por el gobierno del PP. Dado que este es un tema que se ha tratado en profundidad en este mismo blog, no voy a profundizar en el asunto, tan solo voy a poner una gráfica que puede suponer una ducha de fría realidad, si no fueran refractarios a los datos, para los que piensan que las energías renovables suponen hoy una fracción considerable de la energía consumida a escala global.

    World energy usage width chart

    (Se trata del consumo energético global por fuente según datos de 2006, los datos actualizados se pueden consultar mediante la herramienta gráfica de BP, pero poco cambian el panorama)

    Los siguientes párrafos son delirantes: microalgas, triciclos eléctricos (dice triciclos “pues pueden llevar carga y no vuelcan, pesando aproximadamente lo mismo que las bicicletas de mas difícil manejo“. Astuto como un zorro… ¿Cómo no se nos había ocurrido antes?), filigranas financieras, prohibición de los aviones, uso de trenes solares (¡¿?!) para largas distancias utilizando para las cortas (en ciudades) una versión supermirafiori de los triciclos eléctricos, “que pueden incluso ser cubiertos si en la ciudad llueve mucho“, “contenedores ciegos, de altas velocidades, que circulen por tuberías enterradas o superficiales entre ciudades distantes“… en fin, todo un despliegue de Ciencia Ficción, que recordemos consta de un 100% de imaginación y un 0% de Ciencia.

    Triciclo eléctrico

    Por si no ha quedado claro nos hace un resumen:

    Según todos los estudios, necesitamos eliminar la combustión de carbono (carbón, gas natural y petróleo) como herramienta energética. Y hacerlo es posible, económicamente (hay bancos que ya lo están haciendo y ganan dinero al hacerlo)  y técnicamente, y la tecnología para ello no es del futuro: Está toda en los anaqueles de los comercios de hoy. Y las ventajas para los ciudadanos, inmensas: Aumento en la salud al eliminar la contaminación, reducción de sus facturas energéticas, amento de la calidad de vida al eliminar, por ejemplo, los viajes de 600 kilómetros al volante del coche, y los atascos diarios en las ciudades.

    No todos los estudios, solo los abducidos por la pseudociencia alarmista bien regados por fondos públicos y privados. Afortunadamente hay otras formas de ver las cosas: Climate Change Reconsidered II: Physical Science, y Climate Change Reconsidered II: Biological Impacts. Antón Uriarte ha traducido un resumen de las conclusiones.

    Evidentemente la forma de vida será otra. Pero, ¿es la actual tan maravillosa como para no tratar de evolucionar a otra mejor?  ¿O debemos seguir siempre en lo mismo sin cambiar nunca? Según esta filosofía tremendamente conservadora, lavaríamos en el río, tendríamos el excusado al fondo del patio, nos ducharíamos una vez al mes, y el viaje mas largo que nos plantearíamos en toda nuestra vida no sería de más de 20 kilómetros. Esta era la vida española en 1900, para el 99% de su población.

    El problema es que una sociedad en la que se eliminaran los combustibles fósiles se vería abocada precisamente a unos estándares de vida más cercanos a 1900 que a 2000, y en unas pocas décadas nos encontraríamos más identificados con el siglo XIX (o peor) que con el XXI.

    Los españoles de entonces aceptaron las nuevas tecnologías: Montaron trenes, se subieron a los aviones, pusieron electricidad en sus casas, y todo lo demás que tenemos.  Aquello era caro. Los sesudos analistas decían: ”No se puede hacer: Cuesta mucho. La luz eléctrica no es competitiva con los candiles de aceite”.

    Bueno, más allá de que la revolución industrial y tecnológica es muy anterior a la aviación comercial, el asunto es exactamente al revés, lo que pretende Elvira es prohibir los aviones (o cambiarlos por triciclos) y que se utilicen energías caras (por ineficientes) porque tienen un “coste para el planeta”, y lo que se propone son sacrificios (de impuestos) a la Pachamama, es decir un retroceso no de un siglo sino de milenios.

    Hoy hay sesudos analistas, gente que sabe una barbaridad que nos dice que hoy no podemos substituir el petróleo por energía solar actual, no fósil. ”No se puede hacer. La energía solar no es competitiva con la del petróleo”.  La historia se repite.

    No es consciente de que el verdadero retroceso lo representa él mismo, y que el sarcasmo de “sesudo analista” es un boomerang a juzgar por sus reiterados análisis fallidos.

    Y como se repite, si entonces fuimos capaces de cambiar a un mundo mucho mejor, hoy podemos hacer exactamente lo mismo. A pesar de los sesudos analistas. Y de las prohibiciones a la energía del futuro que es de ahora.

    Exactamente, podemos hacer (y haremos) exactamente lo mismo, y el principal escollo con el que nos encontramos es el fanatismo ecologista, tan grave y decadente, que hoy está enraizado hasta en universidades y centros, otrora serios, de todo el mundo.

    Necesitamos frenar el cambio climático, podemos hacerlo y es bueno para cada uno de nosotros.

    Aún siendo este el caso, que no lo es, y asumiendo que sus recetas funcionaran en futuro cercano, seríamos capaces de eliminar alrededor del 25% de las emisiones de CO2 (del propio informe del IPCC Grupo 3 – pag 7):

    Emisiones por sectores

    así que, sin salir de su propia cosmovisión, seguiríamos destinados a un apocalipsis climático antes de que acabara el siglo, y por tanto, su plan de salvar el mundo sería tan fallido como cada una de las piezas que lo componen.

     
    • JL Sardiñas 12:37 el 23/04/2014 Enlace permanente | Respuesta

      Entonces al final tendremos los tubos de transporte de Futurama??? Qué bien!!! Pensé que me moriría sin verlos hechos realidad como el coche volador y la tele holográfica 😛

      • Eclectikus 12:48 el 23/04/2014 Enlace permanente | Respuesta

        Quién sabe… 🙂 Para ver ejemplos del absurdo que supone intentar hoy resolver los problemas del mañana con las limitaciones de hoy, el ejemplo estándar es el episodio de las mierdas de caballo de finales de siglo XIX, cuando los expertos pronosticaban unas ciudades anegadas por excrementos para 1950. Y para los delirios futuristas de los visionarios nada como darse una vuelta por Paleofuture.

    • JL Sardiñas 09:09 el 24/04/2014 Enlace permanente | Respuesta

      Mmmmm…. mu interesante… aunque me llevará un tiempo 😛

      Hay algo parecido en engadget que llaman “modem world” contando cosas como lo que sale allí de los teléfonos con video…

  • Eclectikus 17:55 el 17/04/2014 Enlace permanente | Respuesta
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    Ondas gravitacionales primordiales y universo inflacionario. 

    Ayer se confirmaba un rumor que llevaba algunos días resonando por todos los blogs relacionados con la Física Teórica, la Cosmología y la Física de Partículas: había sido hallada por primera vez señal de ondas gravitacionales primordiales que confirmaban el modelo de inflación cósmica del Big Bang. Antes de repasar los crípticos conceptos engarzados en la sentencia anterior, dejadme que os diga que en el caso de que se validen estos datos (i.e. sean confirmados por equipos independientes) estaríamos ante un descubrimiento tan importante como el hallazgo del bosón de Higgs hace casi dos años, y tiene todas las características para convertirse en premio Nobel de Física súbito.

    El BICEP2 (en primer plano) y el South Pole Telescope. Crédito: Steffen Richter (Harvard University)

    El BICEP2 (en primer plano) y el South Pole Telescope. Crédito: Steffen Richter (Harvard University)

    Veamos entonces, en modo sintético (y por tanto incompleto), algunos de los conceptos más importantes para valorar esta noticia en el contexto de la Física moderna. Si tras leer la entrada vuelves a leer la sentencia inicial y tienes la sensación de que la entiendes mejor, daré mi trabajo por válido, de lo contrario la culpa no será tuya sino mía (así funciona la divulgación).

    Ondas gravitacionales (wiki): son una consecuencia inmediata de la Teoría de la Relatividad General de Albert Einstein, y se pueden describir como una perturbación gravitacional que se propaga por el universo a la velocidad de la luz. Una imagen visual que se utiliza a menudo es considerarlas como una especie de ondulación que se propaga por el espacio-tiempo y que afecta a todos los objetos de una manera adicional e independiente de su equilibrio inicial (libres de fuerzas externas). Son muy difíciles de detectar debido a que surgen de fenómenos muy energéticos (campos gravitatorios extremos) que impliquen una aceleración en objetos no simétricos, los cuales se producen en zonas muy alejadas del universo (o de hace muchísimo tiempo, que viene a ser lo mismo), siendo su intensidad -inversamente proporcional a la distancia- minúscula en la Tierra.

    Evidencias indirectas de la generación de ondas gravitacionales se han producido en varias ocasiones en los últimos 40 años, siendo la más conocida la debida al análisis del sistema binario Hulse–Taylor (PSR B1913+16), que les valió el Nobel de Física de 1993 a ambos astrofísicos (estudiante de doctorado y tutor en el momento del descubrimiento en 1974). Más recientemente otro sistema binario (PSR J0348+0432) cuya degeneración gravitatoria (variaciones en la rotación del sistema estrella de neutrones – enana blanca) está unívocamente relacionada con la emisión de ondas gravitacionales, confirmaba una vez más la precisión de las predicciones de la Relatividad de Einstein.

    Inflación Cósmica (wiki): es un marco teórico que pretende dar solución al problema del horizonte, es decir a la contradicción entre la uniformidad del universo observable (a gran escala) y la imposibilidad de que zonas alejadas entre sí pudieran haberse influido mutuamente (tener la misma temperatura, las mismas constantes físicas…). Si consideramos el principio de causalidad como inviolable, no parece lógico pensar que zonas muy distantes (que jamás han estado “en contacto”) hayan evolucionado exactamente de la misma manera a partir de la caliente sopa cuántica que debió existir en los primeros instantes del Big Bang, es decir durante el mismísimo “bang”, cuando todas las partículas e interacciones, incluida la gravedad, convivían a muy altas temperaturas (energías) hasta que en algún momento, alrededor de 380000 años después de la explosión, con un universo expandiéndose y enfriándose, se produjo el desacoplamiento (la capacidad de interacción) entre fotones y partículas masivas, permitiendo a la radiación electromagnética (fotones) propagarse durante miles de millones de años. A medida que el universo ha ido expandiéndose la longitud de onda ha ido aumentando hasta el punto de que en la actualidad caen en su práctica totalidad en el rango de las microondas, y es por lo que a esa radiación se la conoce como radiación de fondo de microondas.

    En otras palabras, en un universo primigenio de tan solo 300000 años, puntos separados por distancias superiores a los 300000 años-luz, jamás podrían haber estado en contacto y por tanto, según el principio de causalidad mencionado arriba, resultaría extravagante pensar que pudieran tener propiedades físicas similares (específicamente temperatura). Sin embargo el análisis de la radiación de fondo nos habla de un universo esencialmente homogéneo a gran escala, con una temperatura prácticamente constante de 2.726 K.

    El modelo propuesto para salvar esta contradicción fue ideado en un principio por Alan Guth en 1981 y perfeccionado por Andrei Linde al año siguiente, y son desde ya, salvo sorpresa, mis candidatos para el premio nobel de Física 2014. Su postulado fundamental se basa en una gigantesca expansión en los instantes iniciales del Big Bang (desde los 10−36 segundos hasta los 10−32, es decir un lapso en el orden de los 10−33 segundos, o una milésima de millonésima de millonésima de millonésima de millonésima de millonésima de segundo) la denominada época inflacionaria, durante la cual el Universo se expandiría desde una superficie del tamaño de una pantalla de ordenador hasta practicamente las monstruosas dimensiones actuales (ver la entrada Inflation el blog de Matt Strassler).

    Esto llevaría a una aparente violación de la Teoría de la Relatividad (puntos alejándose a velocidades mayores que la velocidad de la luz), que en realidad no es tal (son puntos que se alejan entre sí, no que viajan a velocidades mayores que la luz), y que por contra explicaría porque puntos más allá del horizonte de sucesos, mantienen las mismas propiedades en todo el universo.

    En realidad existen anisotropías, dudo que nadie haya conseguido sustraerse de gráficos como este de la sonda WMAP:

    Anisotropías en la radiación de fondo de microondas

    Anisotropías en la radiación de fondo de microondas

    pero resultan que éstas encajan perfectamente en los cálculos del modelo inflacionario.

    Fluctuaciones primordiales (wiki): las condiciones físicas de estos primeros instantes eran las de un universo muy caliente, en el que se producían una serie de fluctuaciones cuánticas que permitían la creación (y aniquilación) de pares de partículas y anti-partículas, y que en última instancia son las responsables de las irregularidades (anisotropías) observadas en la estructura actual del universo (y su radiación de fondo de microondas).

    B- modes (wiki): La radiación de fondo de microondas presenta dos tipos de polarización, los E-Modes y los B-Modes relacionados físico-matemáticamente con el campo eléctrico (E) los primeros y con el campo magnético (B) los segundos. La polarización en modo B se puede producir por dos mecanismos, o bien por efectos de lente gravitatoria (como fue el caso de los detectados el año pasado con el South Pole Telescope), o provenientes precisamente de la época inflacionaria. La clave para distinguir entre uno u otro mecanismo está en el desarrollo multipolar y el análisis de los términos para las detecciones producidas, de tal manera que los valores en torno a l = 90 se corresponderían con los B-modes primigenios:

    Espectro de modos-B observado (puntos negros) y predicción teórica (lineas rojas intermitentes)

    Espectro de modos-B observado (puntos negros) y predicción teórica (lineas rojas intermitentes)

    lo que supone la smoking gun de la emisión de ondas gravitacionales durante la época inflacionaria, y por tanto la evidencia de la detección de ondas gravitacionales primordiales.

    Soy consciente de que este último punto necesita un desarrollo mayor, en el que no se pueden evitar las matemáticas, para aquellos lectores interesados en profundizar en los B-modes, les recomiendo se den una vuelta por esta entrada de Lubos Motl, y por algunos de los enlaces que cita, incluidos (o empezando por) las entradas del Blog de la Mula Francis.

    ¿Y por qué resulta todo esto tan importante?

    • Porque confirma una teoría de la que había múltiples evidencias pero no validación experimental.
    • Porque abre una ventana en el rango de energía de gran unificación, 1016 GeV (inalcanzable en el mayor acelerador de partículas actual, el LHC que está trabajando en el orden de los 10000 GeV, 12 órdenes de magnitud por debajo) solo dos órdenes de magnitud por debajo de la escala de Planck, a la cual la gravedad es comparable al resto de las fuerzas y un hito hacia el estudio experimental de la gravedad cuántica, más allá de especulaciones.
    • Porque las ondas gravitacionales primordiales son de origen intrínsecamente cuánticas, por lo cual suponen la primera evidencia experimental de la cuantificación del campo gravitatorio.
    • Porque significan una purga que descarta y promueve teorías, modelos y propuestas dentro y fuera de la propia cosmología inflacionista. Precisamente Lubos Motl ha publicado una entrada con los vencedores y vencidos de la eventual confirmación de estos datos: BICEP2: some winners and losers.
    • Porque aunque no confirma la Teoría de Cuerdas (ninguna de ellas), tampoco la descarta quedando intacta como único modelo serio de unificación de las fuerzas fundamentales que tiene buena pinta.

    Adicionalmente, aunque ya esto son cosas mías, es una prueba más de como funciona la Ciencia de verdad, en contraste con seudociencias como el Alarmismo climático. No hay color.

    Y por último, y también es cosa mía, no os perdáis el momento en que el profesor Chao-Lin Kuo sorprende al profesor Andrei Linde con la noticia de que su teoría se ha visto confirmada con una certeza de 5 sigmas (equivalente a una posibilidad de error en 2 millones), y que publiqué ayer en Science is Beauty en cuanto salió la noticia (y el vídeo). Por cierto el blog es finalista en los bloggies para mejor blog educativo en 2014 (premio que ya ganó en 2013), así que si alguien lo tiene a bien, no tiene más que votar por él aquí.

     
  • Eclectikus 13:04 el 06/10/2013 Enlace permanente | Respuesta
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    Escépticos de Pacotilla II: La Ciencia (progre) y sus Demonios (laicos) 

    La Ciencia (progre) y sus Demonios (laicos)El otro día me vi envuelto en una pequeña trifulca en un blog que se llama “La Ciencia y sus Demonios“, una pandilla de la misma ganadería a la que criticaba recientemente en la entrada Escépticos de Pacotilla, y que representan el perfecto epítome de las patologías que entonces denunciaba: un escepticismo arbitrario marcado por la corrección política (asumen el alarmismo climático como una verdad revelada), y especializado en atacar a la religión (¿adivináis a cuál?) y considerarla más como una tara que como una cualidad humana más. Intolerancia, sectarismo e ignorancia a partes iguales.

    La entrada (que no es más que la traducción de una irrelevante diatriba de un abuelete progre, ateo y alarmista) se puede leer aquí: Ciencia, anticiencia y religión según el físico y filósofo norteamericano Victor Stenger.

    Llegué a ellos de rebote porque se enlazaba a este blog en los comentarios, y claro, la declaración de principios que significa un blog que se llama No Me Seas Progre, no a todo el mundo le hace gracia, y rápido surgieron comentarios rebosantes de prejuicios. El caso es que fui para allá y dejé un comentario que consideré amable e inofensivo (el #48 del hilo) y que mostraba mis cartas de 1) defensa de la legitimidad de la religión, 2) escepticismo sobre el Cambio Climático, 3) “mi sorpresa” de que los escépticos asumieran las tesis del alarmismo climático sin pestañear y 4) que “gentes de progreso” mostraran tal intolerancia por la simple razón del credo de las personas. Ni que decir tiene que se liaron a pedradas conmigo y terminaron por bloquearme los comentarios.

    Pocas vueltas se le puede dar al debate, escoge unos pocos de los comentarios al azar y verás el desolador panorama intelectual de esta tropa, presuntamente escéptica, supuestamente tolerante y altaneramente cientificista. Y todo el repertorio de tics del rebaño alarmista: moderación eterna de los comentarios (para dar tiempo a preparar “las réplicas”), uso de todo tipo de falacias y acusación de que todo lo que digas es una falacia (¡cuánto daño a hecho -el mal uso de- la Wikipedia!), respuestas según el libro de recetas de Skeptical Science, acusaciones de “negacionismo” y “neoliberalismo”, comparaciones con los “negacionistas” del SIDA o con los proponentes del Diseño Inteligente, y todo el resto de estupideces habituales, recogidas en el libro de estilo del buen descerebrado.

    El asunto no merecería ni un miserable párrafo en condiciones normales, pero dado que me bloquearon sin aviso, y se me quedaron unas cuantas cosas en el tintero, especialmente en lo tocante al Alarmismo Climático, he decidido contestar tranquilamente desde aquí.

    Enmienda a la Totalidad

    Sobre los contenidos del blog poco puedo decir, aunque estoy abonado a sus entradas, raras veces las leo y si lo hago es de manera diagonal, hay mucho que leer y al final tienes que seleccionar. Y lo cierto es que éste blog no me ha enganchado nunca, aunque me figuro que si estoy abonado a él, es porque en alguna ocasión leí algo interesante… pero se conoce que no lo suficiente para que lo tenga en mente. Visto lo visto, no me extraña.

    Pero lo peor es el comportamiento de los administradores del sitio… ¿Cómo te sentirías si cuando discutes con un grupo de personas -la mayoría con argumentos ridículos y una buena parte de ellos, además en tono insultante y menospreciativo- tu turno de réplica sufre un retraso tal que se te van acumulando las contra-réplicas a argumentos que has expuesto horas antes? ¿Cómo te sentirías si después de padecer esta cruz durante todo el debate te bloquean de buenas a primeras y sin previo aviso?… Pues eso es lo que ocurre en esta pocilga, y en general en todas las pocilgas “de progreso“, como hemos tenido ocasión de comprobar por ejemplo aquí, aquí, aquí, aquí o aquí.

    Esta política es ya de por sí suficientemente grave como para mandar al blog a la basura de la blogosfera, y por mi parte ahí se queda. A tomar por saco.

    Sobre la Religión

    Los que me conocéis ya sabéis mi opinión al respecto. Me importan un carajo los planteamientos religiosos de las personas siempre que no me los pretendan imponer. Lo que critico a menudo a tumba abierta son los continuos, absurdos, desfasados, anacrónicos, infantiles, ofensivos, ridículos, obscenos, redundantes y altaneros ataques a los cristianos.

    Una forma rápida de comprobar a que me refiero, es leer al propio “autor” del artículo, uno de los machos alfa del corral, lleno de odio a la Religión (Cristiana), y que solo es capaz de hilvanar bobadas de adolescente en tono insultante (#74#80#89 y #134).

    En general en España la corriente integrista atea bebe del ateísmo norteamericano, que está más enfocado en la lucha contra el integrismo cristiano y sus sectas más impresentables, que hacen una interpretación literal de la Biblia y en las que el proselitismo es una de sus principales motivaciones. La manifiesta imbecilidad de la progresía ibérica hace aquí un tótum revolútum con la cristiandad, y endilga a los Católicos las mismas taras, de una manera injusta y arbitraria, olvidando lo que ha tenido de bueno en todos los aspectos posibles el cristianismo en Europa, y quedándose solo con los cuatro memes descontextualizados habituales: la Inquisición, el juicio a Galileo, el colaboracionismo con Franco y el abuso de niños.

    Este es un tema que aparece recurrentemente en estas páginas, y creo que no merece mucha más atención en ésta entrada concreta, más que nada porque no tengo ningún interés en responder a las insultos que allí me dedican. La Religión me interesa básicamente como parte de la Filosofía, y por tanto, más que en los intercambios de coces con estos pobres diablos, estoy interesado en otros aspectos del asunto, como por ejemplo en el debate sobre el diálogo entre Fé y Razón, como el planteado entre el filósofo jesuita Fr. Copleston y el filósofo y matemático Bertrand Russell en un programa de la BBC de 1948 sobre la existencia de Dios, o en este otro entre el filósofo liberal Jürgen Habermas y el cardenal Joseph Ratzinger. Es a todas luces más instructivo.

    Sobre el Cambio Climático

    También conocéis mi opinión al respecto. Creo que hay muchas razones para no tragarse la hipótesis del calentamiento apocalíptico, pero en esta ocasión (#53) me centré en lo que consideró la piedra angular de la hipótesis alarmista: el cálculo de la Sensibilidad Climática.

    Hace tiempo que barrunto preparar una entrada específica sobre éste asunto, pero lo cierto es que no me termino de poner, quizá porque el asunto es mucho más complicado de lo que parece a simple vista. Intentaré sin embargo explicar aquí los conceptos básicos, según yo los entiendo, más que nada para enfocar el argumento principal que intentaba transmitir, sin éxito, en el hilo de marras.

    En general podemos definir semi-académicamente la sensibilidad como una magnitud física que representa la respuesta de un sistema a la variación de una determinada variable. En climatología específicamente se habla de sensibilidad climática de equilibrio (ECS), como el cambio en el equilibrio de la temperatura global del aire en superficie al variar en una unidad un determinado forzamiento radiativo.

    Por tanto, la sensibilidad climática representa el cambio en la temperatura al producirse una variación del calor radiado/absorbido por un determinado agente. Lo complicado del asunto es que en un sistema como el climático con diferentes forzamientos radiativos, la variación de uno de ellos provoca respuestas (feedbacks o retroalimentaciones) en los demás. Unos pueden favorecer el cambio (aumentándolo) y otros oponerse a el (disminuyéndolo), hablamos entonces de feedbacks positivos y negativos.

    En los mundos del IPCC y del alarmismo climático, en los que el culpable es conocido desde la primera secuencia, como en Colombo, “ya saben” que el CO2 es el principal forzamiento del Clima terrestre desde que el ser humano se embarcó en el horror capitalista, especialmente desde la “maldita” Revolución Industrial.

    Y entonces la definición semi-académica mencionada arriba se ve desplazada por esta otra, en la que el CO2 pierde automáticamente su presunción de inocencia:

    Sensibilidad climática es el cambio de la temperatura (global) de la Tierra al doblar la cantidad de CO2

    Y para ellos hay poco más que hablar: el forzamiento radiativo del CO2 es grande y positivo, y por lo tanto el CO2 tiene un efecto multiplicador en el calentamiento que no se lo salta un gitano. Y lo demás no importa, y si acaso importara tenemos cientos de millones de dólares en la recámara para que deje de importar.

    El problema es que las dificultades no disminuyen a base de dólares, y lo cierto es que en un sistema como el climático es tal la cantidad de interacciones entre los diferentes agentes implicados, que es muy complicado (¿imposible?) definir un modelo que reproduzca qué es lo que sucede en la realidad, cuando añadimos un extra de CO2 a la atmósfera por nuestros “pecados neoliberales“.

    Se puede considerar como un dato fuera de toda disputa, el valor de la sensibilidad climática del CO2 en el caso ideal de no tener en cuenta los feedbacks, y se dan por (relativamente) buenos los valores adoptados en el tercer catecismo del IPCC (TAR, 2001) de 3.7 W/m2, que se traduce en un incremento de temperatura en torno a 1ºC (ver por ejemplo la discusión en Climate ETC de Judith Curry: CO2 no-feedback sensitivity).

    Por supuesto que este es un valor que no asusta a nadie, un aumento de ese orden sería más bien beneficioso para el planeta, y además hay que recordar que estamos a mitad de camino (400 ppm) de doblar la cantidad de CO2 en la atmósfera desde tiempos preindustriales (es decir pasar -típicamente- de 287 ppm a 574 ppm).

    Evolución de la concentración de CO2 desde los tiempos pre-industriales.

    Evolución de la concentración de CO2 desde los tiempos pre-industriales.

    Y entonces ¿de dónde viene el miedo al CO2?. Pues ese es quid de la cuestión, viene de que la hipótesis alarmista nos asegura que el forzamiento radiativo del CO2 produce una serie de retroalimentaciones en el sistema, que pueden multiplicar por entre 2 y 5 veces el valor de su sensibilidad climática sin considerar feedback alguno. El problema es que se basan solamente en atribuciones y modelos numéricos. Me explico:

    Las atribuciones vienen del cálculo a palo seco de los valores reconstruidos en tiempos geológicos a partir de los valores obtenidos mediante proxys de temperatura y de concentración de CO2. Es decir que sin posible demostración de cuales han sido los mecanismos que han producido los valores calculados, atribuyen al CO2 el papel principal en el sistema climático.

    Los modelos numéricos intentan reproducir los procesos que se suceden en la atmósfera, a escala local, global, por capas, y teniendo en cuenta los diferentes mecanismos que se suponen intervienen en los procesos. Reconocen que hay algunos factores que no tienen bien definidos (principalmente los feedbacks de nubes y vapor de agua), y que puede haber otros que no tienen ni en cuenta (aerosoles, rayos cósmicos…). Pero les importa un bledo. Lo que sale de los modelos va a misa.

    Y por eso, como decía al principio, el valor de la sensibilidad climática, es la madre del cordero del debate, al menos desde el punto de vista físico, que es crucial cuando intentamos analizar el Clima terrestre.

    Y tras esta pequeña introducción, volvamos a las trincheras.

    Uno de los becerros, un tal Javi (“el que sabe”), mantiene que no he sido capaz de refutar sus “argumentos“, expuestos en #70 y #79. Veamos:

    En el primero de ellos entra de lleno en el surrealismo, y utiliza un hombre de paja intentando rebatir absurdamente mis consideraciones sobre los proxys a la hora de calcular la sensibilidad climática (que son una fuente de error, y que este método no te permite discriminar los forzamientos radiativos), con la siguiente soplapollez:

    Cuando usas un termometro estas usando un proxy de la temperatura: el aumento en el volumen de un liquido, que sabes que depende de la temperatura. Asi que la proxima vez que vayas al medico y te diga que tienes fiebre, ya le puedes decir que se equivoca porque esta usando un proxy.

    Por supuesto es una generalización absurda. El hombrecito considera que toda medida indirecta de una variable en Física es un proxy. Ciertamente se puede considerar así, pero evidentemente es algo que no se utiliza: nadie considera un termómetro como “un proxy” de la temperatura, ni una ecosonda como “un proxy” de la profundidad, ni un mando a distancia como “un proxy” del canal de televisión. Aunque si insiste (y lo hace) yo voy a empezar a considerar los argumentos defectuosos como si fueran “un proxy” de la estupidez del ponente.

    Por otro lado la precisión tampoco tiene peso alguno en su seudo argumento, porque a ningún cerebro normal (con una IQ por encima de 80) se le ocurriría comparar la exactitud de un termómetro clínico de mercurio (que puede llegar hasta la centésima de grado Celsius), con la de cualquiera de los proxys que se utilizan habitualmente para calcular las temperaturas en escalas geológicas (entre uno y varios grados Celsius). Y eso sin entrar en las incertidumbres temporales (cerca de cero en el termómetro clínico y hasta de siglos en los proxys geológicos) y otras fuentes de error más o menos sutiles.

    Volviendo a la realidad, como digo en los comentarios (#75) el concepto de proxy se utiliza en Geología como sinónimo de inferencia de una medida (a la que no se tiene acceso) a través de alguna propiedad relacionada con esa variable. La propia entrada de la Wikipedia en inglés, Proxy (climate), es un buen punto de inicio para entender qué son y cómo se utilizan los diferentes proxys en climatología.

    Posteriormente relincha:

    ¿Miles de millones? Me parece que tienes una idea muy de cómic de lo que cuesta la ciencia.

    Si, de cómic, 2600 millones en 2013 ha dedicado Obama -solo en USA y solo este año- añade todos los países del mundo y multiplica por 10 años de apogeo de chiste climático… y sí, efectivamente te sale un cómic, pero de terror. Especialmente cuando piensas en lo que se podía haber hecho con ese dinero luchando contra la malaria, aumentando la investigación y desarrollo en energías renovables o avanzando en la construcción del ITER, por citar los mismos ejemplos que en hilo. Y eso sin contar los chistes solar y eólico, o el mercadeo de los bonos de carbón.

    Luego saca de contexto mi aseveración de que no se conoce de manera fehaciente el valor de la Sensibilidad Climática (el aumento de temperatura al doblar la cantidad de CO2) y responde muy ufano:

    Aaah, ya salio el gran mantra negacionista, la exigencia de precisión absoluta. Si no eres capaz de decirme al microsegundo cuanto tarda una persona en morir tras clavarle un cuchillo en el corazon, es que no esta demostrado que clavar cuchillos en el corazon mate a nadie.

    El razonamiento no puede ser más absurdo, nadie pide la precisión absoluta, pero entre conocer el valor de una variable y ésta frase del IPCC:

    No best estimate for equilibrium climate sensitivity can now be given because of a lack of agreement on values across assessed lines of evidence and studies.

    va un trecho lo suficientemente grande como para considerar una falacia estúpida ese argumento.

    La refutación de mi aseveración de que los modelos no funcionan (y que no admiten falsación) es de traca. Sin el menor sentido del decoro me enlaza sin más a está gráfica salida de las cocinas de Skeptical Science:

    Gráfica de Skeptical Science que "demuestra" que los modelos funcionan que te cagas.

    Gráfica de Skeptical Science que “demuestra” que los modelos “funcionan”.

    No busquéis de donde sale la gráfica, como está construida, o la fuente de los datos, eso son detalles sin importancia en su libro de estilo. Mi contra-réplica hubiera sido automática, por ejemplo enlazando a ésta otra gráfica de Roy Spencer:

    Modelos vs. Realidad

    Modelos vs. Realidad (clic para ver en grande)

    que corresponde a la entrada de su blog (dónde da todos los detalles para interpretar la gráfica), “STILL Epic Fail: 73 Climate Models vs. Measurements, Running 5-Year Means“, y que es una versión con medias móviles de una anterior entrada (EPIC FAIL: 73 Climate Models vs. Observations for Tropical Tropospheric Temperature) en la que había utilizado regresiones lineales para representar al fin y al cabo lo mismo: el fallo épico de los modelos climáticos.

    Por supuesto soy consciente de que su respuesta inmediata sería tachar a Roy Spencer de Creacionista, que en este contexto tendría el mismo peso que acusarle de ser del Atleti. Pero entonces mi respuesta inmediata podría ser remitirles a mi comentario #59 en el que les descubro que su cocinero favorito, John Cook de Skeptical Science es cristiano evangelista, y que incluso dibujaba las viñetas en The Christian Post.

    Aunque a decir verdad, en este caso concreto, no debería ser necesario descender a su nivel para luchar con ellos en el barro, bastaría simplemente con mostrarles las gráficas oficiales de su propio catecismo actualizado (IPCC/AR5):

    Temperaturas vs. Modelos en el último catecismo del IPCC (AR5). Versión del borrador filtrado (izquierda) y la versión final aprobada en el cónclave de Estocolmo (23-26 septiembre de 2013).

    Temperaturas vs. Modelos en el último catecismo del IPCC (AR5). Versión del borrador “filtrado” a la prensa (izquierda) y la versión final aprobada en el cónclave de Estocolmo (23-26 septiembre de 2013) -clic para ampliar-

    (Imágenes extraídas de la entrada IPCC: Fixing the Facts de Climate Audit)

    Por supuesto después habría que recordarles como funciona el Método Científico, y que significa la falsabilidad y para que se usa. Lo ideal es que entendieran que cuando una hipótesis determinada (por ejemplo una alta sensibilidad climática) es refutada (falsada) por los experimentos (en este caso los datos empíricos), la hipótesis ha de ser descartada. Una vez aceptada esta base epistemológica, la siguiente pregunta es automática: ¿cuántos de esos modelos deberíamos descartar? ¿todos? ¿la mayoría? ¿ninguno?…

    Y deshaciendo la madeja, al final del hilo, volvemos irremediablemente a la sensibilidad climática. Si los modelos no funcionan en modo predictivo… ¿qué fiabilidad podemos dar a los valores de esta variable deducidos a partir de dichos modelos?, o mejor dicho, ¿qué credibilidad tiene la famosa distribución de frecuencias (de la sensibilidad climática) oficial del IPCC…?

    Distribución de frecuencias de la sensibilidad climática, basado en la salida de los modelos numéricos.

    Distribución de frecuencias de la sensibilidad climática, según la salida de los modelos numéricos.

    …¿Ninguna credibilidad? ¿poca? ¿toda? ¿No es sospechoso que los modelos reproduzcan razonablemente bien el pasado y fallen estrepitosamente al predecir el comportamiento futuro?

    Por supuesto que mucha de la literatura que recopila el IPCC es válida, y desde luego una buena parte de la Física que se utiliza (en sus fundamentos) es correcta y nadie le pone pegas. Pero la verdad es que muchos científicos se preguntan si la base Física del alarmismo termina en ese 1ºC propuesto como sensibilidad climática del CO2 sin considerar feedbacks, y si a partir de ahí, los 2 o 3 ºC extra de calentamiento debido al CO2 provienen de las propias (y generalmente reconocidas) incertidumbres de los modelos. Ver por ejemplo este breve artículo de Roy Spencer (el creacionista) explicando las incertidumbres debido a las nubes y el vapor de agua.

    Bien, pues curiosamente la cumbre del pensamiento racional/ateísta que recala en “La Ciencia y sus Demonios”, y una buena parte de los que piensan como ellos, no ven fisuras en todo este asunto. Rechazan que los modelos estén falsados, y se escudan en un presunto consenso científico para no moverse ni un milímetro de la postura oficial cocinada por un organismo político como el IPCC. ¿No es de risa?

    Para terminar quería avisar de que dado que esta entrada es básicamente una réplica que me fue vetada en el foro de la discusión, me reservo el derecho de ampliarla y/o mejorarla si es que lo considero necesario. ¿Lógico no?.

    Informes del IPCC y del NIPCC

    Addendum (11/10/2013)

    No es que haya pasado nada especial estos días, los “racionalistas” de “La Ciencia y sus Demonios” han seguido en el hilo del otro día, mostrándonos a todos su ignorancia y sectarismo vestido de purismo científico, hasta que me cansé de leer imbecilidades en mi correo, y me borré de las actualizaciones.

    Mientras, el autor de la entrada (recordad: un copia-traduce-pega de las ensoñaciones de un abuelete yanqui desnortado), cruzó conmigo unos cuantos comentarios en su propia dacha, de los cuales me censuró con una u otra excusa los que les vino en gana. Ya sabéis la democracia y la libertad de expresión progre se aplica sólo al rebaño, y todo lo que hay fuera del rebaño es “facha”, “neocon”, “ultraliberal”, “cristofascista” o “a sueldo de las petroleras”…

    E incluso amenazó con tratar específicamente el tema de la censura en el Cambio Climático en una entrada. Y éste fue su profundo análisis: “El victimismo anticiencia del cambio climático amordaza la libertad de expresión de los científicos y censura“. Dado que me dedicó la entrada (bueno, a un tal Eklecticus que en realidad es Eclectikus, es decir, éste humilde corresponsal), entré para agradecerle un detalle del que en realidad no era merecedor. Me respondió con el habitual caca-culo-pis-pedo, y yo le repliqué con el siguiente comentario, que evidentemente no me ha publicado (han pasado cuatro horas), pero que estoy seguro le ha tocado los cataplines por la parte menos carnosa:

    Tu comentario significa que no leíste mis comentarios (no se sí por larguísimos o por numerosísimos) sobre el clima (dos o tres a lo sumo, el resto fueron broncas por ser agnóstico, negacionista o las dos cosas). Las respuestas a algunas de las simplezas de análisis del Clima de ese hilo, las puse en mi blog, y por supuesto todo el mundo está invitado a participar sin ningún tipo de censura (la idea es que todo el mundo puede aprender algo de las posturas contrarias).

    Cristianos hay en ambos lados del debate, lo mismo que ateos y judíos, blancos, negros, asiáticos, rubios y morenos, altos y bajos, tontos y listos. La escala de grises es mucho más extensa de lo que marca tu visión estereotipada. Y puse un ejemplo paradigmático, John Cook, el principal bloguero alarmista, el mismo que cocina las respuestas que todos los alarmistas ibéricos usáis como catecismo, es reconocidamente cristiano evangelista, lo lleva a gala (lo cuál me congratula y me resulta indiferente a partes iguales), y lo cuenta abiertamente en su templo seudocientífico (Skeptical Science).

    Tiene toda la pinta de que los frailes como John Cook, serán el único apoyo serio que os termine quedando. La Ciencia está por encima de todo, y por supuesto por encima de la Política (y de la Religión, incluida la atea). Y el paso atrás del último informe del IPCC apunta a que la fiesta se ha terminado, van a seguir poniendo música, pero solo las lentas, para que podáis seguir bailando agarrados, pensando que estáis salvando al mundo de los cristianos, de las petroleras y de “los fachas”.

    Eventualmente y entre tanto, muchos creceréis, y os daréis cuenta que la visión post-adolescente del mundo que se os ha colado como verdad absoluta, no es menos dogmática que la utilizada por otras religiones, con la esencial diferencia de que los cristianos al menos SI distinguen entre dogmas y ciencia, una gran ventaja frente a vosotros que habéis mezclado Ciencia y Dogma en el mismo puchero.

    Cuando supere el trauma de descubrir que su fraile climático favorito no sólo no es ateo sino que es cristiano evangelista, quizá sea el momento de descubrirle que el otro capo de Skeptical Science, Dana Nuccitelli, trabaja para una petrolera (Dana Nuccitelli’s ‘vested interest’ ? – oil and gas)… lo cuál no deja de ser hilarante: dos de sus falacias ad hominem favoritas (acusarte de creacionista o de agente del petróleo) caen, ahora sí legítimamente, de lleno en el tejado de su parroquia. A mi por descontado me importan un bledo ambas circunstancias (defiendo a los cristianos, y he trabajado para el petróleo), pero a ellos no, y por tanto son prisioneros de sus propias imbecilidades.

    Y qué más se puede decir… ¿merece la pena discutir con semejante rebaño…?, o quizá sea mejor esperar a que espabilen, se den cuenta del patetismo de su “postura intelectual”, y de que caigan en que el hecho de que haya gente que mantiene la misma postura que ellos “siendo mayores” (pongamos a partir de los cuarenta), es sólo porque viven de ello, vendiendo libros, haciendo programas, o adoctrinando chavales (o porque no han superado la viruela revolucionaria, pero estos suelen pintar poco, no dan de sí). En fin, hay un dato empírico, la mayoría de la gente lo supera, y los que no, en mi experiencia al menos, es de que son unos tristes. ¡Qué hartazgo!

     
    • Waterman 09:43 el 08/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

      Hola Eclectikus, yo fui unos de los que comencé a comentar en dicho post, pero rápidamente deje de hacerlo porque ciertamente que me incomoda mucho el carácter de acoso y derribo (en lugar de una actitud dialogante) que tienen algunos miembros de ese blog. He seguido mucho tiempo ese blog porque me gustan mucho sus entradas de biología, y me divierten las que atacan a las giliterapias, etc. Yo soy un escéptico del origen antropogénico respecto al cambio climático (no estricto, ni lo niego, ni lo afirmo, pienso que no hay evidencias claras atribuibles al hombre) y cuando he intentado sembrar la semilla de la duda en otras entradas sobre este tema automáticamente se me ha comparado con un creacionista. En fin, he conocido tu blog a raíz de los comentarios del otro, parece un blog muy interesante, le haré un seguimiento esperando que aquí se mantenga el espíritu de dialogo y no de ataque y comparación desacreditada.

      Un saludo

      • Eclectikus 10:27 el 08/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

        Gracias Waterman, si recuerdo tus comentarios, y que trajiste al malvado Linzden, uno de los grandes científicos del clima demonizado por no torcer el brazo.

        Es el dogmatismo lo que les pierde, y su sesgo político. Y por supuesto hay que entender también que no es fácil hoy criticar las posturas oficiales del cambio climático, te convierten automáticamente en un hereje, un facha, un ultraliberal… en una persona non grata, vaya. Lo que es esperpéntico es que sin querer, y sin darse cuenta, caen en el mismo dogmatismo que critican a la Iglesia (o a la Religión), sin percatarse que ahí si es legítimo el dogmatismo, la religión se basa en dogmas al fin y al cabo.

        Pues gracias por leer NMSP, espero que saques algo de provecho 😉

        Saludos.

        • Waterman 07:26 el 09/10/2013 Enlace permanente

          Totalmente de acuerdo en lo que dices. Pero el problema de la religión en mi opinión es que apoyándose en esa legitimidad dogmática (voluntaria o involuntariamente, dependiendo de la persona) se hace apología de la ignorancia en muchos sentidos desplazando la racionalidad. Y no me refiero a cosas tan obvias y estúpidas como la transmutación del agua en vino y cosas así, si no realidades más profundas que atentan contra los derechos humanos.
          Por poner un ejemplo suave y no por ello menos grave, en la mayoría de las religiones (si no todas) se ubica a la mujer en un estatus inferior al del hombre.

          Un saludo

        • Eclectikus 10:25 el 09/10/2013 Enlace permanente

          Puede que determinados grupos humanos usen la Religión para promover la ignorancia de sus adeptos, de manera que sean más fáciles de manipular. En ese caso yo hablaría de sectas (hay muchas cristianas) y de algunas facciones o lecturas del Islam.

          En cuanto “a cosas tan obvias y estúpidas como la transmutación del agua en vino y cosas así” conviene no caer en la ridiculización fácil de interpretar los evangelios (y las diferentes liturgias cristianas y católicas) como si fuera un tratado de química. Suelo acordarme de Antoine Lavoisier, católico irredento, y me pregunto si alguien piensa que el padre de la Química moderna consideró por un solo momento que las bodas de Caná fueran en realidad el Teorema de Caná, y tuvieran la más mínima validez cuando se ponía la bata blanca. Yo lo dudo. Por otro lado acusar al cristianismo de fomentar la ignorancia, supone también ignorar la Escolática y su papel en la construcción de una institución tan importante que está todavía vigente, como es la Universidad.

          Sobre la mujer, y su papel “secundario” en la Historia de la Humanidad, y su implicación en esa situación de los cristianos me parece un tanto sesgado. En cualquier caso los cristianos abogan por la igualdad sin fisuras del hombre y de la mujer. Y en ese sentido te recomiendo la lectura reposada y sin prejuicios de esta carta a los obispos del cardenal Ratzinger, en sus tiempos de prefecto de la curia romana en 2004: Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración del hombre y de la mujer en la Iglesia y el mundo.

    • Waterman 12:22 el 09/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

      Buenas, creo que has interpretado mal lo que quise decir con la transmutación. Me refería precisamente a que es una estupidez tomar al pie de la letra ese tipo de aseveraciones por parte de los críticos.

      Cuando hablo (créeme que todo lo que te escribo es en un tono respetuoso) de el papel de la religión en la propagación de la ignorancia, me refiero, por ejemplo, a que no hay que ser ciego para ver el retraso cultural que produce el Islam por el mundo, las guerras estúpidas que ha fomentado, los siglos de retraso cultural oponiéndose la iglesia católica a la teoría heliocéntrica o a la evolución, para finalmente admitirlas. Le escolástica esta muy bien, no todo ha sido malo en la Iglesia, cristianismo o religiones en general, han aportado cosas buenas y malas. Pero en mi opinión en un computo general, la religión es más negativa que positiva para las sociedades. Como decía Bertrand Rusell, inspirarse en el amor y guiarse por el conocimiento. No me cabe duda, que la Iglesia Católica trabaja en avanzar para armonizar fe y raciocinio, lo cual me congratula por el bien de los feligreses, pero en mi opinión no son del todo aspectos miscibles.

      Respecto la carta de Ratzinger, en general, como he mencionado antes, trabaja en la armonía de los aspectos puntillosos de actualidad, sin embargo, tu que me acusas de ideas sesgadas, deberías de haber percibido ya que la Iglesia siempre interpreta las Escrituras a conveniencia, no le queda otra por la cantidad de irracionalidades que en ellas se despliegan. Todos estamos sesgados por nuestras ideas, pensamientos, experiencias, etc.

      Me pregunto por que si Ratzinger esta tan comprometido con el tema de los derechos de las mujeres no permite que se oficien misas por ellas.

      Espero sepas discúlpame que tarde tanto en contestar, pero es que voy muy liado y no tengo mucho tiempo.

      Un cordial saludo

      • Eclectikus 13:11 el 09/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

        Por supuesto que hay efectos nocivos en la Religión, como hay efectos nocivos en todo. Mi postura no va dirigida a negar esos efectos dañinos, va más bien por el lado de:

        1) no descontextualizar los hechos, es decir no valorar a los Borgia, o el juicio a Galileo con los ojos de hoy, sin tener en cuenta las connotaciones históricas y filosóficas del momento.

        2) no borrar del mapa las valiosos aportes a la civilización de la cultura cristiana. Obviar esto es eliminar de un plumazo un patrimonio cultural e intelectual al que, yo al menos, no estoy dispuesto a renunciar.

        Por lo demás no creo que la celebración de misa por las mujeres sea un hito en la liberación de la mujer. Supongo que se llegará a ello, pero a mi particularmente me trae al pairo, porque ni pertenezco a la Iglesia Católica, ni me importa un bledo quién imparta las misas. Quiero decir, que esos son asuntos propios de un club al que no pertenezco, y por tanto, dentro de un orden ético razonable, me importa un pimiento lo que pase dentro y alrededor de las iglesias.

        Saludos.

        • Waterman 13:59 el 09/10/2013 Enlace permanente

          Hombre, que yo sepa estábamos hablando de la ubicación del estatus de la mujer por parte de las religiones entre otras cosas. A mi me importa lo mismo o menos que a ti, pero tu me has remitido a una carta de Ratzinger. Por mi parte sí que sería un hito el oficio de misa por parte de las mujeres, porque eso sería un reconocimiento de igualdad de derechos por parte de la Iglesia hacia las mujeres.

          Pero para terminar y no irnos por la tangente, no quiero que se me mal interprete. No tengo ningún problema con la existencia de la Iglesia ni las religiones mientras estas sean una mera opción personal. Mis padres son creyentes y los respeto como a los demás. Pero no puedo ignorar que intentar inculcar a la gente la existencia de un Dios personal, que escucha nuestras plegarias, se fija en todo lo que hacemos y decimos, si rezamos o no rezamos, y que dependiendo de su baremo divino nos dará la salvación o no, cuando menos, sí que me parece fomentar la ignorancia. Esto es sólo una opinión personal. Si pensamos diferente en este u otros puntos, pues esta muy bien. La riqueza del mundo reside en su variedad.

          Saludos

        • Eclectikus 14:39 el 09/10/2013 Enlace permanente

          Pero es que dar misa no es “un derecho” Waterman, la Iglesia lo que promueve es la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, pero sus normas internas solo incumben a los católicos. Sería lo mismo que exigir el derecho de los hombres a ser monjas 😉

          Y es que en occidente YA es una mera opción ser creyente, aunque poco a poco va siendo casi más un estigma.

          Yo fui al colegio cuando la religión obligatoria y era como el recreo, y ni a mí ni a muchos nos convencieron de que Dios existe. El franquismo es la etapa que más ateos ha generado de la historia reciente, y muchos de ellos se educaron en colegios religiosos. Quiero decir que la Iglesia moderna es muy clara en esto: ser católico es un acto de libertad individual. Y así debe ser.

          Claro que si hablamos del Islam, las cosas son bien distintas. Sin embargo poco se oye al “ateísmo” oficial quejarse de las salvajadas de los integristas musulmanes: desde la ablación del clítoris, hasta la masacre de cristianos, pasando por el burka y la lapidación por adulterio.

          Sinceramente, creo que es tan evidente el sesgo de algunos ateos a la hora de hablar de la Religión, que a mi me quedan pocas dudas de que no es más que una fiebre adolescente, o post-adolescente, que sólo se cura con los años. La vehemencia anti-cristiana se supera con la edad, y creo que es como la viruela, algo que casi todos la pasamos de jóvenes.

    • Waterman 14:58 el 09/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

      ¿Y que las monjas den misa? 😉

      Estoy contigo, y como dije antes, reconozco que la Iglesia Católica avanza más que ninguna otra religión monoteísta. El Islam integrista me repudia hasta hablar de él. Ojo, el integrista.

      Respecto al último párrafo, no te quito ola razón, el ateísmo integrista es igual de vomitivo que el cristianismo fundamentalista. Sin embrago, tengo 41 años y mi ateísmo vino de la mano de la edad y la madurez. Yo no considero que mi ateísmo sea una enfermedad, tal afirmación si que podría ser considerada de pueril. Ser ateo simplemente es una postura más, que subyace de las reflexiones personales referentes a la interpretación del mundo.

      Bueno, ha sido un placer dialogar contigo.

      Un saludo

      • Eclectikus 15:12 el 09/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

        No, no, el ateísmo es un postura legítima en el debate, probablemente la más legítima de todas. Lo que yo considero que es una “enfermedad” juvenil y pasajera, es el ateísmo furibundo o integrista, aquel que se considera en posesión de la verdad absoluta, y niega y denigra el resto de las opciones, incluido el agnosticismo.

        En este sentido me quedo con la frase del escritor alemán Heinrich Böll:

        Me aburren los ateos. Siempre están hablando de Dios.

        Un placer igual Waterman, gracias por pasarte por aquí. Ciao.

        • Haddock 16:44 el 09/10/2013 Enlace permanente

          ¡Me encanta la frase de Böll…me la apunto!

    • Eclectikus 17:08 el 09/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

      Para que veas Haddock hasta donde llega la imbecilidad de algunos, no te pierdas a este tipejo. 8 minutos enteros para no exponer ni un solo argumento, más allá de que en el libro Böll (“unin telectuál”) critica también a católicos y protestantes (como si eso cambiara el hecho del coñazo que dan los ateos con Dios), y por supuesto ocultando que Böll era un ferviente católico por mucho que criticara a las autoridades eclesiales, algo que a estos sectarios por cierto, no les cabe en la cabeza (la autocrítica, el reírse de ellos mismos, el inconformismo…):

    • Haddock 19:17 el 10/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

      Efectivamente, son tremendamente aburridos los ateos, sobre todo éste. ¿De qué triste compañía teatral se ha escapado este tío? Es insufrible, menudo coñazo…
      Además es que a mí, a estas alturas de mi vida, me resbalan los católicos, los protestantes, musulmanes, ateos…Me parece una absoluta pérdida de tiempo dedicarles ni un segundo…No me preocupa lo más mínimo lo que hagan o dejen de hacer mientras a mí me dejen en paz.

      • Eclectikus 19:31 el 10/10/2013 Enlace permanente | Respuesta

        A mi el debate me parece apasionante, a partir de cierto nivel claro, estos del caca-culo-pis-pedo como el artista del vídeo, me aburren más que irritarme.

  • Eclectikus 13:22 el 19/09/2013 Enlace permanente | Respuesta
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    Fernando Vallejo, Física e integrismo ateo. 

    portada-manualito-imposturologi-fisicaDe la mano de una buena amiga en Facebook llego al conocimiento de este libro “Manualito de imposturología física” (se puede leer en Scribd), escrito por un tal Fernando Vallejo. Ni conocía al personaje, ni me interesa profundizar mucho en su legado, no he leído nada de su obra y de momento no está ni siquiera en la lista de espera (a pesar de que según parece es una obra que tiene sus luces).

    Sin embargo hay un par de aspectos del personaje que si me gustaría comentar aquí, la solemne estupidez que significa su crítica a la Física, y el cansino fundamentalismo ateísta del que hace gala de manera compulsiva.

    Sobre el manualito de la imposturología física seré breve, más que nada porque me parece que defender a estas alturas a (las teorías de) físicos de la talla de Newton (al que tacha de impostor), Maxwell (al que define como charlatán), Einstein (y sus “marihuanadas“), o a los “payasos cuánticos” Planck, Bohr, Pauli, de Broglie, Heisenberg, Born, Dirac y Schrödinger; es absurdo y además es una tarea que ya se ha hecho (y se hace) por los cauces habituales que define el Método Científico (reproducibilidad y validación empírica, y falsabilidad o posibilidad de definir qué circunstancias echarían por tierra una determinada hipótesis o teoría).

    El libro es una imbecilidad de principio a fin y no hay por dónde cogerlo, y tan solo demuestra que no tiene ni idea ni de Física, ni de Matemáticas, ni de la relación entre ambas; que sus prejuicios están basados en ésta ignorancia; y que difícilmente se puede sacar algo en claro de semejante sinfonía de rebuznos.

    Hay un efecto conocido, que se produce especialmente en las Ciencias blandas como la Biología y también en las Ciencias Sociales, que se llama “Envidia a la Física” que se utiliza para describir el esfuerzo de tales Ciencias por matematizarse para de esta manera parecerse a la Física, cuya eficaz interacción con las matemáticas está fuera de toda duda, cayendo sin querer en un reduccionismo atroz, que en última instancia no produce ningún avance en estos tipos de conocimiento.

    Tras leer diagonalmente (lo máximo que merece) el libro de Fernando Vallejo, queda claro que sufre de un efecto suplementario al anterior, una especie de trastorno que personalmente he observado frecuentemente en profesiones relacionadas con las humanidades e incluso en algunos geólogos y en muchos biólogos -aunque generalmente no desemboca en una patología como indubitadamente sucede en el caso de este autor- y que se podría resumir en este esquema:

    Miedo a las matemáticas y a la Física

    Richard Feynman decía en The Character of Physical Law (aquí en en formato Kindle):

    Para aquellos que no saben matemáticas, es difícil sentir la belleza, la profunda belleza de la naturaleza… Si quieres aprender sobre la naturaleza, apreciar la naturaleza, es necesario aprender el lenguaje en el que habla.

    Y creo que tenía (y tiene) más razón que un santo, es muy difícil apreciar la belleza interna de la naturaleza, y de la Física por lo tanto, si no entiendes la manera que tiene el ser humano de acercarse a ella a través de las Matemáticas. Es imposible que sin una cierta dosis de Matemáticas puedas apreciar a fondo la belleza de la Física, puedas entender como encajan las diferentes piezas del puzzle, la gran revolución científica que supuso la Teoría de la Gravitación Universal de Newton, la elegante simetría de las Ecuaciones de Maxwell, el gran genio que necesariamente tuvo que estar detrás de Einstein en su año milagroso en 1905, y no digamos ya entender, admirar o disfrutar de la gran aventura intelectual que supuso el advenimiento de la Mecánica Cuántica.

    Ignoro si tiene cura este efecto, lo dudo, pero quizá una buena terapia la tenga el propio Feynman con sus Lectures on Physics (libro al que dedica una tosca coz en la página 172 a cuenta de que sus páginas no están numeradas -sic), una colección de libros de Física General, que contiene lo que fueron sus clases a alumnos de los dos primeros cursos de todas las licenciaturas de Ciencias en el Instituto de Tecnología de California (Caltech), y del que ya no hay excusa para no disfrutar desde que hace unas semanas se inició con el Volumen I la edición digital de esta obra maestra de la enseñanza de la Física.

    Sobre el otro aspecto que caracteriza a este autor, el ateísmo integrista, seré todavía más breve. En general este tipo de fundamentalismo tiene su raíz en una cristianofobia furibunda, nada nuevo en la Historia, a la que el posmodernismo y la progrez ha dotado de cierta respetabilidad a través de la corrección política, obviando premeditadamente que es una de las peores formas de intolerancia que se pude dar.

    Curiosamente esa actitud de ataque a la Religión, dirigida habitualmente en exclusividad a los católicos, instrumentaliza la Ciencia pretendiéndola incompatible con la fe, y aplicando una generosa dosis de cientificismo a campos del conocimiento que lo último que necesitan es Método Científico, como son la Metafísica o la Teología.

    Por supuesto el integrismo no es más que una forma de ceguera intelectual, o visión selectiva en el mejor de los casos. Es difícil imaginar un mundo al que se le hubiera eliminado la inspiración religiosa desde un punto de vista artístico (música, pintura, arquitectura, literatura…), filosófico, intelectual… e incluso desde el punto de vista científico, y yo por eso siempre tengo a mano estas listas de Wikipedia:

    No es que sirvan para nada, el integrismo no tiene cura, pero les hace de rabiar.

    Por ejemplo en su Manualito de imposturología física, fiel a su integrismo cristianófobo, Fernando Vallejo se inventa una unidad para medir la impostura que está inspirada en Santo Tomás de Aquino, el aquino (A), y que corresponde a la “cantidad de impostura contenida en los 33 volúmenes de la Suma Teólogica (hipertexto, PDF). A su juicio, contrastadamente irrelevante en lo que a Ciencia se refiere, es una unidad enorme y resulta más práctico utilizar el miliAquino (mA), y nos ofrece una serie de ejemplos tan arbitrarios como el resto del libro: Darwin, 1 mA ; Mahoma, 2 mA, Cristo, 3 mA y así “sucesivamente” dice. Según parece en ésta absurda escala solo alcanzan enteros los físicos, por ejemplo Newton tiene 23 A, Maxwell alcanza los 180 A y, agarraros, Einstein que está en los 280 A, “¡Doscientos ochenta aquinos!. Una cifra de dar vértigo” exclama Vallejo.

    Por supuesto no busquéis de donde salen estos números, solo dice que tardó un año en medir la impostura de Einstein (curiosamente el mismo tiempo que tardó Einstein en publicar los cuatro estudios de su año milagroso, que revolucionaron de una vez para siempre, y por este orden, la Física, la Ciencia, la Filosofía, la Historia y la sociedad).

    Google AcadémicoSupongamos que todos fuéramos tan imbéciles como Vallejo y que quisiéramos medir el valor de los aquinos del propio autor. Podríamos utilizar Google Scholar (nótese que la cita “a hombros de gigantes” proviene precisamente de Newton -23 aquinos), que creo que es una buena manera de medir la relevancia intelectual de un autor, determinada como función de la cantidad de referencias (citas y patentes) que tiene ese autor en la base de datos de dicha herramienta de Google.

    Dado que Einstein parece marcar el máximo de la escala de aquinos (280 A), utilizaremos su número de referencias (688000) a efectos de comparación con las referencias del propio Vallejo (26700), resultando que Einstein tiene 25.7678 veces las referencias de Vallejo. Suponiendo que esta medida de la relevancia (al menos académica) es inversamente proporcional a la imposturología, podemos automáticamente inferir que Einstein es 25 veces (seamos generosos con el redondeo de los decimales) más relevante que Vallejo, y que por tanto ésta alcanzaría un valor 25 veces superior al de Einstein. Esto es, Fernando Vallejo alcanza los 280 x 25 aquinos, es decir los 7000 aquinos., ¡siete mil aquinos! ¡Eso si que es vértigo!

    Podemos definir entonces el Vallejo, como una medida accesoria del propio aquino simplemente diciendo que 1 Vallejo (Vj) de imposturología corresponde a 7000 aquinos. De tal manera Darwin tendría una imposturología de 0.14 µVj, 0.28 µVj Mahoma, 0.42 µVj Cristo, 3 mVj Newton, 26 mVj Maxwell, 40 mVj Einstein y así sucesivamente hasta llegar al techo de la imposturología que sería marcada por el propio autor con 1 Vj, o 7000 aquinos. ¡SIETE MIL AQUINOS!

    Corolarios

    1. No se puede criticar lo que no se entiende.
    2. Si lo haces no te extrañe que te caigan chuzos de punta.
    3. El integrismo ateo podrá parecer guay, pero no deja de ser una forma más de fundamentalismo intelectual.
    4. Todo es criticable, pero hay aspectos del ser humano que simplemente han sido, son y serán parte intrínseca de el: miedo, amor, odio, alegría, pena… El sentimiento religioso es a la vez un aspecto más y un compendio de todos ellos. La carencia de éste sentimiento no dice nada, ni bueno ni malo, de la persona. Sin embargo el odio al que tiene estos sentimientos (o al que carece de ellos) es una muestra del peor fanatismo humano.
     
    • viejecita 17:17 el 24/09/2013 Enlace permanente | Respuesta

      Un par de cosas:
      1- Si a una le fascinan la física y las matemáticas, pero las desconoce, a pesar de haber hecho la opción ciencias en el bachillerato, y quiere adentrarse en ellas, recomiendo ir a los libros de física y de matemáticas para niños y estudiantes de bachillerato, y pedir ayuda a hijos y nietos, pero no meterse por las bravas en las “Lectures on Physics” de Feynman de las que hablas. Por salado que le parezca el autor, y por lo bien que escriba, y lo bien que le caiga… Si el tal Vallejo ha ninguneado esos libros, lo más probable es que él tampoco los haya entendido, y su reacción sea como lo de la zorra y las uvas.

      2- Y luego, entre la gente “de letras”, hay también una ñoñería tremenda respecto de la Física y las Matemáticas ; se pasan la vida haciendo citas de Newton, de Maxwell, de Einstein, repitiendo como papagayos frases de ellos que toman como dogma de fé, sin tener ni idea de cómo han llegado a esas conclusiones, ni de donde salen esas frases.
      Y así, fuera de contexto, y sin el peso del lenguaje matemático que las respalde, esas frases, a mí al menos, me resultan tan huecas y tan vacías como la mayor parte de las poesías de los de la Generación del 27.

      • Eclectikus 17:57 el 24/09/2013 Enlace permanente | Respuesta

        Ahora que lo dices Viejecita, me acordé de ti el otro día cuando me apuntaba a un curso en Coursera, te pensaba mandar un correo y se me pasó.

        Vi un curso que te podría interesar, y aunque empezó hace una semana, seguro que te puedes reenganchar. Es en la Autónoma de Barcelona, a través de la plataforma de Coursera, y por tanto gratuito. Te dejo el enlace por si te animas:

        https://www.coursera.org/course/precalc

        • viejecita 20:45 el 03/10/2013 Enlace permanente

          ¡ Tiene la gran facha ! Pero esta temporada estoy totalmente bajo par, y ni soñaría en ser capaz de seguirlo en serio. A ver si lo repiten dentro de unos meses, porque lo que es ahora…
          Pero me guardo el enlace, para más adelante.
          ¡Gracias !

        • Eclectikus 21:07 el 03/10/2013 Enlace permanente

          Yo estoy haciendo éste:

          https://www.coursera.org/jhu

          Y ya llevo dos dieces (en programación) y un 9 en la Teoría. Claro que no tiene mucho mérito porque he programado desde chaval.

          Está muy bien, va de “R” el software que más se utiliza para analizar datos, especialmente en climatología.

          Los cursos están muy bien en general, pero no los regalan, hay que echarles horas (de lo contrario serían basura).

    • JL Sardiñas 11:50 el 25/09/2013 Enlace permanente | Respuesta

      ¿Cuántos Mega Vallejos tienen otros miembros de la fauna progre con la que has tratado en lo que a “Cambio Climático” se refiere? 😛

    • Titus Amatius Paulus 13:35 el 16/02/2016 Enlace permanente | Respuesta

      Bueno, bueno, bueno… Sigo leyendo tu blog y tengo algo que discrepar contigo Ecklecticus. Tengo que contraponer a la aversión de muchos de ciencias naturales a las matemáticas el rechazo a los datos y la negación de la observación. Me he encontrado con muchos físicos, matemáticos o estadísticos que te niegan los datos observacionales porque no responden a su teoría. Siempre con la misma respuesta atacando a la adquisición de los datos porque están sesgados. He
      seleccionado dos casos particulares:

      El disparo de erupciones volcánicas por la difusión rectificada: La difusión rectificada es el efecto que produce el crecimiento de burbujas de gas dentro de un líquido saturado por efecto de la vibración (como agitar una botella de gaseosa):

      http://scitation.aip.org/content/asa/journal/jasa/33/2/10.1121/1.1908621

      Este fue el primer tema de tesis que me ofrecieron porque hay quien sostiene que el efecto de la vibración de grandes terremotos dispara erupciones volcánicas:

      http://www.pmc.ucsc.edu/~brodsky/reprints/98JB02130.pdf

      Se apoya en que hay un pico muy leve de frecuencia de las erupciones históricas en una ventana temporal de unos pocos días con respecto a grandes terremotos. Cuando eché el guante al trabajo original se apoyaba en menos de 10 casos, una muestra ridícula, y revisando los cálculos llegué a la conclusión que el efecto de incremento de presión era igual al de las mareas terrestres que se repiten cada 24 horas :p.
      Otros modelos posteriores indican una mayor sobreestimación del efecto de difusión rectificada sobre las erupciones:

      http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2005GL024753/full

      El problema inverso: El problema inverso es un severo inconveniente a muchos modelos con datos remotos, consiste en que una misma señal remota puede ser producida por infinitos tipos de objetos modelizados.

      http://inside.mines.edu/~rsnieder/snieder_trampert_00.pdf
      En este caso seguimos en campo el flamante modelo de un geofísico (de físicas) no encontrando un reflejo en el terreno de los modelos. Cuando le presentamos las observaciones la respuesta del elemento fue el tópico de la subjetividad de nuestras observaciones, tachando de poca profesionalidad cuando la guía y el mapa que habíamos llevado a campo fue el diseño del modelo para comprobarlo y encontramos otra cosa diferente.

      Estoy contigo Ecklecticus que hay mucha gente con aversión a las matemáticas. Recientemente presentando unas estimaciones de productividad, obtenido con estadísticas previas reales, un compañero (de letras) los trastocó pasando por el filtro de la “razón” para que fueran “lógicas”. Mi respuesta fue “a entonces mis datos son irracionales y yo estoy enajenado”.

      Creo que al final estas actitudes de desprecio a las matemáticas y física o a los datos se deben más a posturas personales y no a que tal o cual grupo sean los malos. Se deben a la ignorancia (del método científico, si no se comprueba con los datos la hipótesis vuelve al modelo), la excesiva identificación con el trabajo (de ahí la respuesta a quienes te contradicen con ataques ad hominem), falta de mentalidad abierta (contrastar, equivocarse y rectificar es algo fundamental en ciencia) y pocas ganas de aprender (algo letal en el científico).

      En definitiva la soberbia que es el antídoto de toda inteligencia.

      • Eclectikus 17:03 el 16/02/2016 Enlace permanente | Respuesta

        Nah, te equivocas en la esencia. Me hablas de errores técnicos que son consustanciales al ser humano. En el campo de la geofísica y del medioambiente, campos plagados de geólogos y biólogos (y sus híbridos posmodernos tipo CC. Medioambientale, CC. del Mar…), el desprecio por la Física y las Matemáticas es absoluto y arraigado en una profunda ignorancia no ya de la física o la matemática, que también, sino de sus aportaciones insustituibles a sus respectivas Ciencias. Es trágico. He visto a geólogos “expertos” en posicionamiento no tener claro el concepto de elipsoide (o de proyección) a pesar de haber estudiado Cartografía (un concepto que los físicos tienen engarzado sin necesitar de una asignatura específica), o a geólogos “solventes” (ahora en el IEO) colocar un sonar de manera que los haces se generan en la dirección del movimiento (¿notas la extrema imbecilidad inherente a tal montaje?), o biólogos, que tienen una asignatura específica de Estadística Descriptiva (a físicos y matemáticos se nos da por sabida, con razón), confundir (y aplicar a sus estadísticas) la media geométrica en vez de la media aritmética y ni siquiera entender la diferencia. Claro que también he visto a físicos recién salidos de la facultad pero con más de un año en el negocio, referir una batimetría a la barandilla del barco (lo cuál implica inequívocamente de que no ha entendido nada del negociado). Ni te hablo ya de “Informáticos de Gestión” que tienen dificultades con todo lo anterior, y además son incapaces de configurar un puerto serie. En fin. sería para escribir una entrada entera, qué coño, un libro. Pero todo eso es irrelevante en el contexto de esta entrada, y en el sentido de tu comentario, lo que demuestran es la soberbia de algunos al disimular su ignorancia en campos en los que su ignorancia, posiblemente, sea perfectamente justificable porque la propia naturaleza de su formación no incide en esos aspectos. Al final todo se iguala, y si estás en un campo multidisciplinar (como es la Geofísica, y tantos otros campos ingenieriles), la gente más fundamental (que suelen ser físicos y matemáticos, nunca muy lejos de la informática) aprende muchos detalles de los geólogos, biólogos, etc… (desde granulometría, sedimentología o geotecnia hasta la importancia de la posidonia , o de los poliquetos, etc); y a la vez los especialistas en campos concretos, que suelen ignorar la base, terminan manejando aceptablemente bien conceptos físicos y matemáticos. Al menos así lo veo yo, y todo lo que he visto y leído (y discutido, porque este tipo de discusión es canónica para algunos) me lo ha corroborado casi al nivel de certeza sociológica.

        • Titus Amatius Paulus 11:12 el 17/02/2016 Enlace permanente

          No sé si me dices que me equivoco en esencia o estás de acuerdo conmigo. En la primera parte expones casos de geólogos, biólogos (que tampoco les tengo en mucha estima porque no salen de sus ámbitos de investigación y académicos) y derivados (los ambientólogos son mis “favoritos”) que son refractarios a las matemáticas o físicas y los que han llegado muy lejos cosa que también lo hacen los lemmings. En la segunda parte hablas de la evolución profesional hacia perfiles multidisciplinares, ambición que comparto en seguir formándome, por ahí he visto un post tuyo de Coursera y también me gusta y soy asiduo.

          Ambos casos que he descrito eran geofísicos de físicas y que saben mucha matemática y física que tan aficionados son al modelo teórico no salen de él aunque les pongas las medidas delante de las narices, uno de estos es un investigador de la Universidad de California y sólo habla de su modelo. No he soportado nunca la titulitis de tener tal o cual título (en vez de PhD a muchos que conozco les llamaría HdP y a muchos Ing les llamaría “INGnorantes”) o la soberbia intelectual de tener un modelo perfecto o saber mucha matemática, estadística, física o lo que sea y hablar sólo de eso aunque sea para sacar un coche de un aparcamiento y sin saber conducir,esto me ha pasado realmente.

          Aprecio más a compañeros que resuelven problemas y quieren seguir aprendiendo a los que van con una regla para colgar el título correctamente. Tampoco creo que la multidisciplinaridad sea un fin en sí mismo para tener un zoológico de títulos, sino el que vale vale independientemente de donde venga y si no para letras 😉

        • Eclectikus 12:33 el 17/02/2016 Enlace permanente

          Mi argumento pretendía convencerte de que fallos (melonadas, errores, negligencias) hay en todos los lados, y no sólo cuando trabajas en tu propio campo sino cuando colaboras en campos “ajenos”. Y de que en el contexto de este hilo (sobre la ignorancia inmanente al desconocimiento de matemáticas y física, y su retroalimentación con el desprecio que algunos les produce estos campos), me reafirmo en mi idea de que las “ciencias exactas” son esenciales en la formación de cualquier técnico (de hecho todas las carreras de Ciencias tienen al menos una asignatura de física y/o de matemáticas, y todas las Ciencias Sociales tienen al menos una asignatura de matemáticas), y que el desprecio de muchos hacia estas áreas básicas, hasta el punto que a menudo intentan vender su desconocimiento como un don, es un gran defecto no una virtud.

          Lo de la multidisciplinariedad creo que es inherente a una sociedad tecnológica, hay campos muy puros con poco espacio para técnicos externos a ese campo, pero en general la interconexión y la influencia en campos paralelos o incluso divergentes, hace que te encuentres muchos estudios en los que trabajan especialistas de diferentes áreas, o incluso especialistas que saltan de un área a otra con cierta alegría. Los mundanos ejemplos que he citado son de otra liga, no llamaría Ciencia a eso, todas esas cosas son aplicaciones (más o menos elementales) de ciencia más que asentada y conocida, aquí los intercambios son más de batalla, y te encuentras además con el componente mezquino de la sociología laboral (la ocultación de información, la luz de gas a los que pueden ser tus adversarios profesionales, y todas esas basuras). Y luego está la asimetría, yo estoy “autorizado” a no saber clasificar muestras de sedimento, nada de eso es relevante en física, pero si yo le tengo, por ejemplo, y citando casos reales que he vivido, que explicar a un geólogo por qué se miden los ángulos en radianes, cómo se calcula un arcotangente, o por qué no se puede hacer un plano con proyecciones de distintos elipsoides (tienes que trabajar en un elipsoide y luego proyectar), les estás explicando cosas que deberían de saber, y que no saben por ser víctimas del efecto que comento en el hilo.

          Yo soy bastante autodidacta, de siempre, y en ese sentido Internet es una inmensa bendición, a parte de por los cursos reglados tipo Coursera, por otras formas más anárquicas en las que obtienes/aprendes la información que necesitas y ni una gota más, sin dar explicaciones y a tu albedrío. Por ejemplo, tener a un tipo como Leonard Susskind enseñándote física teórica es una de las grandes maravillas del siglo XXI: The Theoretical Minimum

        • Titus Amatius Paulus 13:25 el 17/02/2016 Enlace permanente

          No es necesario convencerme de que melonadas hay en todas partes. Mi discrepancia original no es con el hilo principal del post, era para poner de relieve la existencia de melones con ecuaciones, que tienden a sobreestimar el valor del modelo sobre la adquisición de datos, lo cual también tiene mucha matemática en la estadística de las poblaciones y en la estimación de errores. He visto muchos casos en campos como los recursos mineros, energéticos e hidrogeológicos en los que se realiza un modelo maravilloso pero cuando vas a comprobarlo no existe; los teóricos en vez de resignarse y pasar a lo siguiente se critica la profesionalidad de los que lo han comprobado.

          Yo disfruté y mucho de las asignaturas básicas de física, matemáticas, química y estadística; y he lamentado en muchas ocasiones no haber profundizado más en estas disciplinas. Por ejemplo recibí un buen mazazo al empezar a profundizar en recursos mineros en esta plataforma de la Universidad de la Columbia Británica:

          http://www.edumine.com/

          Que me ha hecho sentir vergüenza de mi mismo porque muchas cosas no se enseñen en mi facultad y son el ABC de muchos otros compañeros. No hay mayor ignorante quien no quiere aprender.

  • Eclectikus 11:07 el 13/07/2013 Enlace permanente | Respuesta
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    Escépticos de pacotilla. 

    El escepticismo en España está, como tantas otras cosas, imbuido en la corrección política. Aunque hacen un buen trabajo divulgativo en algunas áreas (homeopatía, transgénicos, parapsicología…), rápido se les ve el pie del que cojean cuando se ponen a comer curas y/o atacar a los creyentes (a los católicos, se entiende, los demás caen en la Alianza de Civilizaciones), o cuando alguien pone en duda alguno de los mandamientos principales de la Iglesia del Ecologismo, y muy especialmente su más reciente mito, el Calentamiento Global Antropogénico Catastrófico, o cualquiera de sus dogmas seudocientíficos.

    Tuvimos un ejemplo con un catedrático (ya sabéis, nos encantan) que en una conferencia para “escépticos” sobre el tema (agarraros: “La peligrosa pseudociencia del negacionismo del cambio climático“) rompió todas las barreras del rigor científico (y del humor), consiguiendo convertirse en el primer candidato a los Premios Ruiz de Elvira.

    Bueno, pues ya tenemos otro ejemplo, esta vez desde un blog, Magonia, nos llega un artículo, “Google financia a los ‘negacionistas’ del cambio climático… y Facebook también“,  firmado por el periodista y presentador de la serie Escépticos de la ETB, Luis Alfonso Gámez. Terrible.

    Vayan por delante mis respetos por este periodista y por su trabajo en general que he seguido desde hace años. Pero mucho me temo que aquí se ha columpiado a base de bien, por mucho que, a decir verdad, le entienda perfectamente: posicionarse como escéptico ante el Cambio Climático es un estigma que puede ser insuperable para un personaje público, y eso hay que comprenderlo. Pero también criticarlo.

    En cuanto al tonito general:

    El artículo cae en los principales sinsentidos del catecismo Alarmista, empezando por el meme de las 400 ppm de concentración de CO2 alcanzadas recientemente, un hito totalmente irrelevante y más cercano al mínimo necesario para la vida que del valor necesario para pensar en extinciones masivas (la explosión cámbrica por ejemplo se produjo hace 540 millones de años produciéndose la mayor, más rápida y diversa aparición de nuevas especies, con una concentración de CO2 de 6000 ppm) ; y terminando por las poco escépticas falacias de apelación a la autoridad y a la mayoría, revestidas de un consenso artificial que poco pinta en el proceso científico, más el habitual hombre de paja del escéptico que discute lo que en realidad no discute (nadie niega el Calentamiento Global de la segunda mitad del siglo XX, y mucho menos el hecho de que el clima cambia).

    Además de caer en estos sinsentidos digamos, inocentes, también se mete de cabeza en el charco de las imbecilidades canallescas, desde la sincrética calificación de “negacionistas” a los escépticos del alarmismo (algo que ya ni los histéricos de Skeptical Science hacen -ahora los llaman “contrarians“- otros escépticos que tal bailan, dicho sea de paso), hasta su comparación con los que rechazan que el VIH sea el causante del SIDA. De una vergüenza tal que solo puede ser atenuada/justificada por la ignorancia.

    Así que a cualquier escéptico que se precie, y que sea ajeno a la confesión del Alarmismo Climático, le saltarían todas las alarmas sin analizar siquiera los contenidos, simplemente notando el evidente uso de argumentaciones falaces.

    En cuanto a la esencia del artículo:

    El escándalo al parecer proviene de que dos empresas (horror, el capitalismo neocon) punteras, Google y Facebook, han realizado donaciones a sociedades “negacionistas“. En concreto el artículo cita decenas de miles de dólares y especifica 50000 dólares de Google y 25000 dólares de Facebook al think tank (horror) Instituto de la Empresa Competitiva (CEI) vinculado a la petrolera (horror) Exxon-Mobil Corp (horror-horror).

    Todo esta estupidez se desmonta de un plumazo simplemente fijándose que en España, solo para 2013 y en plena recesión, se destinan 50 millones de euros para las políticas de cambio climático y 450 para el fomento de las energías renovables. De nuestro dinero, claro. Y esto es una mínima parte de los cientos de miles de millones de € de dinero público internacional, que se dedican de una manera u otra a alimentar un monstruo que, en condiciones normales, jamás debería haber salido de un puñado de laboratorios especializados.

    También habría que fijarse que en el mundo real, una vez que sales de Rivendel, todo es muy difuso y se pueden encontrar petroleras que financian a lobbies ecologistas, o invierten en energías alternativas, sin olvidar que gasísticas y nucleares, por razones evidentes, no anduvieron muy lejos de la creación del mito de la demonización del CO2. Es decir, como sucede en todos los campos, transformar la realidad en un cuento de buenos y malos, solo funciona en la Mitología y en la Religión, y un escéptico metido es esos mundos pierde credibilidad a chorros.

    Por tanto, que un par de empresas privadas, en uso de su libertad, haya dedicado un puñado de dólares para ayudar a una parte de la Ciencia del Cambio Climático que está siendo denostada víctima del ostracismo oficial, no parece una circunstancia que pueda llevar a nadie a poner el grito en el cielo. A no ser que forme parte de la nada escéptica nueva inquisición climática.

    La inquisición del Calentamiento Global

    En cuanto al vídeo:

    El vídeo, sin ser una prodigio de escepticismo y/o rigor científico, es mucho más inofensivo que el artículo. Probablemente porque es actual y ya no queda gente con la suficiente cara dura para decir las chifladuras que se decían hace unos cuantos años. A continuación los puntos claves del reportaje:

    – Una parte del programa recoge la impresión de los estudiantes de secundaria y ciudadanos de a pie sobre el tema de cada reportaje. En éste se refleja la empanada mental de unos y otros, confundiendo polución con calentamiento global, clima y tiempo, calentamiento global y atribución antrópica… Con todo, algunos chavales dan la impresión de estar mejor documentados que el propio conductor del programa, lo cual a la vista del artículo tampoco es decir mucho.

    – El Director de la agencia de Meteorología deja claro que a pesar de los miles de millones de Euros invertidos en estudiar el Clima, no se puede discriminar cuantitativamente la señal antrópica. Y es cierto, en términos de validación empírica estamos en el mismo escalón que Arrhenius. Por algunas cosas de las que dice muchos alarmistas le lanzarían a la hoguera sin pensarlo dos veces.

    – Fundido en negro y nos planta a Rajoy con sus estupideces: les ha faltado Aznar y Bush -se conoce que se les está pasando el arroz- y el neoliberalismo salvaje… aunque supongo que queda implícito dada la mínima relevancia del corte.

    – Un profesor de Física explica que el problema está en las atribuciones, exponiendo con la boca pequeña y mediante circunloquios que no se puede afirmar qué cantidad de calor se debe al ser humano, ni tampoco los efectos a décadas vista, no digamos ya siglos.

    – La explicación sobre los proxys (medidas indirectas de variables climáticas) es de Barrio Sésamo, y por descontado esquiva los múltiples problemas de resolución, precisión, homogeneidad, etc que se producen especialmente cuando se comparan con datos directos obtenidos mediante instrumentación moderna.

    Antón Uriarte expone su posición escéptica, crítica a la politización de la Ciencia y comenta ese paralelismo entre socialismo y ecologitis del que tanto hablamos algunos, y que tan inadvertido pasa para otros. Por descontado que el entrevistador resulta ser totalmente transparente a los argumentos de Uriarte.

    – No podía faltar el integrismo ecologista. Nos cuenta una monja de Greenpeace que le ha dicho su Unicornio violeta que el ser humano es capaz de sintonizar la temperatura al gusto de su hermandad, como el aire acondicionado. Sin comentarios.

    – Tampoco podía faltar el mito de la “Energía Limpia” (sol, viento, mar…), y se cita como paradigma el ruinoso caso español, con un 32% de la producción “gracias” a las energías renovables, olvidando que están sobre-subvencionadas y que nos han provocado un agujero del copón que no sabemos como vamos a pagar.

    – Se dice que el equilibrio del planeta es muy delicado. Al contrario, podríamos hablar de delicado si acaso en términos geológicos, en términos humanos las diferencias han sido mínimas entre la actualidad y esa añorada época en la que vivíamos en las cuevas, que fue hace unos segundos en escala geológica.

    – Unas gotas de catastrofismo nunca vienen mal: “…es posible que cada vez veamos más catástrofes”. Bien, eso es cierto, pero no porque haya más, sino porque las vemos en tiempo real en la TV (o en el móvil), gracias, por cierto, a tecnologías que se han desarrollado quemando carbón, y que entre otras muchas cosas, nos permiten empezar a estudiar el Clima, por ejemplo, desde el espacio y usando superordenadores (mucha gente no cae en la cuenta que estas tecnologías no se han creado alrededor de una hoguera comiendo ciervos semi-crudos con las manos).

    – Hablan sobre la subida de entre 18 y 59 cm del nivel del mar, unos valores tan arbitrarios, como indemostrables. E inofensivos por cierto, el mar sube y baja desde el principio de los tiempos, y en concreto ha estado subiendo desde hace más de 18000 años (el último episodio glacial), recién bajados de los árboles y ya en las cuevas.

    – También sale el asunto de la acidificación de los océanos, que no es más que otro tic histérico, dado que la bajada de menos de una décima en la escala de pH en los últimos 200 años, está muy lejos de significar un problema.

    – Perejil en todas las salsas, la explosión demográfica también aparece en el seudo-reportaje, no importa que vivamos en un planeta en el que toda la población mundial viviría sin problemas en el Estado de Texas, (o con los mismos problemas que en Nueva York -i.e la misma densidad demográfica) ni el rancio hedor a Malthusianismo, la bomba demográfica tiene todas las características necesarias para tomar el relevo del a todas luces fallido Apocalipsis Climático: demagógico, seudocientífico, especulativo, cercano al nazismo, etc…

    Conclusión:

    Por si el propio Luis Alfonso Gámez lee este artículo, primero me gustaría recordarle que el concepto de escepticismo según la primera acepción de la RAE es “1. m. Desconfianza o duda de la verdad o eficacia de algo“, independientemente de la corrección política, del consenso o lo que digan los “expertos”. Por supuesto que hay distintos factores que influyen en la relevancia que pueda tener el consenso, dependiendo por ejemplo del grado de evidencia empírica de la hipótesis, y en esa dirección, el hecho de que haya consenso sobre una hipótesis de la que no hay evidencia empírica es cuando menos sospechoso.

    Y cuando el escepticismo se refiere a la Ciencia, nada mejor que recordar al gran Feynman, que nos regaló esta magistral cita:

    La ciencia es la creencia en la ignorancia de los expertos.

    Por tanto, se puede concluir que la Ciencia avanza gracias al escepticismo, y a la superación de los consensos cuando son erróneos. Tras leer el penoso artículo de Gámez, se podría añadir que la Ciencia ha avanzado también porque no ha caído en manos de periodistas. Pero eso sería una maldad por mi parte.

    Científicos crédulos confían en los comités

    De propina y para compensar el mal sabor de boca, me gustaría recomendar un espléndido artículo de Matt Ridley: “Apocalipsis no. Una historia de predicciones fallidas de la fatalidad”:

    Apocalipsis Not

    Addendum #1

    Plazaeme tiene unas cuantas preguntas para Gámez: Seis preguntas fáciles y legítimas para el escéptico sedicente Luis Alfonso Gámez. Aunque tienen un componente retórico, sería interesante conocer la respuesta, o mejor dicho descubrir si es diferente de “manzanas traigo“.

    Addendum #2

    Este artículo fue publicado ayer en Desde el Exilio. Han pasado 24 horas y  el interfecto no ha movido ni un dedo, a pesar que se le ha interpelado varias veces vía Facebook. Tampoco ha respondido ninguna de las pertinentes preguntas que Plazaeme le plantea en Plaza Moyua (Addendum #1). También veo que alguien lo “ha meneado” en la red progre de meneame.net… quizá reaccione por este lado, aunque lo dudo, yo tampoco lo haría si calzara su talla de cerebro, y supiera positivamente que mi opinión sobre el asunto no se basa en la razón sino en el sesgo político.

    En todo caso su NO respuesta es de facto una respuesta, esta: “manzanas traigo“. Espero que los escépticos mínimamente serios tomen nota.

     
  • Eclectikus 20:45 el 16/06/2013 Enlace permanente | Respuesta
    Etiquetas: , ciencia, , ,   

    Einstein, Planck, el éter y Ruiz de Elvira. 

    Asno ElviraEl artículo absurdo de la semana:

    ¿Por qué le debemos tanto a Einstein?

    Claro, que de El Mundo reseñando un recital de rebuznos de Ruiz de Elvira en CoxmoCaixa, no se podía esperar otra cosa.

    ¿Quién es este sujeto? Pues es un catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá de Henares, en el sentido más degradante de los conceptos de “catedrático“, “Física Aplicada“, “Universidad” y si me apuras hasta de “Alcalá de Henares“. Está especializado en Apocalipsis Antrópogenicas y es uno de los principales arzobispos de la Iglesia hispana del Calentamiento Global Catastrófico (debido a los pecados capitalistas del hombre, los fachas especialmente).

    Poco se sabe de sus contribuciones a la Ciencia, sin embargo es bastante conocido en el mundo del Humor, en el que irrumpió confundiendo los kW térmicos con los eléctricos allá por 2010 (más aquí).

    El clímax del Humor, en este caso negro, lo alcanzó en una homilía en Antena 3 en la que vaticinaba una Fukushima inhabitable para muchos siglos. Tal orgía de despropósitos nos llevó a un grupo de amigos blogueros a fundar los Premios Ruiz de Elvira, que premiaban al mayor desvarío científico en asuntos medioambientales.

    Pero vamos con los rebuznos de hoy:

    España ha concedido el Premio Príncipe de Asturias a la Sociedad Max Planck para el Avance de las Ciencias. La sociedad lleva el nombre de algo más que un amigo para Albert Einstein, quien se basó en algunos de sus postulados para formular la teoría de la Relatividad.

    Aparte de que el “algo más que un” tiene unas connotaciones que resultan gratuitas, especialmente desde el punto de vista del periodismo de divulgación, Einstein no se basó en Planck para desarrollar la Teoría de la Relatividad (ni la Especial -1905- que se basa en el Principio de Relatividad de Galileo y en las Transformaciones de Lorentz; ni la General -1916- que generaliza la anterior para sistemas no inerciales). El error del articulista, probablemente lógico tras su exposición al ínclito catedrático, proviene de la confusión con otro estudio de Albert Einstein ese mismo año (entre los Annus Mirabilis papers) en el que introducía el concepto de cuánto de luz para explicar el Efecto Fotoeléctrico, y que se puede considerar el verdadero pistoletazo de salida del desarrollo de la Física Cuántica, y que a la postre le llevaría a obtener el premio Nobel de Física de 1921. (Paper original traducido al inglés: On a Heuristic Viewpoint Concerning the Production and Transformation of Light)

    Pocos tomaron en serio a Planck en 1900, hasta que el jovencísimo Einstein, en 1905, dio una explicación profunda de por qué la interacción luz-materia se realiza en saltos o ‘paquetes’ de energía.

    Lo cierto es que Planck cuantificó la energía radiada por un cuerpo negro de una manera puramente formal, para cuadrar los resultados que estaba obteniendo en el laboratorio, y sin sospechar las profundas consecuencias que sus asunciones tendrían en el futuro. De ahí a decir que no le tomaron en serio hay un considerable trecho y… un premio Nobel, el que se le concedió en 1918 (cuatro años antes que a Einstein) “in recognition of the services he rendered to the advancement of Physics by his discovery of energy quanta“.

    Einstein fue una de esas mentes atrevidas que consiguió saltar por encima de conceptos absurdos que bloqueaban durante siglos el avance intelectual humano. Uno de esos conceptos era el del ‘éter’: Una sustancia inmensamente rígida, e inmensamente sutil al mismo tiempo. Una imposibilidad.

    La Ciencia, y menos la Física, jamás ha evolucionado convirtiendo en absurdos los precedentes, nadie considera absurda la Gravitación de Newton, las Leyes de Maxwell, o yéndonos más lejos, la Geometría Euclídea, por mucho que éstas hayan sido superadas por otras teorías o cosmovisiones que las relegan a una (otra) mera aproximación a la realidad bajo determinados supuestos.

    La Ciencia en general no avanza demoliendo lo anterior, más al contrario, se apoya en todo el conocimiento ya asentado para mejorarlo, ampliarlo o encuadrarlo, incluso cuando se produce un cambio de paradigma. Que un periodista no sepa eso es relativamente grave, que no lo sepa un Catedrático de Física es directamente vergonzoso. Y tachar de absurdos conceptos (erróneos o no) que se utilizaron para hacer funcionar las teorías de Newton o Maxwell, sólo demuestra la absoluta (y en este caso acreditada) ignorancia del proponente.

    Al eliminarlos la sociedad dio pasos de gigante, en particular la física avanzó en 100 años lo que no había hecho en 300.

    No. Considerar que la eliminación del éter es la piedra angular de los avances científicos del siglo XX es de un posmodernismo nauseabundo. El desarrollo científico en la descripción de la materia y del Universo durante el siglo XX, se debe primero al conocimiento acumulado de siglos de observación de la naturaleza; después a los diferentes cambios de Paradigma producidos en los últimos siglos: primero Copérnico, Galileo, Newton, Maxwell y Gauss entre otros, y después, a hombros de los gigantes anteriores Planck, Bohr, Einstein, Schrödinger, Heisenberg, Dirac, Feynman, y un largo etcétera que de ninguna manera incluye a Antonio Ruíz de Elvira. Y finalmente, envolviendo lo anterior, el gran avance de la Física se debe en gran parte al respeto escrupuloso del Método Científico (verificabilidad, falsabilidad…). Entiendo que acostumbrado a esquivarlo para promulgar las hipótesis del alarmismo sobre Calentamiento Global Antropogénico, ya ni siquiera tiene en cuenta su importancia epistemológica… probablemente será otro absurdo que hay que superar cuanto antes.

    En cuanto a la eliminación del éter que promulga nuestro catedrático, mejor mantenerse escéptico, por mucho que como hemos visto sea inmune al ridículo, la existencia del Campo de Higgs es prácticamente idéntico al éter que tanto le molesta, y la Teoría del éter Einstein (que intenta reconciliar el concepto de éter y la Relatividad General) no parece especialmente fracasada en la literatura científica. En fin, que son tiempos complejos para optar por una visión específica de la Física Teórica, pero yo desde luego no apostaría al mismo caballo que Elvira, eso casi seguro.

    Si quiere que el profesor resuelva alguna duda relacionada con un fenómeno cotidiano de la Física, envíe su pregunta a ciencia@elmundo.es

    Casi mejor no. Las únicas dudas que tengo, que me corroen las entrañas,  es que cómo es posible que “un científico” como  él (irrelevante y sectario) tenga la cara dura de hablar en nombre de la Ciencia, y la ausencia de vergüenza para dar clases en la Universidad Pública. Si fuera capaz de contestar de una manera aceptable a estas dudas existenciales, todos dormiríamos más tranquilos.

     
    • plazaeme 21:44 el 16/06/2013 Enlace permanente | Respuesta

      ¡Joorl!, ¿hoy te has levantado con la careta diplomática puesta? Pobre Ruiziño, con el juego que da.

      Vale, sí, es un asno. Pero Platero también era, y ya ves. Igual Antonio es tan suave que se diría todo de algodón. Especialmente lo que viene debajo de la tapa del cráneo. No le vas a pedir, además, que piense.

      • Eclectikus 21:57 el 16/06/2013 Enlace permanente | Respuesta

        😀
        Es que me revuelve las tripas ver a un catedrático de Física diciendo majaderías sobre Física. Que diga majaderías en otros asuntos me parece normal, pero que le de patadas a la Ciencia usando una falacia de autoridad (“catedrático de Física”) que nosotros mismo subvencionamos me parece de traca… Así que no he podido evitar componerle esta coplilla 👿

      • JL Sardiñas 11:09 el 19/06/2013 Enlace permanente | Respuesta

        Hombre, lo que pasa es que este no es ni pequeño, ni peludo ni suave… al menos que yo sepa 😛

    • Cathlyn Schizo 02:12 el 17/06/2013 Enlace permanente | Respuesta

      “…y un largo etcétera que de ninguna manera incluye a Antonio Ruíz de Elvira”.

      Te ha quedado muy rígido y sutil 😀

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