Etiquetado: Islamofobia Mostrar/Ocultar Comentarios | Atajos de teclado

  • Eclectikus 22:52 el 17/08/2018 Enlace permanente | Respuesta
    Etiquetas: Islamofobia, , ,   

    ABC se incorpora a las letrinas digitales. 

    ABC ya está de pleno derecho en la misma ciénaga en la que hozan los panfletos digitales de la derecha más paleta, esos pozos negros de Internet en los que se mezcla un pésimo periodismo con una ética definitivamente putrefacta, y que a la postre terminan regurgitando sus excrecencias por las redes sociales, y por tanto sobre una buena parte de la sociedad, algo letal para cerebros poco desarrollados, influenciables o simplemente proclives a dar rienda suelta a sus fobias (nótese que estos tres subgrupos humanos no son mutuamente excluyentes).

    Imagen vía VICE: Professional Poo Diver

    Esta mañana leía este artículo de ABC que recoge en su titular las palabras de un melillense (i.e. español) del barrio del Raval en Barcelona:

    El artículo no tiene nada de especial más allá de dar voz a varios musulmanes para que expliquen sus impresiones tras los atentados de hace un año. Sin embargo esto es algo que es intolerable para los cruzados digitales, siempre rebozados en odio e hiperactivos ante cualquier noticia que trate a los musulmanes como seres humanos. No hay más que darse una vuelta por el hilo para hacerse una idea del nivel.

    Una muestra de “defensores” de la civilización (click/tap para ampliar)

    El caso es que he dejado un comentario, éste:

    Los datos del PRC mencionados se puede consultar aquí

    El comentario ha superado la fase de moderación y ha recibido un par de votos positivos y otro par negativos. Rápido ha saltado un cabestro a decirme, con mayúsculas, que yo soy parte del “problema”. No he hecho captura de pantalla porque una vez pasado el filtro suponía que ya estaba en el hilo, pero le he contestado algo así como que yo no era el problema, y que a decir verdad tampoco creía que él fuera un problema porque él y sus pares son una minoría marginal ética e intelectualmente despreciable.

    Otro en tono sarcástico me preguntaba que qué pasaba con “la integración“, el sacrificio de los corderos, el machismo, y la atrofia genética del Islam porque al “procrear mucho” se terminan casando entre ellos. Le he contestado lo siguiente:

    Los musulmanes están mucho mejor integrados que los chinos por ejemplo. Y mejor no hablar de las mafias del este (rumanos, búlgaros, ucranianos, polacos, balcánicos, y rusos), o los cárteles colombianos etc. (todos ellos “cristianos”), que han generado muchísimo más horror tanto en América como en Europa. Lo demás que dices es respectivamente y por el mismo orden que escribes anecdótico, transversal en las religiones abrahámicas, y absolutamente delirante.

    Otro, condescendiente, me pedía que nombrara una sola religión que trate de implantarse por la fuerza en el siglo XXI. A éste le he contestado tal que así:

    No puedo nombrar ninguna porque no existe ninguna. Incluso en las épocas más oscuras de la Historia en las que la excusa principal eran las religiones, a menudo entre hermanos (católicos vs. protestantes, suníes vs. chiíes) o entre hermanastros (las sucesivas guerras entre cristianos, judíos y musulmanes las tres religiones abrahámicas, que incluyen la Inquisición o el Holocausto), cuando analizas el conjunto se nota que la religión ni siquiera es el principal factor, poder, posición geoestratégica o economía siempre pintan más en el panorama general. En el siglo XXI, cuando todo está interconectado, y puedes desayunar en Madrid, almorzar en Rabat, comer en Tel Aviv y cenar en Doha, y a menudo te comunicas o trabajas con gente de todo el mundo sin ni siquiera conocer a las personas (algo que pasa cada vez más), tener un marco moral como el que subyace en la mayoría de los comentarios arriba y abajo, es absolutamente grotesco. E inviable. Y afortunadamente totalmente marginal, no te dejes engañar por los comentarios y su valoración en este hilo, los “luchadores contra el Islam” sois muy prolíficos en la red repitiendo eslóganes indefendibles, pero lo cierto es que sois una minoría minoritaria con un mensaje que es esféricamente inasumible (imposible de asumir lo mires por donde lo mires).

    Estos dos últimos han sido enviados pero ya no han sido publicados, por eso han sobrevivido tal cual los he escrito, porque aún los mantenía en el editor. Al rato me he dado cuenta que habían borrado mi comentario inicial, y por tanto todo el subhilo. Me han tomado por musulmán, o por cómplice del Islam, que para ellos es incluso peor.


    De acuerdo, los anteriores no son argumentos especialmente elaborados, ni definitivos, ni especialmente educados. Sin embargo en términos relativos respecto a la pocilga que ya era el hilo a media mañana, mis comentarios eran (son) mucho más sólidos que cualquiera de los publicados antes o después. Tratar el asunto requiere mucho más tiempo (documentación, análisis de datos, escritura…) del que inviertes en una conversación aleatoria en la red llena de gañanes y mostrencos. Aunque el tema ha salido ya varias veces en NMSP, y probablemente publique una entrada larga en el futuro, no es mi propósito aquí profundizar en ese debate específico.

    Más relevante para mi en este caso es la actitud de un medio de comunicación centenario como es el ABC, censurando comentarios como el mío de la peor forma posible (después de haber publicado dos comentarios, sin aviso y sin motivo objetivo para hacerlo) y permitiendo alegremente todo tipo de rebuznos islamófobos más propios de los cenagales de la extrema derecha.

    ¿Y por qué sucede esto?

    Mi teoría es que hay un granero de votos a la derecha del PP, gente que los últimos años ha oscilado entre la abstención, C’s y VOX o las falanges, todos super-españoles, “luchadores” contra “el Islam”, y que esperan un líder que sea lo contrario a Rajoy, es decir, a un descerebrado que arregle todo con cojones (bombardeando Cataluña y expulsando a los musulmanes, por ejemplo) y haga España grande de nuevo.

    Si esto fuera así creo que se equivocan. Mal hará Casado si ríe las gracias a estos asnos, porque al contrario de lo que pasa con Podemos respecto al PSOE, estos “defensores” de la civilización occidental no son demográficamente significativos, existen (y han existido siempre), pero son absolutamente marginales, venden una mercancía que es infumable en pleno siglo XXI, lo que les convierte, a lo sumo, en carne perpetua del Grupo Mixto.

    Pasa de ellos Pablo, déjalos que se vayan a VOX, bien mirado son gente que tiene más derecho, o al menos más legitimidad, para estar en el parlamento que, por ejemplo, HB.


    Dicho esto, hay un punto que no se puede obviar, la islamofobia (el odio en general) no surge de la nada, exuda de un análisis de la realidad, de una percepción de la sociedad y de unas proyecciones de futuro que no están necesaria y absolutamente desligadas del contexto geopolítico actual. Esto ni más ni menos quiere decir que incluso estos animales tienen un punto de razón, y algunas de sus exigencias y proclamas se pueden ver no tanto como la respuesta natural del ser humano medio, sino más bien como una respuesta inmunológica a la estupidez de los otros (los de los unicornios y el Imagine), y en el contexto del trauma que produce la maldad extrema del terrorismo yihadista de la que todos hemos sido testigos en tiempo real en lo que llevamos de siglo.

    Por ejemplo, el control de fronteras, entre la estupidez de un mundo sin fronteras, y la imbecilidad del establecimiento de unas fronteras selectivamente impermeables a las personas en función de su religión, hay un mundo por explorar. O también, entre la tolerancia total a las minorías (o el multiculturalismo), y su expulsión inmediata (o el genocidio que seguramente propondrían los más varguandistas) hay otras opciones, empezando quizá por la solución más obvia: potenciar en lo posible la tolerancia hacia los que no les sale de los cojones integrarse del todo.

    Sin embargo mis esquemas morales (que creo son equiparables a los de la inmensa mayoría de la sociedad, a izquierda y a derecha), me impiden discriminar a las personas por sus planteamientos religiosos (entendiendo por religión aquellas creencias sólidas que se han mantenido a lo largo de los siglos, todas tienen luces y sombras), a pesar de que soy cinturón negro en discriminar en función de otros parámetros como la idiotez, la maldad o la propensión a la violencia.

    Y eso hace que lleve muy mal el certificar que cierta derecha al final es tan absurda y borrega como esa izquierda a la que tanto he criticado. Igual de vulnerables a la propaganda, a los memes, a los clichés y al mal periodismo, y encima, mucho más digitalmente catetos (mucho más manipulables).


    Corrección política vs. corrección moral

    Todas esas letrinas digitales que como otras veces he evitado mencionar o enlazar para no contaminar este humilde blog (neurona aislada y las diferentes empanadas digitales), suelen hacer gala de no ser “políticamente correctos“.

    Bien, yo creo sinceramente que la corrección política es una lacra, y creo también que la hegemonía que  ha implantado la izquierda por Tierra, Mar y Aire en las últimas décadas es inadmisible, contraproducente y a la larga peligrosa. Sin embargo, dado que es una hegemonía con pies de barro (el capitalismo es con creces mejor y más natural para los seres humanos que el comunismo o el socialismo, la multiculturalidad no funciona, el apocalipsis climático es una tomadura de pelo sólo apta para políticos y periodistas, la mujer ya se liberó en el siglo XX en Occidente, y lo terminará haciendo en Oriente, las políticas de género son absurdas…), no es necesario bajar a las pestilentes cloacas de la persecución religiosa y el odio a los diferentes (que en definitiva son los mismos presupuestos que utiliza el yihadismo). Hay que combatirlos desde la razón, desde el elevado mundo de las ideas, de los argumentos, de los datos, nunca desde las cloacas morales.

    Mentir, tergiversar, manipular, aprovechar los momentos de shock de la sociedad para redoblar su inquina, cosificar y criminalizar a un quinto de los seres humanos por su religión no es que sea políticamente incorrecto, es moralmente incorrecto, y más específicamente es moralmente incorrecto en las coordenadas de la civilización judeocristiana y grecorromana.

    Así que defensores de Occidente mis cojones, más bien pertenecen al mismo y oscuro mundo medieval que ISIS o Al Qaeda. De momento no asesinan, pero no tardarán en aprender, ellos o los monstruos que están creando gota a gota.


    Este es el primer artículo que escribo con Gutenberg (GitHub), un plugin de WordPress que se integrará en la próxima actualización mayor (la 5.0). Parece que hay diversidad de opiniones, pasa siempre cuando cambian algo sustancialmente, los seres humanos somos mucho de costumbres, y no siempre toleramos bien los cambios, sean o no inevitables. Particularmente a mi no me resulta especialmente molesta esta interface, creo que la gente se acostumbrará, y el año que viene pocos se acordaran de la versión antigua. O no, a saber.

     
    • Alfonso Gabaldon 07:08 el 18/08/2018 Enlace permanente | Respuesta

      Realmente triste la censura de tus comentarios mientras permiten otros deleznables. Mal camino llevamos.

      • Eclectikus 08:47 el 18/08/2018 Enlace permanente | Respuesta

        Gracias Alfonso, sip, es triste, pero también es significativo, nos permite ver de qué lado están, en el del medievo.

    • Manuel León López 10:55 el 21/08/2018 Enlace permanente | Respuesta

      Si, yo también considero que la mentalidad y las ideas que desarrollas en este artículo forman parte del problema; porque ¿el mundo musulmán es un problema en sí?, si lo es.

    • Eclectikus 12:03 el 21/08/2018 Enlace permanente | Respuesta

      Ese es tu diagnóstico. Afortunadamente es un diagnóstico que no hace nadie, excepto extremistas y vendedores de crecepelo que tienen muy difícil (imposible en realidad) alcanzar una masa crítica de descerebrados más allá de los de siempre, las diferentes familias nazis, xenófobas y racistas que se sitúan en un plano equivalente al salafismo, y que sólo adquieren cierta legitimidad (mínima) y resonancia durante o tras un atentado terrorista.

      Así que mi pronóstico para los luchadores contra el Islam es una vida de sufrimiento, amargura y delirios. Si gente como yo o comentarios como los que me fueron censurados en ABC te parecen parte del problema, evidentemente el problema lo tienes tú, y ABC.

      Si piensas que en pleno siglo XXI un grupito de psicópatas integristas islámicos (radicados casi exclusivamente en Oriente Medio) pueden acabar con Occidente el problema lo tienes tú, que en su forma más cordial se llama pesimismo, o complejo de inferioridad, o los dos.

      Si piensas que una minoría inferior al 1% del Islam que representa a una corriente fundamentalista con menos de un siglo de historia, y menos de medio siglo de actividad terrorista, es una muestra representativa del musulmán medio, el problema (de capacidad de análisis en este caso) lo tienes tú; si además extrapolas alegremente ese grupito y esa escala temporal a toda la historia del Islam, el problema pasa a ser una patología, una fobia, una enfermedad psiquiátrica.

      Si consideras que “luchar” contra una religión (la segunda en el mundo) es una opción viable, es que ni has aprendido nada de la historia de la humanidad, ni has aprendido nada de cómo funciona el siglo XXI, la globalización, el comercio, la ciencia, etc…

      Si por el contrario piensas que el yihadismo es un problema contra el que hay que luchar sin contemplaciones, incluso asumiendo que podrían necesitarse medidas especiales (y duras) respecto a algunos países islámicos; o piensas que el multiculturalismo por cojones es una receta que no ha funcionado (ni ahora ni nunca, ni los musulmanes, ni los judíos, ni los cristianos, ni los asiáticos se han integrado del todo nunca en las culturas receptoras) y que no se puede imponer; o que el control de fronteras es una parte esencial para el funcionamiento de cualquier país (o agrupación de países) y que la política de papeles para todos es absolutamente estúpida, entonces ahí tenemos un amplio margen de debate, y un frente común contra la estupidez progresista. Y opciones de ganar la batalla.

      Pero si tu análisis de la realidad te lleva a una conclusión que se reduce a “el Islam es un problema“, entonces claramente estamos en diferentes dimensiones, y así debe mantenerse.

  • Eclectikus 23:06 el 12/11/2016 Enlace permanente | Respuesta
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    Los privilegios de los musulmanes según César Vidal. 

    yes_no

    Distorsionar la información para obtener el resultado que encaja con tus presupuestos es un sesgo reconocido desde la antigüedad, se denomina sesgo de confirmación.

    He tropezado con un editorial de César Vidal que es un excelente ejemplo de cómo se fomenta el odio a los musulmanes a partir de conclusiones defectuosas basadas en información sesgada:

    Te puedes saltar el inevitable MacGuffin wiki-erudito (esta vez nos habla del parasitismo de puesta del cuco común, el cuculus canorus no puede evitar especificar el locutor, basándose en la revista “científica” Quo) para ir directamente a la chicha de la locución (a partir del minuto 3:23) en el que se analiza, como veremos sin el menor “ánimo de ser exhaustivo“, el listado oficial de las “Ayudas al arrendamiento de la Comunidad de Madrid 2016“.

    Mejor dicho, analiza exclusivamente la primera página, y con dos cojones la extrapola al resto del listado, y cómo en tal pagina encuentra una mayoría de nombres árabes, la conclusión es que toda la lista (64 páginas y un total de 4484 beneficiarios) sigue el mismo patrón (“sólo 2 españoles entre los diez primeros, ninguno entre los diez siguientes, uno entre el 20 y el 30, y otro entre el 30 y 40” aclara para sus oyentes). Evidentemente si hubiera examinado los datos un poco más a fondo, se hubiera dado cuenta de que ese patrón no es uniforme a lo largo de la lista, de hecho ni siquiera es representativo. Por ejemplo, si en vez de la primera página utiliza la penúltima se encontrará con que sólo hay dos musulmanes (de 70 nombres), o que en las páginas del medio podemos encontrar como norma un máximo de un tercio de musulmanes.

    No puedo confirmar cuál es el origen de ésta “irregularidad” en la distribución de apellidos árabes, pero lo más seguro es que la tabla esté diseñada agrupando municipios (o quizá distritos postales), y tal falta de homogeneidad en la densidad de apellidos árabes simplemente refleje la correspondiente dispersión de los musulmanes en la Comunidad de Madrid, de tal manera que en los pueblos de “alta” densidad migratoria, lo que se refleja es que las ayudas han sido mayoritariamente concedidas a extranjeros, y entre ellos a los de más difícil integración, es decir a los musulmanes.

    Tampoco pretendo analizar la lista a fondo, no me interesa lo suficiente el dato, pero me parece más realista asignar unas proporciones en torno al 40% a “musulmanes” extranjeros, 30% a “cristianos” no españoles y 30% a “católicos” españoles (asumiendo que la religión es el parámetro relevante, negando la existencia de ateos, y siguiendo con una visión teísta del mundo similar a la de la Edad Media o equivalentemente, a la del ISIS o los propios islamófobos del siglo XXI), que no el 90% de musulmanes que nos pretende endiñar el entrañable periodista.

    Ahora cuantifiquemos los “privilegios” que pagan los españoles a los musulmanes (en realidad se refiere a los ciudadanos que pagan impuestos, independientemente de su religión). A continuación se puede ver un gráfico obtenido a partir de los Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid para 2016:

    El gráfico está confeccionado a partir de la tabla que aparece bajo el epígrafe que comienza “La distribución funcional de los estados de gastos consolidados…“, en el punto 9 del artículo 2 del Título I del Capítulo I, de los presupuestos enlazados antes (y ahora).

    En el punto II del preámbulo puedes confirmar que las ayudas al alquiler corresponden a la partida “Acceso a la vivienda y fomento de la edificación“, en el gráfico en morado-pablemos. En el ejercicio 2016, de los casi 500 millones que se asignan a éste apartado (el 2.44% de los presupuestos), la Comunidad de Madrid ha destinado 17 a ayudas de alquiler “laicas” (antes de distinguir por religión), es decir aproximadamente un 3.5% de la partida, es decir un 0.085 % (o en números redondos 85 euros de cada 1000) de los presupuestos generales. Y de éstas ayudas, empeñados como estamos en distinguir la religión de los beneficiarios, y según las conclusiones del apartado anterior, el 40% van a “los musulmanes“, es decir 0.034% (o en números redondos 34 euros de cada 1000).

    Creo que es aproximadamente el 50% del IRPF lo que se va a las Comunidades Autónomas, por tanto para cerrar estas cuentas, hay que calcular cuánto de ese dinero que pagas va directo a subvencionar “los privilegios de los musulmanes extranjeros“, que depende del tramo de IRPF en el que te encuadres. Por ejemplo si ganas 25000 € brutos al año tienes que pagar el 30%, 7500€, de los cuales 3750€ se van para la Comunidad de Madrid, y el 0.034% de esa cantidad es aproximadamente 1.3 €. Al año. Parece tolerable.

    Tampoco está de más recordar que estas ayudas consisten en “el 40% de la renta anual y con un máximo de 2.400 euros anuales por vivienda“, algo que espero tranquilice a Cesar Vidal en tanto que sus 1.3 € anuales no dan para muchos “privilegios” ni para musulmanes ni para nadie. Y eso me trae a la cabeza las decenas de miles de españoles (cristianos en el esquema medieval) que vivían en Londres en los 90 (o en Alemania hasta hace nada) aprovechándose del Income Support (el paro británico) en conjunción con el Housing Benefit que se concedía automáticamente a los desempleados, y que cubría hasta el 90% del precio del alquiler.

    El sesgo de confirmación es un viejo conocido de la humanidad, desde la Grecia antigua de Tucídides (“[…] porque es un hábito de la humanidad confiar a la esperanza descuidada lo que anhelan y usar la razón soberana para apartar lo que no quieren.” Ref), a Francis Bacon en los albores del método científico (“El entendimiento humano, una vez que ha adoptado una opinión […] dibuja todo lo demás para apoyar y mostrar conformidad con ella. Y pese a haber un gran número de ejemplos, y de peso, que muestran lo contrario, los ignora o desprecia, prescinde de ellos o los rechaza.The New Organon, 1620, Aphorism XLV), o el paradigmático caso del experimento de Millikan para calcular la carga del electrón, y que explicaba Feynman en su maravilloso ¿Está ud. de broma, Sr. Feynman?:

    Hemos aprendido mucho de la experiencia sobre cómo manejar algunas de las formas en que nos engañamos a nosotros mismos. Un ejemplo: Millikan midió la carga de un electrón en un experimento de caída de gotas de aceite, y recibió una respuesta que ahora sabemos que no tiene toda la razón. Está un poco agarrado por los pelos porque tenía el valor incorrecto para la viscosidad de aire. Es interesante observar la historia de las mediciones de la carga de un electrón, después de Millikan. Si se dibuja una gráfica de la medida de la carga en función del tiempo, se descubre que un dato es un poco más grande que el de Millikan, y el siguiente es un poco más grande que ese, y el siguiente es un poco más grande que ese, hasta que finalmente se asientan en un número que es mayor.

    ¿Por qué no descubrieron que el nuevo número era el inmediato superior?. Es algo de lo que los científicos se avergüenzan – de esta historia – porque es evidente que la gente pensaba cosas como esta: Cuando llegaron a un número que era demasiado alto por encima del de Millikan, pensaron que algo debía ser incorrecto – y buscaron y encontraron una razón por la que algo podría ser erróneo. Cuando llegaron a un número cercano al valor de Millikan no les pareció tan difícil. Y así eliminaron los números que estaban demasiado lejos, y otras cosas por el estilo. Hemos aprendido esos trucos hoy en día, y ahora no tenemos ese tipo de mal.

    Evidentemente Feynman se refiere a que hoy en día no tenemos ese mal en la Ciencia, el método científico y la propia sociología del proceso de investigación están optimizados para minimizar estos problemas y otros similares. Pero eso no nos hace inmunes a sufrirlo en nuestro día a día, especialmente en entornos sin excesivo apego a la Ciencia, como es el caso del Periodismo.

    Por ejemplo, en mi caso, defensor a ultranza del derecho de confesión religiosa (Artículo 16 de la Constitución española, Artículo 2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos) podría examinar de nuevo la lista de beneficiarios de las ayudas al alquiler, y utilizar el hecho de que entre los primeros cuarenta nombres a los que se les ha concedido la cantidad máxima (2400 € ó 200 €/mes), sólo diez (1/4 de ellos, el 25%) son árabes, y argumentar que se está cometiendo una discriminación por motivos religiosos. Es un dato cierto, pero asignar ese valor a una lista que tiene 1363 sucesos de la cadena “2400”, es cuando menos poco riguroso, y en todo caso deshonesto (¡he extrapolado los resultados utilizando nada más que 40 nombres (~3% de los que han conseguido el máximo)!). Si no quiero contarlos uno a uno, lo normal es asignar en origen la misma probabilidad de obtener la máxima subvención, o lo que es lo mismo, que ésta viene correlacionada con los valores que previamente he asignado al número de fieles de cada religión en la lista global (i.e. 40-30-30).

    En fin, espero no haber liado la cosa y no haberme equivocado en las cuentas, es solo una estimación. Lo más importante que quería transmitir es que hay que tener mucho ojo cuando te quieren endiñar conclusiones zafias (y fomentar el odio hacia las personas en función de su religión está en el top de la zafiedad), por mucho que hablen de datos, o te adornen los argumentos con paralelismos absurdos, como es el caso de César Vidal y su cuculus canorus. Y que conste que César Vidal no es precisamente la peor instancia en los mundos islamófobos ibéricos, hay ejemplos repugnantes en la red, pero permitidme que no contamine esta entrada con semejantes bazofias.

     
    • Titus Amatius Paulus 12:56 el 18/11/2016 Enlace permanente | Respuesta

      Cesar Vidal, el tertuliano definitivo que todo lo sabe. Creo que le falta entrevistarse con Jesucristo. Por lo que sé por uso de la estadística y probabilidad al usar estas disciplinas existe una probabilidad gigantesca de engañarse a uno mismo.

      • Eclectikus 13:19 el 18/11/2016 Enlace permanente | Respuesta

        En realidad todos somos proclives a privilegiar las fuentes que nos reafirman en nuestros presupuestos, el quid de la cuestión es como gestionas tal sesgo, especialmente en el caso de los periodistas… Luego se sorprenden porque no se les hace ni caso 🙂

    • alex 20:05 el 29/01/2017 Enlace permanente | Respuesta

      Agradezco mucho esta respuesta a Cesar Vidal, y por advertir sobre el peligro que esos razonamientos basados en una combinación de mentiras, medias verdades y estadísticas malinterpretadas para dar “rigor científico” a esos pseudorazonamientos pueden producir sobre los que le leen, de hecho, en su web cuando publicó esa editorial, pude ver la cantidad de comentarios de sus fanáticos seguidores aplaudiéndole con las orejas.
      Cesar Vidal hasta hace poco le aplaudían todos los islamofobos, incluidos los católicos, ocurre que a partir de 2011 empezó a publicar una serie de artículos con el titulo “las razones de una diferencia” en la que expone de forma fanática la supuesta superioridad del protestantismo (religión que él profesa) sobre el catolicismo, y como este último, según él, es el responsable de los males de España, a partir de entonces ya empezaron a lloverle las criticas de los católicos, cuando hasta hacia poquísimo, le aplaudían por sus criticas a los musulmanes usando los mismos métodos manipuladores con los que criticó al catolicismo.
      Cesar Vidal siente una beatería enfermiza hacia el protestantismo liderado por los países anglosajones y los judíos y el estado de Israel, olvidando o fingiendo no existir el hecho de que los judíos contribuyeron decisivamente en la destrucción del imperio español, tal como afirman colosos de la historiografía como Sánchez Albornoz, Ricardo de la Cierva o Salvador de Madariaga.

      • Eclectikus 20:45 el 29/01/2017 Enlace permanente | Respuesta

        Hola alex, gracias a ti por leer y comentar.

        Si, recuerdo las polémicas con los católicos, creo que en general ese tipo de generalizaciones (los protestantes son mejor que los católicos, los ateos son mejores que los creyentes, los musulmanes son demonios….), llevan inevitablemente a errores de bulto por un lado, y a pegas morales por el otro. En realidad no tengo nada contra él, más allá de que siempre me ha parecido un ‘poco’ presuntuoso y cursi, he disfrutado oyendo algunos de sus programas pero nunca me han atraído sus libros, por eso no he leído ninguno. 😉

        Por cierto, ya apareció en NMSP a cuenta de la trifulca que tuvo con Pío Moa.

        • alex 00:55 el 30/01/2017 Enlace permanente

          Yo a él no le critico por ser él sino porque en determinados temas el sectarismo le ciega, y quieras o no, aunque tú has demostrado la simpleza de sus argumentos en este articulo, hay miles de personas que lo creen sin rechistar, echa un vistazo a los comentarios de ese editorial en su página web y lo verás, hay comentarios que como tú dices, llenas de odio por informaciones que no son ciertas, y eso debe preocuparnos porque el sentimiento antijudio en Europa en parte estaba basado en generalizaciones y informaciones malintencionadas.

        • Eclectikus 08:59 el 30/01/2017 Enlace permanente

          De acuerdo, y el ejemplo de los judíos es especialmente paradigmático, quizá esa experiencia de los judíos es la que hace que en Israel no exista (prácticamente) islamofobia, es difícil encontrar declaraciones de políticos israelís a izquierda o derecha, en las que se hable del Islam como un bloque, en general se tiene especial cuidado en especificar que su guerra no es con “los musulmanes”, es con Hamás e Hezbollah… De la misma manera nuestra guerra no es con el Islam, es con el salafismo y el fanatismo islamista.

  • Eclectikus 17:05 el 22/01/2015 Enlace permanente | Respuesta
    Etiquetas: , Islamofobia, , ,   

    Ni islamofobia, ni multiculturalismo: coexistencia. 

    Me sugería el sábado un lector en un comentario de la entrada que publiqué en agosto pasado, La islamofobia no es la solución al integrismo, que escribiera algo sobre mi visión sobre éste asunto a raíz de los atentados de París. Lo hacía con estas palabras:

    A ver si haces una entrada con tu opinión sobre los tiempos post-CharlieHebdo. Aunque no esté de acuerdo contigo en todo, hacen falta opiniones razonadas que hagan frente a dos discursos falsos y dañinos:

    ·

    1) El racista idiota, en ocasiones pseudonazi, que analiza el tema desde presupuestos simplones y falsos. Por ejemplo, ligando el terrorismo islamista a la inmigración, cuando los terroristas no son inmigrantes.

    ·

    2) El progre-suicida, de una estulticia que asusta. Ejemplo, los dibujantes de la revista quejándose de tener el apoyo de católicos o derechistas. Otro, los análisis que desligan los crímenes del Islam y lo relacionan con “la pobreza” o tonterías similares.

    ·

    Es casi imposible leer opiniones razonadas y sensatas. Dale.

    Como se da la circunstancia de que últimamente me acechan cargos de conciencia por no actualizar este blog (y por comentar muy poco en otros), en combinación con la máxima de que los deseos de los lectores son obligaciones para el bloguero (más o menos), finalmente he decidido recoger el guante y escribir unas líneas.

    Y es algo que no pensaba hacer porque creo que varios amigos han hecho ya una excelente labor a éste respecto, y un compendio consistente de opiniones se puede (y se debiera) leer en el vecindario digital, tanto con opiniones cercanas a mi postura, en artículos como los de Pablo (Tiempo de Prosa) en Vigilia pretium libertatis, Miguel. A. Velarde (Una pequeña defensa de algunos principios básicos) en Desde el Exilio, y Luis I. Gómez (Europeos patriotas contra la islamización de Occidente) en Libertad Digital; como también en clara confrontación cómo son los de Arturo Taibo en Desde el Exilio(clara, total, fácil y rápida) VICTORIA ISLAMISTA, Plazaeme en Plaza Moyua, Contra las ideas asesinas, y Luis en su serie en el Cántaro del AguadorJe ne suis pas Charlie Hébdo (I, II y III).

    Ninguno de los artículos que he enlazado en el párrafo anterior se pueden asociar con los dos grupos que se citan en el comentario, obviamente, sin embargo cierta gente con tendencias maniqueístas, reduccionistas y/o incapaces de distinguir las escalas de grises, solo reconocen los extremos y se cargan así cualquier opción de debate racional y sosegado. Todo un hándicap cuando hablamos de un problema lleno de matices, precedentes, causas y consecuencias, y que, seamos claros, sobre el que nadie tiene una receta que garantice una solución a corto o a medio plazo (entendiendo que a largo plazo, la educación y la erradicación de la pobreza eliminará éste y todos los demás problemas del ser humano).

    No me voy a entretener entonces en desacreditar estas posiciones extremas, no porque considere que los extremos se desacrediten solos por su cualidad de extremos (una postura extrema puede ser perfectamente correcta frente a cualquier otra posición), sino porque sus argumentos son pobres, incoherentes y no aportan solución alguna al problema.

    Los primeros, los que establecen una correspondencia biyectiva entre terrorismo (o fanatismo) y musulmanes, y sugieren que la solución pasa por cerrar las fronteras (y expulsar a todos los residentes de origen islámico), ni siquiera son capaces de percatarse de lo impracticable de su propuesta, entre otras muchas razones (de índole político, social, ético, logístico, etc…), porque la mayoría de los musulmanes que viven en Europa son mucho menos fanáticos (i.e. mucho más occidentales) que ellos mismos, o dicho de otra manera, sobran más ellos que los `moros´.

    De los segundos, los progres, qué se puede decir que no se haya dicho ya, gente que denuncia la islamofobia y mientras, practica hasta la náusea la judeofobia y la cristianofobia. Los mismos que reclaman el derecho a la blasfemia pero quieren prohibir el piropo. En fin, no merece la pena gastar más renglones con ellos, que se encarguen sus pastores de Podemos.

    Sin embargo si que voy a intentar confrontar la postura de aquellos que centran el problema en el Islam, o en el Corán, y por tanto, solapadamente, en todos aquellos que están relacionados con el Islam (tengamos en cuenta que hay muchos “musulmanes” cuyo vínculo con el Islam es laxo, cultural, cuando no inexistente, exactamente lo mismo que pasa con los “cristianos” y los “judíos“).

    En momentos críticos, después de atentados grandes o especialmente violentos, y quizá comprensiblemente, los mensajes descerebrados y huecos de los extremistas se solapan con los argumentos más elaborados y sensatos (i.e. más legítimos) de aquellos que, de alguna manera, finalmente, terminan llegando a las mismas conclusiones (más o menos edulcoradas): que la culpa es del Islam, o que el Islam fomenta el odio, o que hay que erradicar el Islam de Occidente, o que los musulmanes son unos tarados porque el Corán les aboca a ello, etc… Si transformas esta frase a su equivalente islamista (la culpa es de Occidente, Occidente fomenta el odio, o que hay que erradicar las señas occidentales de los países musulmanes, o que los occidentales son unos tarados porque su laicidad les aboca a ello, etc…) verás que dichas posturas, salvando las distancias, degradan a los que las mantienen hasta el mismo nivel que los fanáticos integristas. Y esta simetría, a pesar de las distancias insisto, es en sí misma un argumento para replantearse las posiciones. Porque en mi opinión el objetivo complementario de occidente (aparte de machacar a los fanáticos), debería ser que esas distancias se mantengan, y a ser posible que aumenten.

    Y es que la fuente de mi rechazo a considerar al Islam como la piedra angular de la existencia de estos fanáticos (como si el fanatismo fuera una marca exclusiva de la religión, del Islam en éste caso) me parece más bien un sesgo cognitivo (Non sequitur, si queremos afinar: “casi todos los terroristas son musulmanes => casi todos los musulmanes son terroristas“), y no un argumento central en la lucha contra el integrismo. Y aún aceptando que las muestras de apoyo de algunas comunidades musulmanas en Europa ronde el 25%, el porcentaje de musulmanes en disposición de dar un paso decidido hacia al salvajismo terrorista es al menos tres o cuatro órdenes de magnitud menor (de lo contrario estaríamos hablando de cientos de millones de terroristas en potencia lo cual es absurdo lo mires por donde lo mires).

    ReligionesY no es una postura la mía que se derive de mi amor a la corrección política, o a mi cercanía al libro de estilo progre, es estrictamente una consecuencia directa de mi cosmovisión de la naturaleza humana, en la que el derecho de las personas a mantener unas creencias religiosas determinadas (o a prescindir de ellas), no es solamente un principio básico, es inseparable del hecho empírico contrastado por la Historia de que los seres humanos (en su inmensa mayoría) han necesitado de la Fé como motor más o menos esencial de sus vidas, algo que por mucho que se empeñen los integristas ateos (una minoría en el ya de por sí minoritario 4% ateísta) no tiene pinta de cambiar en un futuro próximo.

    O utilizando otras palabras, no soy capaz de defender a capa y espada como defiendo, a cristianos y judíos de los continuos ataques de integristas ateos, cristianófobos y judeófobos; y no hacer lo propio con los muchísimos musulmanes que se integran perfectamente en nuestra sociedad, o que viven en paz en la suya, y que repelen de oficio, y habitualmente también sufren, la barbarie de una minoría de sus correligionarios que han hecho una mala digestión del Islam y del Corán, de la política, de la sociedad, del mundo moderno y de toda la realidad en general. No soy capaz de convertir lo excepcional, un islamismo fanático atroz, en la norma con la que identificar automáticamente el carácter de cientos de millones de personas pacíficas, humildes y esencialmente laicas (diga lo que diga el Corán).

    Y si la postura de los que señalan al Islam se puede confundir con la de los islamófobos, la postura de tolerancia con los musulmanes se puede confundir con los multicultis progres. Y es un error. Porque el apoyo a los musulmanes es selectivo, condicional, no es un cheque en blanco, está sujeto al menos a los siguientes presupuestos:

    • Los pilares básicos de la cultura occidental son innegociables: igualdad, derechos humanos, libertad de culto, libertad de expresión, laicismo, respeto a la autoridad, sistema de organización política en base a principios democráticos, rechazo de la violencia…
    • Se aceptan todas las peculiaridades de la cultura musulmana si (y solo si) no entran en confrontación con los principios fundamentales mencionados en el punto anterior.
    • En un escenario como el actual, en el que los fanáticos se camuflan entre los musulmanes de bien, es necesario asumir que ciertas garantías constitucionales de los países de acogida, puedan ser eventualmente vulneradas en aras de la seguridad global. ¡Qué le vamos a hacer!.
    • Cabe exigir a las comunidades musulmanas un especial compromiso y una actitud proactiva en la lucha contra el fanatismo islámico, algo que tendrá además el efecto colateral de ser una excelente forma de combatir la islamofobia.

    En resumen, mi propuesta es mantener una actitud que huye de la islamofobia pero sin caer de bruces en el multiculturalismo extremo, una reivindicación de la civilización y cultura occidental, de defensa de sus señas de identidad, pero intentando no olvidar que una parte muy importante de esta se basa en la solidaridad, la aceptación (ordenada) de inmigrantes independientemente de sus condiciones políticas, sociales y religiosas, y en la convivencia entre personas bajo el amparo y el imperio de la ley. Es decir, en una sola palabra, coexistencia.

    Coexist

     
    • Heber Rizzo 18:21 el 22/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

      Lamentablemente, ninguno de tus presupuestos se cumple por parte de la comunidad musulmana en Occidente, y especialmente son abiertamente contradichos por sus dirigentes.

      Por lo tanto, es lícito e inteligente abrir bien los ojos y desconfiar de quienes no quieren integrarse, sean quienes sean.

      Por otro lado, cualquier religión es simplemente un conjunto de ideas y una filosofía de vida aceptada voluntariamente por sus seguidores, al igual que cualquier otra filosofía. En ese sentido, puede y debe ser criticada por quienes sostenemos otros valores. El islamismo no es algo que se lleve en los genes, y por lo tanto no se puede decir que sus críticos sean islamófobos o racistas, del mismo modo que no hay comunistofóbicos ni nazismofóbicos; solamente hay personas que discrepan con ese conjunto de ideas.

      • Eclectikus 18:57 el 22/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

        Lo siento Heber pero debemos tener experiencias distintas, el 100% de los musulmanes que yo he conocido a lo largo de mi vida viviendo en países occidentales (incluido Israel) asumen sin problemas los presupuestos que he señalado. Puede que haya tenido mucha suerte, pero mi estimación no baja del 90% en todo caso (si eliminas el sesgo que se pueda producir en guetos o zonas especialmente conflictivas de Paris, Londres, Barcelona, etc…). De hecho si hiciera una lista de gente a la que echaría a patadas de mi país creo que no hay ningún musulmán (la mayoría son “ateos” seguido muy de cerca por católicos).

        Por lo tanto, es lícito e inteligente abrir bien los ojos y desconfiar de quienes no quieren integrarse, sean quienes sean.” Totalmente de acuerdo, en realidad tu frase es una síntesis de los tres primeros puntos de mis presupuestos.

        Tu tercer párrafo es correcto e igualmente aplicable a los ateos (otra religión en última instancia, especialmente si eres militante), no veo en que punto de mi entrada niego yo ese derecho a la crítica, o relaciono “crítica” con “islamofobia”. Mi crítica es hacia los que humillan, desprecian, insultan, etc… a las personas por la simple razón de sus creencias. Ejemplos: eres musulmán -> eres terrorista; eres católico -> eres tonto del culo; eres judío -> eres un usurero. Y son tres casos claramente paradigmáticos y por eso existen palabras que específicamente definen el odio a estos colectivos (islamofobia, cristanofobia y judeofobia respectivamente). Concretamente de la Wikipedia:

        Islamofobia (neologismo del inglés Islamophobia, compuesto por las raíces del árabe islām y del griego φόβος, phobos, miedo o temor) es un sentimiento de hostilidad hacia el islam y, por extensión, hacia los musulmanes.

        El sentimiento anticristiano es una oposición a las personas cristianas, a la religión cristiana, o a la práctica del cristianismo. Esta actitud ha llevado a la comisión de diversos crímenes y actitudes discriminatorias contra los cristianos. Dicha actitud ha sido también llamada Cristofobia o “cristianofobia”, que puede incluir a “todas las formas de discriminación e intolerancia contra los cristianos”. La cristianofobia se llega a reflejar en todo tipo de atentados en contra de cristianos, ya sea en su persona, o en contra de las figuras relacionadas con su fe.

        El antisemitismo, en sentido amplio del término, hace referencia a la hostilidad hacia los judíos basada en una combinación de prejuicios de tipo religioso, racial, cultural y étnico. […] Con el fin de evitar confusiones en referencia a otros pueblos que hablan lenguas semíticas, algunos autores prefieren el uso de términos equivalentes no ambiguos, como judeofobia o antijudío, reservando antisemitismo para su uso en referencias históricas a las ideologías antijudías de la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

    • Grouchomarxista 20:00 el 23/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

      Hola, es la primera vez que comento aqui.
      La cuestión que tratas es fundamental, porque ni “Occidente” es un bloque en el que todos pensamos igual, ni “los musulmanes” piensan todos lo mismo. Es sorprendente que personas que dicen defender a Raif Badawi, el bloguero al que la han condenado a recibir 1000 latigazos por insultar al Islam, sólo ven la condena, pero no ven que él se atrevió a escribir un blog titulado liberales saudíes. Quiero decir con esto que en Occidente no hemos pasado de una teocracia a una democracia del día a la mañana, a pesar de que el cristianismo reconoció el libre albedrío y la separación Iglesia-Estado (dad al César lo que es del César…) desde el principio. Religiones como el budismo también tienen sectores nada pacíficos.
      El Islam necesita precisamente esa evolución. Es cierto que una parte de los musulmanes en Europa no se han asimilado, pero normalmente no son los que llegan (que saben lo que han dejado), sino sus hijos o nietos.
      Ahora bien, si bien es cierto que ellos deben integrarse (y es su responsabilidad hacerlo), nunca lo van a hacer si los “occidentales” no estamos convencidos de los valores de nuestros sistemas políticos. Esa tarea, mayormente educativa, ha sido abandonada y no sólo es crucial en este tema, sino también respecto de otros grupos políticos, como los Podemos, que se nutren precisamente de la quiebra moral del sistema. SI nosotros no estamos convencidos de nuestros valores, ¿cómo vamos a convencer a terceros de su bondad?

      • Eclectikus 20:13 el 23/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

        Hola Grouchomarxista, pues muy de acuerdo. El problema de la postura que defiendo es que se puede confundir con una laxitud en la defensa de occidente y cierta similitud al multiculturalismo de los progres. Pero no es así, yo exijo, mejor dicho, me gustaría que mis gobiernos exigieran, un respeto absoluto de los principios éticos y morales occidentales, europeos en éste caso. Y los que nos traguen a patadas con ellos.

    • Preguntator 00:12 el 25/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

      Pffff, había escrito un medio tocho y se me ha borrado. En fin, iremos por partes.

      Ahora mismo solo comentaré un tema, cuidado con confiar demasiado en la experiencia y el conocimiento de sociedades árabes o musulmanas. La situación en esos paises cambia a una velocidad de vértigo, sobre todo debido a su demografía de pesadilla, y lo que podía ser válido hace 10 o 15 años, no lo es hoy. Los expertos opinaban que los islamistas no sacarían más de un 30 % en las elecciones egipcias, y sacaron un 60%. Tal vez los análisis eran correctos para la sociedad egipcia de 1990 o 2000, pero no lo eran para la de 2011.

      Leía hace unos días una entrevista a un profesor de filosofía que viajaba mucho por el magreb, y contaba su sorpresa al comprobar como se había islamizado una sociedad como la argelina, que hace nada era mayoritariamente laica. Los laicos siguen allí, son los que eran, pero ahora son minoría, porque los jóvenes han abrazado el islamismo de forma mayoritaria.

      Y hacia una diferenciación, muy sutil y muy importante, al comentar de estos islamistas que podían ser radicales, pero no necesariamente agresivos. Esto es clave, ya que si interpretamos el islamismo a partir de sus manifestaciones más extremas y violentas, puede pasársenos por alto una islamización profunda y radical si no va acompañada de señales externas.

      De lo que estoy seguro es de que es imprescindible que una parte significativa de los musulamenes europeos se impliquen directamente en la lucha contra el islamismo y su vertiente violenta. Y la implicación debe ir desde una lucha de ideas contra el islamismo, hasta la participación activa en operaciónes de infiltración y policiales contra los grupos radicales. Si se consigue que una buena parte de los musulmanes defienda dicha lucha (no hace falta ni que sean mayoría), habrá futuro.

      Si no se consigue, será la catástrofe. Si buena parte de los musulmanes europeos no se implican en esa lucha, y los atentados aumentan, todos los caminos conducen al desastre.

      • Eclectikus 00:44 el 25/01/2015 Enlace permanente | Respuesta

        [Hola P. Lo siento pero algún bicho se me ha metido en NMSP y me está fallando el sitio, hasta que de con ello puede haber cambios, o actualizaciones y caídas del blog, por lo que te recomiendo que escribas los comentarios en una aplicación externa, por ejemplo tu correo electrónico, y los copies aquí solo cuando estén listos]

        Lo que dices es esencial y poca gente se percata, no todo el islamismo es fundamentalista y/o violento, por ejemplo en Marruecos hay un partido islamista muy poderoso, y creo que ha aportado y aporta habitualmente ministros a los gobiernos de Mohammed VI (un tipo listo, creo que también tiene a un ministro saharaui en su gabinete).

        En todo caso esto se sale un poco del tema, quiero decir, el desfase entre la política en los países musulmanes (islamistas o laicos, algo que como dices cambia de la noche a la mañana, además de tu ejemplo, recordemos el paradigmático caso de Irán, o el del Líbano) y los países occidentales es abismal, pero es un asunto ajeno a occidente, en el sentido que los problemas de la islamofobia (y su opuesto, el de la islamofilia multiculti) se producen aquí, y es aquí dónde hay que alertar de ellos e intentar combatirlos…

  • Eclectikus 21:19 el 22/08/2014 Enlace permanente | Respuesta
    Etiquetas: , , Islamofobia, , , ,   

    La islamofobia no es la solución al integrismo. 

    La Islamofobia no es solución.Posiblemente esta sea una de las pocas entradas en este blog que podría leer perfectamente cualquier progre sin llamarme “facha”, “neoliberal” o “cristofascista”. Pero es que creo que esa actitud que se puede ver a lo largo y ancho de Internet, en la que se tacha al Islam de religión asesina, y a los musulmanes como tarados enfermizos, y se apela más o menos disimuladamente, con un mayor o menor uso de eufemismos, a su caza y expulsión de occidente, es una basura intelectual, un atentado a la tolerancia religiosa, y un error táctico en el contexto de la lucha contra los verdaderos psicópatas (IS, Hamás, Hezbollah o cualquier otra marca del integrismo islámico pasada o futura), porque convierte a sus “proponentes” en tontos útiles de la causa integrista: transforman lo que es un fenómeno patológico -quizá con terminales religiosas, políticas, económicas y sociales, ciertamente, pero básicamente un problema psiquiátrico de cuatro chiflados a los que el Corán les ha sentado francamente mal- y lo llevan a un imaginario terreno de igualmente imaginaria confrontación entre religiones, que es precisamente el terreno en el que ellos se mueven, y que por tanto y por definición les beneficia.

    Frecuentemente, especialmente en Ciencia pero es extrapolable a otros campos, buscar y analizar patrones en las partes de un determinado sistema, es clave para llegar a conclusiones sobre el comportamiento de ese sistema en conjunto. Bien, pues hay un patrón en el comportamiento comentado en el párrafo anterior, la manera en que los cristianos, o más apropiadamente algunos de ellos, tratan a los musulmanes (o al Islam), es muy parecida a la manera en que los (fundamentalistas) ateos tratan a los católicos (al Cristianismo en general): falso paternalismo, desprecio, auto arrogación como guardianes de la verdad absoluta, descontextualización de sus creencias, apelación al ridículo, generalización apresurada, confundir el todo con las partes (falacia de composición), y un tan largo como poco elaborado etcétera de falacias lógicas y formales.

    Y este patrón particular nos lleva a un comportamiento general que no es otro que el de la intolerancia, concretamente la intolerancia religiosa, una patología congénita y ancestral del ser humano, y que puede subdividirse en familias entre las cuales las más conocidas son la judeofobia y la cristanofobia, ambas muy características de nuestros amigos los progres, y que cuentan por tanto con un buen número de entradas en este blog (ver concretamente etiquetas de antisemitismo y religión).

    Y así llegamos a la islamofobia, una tara relativamente reciente porque su manifestación a escala global empezó a ser relevante e innegable a partir del horripilante 11S, y que tras las macabras actuaciones del Estado Islámico (IS) ha tenido un re-brote que como todo en el siglo XXI, se puede seguir en tiempo real en tus redes sociales y/o en casposos medios digitales y blogs occidentales, y por supuesto ibéricos.

    La entrada de Wikipedia sobre la Islamofobia que he enlazado en el párrafo anterior, basándose en el informe “Musulmanes en la Unión Europea. Discriminación e islamofobia. Informe del Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia (EUMC)” de 2006, cita unas características comunes para definir esta patología, estas:

    1. La creencia de que el islam es un bloque monolítico, estático y refractario al cambio.
    2. La creencia de que el islam es radicalmente distinto de otras religiones y culturas, con las que no comparte valores y/o influencias.
    3. La consideración de que el islam es inferior a la cultura occidental: primitivo, irracional, bárbaro y sexista.
    4. La idea de que el islam es, per se, violento y hostil, propenso al racismo y al choque de civilizaciones.
    5. La idea de que en el islam la ideología política y la religión están íntimamente unidos.
    6. El rechazo global a las críticas a Occidente formuladas desde ámbitos musulmanes.
    7. La justificación de prácticas discriminatorias y excluyentes hacia los musulmanes.
    8. La consideración de dicha hostilidad hacia los musulmanes como algo natural y habitual.

    Estos días atrás he debatido con varias personas que de una manera más o menos directa, o más o menos sutil, defendían de una manera más o menos racional, la validez de uno, varios o todos los presupuestos anteriores. El debate ha terminado con una “persona” bloqueada, un tipo que se ha metido en todos los hilos del debate (y en otros más o menos relacionados) con una cantinela vergonzante en la que hacía apología de todos esos puntos, y además pronosticaba que los que no nos comíamos semejante basura estábamos ciegos y que cuando quisiéramos abrir los ojos ya sería muy tarde. Por supuesto, como todos los chiflados, era totalmente refractario a los argumentos, a las opiniones ajenas y por descontado a la propia premisa canónica, en la que todos los demás contertulios, con diversas opiniones en el debate, coincidíamos: los musulmanes son personas y por tanto recipientes de los mismos derechos que los demás independientemente de la raza, ideología, sexo y en este caso específico, religión.

    Por lo demás el debate fue interesante, y se pusieron de relieve las muchas aristas y dimensiones de la discusión, no solo la perspectiva religiosa, sino las claves sociales, políticas, educativas… Un tema denso, y que estoy seguro que tendré oportunidad de desarrollar en futuras entradas en este blog. Entre tanto, os dejo con lo que fue el comentario en Facebook que lanzó el debate, y que no era más que una reseña de un (otro) excelente artículo de Vigilia pretium libertatisLas murallas de Bizancio:

    No puedo estar más de acuerdo con el último párrafo, que resume muy bien mi postura en un debate reciente:

    ·

    “Otro ruido de fondo: en casa tenemos la exitosa falacia de considerar una religión particular como fuente del problema. Esto se lo oímos a altramuces que no han salido de su casa ni han conocido países de mayoría musulmana. Hay musulmanes más occidentales que el obelisco de la Plaza de San Pedro. Si los altramuces triunfan en su relato, habremos perdido a estos para la causa. Es más, si triunfan en su relato, nos convertiremos en una imagen especular del intransigente enemigo al que tenemos que derrotar.”

    Propinas

    Unos cuantos reportajes, relacionados tangencialmente con esta entrada, que creo que pueden interesar a los avispados lectores de este blog:

    • Más de actualidad imposible, una entrevista a un yihadista británico de IS en el que se puede comprobar por qué son tan difíciles de detectar, es que parecen normales, casi razonables, en su propia paranoia: The Rise of British Jihadists in Syria (en inglés).
    • Comparte unas semanas con un grupo de muyahidines, pero no te encariñes con ellos, están chiflados: La noche temática – Afganistán, detrás de la líneas enemigas -Pone que “Contenido disponible hasta el 24 de agosto de 2014”, pero luego estará en YouTube casi seguro (seguro, qué coño).
    • La versión moderna del “Roma no paga traidores“, el incierto destinos de los intérpretes afganos que americanos (y toda la OTAN en realidad) han dejado con el culo al aíre tras la salida de los aliados de Afganistán: The Afghan Interpreters (en inglés).

     
    • plazaeme 06:47 el 23/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

      A ver. Gresca. Si el chimpa no quiere hacer de malo, ya lo haré yo. 😉 O por lo menos pensar en alto, a ver qué pasa.

      -- La islamofobia no es la solución al integrismo.

      No. Seguro que la islamofobia en Occidente no soluciona ni una miaja el “integrismo” en Mahomalandia. Y tampoco una “islamofobia” a secas, como un sentimiento si más, puede solucionar el “integrismo” musulmán en Occidente. Nadie se va a sentir afectado por ese sentimiento. No como para cambiar. Lo que indudablemente puede afectar al “integrismo” islámico en los países de Occidente es la proporción de mahometanos que haya viviendo en ellos.

      Vamos a ver. ¿Por qué no nos dejamos de eufemismos? ¿Qué es eso de integrismo? Yo no sé qué es el integrismo, ni si me produce problemas o no. Sé lo que es el terrorismo. Y sé lo que es una tribu cultural medievalizante. Entre otras cosas porque, como se toman la molestia de disfrazarse, no quedan dudas.

      Vale, no son los únicos que se disfrazan. Pero por ejemplo los Hare Krishna no parecen tener ningún proyecto respecto de las opiniones y forma de vida de mi humilde persona. Así que no me siento, no ya amenazado, sino ni siquiera incomodado por los disfraces de los Hare Krishna. Lo mismo que me pasa, sin disfraces, con hinduistas, budistas, taoístas, sintoístas, judaístas, sikhs, animistas, y docenas de cosas más que hay por ahí.

      O sea que el islamismo sí tiene algo especial. Es proselitista agudo, y pretende islamizar el mundo. Cierto, ese pecado lo comparte con el cristianismo. Pero hay tres pequeñas diferencias.

      1. El 99% (menos Elípticus) de los que protestan por la “islamofobia”, no protestan por la “cristianofobia”.
      2. La cristiandad ha desactivado desde dentro los peores aspectos del proselitismo, y se ha civilizado (laicizado).
      3. Las sociedades islámicas, en general, no circulan en sentido de la laicización, sino en el contrario.

      Estos son simplemente hechos, y no hay gimansia mental que los haga desaparecer. Por ejemplo, prueba a decir “infiel” entre cristianos, para referirte a los de otras religiones, y lo que ocurrirá será una carcajada. Si no te tiran tomates. En Mahomalandia, infiel es una palabra de curso normal y uso cotidiano.

      Demos la vuelta a la propuesta.

      -- La cristianofobia no es la solución a la barbarie.

      ¿Seguro? Yo creo que si cambias “cristianofobia” por “secularismo” (hoy laicización), la proposición contraria se mantiene incólume:

      -- El secularismo sí es (un paso en) la solución a la barbarie.

      ¿Está mal señalar a los mahometanos? Pues digo yo que no puede ser peor que cuando señalábamos (y señalamos) a los cristianos. Por ejemplo, ¿está mal cuando montamos un pollo colosal si los curas católicos en África hablan contra el condón o la planificación familiar, pero no podemos señalar las mil monadas de los musulmanes?

      Yo creo que la “islamofobia” es tan respetable como la “cristianofobia”, siempre que haya una proporción entre la “fobia”, y el daño que produce aquello que se señala. Lo que pasa es que no le llamamos “cristianofobia” a señalar los casos de pederastia con sotana, pero sí le llamamos “islamofobia” a señalar el apedreamiento de homosexuales o adúlteras.

      Hay leyes que no se pueden escribir, porque queda muy feo. E indiscutiblemente hay muchos mahometanos tan laicos (y respetuosos con los demás, “civilizados”, etc) como se pueda desear. Pero también es indiscutible que hay una relación directa entre el número de inmigrantes musulmanes que tengas (o permitas), y los problemas que vas a padecer en el futuro. De que hagas algo al respecto, o no, depende cómo va a ser la sociedad mañana.

      En fin, perdón por el rollo.

      • Eclectikus 09:08 el 23/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

        Plaza…. Plaza, nada de gresca. Creo que lo que yo digo aquí es compatible con lo que dices, siempre que se haga un ajuste fino de los conceptos que procedo a describir:

        -- Concepto de (lo que sea)-fobia.- Estoy tratando este asunto como patología,según la RAE:

        2. f. Conjunto de síntomas de una enfermedad. U. t. en sent. fig. Patología social.

        Por tanto no considero las críticas más que justificadas al terrorismo, al proselitismo, a la cosificación de la mujer, a la pederastia, a la homofobia (otra patología de la familia ~fobia) o a la bestialidad de la sharía como una fobia, sino más bien como una obligación moral de occidente y una tarea prioritaria para cualquier ser humano sensato. El problema para mi (la ~fobia) empieza cuando estas taras de muchos países islámicos, cuyos primeros afectados son los propios musulmanes, se asigna por defecto a cualquier musulmán. Eso lleva en muchos casos, especialmente en la derecha, a pensar que todos los musulmanes son (dependiendo del estado de desarrollo de la judeofobia) machistas, medievales, proxenetas, homófobos, pederastas y en un último estadio, que todos son unos asesinos terroristas despiadados (y/o los apoyan sin fisuras). Y eso lleva irremediable a una injusticia que yo critico en éste artículo, y que dudo que deje de criticar.

        -- Concepto de islamismo.- Yo entiendo esta palabra cómo el anti-laicismo en esteroides como diría Lubos. El problema en estas discusiones es que no todos los países musulmanes son islamistas, e incluso entre los propios países islamistas hay clases. Desde luego no es lo mismo un Erdogan que no quiere ocultar su carácter musulmán (el carácter musulmán de Turquía me refiero), pero que no renuncia al “confort” occidental y que consecuentemente jamás instaurará la Sharía; a un mostrenco tipo Ahmadineyad que cuelga de una grúa a los homosexuales. Por tanto las críticas en esta dirección han de ser moduladas, y mi umbral está precisamente en la Sharía, un código legal medieval e inadmisible que se da en algunos países y emiratos árabes, pero que no se da en otros muchos (además de los países en los que no se aplicaba y pasó aplicarse tras `X´ revolución islamista).

        -- Concepto de yihad.- Entiendo la yihad como la implantación de la “ley islámica” por pelotas (Guerra Santa) en todos los países musulmanes primero, y en todo el mundo después. Delirante, impracticable, quimérico, y por tanto solo funcional en cuatro chalados repartidos por diferentes grupos criminales: IS, Hamás, Boko Haram, los chechenos del “Emirato del Cáucaso”… No creo que entre militantes directos y simpatizantes implicados superen las 100000 “personas”, que en un universo musulman de 1200 millones de personas, representa un porcentaje del ~0.01% (1 de cada 10000). Por tanto la generalización absurda de considerar a todo musulman como un yihadista potencial, es 2600 veces menos legítimo que considerar a todos los vascos etarras (Bildu sacó 273.138 votos en 2011, el 25,94%).

        Los matices e interacciones entre los tres conceptos anteriores lleva a diferentes tipos de confusiones. Muchos de mis amigos cristianos lo plantean como una carrera de religiones, a ver cuál es mejor, y por supuesto todos olvidan que hace poco más de cincuenta años, en la muy católica España franquista las mujeres necesitaban el permiso del marido o del padre para sacarse el carnet de conducir, o de que hace unos cuantos siglos los cristianos han torturado y quemado a judíos, musulmanes, “brujas” y otros herejes; por no hablar de los diferentes sátrapas que han ocupado el trono del Vaticano, algunos españoles por cierto. Quiero decir, qué el que esté libre de pecado que tire la primera piedra… Otras veces el asunto se plantea como a ver cuál religión es social y culturalmente mejor (y en este último caso estamos de acuerdo porque estoy en su mismo campo, el judeocristiano)… Pero es que no ese ese el debate que yo planteo.

        El caso es que llevo dos días debatiendo e intentando explicar mi postura, y creo que he fracasado miserablemente. Pero, joder, creo que no es tan difícil, esto es No Me Seas Progre, no pretendo hacer apología del multiculturalismo, ni recibir con pompones a todos los psicópatas musulmanes, como decía ayer a alguien en Twitter, que es un buen corolario a mi postura:

        una cosa es criticar la islamofobia (a mi juicio tan intolerable como la judeofobia y la cristanofobia), y otra cosa es apoyar la islamización de nuestra sociedad judeocristiana, y tragar con sus costumbres más cerriles en aras de la multiculturalidad. Son dos cosas muy distintas e independientes.

        • plazaeme 09:32 el 23/08/2014 Enlace permanente

          Pero es que yo no reniego de mi condición de islamófobo. Patología social, mis cojones. Solo tienes que mirar su contrario. ¿Es una bendición social la islamófila? ¿De qué?

          Un compuesto químico que fuera hidrófilo, o hidrófobo, no mostraría ninguna “patología química”. Mostraría una afición (o rechazo) químicos. Pues mi falta de simpatía por el islam es lo mismo. No me gusta. No me gustan sus consecuencias. No “en sí” (no soy filósofo), sino lo observable, hoy. Conozco montones de matrimonios mixtos. De musulmanes de los menos “islamistas” que cabe. Que toman vino en la mesa, y cerdo, y toda la normalidad que puedas pensar. Y que pasan de Aláh tanto como yo de Jesús. Pero esos matrimonios acaban todos de muy mala manera, con la mujer sufriendo a pedal. En mi experiencia, todos. No sé si será extrapolable, pero me suena indicativo. Al menos, de algo en lo profundo que nos hace muy diferentes. Y en algunas cosas incompatibles.

          Si además es a huevo. Coge dos paises imaginarios, muy muy iguales en todo. Con una diferencia. Los dos crecen mucho, y necesitan inmigración. Van a llegar a un 30%. Pero uno la recibe de Mahomalandia, y el otro de otra Landia diferente. Sudamérica, ex repúblicas soviéticas, hinduistas, chinos, lo que quieras. ¿Te atereves a hacer una apuesta a que dentro de 30 años los países van a dejar de ser parecidos, y cuál de los dos se habrá separado más de lo que es ahora — y claramente para mal?

          Esa es, para mi, la clave de la cosa. Según todos los definidores de “islamofobia”, lo que estoy diciendo es islamofobia. También es realidad. Y me niego a pensar que la realidad sea una patología. 😉

        • Eclectikus 09:56 el 23/08/2014 Enlace permanente

          ¿Entones tu postura es deportarlos a todos a sus países de origen, y en el interín tratarlos a patadas y/o encerrarlos en guetos? Lo dudo Plaza, a mi no me la das. Y eso son las burradas que yo leo a patadas estos días a lo largo y ancho de la red.

          Sobre lo de los matrimonios y su duración no tengo datos (aunque me temo que hoy se puede decir lo mismo de los matrimonios no-musulmanes: todos se divorcian tarde o temprano).

          Sobre la emigración estoy de acuerdo, ya lo he dicho, hay que legislar para que asuman las costumbres occidentales no al revés, para eso hay que eliminar la “corrección política” posmoderna de los gobiernos de occidente.

          Y de nuevo, entre criticar su cultura, mostrar tus preferencias por la tuya, o por la japonesa o la inuit, y odiar esa cultura y a las personas que las componen por el simple hecho de pertenecer a ella va un trecho muy grande, el que separa la simple opinión, de la fobia, sea xenofobia o islamofobia. Los clichés son peligrosos, por injustos, y ese es el problema que yo veo.

        • plazaeme 10:39 el 23/08/2014 Enlace permanente

          No hombre, ¿odiar de qué? Pero si vivo entre asesinos, y no les odio. Lo que sí hago es criticar sin miramientos.

          Y no, ni tengo soluciones. Ni propongo guetos, ni expulsiones, ni nada. Pero sí diría las cosas con mucha más claridad. Las religiones hay que civilizarlas. Más, a las más proselitistas, a las que creen en “infieles”, porque son más peligrosas. Y hoy, estadísiticamente, el ejemplo clave es el islam.

          Hombre, se podrían hacer cosas de este tipo. Permitir clases de religión en las escuelas, sin problema. Pero entonces dar también clases de secularismo, con ateos decentes y nada “fóbicos” defendiendo lo suyo. Y por supuesto hablando en las escuelas de barrios musulmantes de los problemas del islam, lo mismo que en nuestras escuelas se pone a parir al cristianismo sin el menor rubor. Pero es imposible que atendamos un problema de fanatismo, sin atender nuestros propios fanatismos. Y si vamos hacia atrás en nuestros fanatismos (no religiosos), tú me dirás.

          Lo que se podría, tal vez, es aprovechar el problema islámico. A la gente le resulta fácil comprender que el islamismo (y en general el islam) es un problema. Y es fácil explicar que es un problema por ser un fanatismo. Y es fácil explicar, después de eso, que la “fanatismo-fobia” no solo no es una “patología social”, sino que es una “bendición social”. Y el siguiente paso es explicar que, por supuesto, el islam solo es un ejemplo de fanatismo, y ya generalizamos. El remate es mostrar que esa es precisamente la razón por la que nuestros fanáticos hablan de “islamofobia” ante cualquier crítica al islam. Las barbas del vecino. Fanáticos defendiéndose entre sí.

        • Eclectikus 11:02 el 23/08/2014 Enlace permanente

          Pues entonces estamos esencialmente de acuerdo, ya me parecía a mi.

          Y me gusta la idea esa de “profesores de ateísmo”, mi opinión es que una asignatura como “Filosofía”, o “Historia del Pensamiento”, debería ser troncal durante todo el recorrido escolar antes de la universidad, focalizándose en diferentes áreas cada año: Religión, Ética, Racionalismo, Política… incluso en los últimos años, para la gente de letras que se escaquea de las Matemáticas, se explicara “Lógica” que al final es una especie de Matemáticas para humanistas, y que no les iba a venir nada mal.

        • plazaeme 11:05 el 23/08/2014 Enlace permanente

          Pero si empezamos por el acuerdo, no es divertido. 😉

          Perdón, perdón.

      • Eclectikus 09:11 el 23/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

        A veces todo se explica más rápido con un chiste 😀 por ejemplo este:

    • JL Sardiñas 21:08 el 24/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

      Pues mientras cosas como esta no se vean de parte de los musulmanes (entiéndase reconocer sus propios problemas, criticarlos y burlarse de ellos) yo sí que seré islamófobo… entiéndase como una postura defensiva. Querrá verse o no, pero el mundo está en guerra, y la guerra lamentablemente NO la está ganando ni la cultura occidental ni el mundo libre, que entre otras cosas permite que nosotros nos enredemos a decir islamofobia sí o cristianofobia no, o judeofobia tal cual, o guetos sí, expulsión no y demás, mientras ellos directamente pasan a pegar tiros, a lapidar y a tomar las acciones de la guerra. En fin… lamentablemente soy demasiado retrógrado… lo siento mucho…

      • Eclectikus 22:10 el 24/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

        Por supuesto que estamos en guerra, pero no con “los musulmanes”, estamos en guerra con ciertos musulmanes que están chiflados y piensan que somos “infieles” nosotros y el 90% de sus correligionarios… Llevan las de perder, pero hacen mucho ruido, sangre en éste caso.

        • Preguntator 01:46 el 25/08/2014 Enlace permanente

          En general estoy de acuerdo, a nivel teórico, con Eclectikus, pero sin meterme en el meollo del asunto, de momento, me gustaría hacer un par de comentarios:

          1) Creo que la visión de Erdogan es demasiado dulce y creo que falsa. Erdogan instauraría la Sharia si pudiese, pero como sabe que no puede, no lo hace. Es muy, muy listo, y sabe donde está, el país que gobierna, y las posibilidades que tiene. Los resultados de los planes de Erdogan para Turquía los veremos en 15 o 20 años. A diferencia de los islamistas egipcios, no tiene prisa.

          2) No hagas muchos esfuerzos para convencer a la gente, que creo que es inútil. Tratar de forma individualizada a las personas supone un esfuerzo de información y análisis que el 90 % de la gente no está dispuesta a hacer. Lo hacemos generalmente en nuestro círculo más íntimo, de familia y amigos, y con algo más de esfuerzo en un segundo círculo. Pero más alla, funcionamos con generalizaciones. Es más fácil y me atrevo a decir que más natural. Creo que es herencia animal y de nuestros antepasados humanos.

          Si una gacela huele o ve a un león, no se para a pensar si es joven o viejo, macho o hembra, está gordo o famélico, sale pitando. La evolución ha dotado a casi todos los animales de poderosas herramientas de generalización, y eso incluye a los humanos. Supongo que los Austrolopitecos, sus ascendientes y descendientes, compartían la característica de desconfiar de forma autómatica de cualquier extraño al grupo al que pertenecise. Y seguramente esa estrategia era muy eficaz en términos de supervivencia. Y eso lo tenemos grabado a fuego. Nuestra inteligencia nos permite, hasta cierto punto, suprimier esa característica, pero eso supone un esfuerzo que muy pocos esán dispuestos a hacer.

          Luego están los que generalizan para lo que les interesa, pero no para otras cosas. Por ejemplo, generalizan para opinar que los negros tienen menos renta o quejarse de que pese a ser el 12 % de la población son el 40 % de los presos en las cárceles. Pero si uno responde que son el 40 % de los presos porque pese a ser solo el 12 % de la población cometen el 40 % de los delitos, entonces es que soy un racista y hago generalizaciones.

          Yo estoy dispuesto a discutir cualquier asunto en base a comunidades / grupos o en base a individuos. Pero en base a uno solo de esos criterios.

        • JL Sardiñas 09:27 el 25/08/2014 Enlace permanente

          Lamentablemente no llevan las de perder, porque el mundo occidental está zapatereando encabezado por el mulatito de la Casa Blanca (que recordemos se inauguró bajándose los pantalones delante del musulmaneo egipcio y soltando chorradas totalmente fuera de sentido como lo bien que se vivía en España cuando estaban aquí los moros) Para llevar las de perder lo primero que tienes que hacer es al menos soltar una galleta y eso no lo está haciendo nuestra sociedad… para colmo cuando alguno siquiera piensa en levantar el ala para dejarla caer con cierta fuerza y al menos hacer viento, enseguida salta la prensa progre hablando de racismo, islamofobia y todo lo que sigue… no, colega, estamos en guerra, pero lo único que estamos haciendo es poner los muertos (y el dinero) las hostias aquí las reparten los que siguen a Mahoma…

        • Eclectikus 09:28 el 25/08/2014 Enlace permanente

          Puede que Erdogan sea una bestia parda, pero es una bestia parda contenida y por tanto controlable. Me cuesta mostrar simpatía por esta gente, pero quizá sean una pieza necesaria para evitar una deriva integrista de países que parecen haberla superado como Turquía. Podríamos decir algo parecido de Marruecos y Mohammed VI, con Marzouki en Túnez, o con Jordania y Abdalá II.

          Estoy de acuerdo en lo que dices de los porcentajes, y sobre la distinción entre hablar de comunidades y de individuos…. de hecho la esencia de esta entrada está en discriminar a las personas de los grupos a los que presuntamente pertenecen por religión.

        • Eclectikus 10:38 el 25/08/2014 Enlace permanente

          Sardiñas, creo que vamos ganando porque son cuatro gatos y están zumbados… puede que la propaganda, y salvajadas como las últimas de IS provoquen un `efecto lupa´… pero que coño, no podrán con el occidente actual, no a base de asesinatos (por muy horripilantes que sean) o atentados indiscriminados. Hace falta algo mucho más consistente (ejército, territorios, tecnología…) que ni tienen hoy, ni esperanza de tenerlo mañana… ¡No pasará! 😉

        • JL Sardiñas 15:36 el 25/08/2014 Enlace permanente

          Parafraseando al rabino: “…. grande es tu fe.” quitando lo de mujer, claro, el respeto por encima de todo. Pero con mirar un poco por ahí te das cuenta que Occidente como cultura se está suicidando en todos los aspectos. Esta gente no va a ganar a base de asesinatos como bien dices: va a ganar a base de desidia y penetración por lo bajinis… Sal a la calle y mira cuán penetrada por el islam está nuestra cultura, que no solo se avergüenza de su pasado sino que encima loa al pasado musulmán (los grandes aportes de los musulmanes a la cultura y demás… mira los libros de texto que nosotros mismos le hacemos estudiar a nuestros hijos, nuestros cada vez menos hijos) No amigo…. lamentablemente no estamos ganando, y lo peor de todo es que mucha gente brillante no se da cuenta. Repito el inicio de mi comentario, pero formulado de otra manera: “… ojalá me equivoque, tengas tú razón y lo comentemos algún día con su correspondiente ¿ves como estabas equivocado?” Soy muy pesimista con el mundo occidental actual, hundido en la desidia por el progrerío que tanto queremos combatir y que nos inunda por todas partes. Ganamos alguna batalla, pero no vamos ganando la guerra 🙁

        • Eclectikus 16:16 el 25/08/2014 Enlace permanente

          Pero el asunto de estos fanáticos es otra batalla, tu hablas de la batalla de la ecologitis, la multiculturalitis, la feminitis… y todas las “itis” impuestas por la corrección política… La zona común es la que permite que en occidente se permitan hábitos intolerables del fanatismo religioso, no siempre de origen estrictamente musulmán (la ablación por ejemplo es anterior al Islam), o costumbres incompatibles con occidente (el machismo medieval o el burka, por ejemplo)… y ahí mi tolerancia es cero… Mi tolerancia se circunscribe a todas las personas que asuman las normas fundamentales de nuestra civilización, y mano dura a los demás, empezando por IS y por todos los apologetas del fundamentalismo islámico… a estos… a patadas con ellos. Digamos que yo promuevo una tolerancia condicional, no el “ellos-son-asín / es-su-kultura” que promueven los progres.

    • Russell 08:04 el 25/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

      Yo, por ejemplo, me considero tiranófobo. ¿Odio a los tiranos? No, odio a las tiranías, los tiranos en el fondo me dan pena. Todos ellos, tarde o temprano, han de responder ante alguien superior. De la misma manera me considero islamófobo. Me parece que es un sistema de creencias que ampara la violencia (las suras que justifican la violencia contra distintos colectivos son muy numerosas), la mentira (se acepta y se fomenta siempre y cuanto conduzca a la perdición de los no creyentes), la pederastia (el matrimonio con niñas está generalizado) esclavitud (de la de verdad, no de la metafórica), desprecio a la mujer y alguna otra cosilla más.

      Hablas de un 90% de los musulmanes que son odiados de los yihadistas, pero lo único que se ve es un 100% de los musulmanes que guarda silencio ante los yihadistas.

      Por cierto, la definición que das de yihad no es la que viene en el corán.

      • Eclectikus 10:24 el 25/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

        Ese argumento (sobre el Corán) se puede utilizar sobre la Biblia, no hay más que echar un ojo al Deuteronomio. El ateísmo organizado tiene montones de páginas explicando su carácter esencialmente criminal, y justificando asesinatos, esclavitud y violaciones.

        No voy a comparar el cristianismo actual con el Corán actual, pero hay que recordar que algunas sectas cristianas proclaman (todavía hoy) la literalidad de la Biblia, y que si miramos en la historia del cristianismo veremos que en su nombre se han quemado judíos, musulmanes, brujas y probablemente miles de personas inocentes que “no gustaban” a la jerarquía eclesial. Por tanto no se puede descartar que sea un asunto de `tempos´ más que de esencia de la propia religión.

        El hecho de que no haya unas protestas generalizadas de “los musulmanes” puede tener varias explicaciones. La primera es no hay un “los musulmanes”, aparte de las diferentes ramas del propio Islam, especialmente suníes y chiíes, están las muy diferentes procedencias de los musulmanes (a menudo irreconciliables o sin conexión entre ellas): marroquíes, mauritanos, argelinos, libios, egipcios, sirios, jordanos, saudíes, pakistaníes… En este sentido creo que hay un desapego total al concepto de “grupo”, de la misma manera que un español (católico) no se siente para nada identificado con un testigo de Jehová de Brooklyn.

        También está el miedo, que no debe ser un factor baladí. Se que no es lo mismo, pero recordemos el silencio en el País Vasco ante los atentados de ETA durante muchos años. Hay que añadir a esto que IS tiene muchos seguidores, jóvenes perfectamente `occidentalizados´ en Europa (he leído cifras hasta del 20%), que jamás se van a manifestar en contra de estas salvajadas y menos cuando afectan a norteamericanos (o a judíos, claro). Creo que es un efecto parecido a `Podemos´, que promueve un sistema político contrastadamente criminal, el Comunismo, y que obtiene ya porcentajes de apoyo cercanos del 20%. Estoy convencido que en ese porcentaje la distribución de fanáticos, despistados y caraduras es muy similar (~ 30% -- 60% y 10%)…

        No, esa no es la definición de la yihad que viene en el Corán, es la definición que yo percibo que tienen los musulmanes de la yihad, y que la inmensa mayoría de los musulmanes no asume. Es por tanto opinión, y puede estar equivocada, solo se basa en mi experiencia personal, por tanto sesgada y sin rigor real… Como todo lo que he dicho en esta entrada, es mi opinión, y los riesgos que yo veo en una actitud muy general (especialmente después de los shows macabros y criminales de IS) como es considerar que los musulmanes, por el hecho de serlo, simpatizan, apoyan o pertenecen a grupos de psicópatas integristas islámicos.

        • Russell 11:58 el 25/08/2014 Enlace permanente

          “Ese argumento (sobre el Corán) se puede utilizar sobre la Biblia, no hay más que echar un ojo al Deuteronomio. El ateísmo organizado tiene montones de páginas explicando su carácter esencialmente criminal, y justificando asesinatos, esclavitud y violaciones.”

          Hay una diferencia notable. Aun siendo un libro revelado, el Antiguo Testamento no es la obra de un único autor, ni siguiera una obra escrita en un periodo temporal limitado (el Corán, teóricamente sí lo es). Debes diferenciar entre libros, de manera que las exigencias morales son cada vez mayores y se pasa: del rechazo violento a otros cultos con unas normas básicas de conducta (Deuteronomio) a otras exigencias mucho mayores (Nuevo Textamento).

          “No voy a comparar el cristianismo actual con el Corán actual, pero hay que recordar que algunas sectas cristianas proclaman (todavía hoy) la literalidad de la Biblia…”

          La clave está en lo de sectas cristianas: ¿me estás diciendo que porque hay algunos grupos minoritarios dentro del cristianismo que predican la literalidad de la biblia, eso es comparable con la postura del Islam que se basa en la literalidad del Corán?

          “, y que si miramos en la historia del cristianismo veremos que en su nombre se han quemado judíos, musulmanes, brujas y probablemente miles de personas inocentes que “no gustaban” a la jerarquía eclesial. Por tanto no se puede descartar que sea un asunto de `tempos´ más que de esencia de la propia religión.”

          Aun rechinándome la mezcla que haces (en muchos casos se usó desde autoridades políticas la religión como excusa), acepto tu argumento de los tempos y te lanzo una pregunta ¿Ha avanzado en algún aspecto el islam desde el siglo VII? ¿Hay algo en la propia naturaleza del Islam que indique que pueda cambiar?

          “El hecho de que no haya unas protestas generalizadas de “los musulmanes” puede tener varias explicaciones. La primera es no hay un “los musulmanes”, aparte de las diferentes ramas del propio Islam, especialmente suníes y chiíes, están las muy diferentes procedencias de los musulmanes (a menudo irreconciliables o sin conexión entre ellas): marroquíes, mauritanos, argelinos, libios, egipcios, sirios, jordanos, saudíes, pakistaníes… En este sentido creo que hay un desapego total al concepto de “grupo”, de la misma manera que un español (católico) no se siente para nada identificado con un testigo de Jehová de Brooklyn.”

          En Occidente en los últimos años se han visto protestas por la persecución de los tibetanos y de los monjes budistas en China, en contra del “tratamiento” de los musulmanes palestinos por parte de Israel, en contra de la Islamofobia… ¿cuántas manifestaciones se han dado contra la persecución de los cristianos y de los yazidíes en estados como Jordania, Turquía, Marruecos o los Emiratos Árabes? ¿Cuántas hubo por los atentados del 11-S? Se aceptó la conexión islámica del 11-M, ¿hubo protestas? Cierto es que puede haber un cierto desapego entre colectivos, pero eso no implica que no surjan acciones espontáneas de apoyo. Si los testigos de Jehová de Brooklyn comenzasen a ser perseguidos por sus creencias por otro grupo hostil, seguramente habría protestas en EEUU y en Europa Occidental de apoyo a los testigos de Jehová de Brooklyn.

          “También está el miedo, que no debe ser un factor baladí. Se que no es lo mismo, pero recordemos el silencio en el País Vasco ante los atentados de ETA durante muchos años. Hay que añadir a esto que IS tiene muchos seguidores, jóvenes perfectamente `occidentalizados´ en Europa (he leído cifras hasta del 20%), que jamás se van a manifestar en contra de estas salvajadas y menos cuando afectan a norteamericanos (o a judíos, claro). Creo que es un efecto parecido a `Podemos´, que promueve un sistema político contrastadamente criminal, el Comunismo, y que obtiene ya porcentajes de apoyo cercanos del 20%. Estoy convencido que en ese porcentaje la distribución de fanáticos, despistados y caraduras es muy similar (~ 30% — 60% y 10%)…”

          Miedo que no impedía que se alzase alguna voz, que no hubiese manifestaciones más o menos tímidas. En cualquier caso me estás diciendo que hay en el mundo más de mil millones de personas que viven bajo un sistema religioso-político que está secuestrado por una minoría de violentos, que ninguna autoridad de ese sistema religioso-político está condenando ni la violencia ni ese control y que la culpa no la tiene ese sistema religioso-político.

          “No, esa no es la definición de la yihad que viene en el Corán, es la definición que yo percibo que tienen los musulmanes de la yihad, y que la inmensa mayoría de los musulmanes no asume. Es por tanto opinión, y puede estar equivocada, solo se basa en mi experiencia personal, por tanto sesgada y sin rigor real… Como todo lo que he dicho en esta entrada, es mi opinión, y los riesgos que yo veo en una actitud muy general (especialmente después de los shows macabros y criminales de IS) como es considerar que los musulmanes, por el hecho de serlo, simpatizan, apoyan o pertenecen a grupos de psicópatas integristas islámicos.”

          LEí una vez un editorial de Amin Maaluf (árabe y cristiano) muy bueno en el que analizaba cual es el problema del Islam y una de sus ideas venía a ser que el problema del Islam es que carece de una figura como la del Papado y del Magisterio de la Iglesia. Cuaquier cambio social es analizado a la luz de las escrituras y de la tradición, si es compatible el cambio puede ser aceptado. Si no lo es, es rechazado. Pero una vez se acepta un cambio no hay vuelta atrás. De esa manera se preserva lo esencial del mensaje, pero se avanza en ciertos aspectos con la sociedad (así se abandonó la interpretación literal de la Biblia, su validez en cuanto a la interpretación de hechos científicos, se aceptó la democracia y la separación estado-religión…). El Islam no tiene eso y la única manera que tiene de asegurarse de que el mensaje no se adultera es que la interpretación es única y literal: el mensaje no puede cambiar con el tiempo. La definición que te dará cualquier autoridad religiosa musulmana de la yihad es única.

        • Eclectikus 13:05 el 25/08/2014 Enlace permanente

          Russell, ese salto cualitativo entre el antiguo y el nuevo testamento se produjo hace dos milenios. Con todo y con eso la inquisición ha estado activa hasta hace bien poco… y mientras tanto hemos tenido cruzadas, papados sátrapas, quema y/o asesinato y/o deportación de musulmanes y judíos, y más recientemente casos sonados de contactos con la mafia y pederastia.

          Hay sectas muy peligrosas y destructivas en el cristianismo, especialmente en América, la primera que me viene a la cabeza es los Testigos de Jehová, que por ejemplo prohíben explícitamente las transfusiones de sangre… De todas maneras el punto de mi artículo es que esto no es una “competición de religiones”, la opinión que he querido transmitir es que es injusto asociar una minoría fanática de los musulmanes (un parte de los salafistas, que son una parte de los sunís, que son una parte del Islam) con todos los musulmanes. Que el cristianismo está más secularizado es algo que no voy a discutir porque estoy de acuerdo, pero que esa secularización se está produciendo también en el Islam por mucho que no se vea (¿quién lee artículos en árabe?), al menos esa es la impresión que yo tengo.

          ¿Ha avanzado en algún aspecto el islam desde el siglo VII? ¿Hay algo en la propia naturaleza del Islam que indique que pueda cambiar? Mi opinión es que sí, aunque estos cambios van lentos y son difíciles de detectar si no te mueves por los países musulmanes… En la época de nuestros padres, nuestras madres tenían que pedir permiso a su marido (o a su padre o a su hermano) para sacarse el carné de conducir… y mira ahora. Yo creo que la globalización es imparable, las personas no son inmunes a ellas, y las religiones no son inmunes a las personas… al final el Islam podrá cambiar o no cambiar, es irrelevante, la lectura que las personas hacen del Islam si cambiará (ya ha cambiado de hecho), y eso es lo relevante.

          En Occidente se han visto todo tipo de manifestaciones porque en Occidente hay de todo, desde cadenas humanas para “liberar” Cataluña, hasta concentraciones para “salvar” las ballenas o el oso polar, pasando por todo tipo de imbecilidades que se nos puedan ocurrir. Pero nada homogéneo, más bien hay tortas entre grupos. Las movilizaciones más importantes que puedo recordar ahora mismo son las de la izquierda paleta de la mano de los católicos (o un buen porcentaje de ellos) en contra de la guerra de Iraq, o más recientemente a la misma izquierda paleta, de la mano de nazis, fundamentalistas y los católicos más alcanforados para llamar genocidas a los israelís por defenderse del terrorismo de Hamás… Un mundo complejo, y esa misma complejidad implica el ser selectivo a la hora de definir quiénes son nuestros enemigos, quienes son víctimas de ellos, y quienes son simples pardillos alelados por la propaganda.

          Hay mucha gente que vive bajo el terror, o bajo sistemas políticos fallidos cuando no criminales. No digo que una buena parte del Islam no se haya estancado en sistemas feudales y totalitarios, lo que digo es que las personas que sufren esos regímenes no son necesaria y mayoritariamente miembros o simpatizantes de IS, y que por tanto es injusto endilgarles esa etiqueta por el simple hecho de que respeten el Ramadán. Es decir, intento desligar “religión” de “persona”, y “mal uso de la religión” de “correligionario”, y lo que dice un libro, de lo que la gente normal interpreta cuando usa el libro o comulga con una religión. No desligo del todo religión de política, porque es sabido que sus influencias e interconexiones se han producido siempre y se siguen produciendo (en todas las religiones), pero intento no utilizar ese hecho para clasificar a las personas individualmente, para mi el concepto de `persona´ es superior y diferente al de su raza, religión, sexo o equipo de fútbol… Quizá sea una de esas cicatrices progres que llevamos todos los que alguna vez fuimos progres (como la que lleva Vargas Llosa con su lustrosa judeofobia), pero el caso es que no puedo remediar ver a las personas independientemente de sus característica (para mi) secundarias… En todo caso es una carga que se lleva bien, y me ha permitido viajar sin problemas por muchos países y mezclarme con la gente.

          Bueno el ejemplo del papado vale para el catolicismo, muy relevante dentro del cristianismo, pero ni único, ni principal entre los otros protagonistas de los últimos sainetes (USA y UK). Y a partir de ahí, el objetivo es que una `autoridad religiosa´ esté al mismo nivel que una autoridad `yoga´ en lo referente a influencia política: ninguna. Nosotros estamos más cerca del objetivo que los musulmanes, bien, pero eso no nos hace `superiores´, ni tampoco implica que nos podamos comportar como IS y liarnos a cortar cuellos y a asesinar/deportar musulmanes por el hecho de serlo… sería convertirnos en ellos, que al final es lo que buscan.

    • Russell 08:08 el 25/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

      Una cosa más, el punto 1 del informe sobre el racismo que mencionas (1.La creencia de que el islam es un bloque monolítico, estático y refractario al cambio.) lo cumplen los propios musulmanes, para ellos el islam se le dio a través de Mahoma en un momento dado como algo perfecto que no puede ser tocado ni modificado.

      • Eclectikus 10:32 el 25/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

        Peor que eso, puede ser tocado, y de hecho se asume que fue tocado, pero siempre la última edición es la buena. Según parece las suras más combativas fueron retocadas en la época en la que el Islam tenía que combatir más. Pero vamos, que sigo pensando que la inmensa mayoría de los musulmanes, son malos musulmanes, que la secularización también ha llegado al Islam, y que un creciente número de personas utilizan la religión como poco más que un marco de costumbres y poco más… vamos, que hacen trampas cuando Alá no mira (como las hacen los cristianos y los judíos).

        • Russell 12:30 el 25/08/2014 Enlace permanente

          Eso no te lo aceptará un musulmán jamás… aunque lo hagan.

        • Eclectikus 13:28 el 25/08/2014 Enlace permanente

          ¿Ser malos musulmanes? Más bien al revés, todos los que he conocido yo les importaba Alá entre 0 y 5 sobre 10, con la moda en 2… más o menos la misma distribución que en judíos y cristianos… por supuesto no tiene valor estadístico, pero quizá ilustre por qué pienso como pienso.

    • Alexandre Xavier Casanova Domingo 20:35 el 25/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

      Hola, Eclektikus.
      Mi mensaje de hoy será corto y consistente, fundamentalmente, en citas.
      Las primeras citas son tuyas, como “La islamofobia no es la solución al integrismo.” y toda la entrada del blogue tras este título tuyo. Añades en otros sitios que “Gustavo Bueno es muy interesante, como casi todos los filósofos.”.
      La última cita es del propio Gustavo Bueno.
      “Ninguna otra religión del libro, y particularmente el Islam, puede ofrecer una relación de figuras de primera línea que fueron decisivas en las revoluciones de la ciencia moderna y actual, sin dejar de ser cristianas, más aún, siendo cristianas, y por serlo (después de la muerte de Averroes ningún científico o filósofo de primera línea puede citarse en el Islam).”.
      Cordialmente, de Alexandre Xavier Casanova Domingo, correo electrónico trigrupo @ yahoo . es (trigrupo arroba yahoo punto es).

      • Eclectikus 21:36 el 25/08/2014 Enlace permanente | Respuesta

        Bueno, entiendo que Gustavo Bueno se refiere a la instauración y desarrollo del Método Científico y la Ciencia Clásica llevada a cabo por cristianos (Galileo, Newton, Euler, Maxwell, etc…). Pero si hablamos de lo que hoy llamamos Ciencia Moderna (la desarrollada en el siglo XX), sería injusto olvidarnos de sus fundamentos judíos: la Teoría de la Relatividad (Albert Einstein) y la Mecánica Cuántica (el propio Einstein, Niels Bohr, Wolfgang Pauli, Max Born…); y judeocristianos ateo-agnósticos Schrödinger, Dirac, Eugene Wigner, Feynman, y muchísimos otros… Los segundos no hubieran existido sin el trabajo de los primeros, que tampoco hubieran existido sin el trabajo de griegos y musulmanes (y hoy no se comen nada ni unos ni otros). Así que hay que poner todo en perspectiva, para tener una visión global de la realidad.

        • Preguntator 00:59 el 26/08/2014 Enlace permanente

          Me temo que no valoras correctamente el peligro militar de los islamistas. La brecha tecnológica de la que hablas se ha reducido de forma drástica. Es enorme en términos de aviones de combate, helicópteros, drones, barcos y demás, pero inexistente en cuanto a armamento ligero, y en algunos casos incluso podríamos estar por detrás. Aunque sean pocos, son fanáticos dispuestos a todo y están muy bien armados. Unos pocos miles de yihadistas estuvieron a punto de tomar un país de 14 millones de habitantes (Mali), y si no es por la intervención francesa seguramente lo hubieran hecho.

          Si mañana desembarcan en una ciudad del sur de España 200 o 300 yihadistas bien armados, la toman sin problemas. Con ametralladoras pesadas, lanzacohetes de última generación y las armas más modernas se comen a la policía en dos horas, y si hay cuartel militar, en unas pocas horas más. ¿O van a hacerles frente unos cuantos soldados mal entrenados y peor armados? Me temo incluso que no tengan ni siquiera munición suficiente para hacerles frente unas horas.

          Vale, que después vienen las tropas más entrenadas, y la Legión y los aviones y los helicópteros. Pero, ¿cuantos muertos costaría recuperar la ciudad?. Todavía no se les ha ocurrido, pero algún día lo harán. Y de hacerlo, el sur de España es uno de los sitios más probables.

        • Eclectikus 09:26 el 26/08/2014 Enlace permanente

          Si, el fanatismo y su desprecio por la vida (empezando por la suya misma) es su gran fuerza, los hace impredecibles y con una capacidad de crear terror nunca vista. Pero no creo que eso sea suficiente para ganar una guerra global, o para invadir un país como España. Mi impresión es que si nos dejáramos de zarandajas occidente acababa con el IS en una semana, sin hacer prisioneros, y sin excesivos miramientos éticos… Eso no acabaría con el fanatismo islámico, pero si se mantiene la estrategia y se aplica a las siguientes reencarnaciones de grupos de canallas de este tipo, su declive estaría garantizado. Todos ganaríamos, pero especialmente ganarían los musulmanes.

    • Heber Rizzo 19:56 el 01/09/2014 Enlace permanente | Respuesta

      Por puntos:

      1) No es monolítico, ciertamente. Pero por sus propias raíces es estático y refractario al cambio. Su sometimiento (islam) a la palabra del profeta impide cualquier discusión o interpretación a las frases sagradas. Si hay alguna contradicción entre ellas, la más reciente (según sus parámetros) es la válida.

      2) No es diferente a otras religiones monoteístas, poseedoras de la verdad revelada, sagrada y definitiva. Sin embargo, la laxitud del cristianismo permitió el Renacimiento, algo impensable en el contexto islámico.

      3) No hay duda de que es sexista y contrario en general a todos los avances en el respeto a los derechos individuales que ha alcanzado Occidente. No es una consideración, sino un desapasionado análisis tanto de su libro sagrado como de sus acciones cotidianas.

      4) Es el objetivo señalado de sus textos sagrados y de la aplicación de esas doctrinas. La lectura del corán basta para verlo. Por ser yo ateo, por ejemplo, no solamente puedo sino que debo ser asesinado por la espalda; es la obligación de un verdadero creyente, por más pacífico y tolerante que yo pueda ser.

      5) Así es. Es obligación del creyente imponer su dominio político-militar en toda la extensión posible, por medio de la violencia si es necesario. Sus leyes internas son las impuestas por su religión, y no pueden discutirse ni dejarse de cumplir.

      6) Nunca he sabido que algún musulmán admitiera abiertamente su rechazo a las atrocidades realizadas por sus fundamentalistas, mientras que critican precisamente cualquier opinión en contrario a ellas. No reconocen los derechos de los demás a disentir, y se molestan por esa disensión.

      7) No creo que haya que establecer políticas de discriminación hacia ellos, pero tampoco aceptar que ellos nos discriminen y rechacen nuestras normas y nuestras leyes en nuestros propios países. En ese caso, los que se discriminan son ellos, por no asimilarse a nuestra sociedad, mientras que persiguen y castigan a quienes se atrevan a no respetar las suyas en sus países. Asimismo, la falta de autocrítica y el continuo apoyo que prestan a sus fundamentalistas hace que deban ser mirados con cuidado y hasta con cierto recelo. La confianza inicial que todos podemos tener se ha visto castigada por sus propias actitudes.

      8) Por lo anterior, no debe haber hostilidad manifiesta, pero sí precaución. Es lamentable, pero ellos mismos se lo han ganado.

      • Eclectikus 20:21 el 01/09/2014 Enlace permanente | Respuesta

        Respondo a tus puntos Heber:

        1), 2) y 3) es aplicable a todas las religiones abrahámicas, por ejemplo el Islam fue un imperio culto y mucho más desarrollado que occidente durante muchos siglos, y no hay más que que retroceder unas pocas décadas para ver que en la católica España las mujeres necesitaban el permiso del marido (o del padre) para sacarse el carnet de conducir (algo que no ocurre hoy en Marruecos, Túnez, Turquía…). Y el nepotismo de la Iglesia Católica (recordemos a los Borgia) y las carnicerías de los cristianos contra árabes, judíos, ateos “pecadores” y brujas está más que documentado históricamente… No hay que perder de vista el retrovisor histórico… el que esté libre de pecado que tire la primera piedra 😉

        4) y 5) esa es la versión fundamentalista (el wahhabismo sunní, una secta relativamente reciente, s.XVIII) del Islam, asociar esa lectura patológica de un libro a 1200 millones de musulmanes es precisamente lo que yo critico en este artículo.

        6) A mi me pasa al revés, nunca he conocido a un solo musulman, y he conocido un montón de ellos (soy saharaui y he viajado por curro o por placer a Marruecos, Túnez, Libia, Egipto, Jordania e Israel) que justifique el integrismo, ni siquiera el de Hamás… De hecho he conocido a muy pocos a los que les importe Alá más que a mi Jesucristo (o sea, nada, o solo en aspectos culturales no religiosos).

        7) y 8) Totalmente de acuerdo.

        • Preguntator 21:39 el 17/01/2015 Enlace permanente

          A ver si haces una entrada con tu opinión sobre los tiempos post-CharlieHebdo. Aunque no esté de acuerdo contigo en todo, hacen falta opiniones razonadas que hagan frente a dos discursos falsos y dañinos:

          1) El racista idiota, en ocasioens pseudonazi, que analiza el tema desde presupuestos simplones y falsos. Por ejemplo, ligando el terrorismo islamista a la inmigración, cuando los terroristas no son inimigrantes.

          2) El progre-suicida, de una estulticia que asusta. Ejemplo, los dibujantes de la revista quejándose de tener el apoyo de católicos o derechistas. Otro, los análisis que desligan los crímenes del Islam y lo relacionan con “la pobreza” o tonterías similares.

          Es casi imposible leer opinines razonadas y sensatas. Dale.

    • Heber Rizzo 20:41 el 01/09/2014 Enlace permanente | Respuesta

      De acuerdo con que todas las religiones monoteístas son iguales. Ya lo expresé así. Lo que las diferencia es el Renacimiento que pudo tener lugar en el cristianismo (y no porque el cristianismo fuera bueno, ni sus dirigentes, sino por cuestiones filosóficas intrínsecas a esa religión que dieron cabida involuntaria a los disensos) y a la falta de intención del judaísmo de atraer nuevos creyentes.

      La lectura del corán es patológica porque el islamismo así lo impone. O se lo acepta o se lo rechaza en su totalidad, no puede haber términos medios. Y los que lo rechazan, incluso parcialmente (que puede haber muchos) no lo dicen en voz alta. No hay Renacimiento.

      Mi opinión más concisa: el problema del integrismo se solucionará cuando los integristas sean, se reconozcan y se sientan minoría. Mientras tanto, hay que mantenerse con la guardia en alto.

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