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  • Eclectikus 18:09 on 24/05/2016 Permalink | Reply
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    75 años Dylan. 

    Hablando de Bob Dylan esta mañana, justo antes de empezar su programa, Carlos Herrera comprobaba en directo que tiene 397 canciones suyas en el iPod. Lo hacía a cuenta del 75 cumpleaños del bardo de Duluth, que supongo lo estará celebrando en su casa de Malibú en California, tras su gira de abril por Japón.

    En realidad Dylan tiene 522 canciones registradas, casi todas compuestas e interpretadas por primera vez por él, entre las que quizá haya que poner un asterisco a las dos decenas de canciones compuestas (e interpretadas) con los Traveling Wilburys, una broma en el formato de dos discos de 1988 y 1990 (Traveling Wilburys Vol. 1.Traveling Wilburys Vol. 3.), perpetrada por el propio Dylan (“Boo Wilbury”) junto con cuatro de sus colegas: George Harrison (“Spike Wilbury”), Roy Orbison (“Lefty Wilbury”), Jeff Lynne (“Clayton Wilbury”) y Tom Petty (“Muddy Wilbury”). Unos cachondos, y por supuesto, con un elevado criterio musical 😉

    Entre ese medio millar de canciones de Dylan, puede haber entre 30 y 50 obras maestras, y entre 5 y 10 de ellas pueden estar (y suelen estar) entre las mejores 100 (o 500) canciones del siglo XX. Además cada una de esas canciones tiene un mínimo de 3 grabaciones con arreglos totalmente distintos, algunas muchas más veces, que las llevan del folk al rock, de ahí al blues, o al jazz, para terminar de nuevo en el folk. O quizá un compendio de todo ello como de hecho pasa en algunos de sus modernos grandes temas, como en la violenta canallada de Beyond Here Lies Nothin’:

    O en la chisporroteante y malévola Duquesne Whistle:

    Seguramente nadie hubiera sido capaz de pronosticar los cambios de estilo de un chaval de 20 y pocos años, ya idolatrado por los más grandes de su gremio a mediados de los sesenta. Ni siquiera en la impagable “El último Waltz” de Scorsese, a finales de los setenta, cuando gente como Van Morrison, Neil Young, Joni Mitchell, Neil Diamond, Eric Clapton, Ringo Starr, Muddy Waters, Ronnie Wood o Eric Clapton, interpretaban algunas de sus canciones en el concierto de despedida de The Band, el grupo que había acompañado a Dylan una década antes, con dos OO, tras su guitarrazo eléctrico del 65.

    Y con tal bagaje, ¿quién se sorprende de que Dylan, con 75 años, y que sigue tocando entre 100 y 150 noches todos los años desde 1978, de pronto nos sorprenda con el segundo disco consecutivo de estándares de Jazz? Canciones que pasaron hace más de tres cuartos de siglo por la voz de Frank Sinatra… como “Melancholy Mood“:

    Al final, lo que ocurre, es que Dylan para muchos de nosotros, es algo más que un músico, o una estrella del rock, o un artista influyente, es todo eso pero además es un poeta, alguien que ha sintetizado como pocos música y sentimientos, verdades y mentiras, alegrías y tristezas en una marca única, propia e intransferible que se llama simplemente Bob Dylan. ¡Felicidades maestro!

    Bob Dylan en Madrid 2015

    Madrid 6 de julio de 2015. Dylan y su banda durante el antepenúltimo de sus 57 conciertos en España. La anécdota fue que en los bises “nos dejaron” saltar de los asientos y correr al frente del escenario, desde donde está tomada esta foto, tan cerca que hasta podíamos oler el Barón Dandy del artista 😉

     
  • Eclectikus 16:00 on 01/05/2016 Permalink | Reply
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    Vota Dizzy! 

    dizzy-for-presidentRecordaba el presidente Obama en el concierto del Día del Jazz en la Casa Blanca que Dizzy Gillespie participó en las presidenciales de 1964, y que en su programa estaba convertir la “White House” en la “Blues House“. Se tarda poco en comprobar que la historia es cierta, y cuadra perfectamente con la imagen de cachondo mental que transpira el propio personaje. No hay más que ver el delirante gabinete que tenía preparado, no tenía desperdicio: Duke Ellington (Secretario de Estado), Miles Davis (Director de la CIA), Max Roach (Secretario de Defensa), Charles Mingus (Secretario de Paz), Ray Charles (Biblioteca del Congreso), Louis Armstrong (Secretario de Agricultura), Mary Lou Williams (Embajadora en el Vaticano), Thelonious Monk (Embajador “itinerante”) y Malcolm X (Fiscal General).

    No hace falta reseñar el caracter activista de esta candidatura, ni su sesgo ideológico, pero el contexto histórico en los Estados Unidos de la época, junto con la ristra de leyendas que aparecen en la lista, hacen irrelevante la lectura política de semejante gansada. Incluso se perdona, porque se comprende, la injerencia de un político medio cura en la fiscalía general 😉

    Evidentemente la candidatura no prosperó (en 1964 ganó Lyndon Johnson, ya presidente tras el asesinato de Kennedy), pero toda la broma se plasmó en la grabación de su concierto en el festival de Jazz de Monterey de ese año, que incluía “la canción de campaña“, que no era más que un clásico de su repertorio, Salt Peanuts (cacahuetes salados), en el que el martilleante estribillo “salt-peanuts! salt-peanuts!” se transforma en “vote-Dizzy! vote-Dizzy!”. Una vacilada.

    Salt Peanuts

    Encontraras montones de grabaciones de este tema, pero esta es especialmente graciosa porque el propio Gillespie explica al público como funciona lo del coro. Lo dicho, un cachondo mental, entre otras cosas.

     
    • plazaeme 16:43 on 01/05/2016 Permalink | Reply

      No tenía ni idea de la historia. Genial, gracias.

      Le vi un concierto a Gillespie, en Sanse. Sí que era cachondo. Y además se descojonaba él mismo, con una carcajada completamente contagiosa. Le hubiera votado; de cien veces, 200.

      • Eclectikus 16:55 on 01/05/2016 Permalink | Reply

        Qué suerte, tiene que molar verle en directo. Yo en esas épocas no era mucho de Jazz, aunque me empezaba a gustar todavía era bastante silvestre. Ahora es lo que más oigo, sobre todo bebop (que tanto popularizó este hombre por cierto).

        • plazaeme 19:42 on 01/05/2016 Permalink

          Lo de tener el festival de Sanse al lado de casa era un chollo alucinante. Sobre todo al principio. Bueno, algo después; en el principio, principo, era muy niño. Empecé a ir con 16. Cuando tocaban en la plaza de la Trinidad, más pequeña que el velódromo y por el centro, a menudo se calentaban después del concierto y aparecían en unas “jam session” que organizaban los músicos amateur en los bajos del Ayuntamiento. Abiertas, libres, fuera de todo programa. Y fuera de toda sensatez. Y flipabas con los figuras mezclándose con los aficionados, improvisando.

          Luego se traslado al velódromo, y todo era menos loco. Pero muy bueno todavía. El que más me impresionó, y no se me quita de la memoria, fue uno de los conciertos de Charly Mingus. Físicamente cascadísimo. Gordísimo, envejecido. Y genial. Pero creo tal ambiente, tal unión entre la música y la gente, que no se podía ir al acabar. El concierto era de una hora y poco. Muchos aplausos, y la consabida extra. Enormes aplausos, y sus músicos se levantan, lo agradecen, y salen del escenario.

          Pero la gente seguía aplaudiendo, y Mingus no se levantaba. Y así minutos y minutos. Eterno; alucinante. Hasta que hace un gesto y le llama a un propio. Le ordena que traiga a la banda. Vienen, habla con ellos un ratito, se colocan en los intrumentos, y Mingus dice: Muchas gracias, vamos a tocar … (no se pudo oír). Y el vamos a tocar se convirtió en una interpretación de hora y media, de una sola canción, donde todos hacían alternativamente de solistas, cada uno lo que le salía, y se interrumpían, y giraba y giraba la noria hasta que volvían al tema. Y más. Y más. Ya te digo, hora y media. No podíamos creer lo que veíamos (oíamos). Era algo que habían hecho juntos otras veces, jugando, pero no estaba programado.

          Bien se pudo haber muerto Mingus aquella misma noche. De lo que hizo, como estaba. Creo que no duró mucho más. Y aquello fue de no olvidar nunca.

          Después fueron cambiando el festival, metiendo músicas más “populares”. Hasta que dejé de ir. Pero el de Gillespie fue todavía en la transición, antes de estropearse del todo. Igual es que el jazz es “elite”, hay que joderse. Todos tirados en los bajos del ayuntamiento.

        • Eclectikus 20:30 on 01/05/2016 Permalink

          Grande Mingus. Yo me aficioné más al jazz en vivo en Oporto (incluso en Matosinhos que era donde curraba). Pero una anécdota parecida me ocurrió en Irlanda, por esa época también (mediados de los noventa) yendo de Galway a Dublin (acababa de ser el Festival de Galway, rollos de carreras de galgos y cachondeo mayormente, y también un festival de música irlandesa). El caso es que paramos a tomar algo a medio camino (íbamos un coche y una moto, todos gañanes) y entramos en un bar minúsculo en el que el 70% de la clientela eran músicos, y se iban turnando tocando todo tipo de tonadillas. Como había carteles de las fiestas de Galway no tardamos en darnos cuenta de quiénes eran los parroquianos: ¡las estrellas del Festival! Flipante, entramos al mediodía y salimos entrada la noche, menudo concierto privado nos dieron. ¡Ah qué tiempos aquellos! ¡Qué bien se vivía siendo progre! 😉

  • Eclectikus 19:31 on 30/05/2015 Permalink | Reply
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    Dónde el Jazz tropieza con la Clásica. Una conferencia musical. 

    Para compensar la tabarra política de esta semana propongo un delicioso vídeo. La música amansa a las fieras, y ésta que traigo hoy en concreto relaja a los progres, que muchos deben estar nadando en un mar de dudas entre si hacerse bolivarianos, o sí, poco a poco van recogiendo sus bártulos ideológicos y, pasito a pasito, van avanzando hacia la sensatez y el sentido común, huyendo como de la peste del Podemismo.

    Uri Caine

    Source: The Guardian [TURIN, ITALY – APRIL 26: (EDITORS NOTE: Image has been converted to black and white) Pianist and author Uri Caine performs during Torino Jazz Festival at Auditorium Rai on April 26, 2014 in Turin, Italy. (Photo by Valerio Pennicino/Getty Images)]

    Se trata de una especie de conferencia musical, a cargo de un pianista norteamericano bastante heterodoxo, Uri Caine, al que no le tiemblan los dedos al saltar de un registro Clásico (Bach, Mozart, Mahler, Beethoven, Wagner, Schumann) de cabeza al Jazz en cualquiera de sus formas. En éste vídeo en concreto, presentado y traducido por Juan Claudio Cifuentes, un legendario locutor experto en Jazz, de toda la vida y en todas las radios; le veremos engarzar sutilmente improvisaciones jazzísticas entre composiciones archiconocidas de Bach, Mozart o Mahler, y recorrer los diferentes estilos pianísticos del Jazz a lo largo del siglo XX, interpretando algunos grandes estándares de diferentes épocas (Misty, Honeysuckle Rose, Take the A Train, Summertime, My favorite thingsI Got Rhythm, My Favourite Things…).

    Si te gusta la música, y especialmente el piano, disfrutarás con el vídeo, si no, puede que también. Si eres de los que, como yo, huye del sincretismo, ten en cuenta que el sincretismo en Arte solo tiene dos posibles resultados: el ridículo extremo, a veces suavizado por esos tonos kitsch tan simpáticos 😉 , o verdaderas maravillas, no hay término medio. Y éste caso ofrece un buen ejemplo del segundo tipo, siempre que no te dejes influir por imágenes que puedan venir a tu mente del tipo, por ejemplo, un pedazo de negro como Fats Waller tomándose una pinta de cerveza con Gustav Mahler entre risotadas… 🙂

     

    [Las gracias hay que dárselas a la Fundación Juan March que lo tiene en su canal de YouTube, y que patrocinó A la manera de…: músicas improvisadas en sus `Conciertos del Sábado´ a principios de 2013.]

     
  • Eclectikus 22:24 on 12/05/2015 Permalink | Reply
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    All The World Is Green 

    ¿Entradas cortas…?

    Tom Waits debates with a cat

    ¿Por qué no? He aquí un ejemplo, Tom Waits –  All The World Is Green

    (Aunque no puedo dejar de precisar que nuestro mundo es mayormente azul, no verde)

    I fell into the ocean
    When you became my wife
    I risked it all aganist the sea
    To have a better life

    Marie you’re the wild blue sky
    And men do foolish things

    You turn kings into beggars
    And beggars into kings

    Pretend that you owe me nothing
    And all the world is green

    We can bring back the old days again
    And all the world is green

    The fase forgives the mirror
    The worm forgives the plow

    The questions begs the answer
    Can you forgive me somehow

    Maybe when our story’s over
    We’ll go where it’s always spring

    The band is playing our song again
    And all the world is green

    Pretend that you owe me nothing
    And all the world is green

    We can bring back the old days again
    And all the world is green

    The moon is yellow silver
    Oh the things that summer brings

    It’s a love you’d kill for
    And all the world is green

    He is balancing a diamond
    On a blade of grass

    The dew will settle on our grave(s)
    When all the world is green

     
  • Eclectikus 12:40 on 16/07/2014 Permalink | Reply
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    John Coltrane en la memoria 

    John Coltrane

    Mañana se cumplen 47 años del fallecimiento del saxofonista estadounidense John Coltrane, un grande entre los grandes. Creció en el seno de una familia cristiana metodista, hijo de un sastre y una chacha, ambos también músicos, lo cual facilitó que se iniciara en la música a través precisamente de la música religiosa. Tras un fugaz paso por la marina al final de la 2º Guerra Mundial, empezó a actuar en pequeñas orquestas en las que se empapó del blues y del jazz de la época.

    Su desarrollo como músico se produjo acompañando a algunos de los más grandes y revolucionarios pilares del jazz como Dizzie Gilliespie, y muy especialmente Thelonious Monk y Miles Davis, hasta que a partir de 1960 empezó a volar solo y a desarrollar su verdadero potencial, absorbiendo todo tipo de influencias eclécticas, desde la música hindú hasta la música clásica y contemporánea. Desgraciadamente, lo que ahora se llama “una larga y dolorosa enfermedad”, que entonces se llamaba simplemente “cáncer de hígado”, se lo llevó el 17 de julio de 1967 en el Huntington Hospital en Long Island, Nueva York, con tan solo 41 años y muchísimo por decir.

    Si no conocéis al artista os recomiendo que hagáis una tourné por YouTube, por Spotify o por cualquier otro de estos malvados (por capitalistas) inventos, y disfrutéis de alguna de sus magnas obras, tanto en solitario (My Favorite ThingsA Love Supreme son perfectas para empezar) como acompañando a Miles Davis (Kind of Blue -el disco más vendido de la historia del Jazz) o a Mr. Monk (The Complete Riverside Recordings, magistral). Todo un festival de sonidos y sensaciones… si te gusta el jazz claro, aunque si no te gusta, el jazz es quizá el único tipo de música que no molesta por mucho que te disguste… basta con suavizar el volumen y deja automáticamente de dar por saco permitiéndote pensar sin ocupar ninguno de tus “canales” de pensamiento.

    Os dejo con un documental de 1990 que es bastante ilustrativo de la carrera musical de Coltrane, John Coltrane – The World According to John Coltrane, producido por su viuda Alice Coltrane, también una reconocida música de jazz que acompañaría a su marido en su última etapa, y que recoge una buena colección de entrevistas y actuaciones que proporciona una perspectiva muy ajustada a la grandeza del artista.

     
  • Eclectikus 20:08 on 26/06/2014 Permalink | Reply
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    Los Rolling Stones Like a Rolling Stone 

    Quizá la canción más incombustible entre las 15 canciones más incombustibles de Bob Dylan es Like a Rolling Stone, un pequeña obra maestra considerada la mejor en la lista oficial de 500 mejores canciones de todos los tiempos de la revista Rolling Stone, por delante de ‘(I Can’t Get No) Satisfaction‘ de los Rolling Stones, a mi juicio varios caballos (nunca mejor dicho) por detrás de la primera.

    Y viene esto porque leyendo las crónicas del concierto de sus satánicas majestades ayer en Madrid, he visto que tocaron (o tenían previsto tocar) dicha tonadilla en sexto lugar para despertar al respetable de la balada Angie:

    The Rolling Stones Set List Madrid 2014

    Muchas canciones de Dylan han sido versionadas en los últimos cincuenta años por una interminable y heterogénea lista de intérpretes, pero la fama de huraño del viejo Bob no es gratuita, y sobre todo en su primera época (pongamos los primeros 20 años) seleccionaba muy mucho quién (y sobre todo quién no) podía tocar sus canciones, y los Rollings no estaban en la lista inicial. Esto cambió en la gira Bridges to Babylon Tour, en dónde coincidieron ambas leyendas en diferentes festivales en Argentina y Brasil, y en las que por primera vez tocaron la canción con el propio Dylan acompañándoles en el escenario.

    Y la verdad es que la versión que hacen es más que digna:

    Yo tuve la oportunidad de ver esa gira cuando pasó por Vigo en 1998, me pilló trabajando en Oporto, y el bombardeo publicitario era continuo, así que me acerqué a Vigo con mi compañero, sacamos las entradas al mediodía sin ningún problema (no había ni cola), y por la noche estábamos dando brincos al ritmo que marcaba Jagger, ya viejo por aquel entonces, pero siempre incansable en el escenario.

    La gracia de aquella gira es que a mitad del concierto aparecía un puente y plantaba a los Rollings en mitad del Estadio de Balaídos, justo al lado de dónde estábamos, en un mini-escenario de fiestas de pueblo, en el que tocaban un par de versiones, algo de Chuck Berry si no recuerdo mal, y la multi-mencionada Like a Rolling Stone. Tal que así:

    Esta vez en Madrid, la verdad es que no he hecho ni la intención de verlos, estoy muy viejo ya para estas multitudes y sólo hubiera ido si me hubieran invitado ellos mismos, y que la invitación incluyera una plaza en algún rinconcito del escenario, al lado de las groupies y el mueble bar… Y como no ha sido el caso, pues me los he perdido… Me conformaré con el recuerdo de haberlos visto en 1998, y de haber quedado más que contento con el concierto, por el magnífico sonido, por la vitalidad de Mick Jagger, por la socarronería de Keith Richards (la parte en que se va Jagger e interpreta un par de temas acústicos es hilarante), y con la decente versión del temazo de mi adorado Bob Dylan, que dudo que superaran ayer… Y es que, nadie interpreta mejor las canciones de Bob Dylan que el propio Bob Dylan:

    Bob Dylan, Like a Rolling Stone (vinyl) from dispensable library on Vimeo.

     
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